413
– Del principio de la emancipación del alma durante el sueño, parece
resultar que tenemos una doble y simultánea existencia: la del cuerpo que
nos da la vida de relación exterior y la del alma que nos da la vida de
relación oculta. ¿Es exacto esto?– En el estado de
emancipación, la vida del cuerpo cede lugar a la vida del alma; pero
propiamente hablando, no son dos existencias: más bien, son dos fases de
la misma existencia, porque el hombre no vive doblemente.
414 – Dos personas que se conocen, ¿pueden visitarse
durante el sueño?
– Sí, y muchas otras que creen no conocerse se reúnen y
conversan. Sin sospecharlo, puedes tener amigos en otros países. El hecho
de visitar, durante el sueño, a personas que pueden seros útiles, amigos,
parientes y conocidos es tan frecuente, que casi todas las noches lo
verificáis.
415 – ¿Cuál puede ser la utilidad de esas visitas
nocturnas, puesto que no las recordamos?
– Generalmente al despertar se conserva la intuición, y
con frecuencia origina ciertas ideas espontáneas que no se explican y son
las mismas que se han adquirido durante aquellas conversaciones.
416 – ¿Puede el hombre por medio de su voluntad provocar las
visitas espíritas? ¿Puede, por ejemplo, decir al dormirse: Quiero
encontrarme esta noche en Espíritu con tal persona, hablarle y decirle tal
cosa?
– He aquí lo que ocurre. Al adormecerse el hombre, se
despierta su Espíritu, y con frecuencia, lo que ha resuelto el hombre,
está muy lejos de seguirlo el Espíritu, porque la vida del hombre interesa
poco al Espíritu, cuando está desprendido de la materia. Esto se aplica a
los hombres ya bastante elevados; pues los otros pasan de muy distinto
modo su existencia espiritual, se entregan a sus pasiones o permanecen
inactivos. Puede suceder, pues, que según el motivo que se propuso, el
Espíritu vaya a visitar a las personas que se desea; pero aunque tenga esa
voluntad estando despierto, no es una razón para que así suceda.
417 – Un cierto número de Espíritus encarnados,
¿pueden reunirse en asambleas?
– Sin ninguna duda. Los lazos de amistad antiguos o
recientes, reúnen con frecuencia de este modo a diversos Espíritus que son
felices estando juntos.
Por la palabra antiguo es preciso entender los lazos de
amistad contraídos en otras existencias anteriores. Traemos, al despertar,
una intuición de las ideas que adquirimos en esas conversaciones ocultas,
pero ignoramos su origen.
418 – Una persona que creyese muerto a uno de sus
amigos, no estándolo, ¿podría encontrarse con él en Espíritu y saber así
que está vivo? ¿Podría en ese caso, tener la intuición al despertar?
– Como Espíritu puede, ciertamente, verlo y conocer su
suerte; si la creencia de que está muerto su amigo, no la tiene impuesta
como una prueba, tendrá un presentimiento de su existencia, como podrá
tenerlo de su muerte.
Transmisión oculta del pensamiento
419 – ¿Por qué la misma idea, la de un descubrimiento,
por ejemplo, se produce en varios puntos al mismo tiempo?
– Ya dijimos que durante el sueño los Espíritus se
comunican entre sí. Pues bien, cuando el cuerpo despierta, el Espíritu se
recuerda de lo que aprendió y el hombre cree haberlo inventado. Así es
como muchos pueden encontrar la misma cosa a la vez. Cuando decís que una
idea está en el aire, usáis una figura más exacta de lo que creéis y cada
uno contribuye a propagarla sin sospecharlo.
De este modo nuestro Espíritu revela con frecuencia y sin
nuestro conocimiento, a otros Espíritus, el objeto de nuestras
preocupaciones durante la vigilia.
420 – ¿Pueden comunicarse los Espíritus, estando el
cuerpo completamente despierto?
– El Espíritu no está encerrado en el cuerpo como en una
caja, pues irradia por todos los lados. Por eso puede comunicarse con
otros Espíritus aun en estado de vigilia, aunque en ese caso lo haga con
mayor dificultad.
