Jesús y Simón

topicSe retiraba Jesús del hogar de Jeroboam, hijo de Acaz, en Corazim, para atender un pedido de ayuda en una casa próxima, cuando cuatro viejos publicanos aparecieron, de repente, buscando su palabra reconfortante. Habían recibido las noticias del Evangelio del Reino, tenían hambre de esclarecimiento y tranquilidad, suplicaban palabras que los auxiliaran en la adquisición de paz y esperanza.

El Maestro contempló los vestidos distinguidos y los rostros acentuados de honda inquietud, y se compadeció. Instado, sin embargo, por mensajeros que requerían su presencia en la cabecera de alguien a quien se aproximaba la muerte, el Excelso Benefactor llamó a Simón Pedro y le pidió, ante los amigos consultantes: Continue reading

Antes que cante el gallo

herculanoSer fiel a la verdad, saber respetarla y hacerse humilde ante ella son las tres piedras del tropiezo del hombre en la Tierra. Podemos conocer la Verdad y proclamarla, intentar vivirla y comunicarla a los demás, pero tener el valor de sostenerla en los momentos de crisis es casi un privilegio en el mundo de vanidades y mentiras terrenas. Por esto los grandes Maestros tienden siempre a probar la taza de hiel del abandono, como Jesús en el Huerto, enfrentando solo el despertar de la traición, o en el Calvario, soportando el abandono de la crucifixión.

Casi dos milenios han pasado, uno de los más lúcidos discípulos del Maestro, según lo dicho por Emmanuel, soportaría en París la soledad de los que aman la Verdad y a ella se consagran. La vida de Allan Kardec es el espectáculo de la soledad del hombre que toca la parcela de la Verdad y tiene que soportar solo las consecuencias de su audacia. Cuando estudiamos asustados por la terrible soledad en que vivió y luchó, comprendiendo tan solo él, enteramente solo, la grandeza de la obra que realizaba. Tuvo decenas de compañeros, centenas de colaboradores, millares de adeptos. Más sólo el comprendía la Doctrina que anunciaba al mundo. Continue reading

Atendimiento fraterno

raul_teixeiraEn las labores a las cuales te dedicas, junto a la colectividad de necesitados de todo jaez que te llega a las puertas de la Institución Espiritista, en los trabajos llamados, afectivamente, de asistencia fraterna, detente a meditar un poco en las responsabilidades de tus encargos. Verás los más diversos hermanos tocados por procesos de tormento que, mayormente tienen origen en el propio mundo interior, en razón de largos y cobijados períodos de malos hábitos y de indisciplinas.

Otros vendrán estimulados por dramas de características obsesivas, en cuyas mallas la venganza se aloja, desestructurándolos y desdichándolos de múltiples formas. Tendrás, delante de ti, muchos sofocados por el pavor que la desencarnación de algún ente querido les impuso, por la ignorancia que los deja ciegos en relación a la Vida en el Más Allá. Continue reading

Ejecutar bien

Emmanuel_1“Y él les dijo: ‐ “No exijáis más de lo que os está ordenado.” – Juan el Bautista (Lucas, 3:13)

La advertencia de Juan el Bautista a la multitud inquieta es de los avisos más preciosos del Evangelio.

La ansiedad es enemiga del trabajo fructuoso.

La precipitación determina desórdenes y recapitulaciones consecuentes.

Toda actividad edificante reclama entendimiento.

La palabra del Precursor no busca anular la iniciativa o disminuir la responsabilidad, sino que recomienda espíritu de precisión y ejecución en los compromisos asumidos. Continue reading

La lección del billar

chico-jovenUn domingo en que estaba de plantón en el establecimiento del cual es empleado, Chico se levantó temprano y fue a pie para su oficina. Al pasar, sobre las 7 de la mañana, delante de un bar, se sorprendió por ver, tan temprano, un grupo de jóvenes jugando al billar.

En la hora del almuerzo, los mismos jóvenes jugaban al billar. De tarde, a las 17 horas, vino para cenar, y, de vuelta, reparó que el mismo grupo allí estaba, en el bar, en el billar.

Por fin, a las 10 de la noche, al regresar para casa, acabada su tarea, pasó de nuevo por el mismo local y, sorprendido, comprobó que el mismo conjunto de jóvenes allí estaban aun en el mismo entretenimiento. Continue reading

Minerales:¿Nuestros Hermanos?

mineralesEl poético, amoroso y sabio Francisco de Asís fue conocido como “el hermano de la naturaleza” porque a todo, fuesen conceptos concretos o abstractos, lo llamaba como hermano o hermana. Era “hermano sol”, “hermano fuego”, “hermana luna”, “hermana agua”, así como era “hermana pobreza”, “hermana caridad” y así sucesivamente.

Lejos de ser fuerza de expresión, lo que estaba por detrás de ese hablar de Francisco era una profunda comprensión de la Creación. Como todo emanó de Dios, cada proceso natural, cosa o ser viviente es hijo o hija de la “Inteligencia Suprema, Causa Primera de Todas las Cosas”. Así, somos todos hermanos o hermanas. Continue reading

¿Qué sería de la piedra sin el martillo?…

xavierEn su profesión de trabajador público, Chico, cierta vez, fue a visitar a un compañero, que residía a algunos Kilómetros más allá de Pedro Leopoldo.

El compañero, intempestivamente, lo recibió con dos piedras en la mano. Lo insultó y cuando Chico intentaba responder, delicadamente, Emmanuel intervino, diciéndole:

– No digas nada, ejemplifica la propia fe, soportando la injusticia y los desahogos. Él sufre del hígado, y hace días que siente cólicos hepáticos. No respondas a los insultos y exacerbaciones. Necesita exteriorizar los venenos que están en el alma y en el cuerpo y, tú, te limarás, te purificarás y mejorarás, silenciando… Continue reading