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42. ¿Cómo debemos interpretar, por el Espiritismo, aquel precepto de la
Psicología según el cual la experiencia obtenida con nuestros cinco
sentidos es todo el fundamento de nuestra vida mental?
El Espiritismo aclara que el hombre es dueño de un patrimonio más vasto,
consolidado por sus experiencias de otras vidas, y prueba que el legítimo
fundamento de la vida mental no estriba, de una manera absoluta, en la
contribución de los sentidos corpóreos, sino además en los recuerdos
latentes del pasado, de los cuales los fenómenos de la inteligencia
precoz, en la Tierra, son los más elocuentes testimonios.
43. La Psicología del mundo, al establecer como sede de la memoria, del
juicio y de la imaginación las partes del cerebro humano cuyas funciones
no son todavía debidamente conocidas por la Ciencia, ¿retrasa la solución
de un problema que sólo puede ser resuelto mediante los conocimientos
espiritistas?
Distante de las reflexiones de orden divino, la Psicología terrestre
origina esa demora, hasta que logre alcanzar el profundo estuario de la
verdad integral.
44. ¿Podrá la Psicología llegar a una solución cabal del problema de los
desarreglos mentales, denominados "anormalidades psicológicas"?
Poniendo en acción tan sólo los materiales de la ciencia humana la
Psicología no alcanzará ese desiderátum, al mantenerse en el terreno de
las definiciones y de los estudios alejados de la causa. Empero, los
conocimientos del mundo se encaminan hacia la evolución de esa ciencia a
la luz del Espiritismo, y entonces sus investigadores podrán alcanzar las
soluciones precisas.
45. El psicoanálisis freudiano, al valorizar los poderes incógnitos de
nuestro aparato mental, ¿es un rasgo de aproximación entre la Psicología y
el Espiritismo?
Esas escuelas del mundo constituyen siempre grandes tentativas para la
adquisición de las profundas verdades espirituales, pero sus maestros,
salvo raras excepciones, se pierden en la vanidad de los títulos
académicos o en las falsas apreciaciones de los valores convencionales.
Por ahora, los prejuicios científicos imposibilitan un acercamiento
auténtico de la Psicología oficial al Espiritismo. Los procedimientos de
aquélla hablan de la porción desconocida del mundo mental, a la que llaman
subconsciente, sin definir esa cripta misteriosa de la personalidad humana
y examinándola tan sólo en la clasificación pomposa de las palabras. Entre
tanto, únicamente a la luz del Espiritismo podrán los métodos psicológicos
comprender que esa zona oculta de la esfera psíquica de cada cual es el
depósito profundo de las experiencias del pasado, adquiridas en las
múltiples existencias del Ser, archivo maravilloso donde todas las
conquistas del ayer son depositadas como energías potenciales, de forma
que puedan resurgir en el instante oportuno.
46. ¿Cómo hemos de interpretar, en el fenómeno mental, los denominados
complejos o asociaciones de ideas?
Sabemos que las asociaciones de ideas no tienen su causa en las células
nerviosas: son más bien acciones espontáneas del Espíritu dentro del vasto
mecanismo circunstancial. Acciones que, oriundas de su esfuerzo incesante,
se proyectan a través del cerebro físico, el cual no es sino un
instrumento pasivo.
47. ¿Por qué los psicólogos del mundo se hallan divididos, en el campo de
la opinión, respecto al estudio de loes procesos mentales?
Los psicólogos humanos, que se encuentran todavía lejos de las verdades
espirituales, se dividen sólo por las manifestaciones del individualismo
dentro de sus escuelas: inclusive porque, al analizar únicamente los
efectos, no investigan las causas y se extravían en la complicación de las
nomenclaturas científicas, sin ofrecer una definición seria y simple del
proceso mental, donde se destacan las profundas realidades del Espíritu.
48. ¿Esclarecerá el Espiritismo a la Psicología en lo que se refiere al
problema de la sede de la inteligencia?
Sólo con la cooperación del Espiritismo podrá la ciencia psicológica
definir la sede de la inteligencia humana, no en los complejos nerviosos o
glandulares del cuerpo perecedero, sino en el Espíritu inmortal.
49. ¿Qué concepto debe merecernos el sueño?
Las más de las veces el sueño constituye una actividad refleja de las
situaciones psicológicas del hombre en el mecanismo de las luchas de cada
día, cuando las fuerzas orgánicas dormitan, en indispensable reposo. Sin
embargo, en determinadas circunstancias, y como sucede en los fenómenos
premonitorios o en los del sonambulismo, en que el alma encarnada alcanza
un alto grado de desprendimiento parcial, el sueño representa la relativa
libertad del Espíritu prisionero de la Tierra, en cuyas circunstancias se
torna posible la comunicación "entre vivientes", así como las visiones
proféticas, hechos estos que siempre son organizados por los mentores
espirituales de elevada jerarquía, los cuales obedecen a fines superiores;
y cuando el encarnado, en temporaria libertad, puede recibir la palabra y
la influencia directas de sus amigos y orientadores del plano invisible.
50. La vocación ¿es un recuerdo de las existencias pasadas?
La vocación constituye el impulso natural oriundo de la repetición de
experiencias análogas a lo largo de muchas vidas. Sus características, en
las disposiciones infantiles, son el más elocuente testimonio de la verdad
reencarnacionista.
51. La locura ¿es siempre una prueba?
El desequilibrio mental significa en todos los casos una prueba difícil y
dolorosa. No obstante que esa realidad puede representar el pago de una
deuda contraída en un escabroso y desconocido pasado, podrá ser asimismo
el resultado de la imprevisión de hoy, en el presente que está
transcurriendo, en cuyo caso se torna necesaria, más que cualquier otra
exhortación, aquella que recomienda la plegaria y la vigilancia.
52. ¿Es la alucinación un fenómeno cerebral o del Espíritu?
La alucinación constituye siempre un fenómeno intrínsecamente espiritual,
pero puede nacer de perturbaciones estrictamente orgánicas, que se
reflejen en el aparato sensorial, viciando el instrumento de los sentidos,
mediante el cual se manifiesta el Espíritu.
53. Los buenos o malos pensamientos del Ser encarnado, ¿afectan la
organización psíquica de sus hermanos en la Tierra a los cuales sean
dirigidos?
Los corazones que oran y vigilan en verdad, de acuerdo con las lecciones
del Evangelio, se edifican su propia fortaleza, que les posibilita todo
movimiento de defensa espontánea. Los buenos pensamientos producen siempre
el máximo bien en aquellos a quienes van dirigidos, debido a que encuadran
dentro de la esencia de la Ley única, que es la del Amor, en todas sus
divinas manifestaciones. En cuanto a los pensamientos de naturaleza
inferior, pueden afectar a su objetivo, en identidad de circunstancias,
cuando el Ser se ha hecho merecedor de esos choques dolorosos, por la
justicia de las compensaciones. Sin embargo, sobre todos los actos de esa
índole prevalece la Divina Providencia, que pone en ejecución sus
designios de equidad, con misericordia y sabiduría.
Del libro "El consolador que prometió Jesús"
Espíritu Emmanuel.
Médium Francisco Cândido Xavier. |