421 – ¿Por qué dos personas, perfectamente despiertas,
tienen en el mismo instante, una misma idea?
– Son dos Espíritus simpáticos que se comunican y ven
recíprocamente, sus pensamientos, aun cuando no duerma el cuerpo.
Hay entre los Espíritus que se encuentran una
comunicación que hace que dos personas se vean y se comprendan sin acudir
a los signos externos del lenguaje. Podría decirse que se hablan en el
lenguaje de los Espíritus.
Letargo, catalepsia y muertes aparentes
422 – Los letárgicos y catalépticos ven y oyen
generalmente lo que pasa alrededor de ellos, pero no pueden manifestarlo.
¿Ven y oyen con los ojos y oídos del cuerpo?
– No, por el Espíritu, que se reconoce, pero no puede
comunicarse.
– ¿Por qué no puede comunicarse?
– El estado del cuerpo se opone a ello. Este estado
particular de los órganos os da la prueba de que hay en el hombre algo más
que el cuerpo, puesto que al no funcionar el cuerpo, actúa el Espíritu.
423 – En el letargo, ¿puede el Espíritu separarse
enteramente del cuerpo, de modo, que dé a éste todas las apariencias de la
muerte y volver a él enseguida?
– En el letargo no está muerto el cuerpo, puesto que hay
funciones que permanecen. La vitalidad está en estado latente, como en la
crisálida, pero no está aniquilada. Pues, el Espíritu está tan unido al
cuerpo, que vive. Una vez rotos los lazos por la muerte real y la
disgregación de los órganos, la separación es completa y no vuelve más el
Espíritu. Cuando un hombre que tiene las apariencias de la muerte regresa
a la vida, es porque la muerte no era completa.
424 – Por medio de cuidados prestados a tiempo, ¿se
pueden reanudar los lazos que están a punto de romperse y volver a la vida
a un ser que moriría definitivamente por falta de auxilios?
– Sin duda que sí, y cada día tenéis la prueba de ello.
Con frecuencia el magnetismo es en este caso un poderoso remedio; porque
restituye al cuerpo el fluido vital que le falta y que no era suficiente
para mantener el funcionamiento de los órganos.
El letargo y la catalepsia tienen el mismo principio,
que es la pérdida momentánea de la sensibilidad y del movimiento por una
causa fisiológica inexplicada aún. Se diferencian en que en el letargo la
suspensión de las fuerzas vitales es general y da al cuerpo todas las
apariencias de la muerte. En la catalepsia está localizada y puede afectar
una parte más o menos extensa del cuerpo, de modo que deje a la
inteligencia en libertad de manifestarse, lo que impide que se la confunda
con la muerte. El letargo siempre es natural; la catalepsia a veces es
espontánea, pero puede ser provocada y destruida artificialmente por la
acción magnética.
Sonambulismo
425 – ¿El sonambulismo natural, tiene relación con los
sueños? ¿Cómo puede explicarse?
– Es una independencia del alma más completa que la del
sueño y entonces están más desarrolladas las facultades. Tiene el alma
percepciones que no tenía en el sueño, que es un estado incompleto de
sonambulismo.
En el sonambulismo el Espíritu es completamente él
mismo. Estando hasta cierto punto los órganos materiales en estado
cataléptico, no reciben las impresiones exteriores. Este estado se
manifiesta especialmente durante el sueño, momento en que puede el
Espíritu abandonar provisionalmente el cuerpo, quedando éste entregado al
descanso indispensable a la materia. Cuando se producen los hechos
sonambúlicos, es que el Espíritu preocupado por una cosa o por otra, se
entrega a alguna acción que requiere el uso del cuerpo, del cual se sirve
entonces de un modo análogo al uso que se hace de una mesa o cualquier
otro objeto material en los fenómenos de manifestación física, o de la
mano en las comunicaciones escritas. En los sueños de que se tiene
conciencia, los órganos, incluso los de la memoria, comienzan a
despertarse; reciben imperfectamente las impresiones producidas por los
objetos o causas externas y las comunican al Espíritu que, reposando
también entonces, no recibe más que sensaciones confusas e incoherentes
con frecuencia y sin ninguna razón aparente de ser, mezcladas como están
de vagos recuerdos, ya de esta existencia, ya de las anteriores. Fácil es
entonces comprender por qué los sonámbulos no tienen ningún recuerdo y por
qué los sueños cuyo recuerdo conservamos, no tienen sentido alguno las más
de las veces. Digo frecuentemente porque sucede que son consecuencia de un
recuerdo exacto de acontecimientos de una vida anterior y algunas veces
hasta una especie de intuición del futuro.
426 – El llamado sonambulismo magnético, ¿tiene
relación con el sonambulismo natural?
– Es la misma cosa, excepto que el primero es provocado.
427 – ¿Cuál es la naturaleza del agente llamado fluido
magnético?
– Fluido vital, electricidad animalizada, que son
modificaciones del fluido universal.
428 – ¿Cuál es la causa de la clarividencia
sonambúlica?
– Ya lo hemos dicho: es el alma que ve.
429 – ¿Por qué razón el sonámbulo puede ver a través
de los cuerpos opacos?
– No hay cuerpos opacos sino para vuestros órganos
groseros. ¿Acaso no hemos dicho que para el Espíritu no es un
obstáculo la materia, puesto que libremente la penetra? Con frecuencia os
dice que ve con la frente, con la rodilla, etc., porque sujetos vosotros
completamente a la materia, no comprendéis que pueda ver sin auxilio de
los órganos, y hasta él mismo en virtud de vuestro deseo, cree tener
necesidad de esos órganos. Pero si le dejaseis en libertad, comprendería
que ve por todas las partes de su cuerpo, o por mejor decir, ve fuera de
su cuerpo.
430 – Puesto que la clarividencia del sonámbulo es la
de su alma o Espíritu, ¿por qué no lo ve todo y por qué se equivoca con
frecuencia?
– Ante todo no es dado a los Espíritus imperfectos verlo y
conocerlo todo. Bien sabes que participan aún de vuestros errores y
prejuicios, y además, cuando están ligados a la materia no gozan de todas
las facultades del Espíritu. Dios ha dado al hombre esta facultad con un
fin útil y grave, y no para enseñarle lo que no debe saber. He aquí por
qué los sonámbulos no pueden decirlo todo.
431 – ¿Cuál es el origen de las ideas innatas del
sonámbulo y como puede hablar con exactitud de cosas que ignora, estando
despierto y que son hasta superiores a su capacidad intelectual?
– Sucede que el sonámbulo posee más conocimientos de los
que le supones, pero ellos dormitan; porque su envoltura es demasiado
imperfecta para que pueda recordarlos. Pero, ¿qué es en definitiva? Como
nosotros, un Espíritu encarnado en la materia para cumplir su misión, y el
estado en que entra le despierta de su letargo. Te hemos dicho con
frecuencia que revivimos muchas veces, y este cambio es el que te hace
perder materialmente lo que ha podido aprender en una existencia
precedente. Cuando se encuentra en un estado que tú llamas crisis, lo
recuerda; pero no siempre de un modo completo. Sabe, pero no podría decir
dónde ha aprendido, ni cómo posee los conocimientos. Pasada la crisis,
desaparece todo recuerdo, y el sonámbulo vuelve a la oscuridad.
La experiencia demuestra que los sonámbulos reciben
también comunicaciones de otros Espíritus que le transmiten lo que debe
decir, y suplen su insuficiencia. Eso se ve, sobre todo en las
prescripciones médicas: el Espíritu del sonámbulo ve el mal, y otro le
indica el remedio. Esta doble acción es patente a veces y se revela además
por estas expresiones bastante frecuentes: se me dice que diga, o se me
prohibe que diga tal cosa. En este último caso siempre es peligroso
insistir en obtener una revelación que se niega; porque entonces, son
atrapados por los Espíritus ligeros que hablan de todo sin escrúpulos y
sin preocuparse con la verdad.
432 – ¿De que modo se explica la vista a distancia de
ciertos sonámbulos?
– ¿No se transporta el alma durante el sueño? Pues, es la
misma cosa en el sonambulismo.
433 – El desarrollo mayor o menor de la clarividencia
sonambúlica, ¿depende de la organización física, o de la naturaleza del
Espíritu encarnado?
– De la una y de la otra, puesto que hay disposiciones
físicas que permiten al Espíritu desprenderse más o menos fácilmente de la
materia.
434 – Las facultades de que gozan los sonámbulos, ¿son
las mismas del Espíritu después de la muerte?
– Hasta cierto punto, porque es preciso tener en cuenta la
influencia de la materia a que está aún sujeto.
435 – ¿Puede ver el sonámbulo a otros Espíritus?
– La mayoría los ve muy bien; esto depende del grado y la
naturaleza de su lucidez. Pero, algunas veces, no perciben todo al
principio y los toman por seres corporales; eso ocurre, sobre todo a los
que ningún conocimiento tienen del Espiritismo. No comprenden aún la
esencia de los Espíritus, les asombra su presencia y por esta razón creen
ver personas vivas.
El mismo efecto se produce en el momento de la muerte, en
los que aún se creen vivos. Pues, les parece que nada ha cambiado a su
alrededor, paréceles que los Espíritus tienen cuerpos semejantes a los
nuestros, y toman la apariencia del suyo por un cuerpo real.
436 – El sonámbulo que ve a distancia, ¿ve desde el
punto en que está su cuerpo, o desde aquel donde está su alma?
– ¿A qué esta pregunta, siendo el alma la que ve y no el
cuerpo?
437 – Puesto que es el alma la que se transporta,
¿cómo puede el sonámbulo experimentar en su cuerpo las sensaciones de
calor o frío del lugar donde se encuentra su alma y que está a veces muy
lejos de su cuerpo?
– El alma no deja completamente el cuerpo al cual está
siempre ligada por un lazo que es el conductor de las sensaciones. Cuando
dos personas se comunican de una a otra ciudad por medio de la
electricidad, ésta es el lazo de los pensamientos de aquéllas. Por esta
razón se comunican como si estuviesen una al lado de la otra.
438 – El uso que hace un sonámbulo de su facultad,
¿influye en el estado de su Espíritu después de la muerte?
– Mucho, como el buen y el mal uso de todas las facultades
que Dios ha dado al hombre.
Éxtasis
439 – ¿ Qué diferencia existe entre el éxtasis y el
sonambulismo?
– El éxtasis es un sonambulismo más depurado; el alma del
extático es más independiente aún.
440 – El Espíritu del extático, ¿penetra realmente en
los mundos superiores?
– Sí, los ve y comprende la felicidad de los que habitan allí y por eso
le gustaría quedarse allá. Pero hay mundos inaccesibles a los Espíritus
que no están purificados.
441 – Cuándo el extático expresa el deseo de dejar la
Tierra, ¿habla sinceramente sin que le detenga el instinto de
conservación?
– Eso depende del grado de evolución del Espíritu; si ve
que su posición futura es mejor que la vida presente, se esfuerza en
romper los lazos que le sujetan a la Tierra.
442 – ¿Si se abandonase el extático a sí mismo, su
alma podría dejar definitivamente el cuerpo?
– Sí, puede morir y por esto es necesario atraerlo con
todo aquello que pueda ligarlo a este mundo, sobre todo haciéndole
comprender que si rompiese la cadena que le sujeta, eso sería suficiente
motivo para que no permaneciese donde él ve que sería feliz.
443 – Existen cosas que el extático pretende ver y que
evidentemente son producto de una imaginación impresionada por las
creencias y prejuicios terrestres. ¿Entonces, todo lo que ve no es real?
– Todo lo que ve es real para él; pero como su Espíritu
está siempre bajo la influencia de las ideas terrestres, puede verlo a su
modo, o por mejor decirlo, expresarlo en un lenguaje apropiado a sus
prejuicios y a las ideas en que se ha educado, o a las vuestras, a fin de
darse a comprender mejor. Sobre todo en este sentido puede equivocarse.
444 – ¿Con qué grado de confianza se pueden valorar
las revelaciones de los extáticos?
– El extático puede equivocarse con mucha frecuencia,
sobre todo cuando quiere penetrar lo que debe ser un misterio para el
hombre; porque entonces se entrega a sus propias ideas o se torna un
juguete de Espíritus mentirosos que aprovechan su entusiasmo para
fascinarlo.
445 – ¿Qué consecuencias pueden sacarse de los
fenómenos de sonambulismo y del éxtasis? ¿No serían una especie de
iniciación a la vida futura?
– Mejor dicho, es la vida pasada y la vida futura lo que
el hombre entrevé. Que estudie esos fenómenos y encontrará allí la
solución a más de un misterio que su razón procura inútilmente penetrar.
446 – ¿Los fenómenos del sonambulismo y del éxtasis
pueden conciliarse con el materialismo?
– El que los estudia de buena fe y sin prevención, no
puede ser ni materialista ni ateo.
Segunda vista
447 – Los fenómenos designados con el nombre de
segunda vista, ¿tienen alguna relación con el sueño y el sonambulismo?
– Todo eso es una misma cosa. Lo que llamas segunda vista
es también el Espíritu gozando de mayor libertad, aunque no esté
adormecido el cuerpo. La segunda vista es la vista del alma.
448 – ¿Es permanente la segunda vista?
– La facultad, sí; el ejercicio, no. En los mundos menos
materiales que el vuestro, los Espíritus se desprenden más fácilmente y se
comunican sólo por el pensamiento sin excluir, empero, el lenguaje
articulado. También la doble vista, es allí, para la mayoría una facultad
permanente. Su estado normal puede ser comparado al de vuestros sonámbulos
lúcidos y es también la razón de que se os manifiesten más fácilmente que
los que están encarnados en cuerpos groseros.
449 – ¿La segunda vista se desarrolla espontáneamente
o a voluntad del que está de ella dotado?
– Lo más frecuente es que sea espontánea, pero, muchas
veces, también la voluntad ejerce un gran papel. Toma por ejemplo a
ciertas personas llamadas adivinos entre las que hay algunas que tienen un
cierto poder y verás que es la voluntad la que les ayuda a desarrollar la
segunda vista, la que llamas videncia.
450 – ¿La segunda vista es susceptible de desarrollo
por medio del ejercicio?
– Sí, el trabajo conduce siempre al progreso y el velo que
cubre las cosas se hace menos compacto.
– ¿Depende esta facultad de la organización física?
– Ciertamente, la organización desempeña un papel, aunque,
existen organizaciones que son refractarias.
451 – ¿Por qué la segunda vista parece hereditaria en
ciertas familias?
– Semejanza de organización que se trasmite como las otras
cualidades físicas y después, desarrollo de la facultad por una especie de
educación, que se transmite también de uno a otro.
452 – ¿Es verdad que ciertas circunstancias
desarrollan la segunda vista?
– La enfermedad, la proximidad de un peligro y de una gran
conmoción pueden desarrollarla. El cuerpo está a veces en un estado
particular que permite ver al Espíritu lo que no podéis ver con los ojos
del cuerpo.
Las épocas de crisis y de calamidades, las grandes
emociones, todas las causas que sobreexcitan la parte moral, provocan a
veces el desarrollo de la segunda vista. Parece que la Providencia, frente
a un peligro, nos da el modo de conjurarlo. Todas las sectas y partidos
perseguidos ofrecen numerosos ejemplos.
453 – Las personas dotadas de segunda vista, ¿tienen
siempre conciencia de ella?
– No siempre. Para ellas es una cosa natural y muchos
creen que si todo el mundo se observase, cada uno debería ser lo mismo.
454 – ¿Podría atribuirse a una especie de segunda
vista la perspicacia de ciertas personas que sin tener nada de
extraordinario, juzgan las cosas con más precisión que otras?
– Siempre es el alma que irradia más libremente y que
juzga mejor que bajo el velo de la materia.
– ¿Puede esta facultad dar en ciertos casos el
conocimiento previo de las cosas?
– Sí, y da también los presentimientos, porque existen
varios grados en esa facultad y la misma persona puede tenerlos todos, o
tan solo algunos.
Extraído del libro "El libro de los
espíritus"
Allan Kardec |