Adversario íntimo

andreEl Evangelio según el Espiritismo Introducción-II y III Jesús y Kardec, cada uno en su propia dimensión histórica, tuvieron opositores implacables.

Jesús fue atacado por los saduceos.
Kardec, por los materialistas.

Jesús fue perseguido por los sacerdotes.
Kardec, por los religiosos intolerantes.

Jesús fue injuriado por los escribas.
Kardec, por los teólogos. Continue reading

Caracteres del hombre de bien

allan-kardec-tratado5918 – ¿Por qué señales se puede reconocer en un hombre el progreso real que debe elevar su Espíritu en la jerarquía espírita?

– El Espíritu prueba su elevación cuando todos los actos de su vida corporal son la práctica de la ley de Dios, y cuando comprende por anticipado, la vida espiritual. El verdadero hombre de bien es el que practica la ley de justicia, de amor y de caridad en su mayor pureza.

Si interroga su conciencia sobre los actos realizados, se pregunta si no ha violado esa ley, si no ha hecho mal, si ha hecho todo el bien que ha podido, si nadie ha tenido que quejarse de él, y en fin, si ha hecho a otro todo lo que hubiera querido que se hiciera por él. Continue reading

Si alguien no te comprende

felizSi alguien no te comprende, perdónalo y sigue adelante.

No guardes en tu corazón amarguras y resentimientos, miedos y tristezas.

Camina hacia adelante.

Cuánta gente espera de ti apoyo, comprensión y cariño.

Si no te comprenden, paciencia.

Perdona y sigue adelante, porque en todos los caminos encontraremos siempre ejemplos preciosos que nos harán progresar. Continue reading

Agresión

JoannaAngelisCuando alguien embiste, furibundo, atacando a otro, ya se encuentra desequilibrado, siendo inútiles los esfuerzos del otro, concentrados en la palabra, a fin de llamarlo a la razón.

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El agresor, psicológicamente, se encuentra dominado por el instinto de la destrucción. Faltándole los valores morales para superar la circunstancia o el hecho que le desagrada, se deja vencer por la irascibilidad irracional, atacando con violencia.

Porque está con la voluntad minada y sin control sobre sus propios impulsos, descarga sus frustraciones y conflictos en las personas que, de alguna forma, lo enfrentan o no se le someten, o a pesar de ser sus semejantes, lo provocan. Continue reading

Locura y suicidio

JoannaEntre los flagelos que se abaten sobre la Humanidad, se destacan como uno de los más lamentables, la locura y el suicidio, que cercenan innumerables existencias humanas, demostrando la falencia de muchos de los valores morales de la actualidad.

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La primera, la locura, además de los orígenes conocidos por las ciencias psíquicas, es también la consecuencia de débitos que el Espíritu acumula en el tránsito de su evolución, en la actual o en reencarnaciones anteriores. Efecto inevitable de la soberbia y de las exageradas pasiones disolutas, estas imperfecciones se manifiestan en las células y en el equipamiento de la casa mental, produciendo desajustes que degeneran en estados de perturbación y desequilibrio. Continue reading

La conversión de Saulo

haroldo_dutra“El Maestro lo llamó, de su esfera de claridades inmortales. Pablo palpando en las tinieblas de las experiencias humanas responde: – ¿Señor, que quieres que yo haga? Entre él y Jesús había un abismo, que el Apóstol supo transportar en decenios de luchas redentoras y constante.” (1)

Las lecciones sublimes del Evangelio, como perlas, se revelan en los menores gestos del Maestro. Del círculo de los perseguidores del Cristianismo, Jesús convoca al verdugo de Esteban, el primer mártir, para transformarlo en el apóstol de los gentiles.

El llamado de Saulo guarda la marca del perdón, con que la Providencia Divina renueva las oportunidades a los hijos desviados. Verdugo y víctima se unen, espiritualmente, para la mayor tarea de propagación del Cristianismo Naciente, confirmando el mensaje de la Buena Nueva su inigualable saber de universalidad. Continue reading

Puente mediúmnico

relaciones_espiritualesSumergido en la materia densa por el impositivo de la reencarnación, que concede al Espíritu el progreso bendecido de la evolución, gracias a las experiencias de que se enriquece, este pierde, normalmente, los contactos con la realidad de donde vino, padeciendo de comprensible olvido de la vida espirita.

Los intereses gravitan, entonces, en torno a las necesidades inmediatas del plano físico; los impositivos de la “lucha por la vida”, casi siempre vuelven a la escala de valores, dando nacimiento a luchas acerbas y extravagantes; dudas crueles rondan en los paneles de la mente, en relación a la inmortalidad del alma; inquietudes y bofias surgen, avasalladoras, sombreando los días de la existencia orgánica; desagrados y enfermedades, fracasos comerciales y dificultades económicas inducen a la locura y al suicidio; esfuerzos por disfrutar la hora que pasa dominan los cuidados del hombre, que teme el aniquilamiento de la vida por falta de bases reales sobre las cuales, apoye las convicciones de la supervivencia espiritual… Continue reading

En lo cotidiano

simonettiUna pregunta, amigo lector: ¿Considerando que el Amor es la meta suprema del Espíritu promoviendo su armonización con los ritmos del Universo, a que distancia estamos de él? Ciertamente lejos, lo que es fácilmente demostrable por nuestra incapacidad en sustentar el equilibrio y la felicidad, jamás ausentes en quien llegó allá. ¿Si hace dos mil años, que tenemos el Evangelio, la recta perfecta para el Amor, porque tardamos tanto? ¿Eso es natural? ¿Es tan demorado? ¿No podríamos aligerar el paso?

Bien, vamos a considerar, en principio, que no somos vegetales, con tiempo acertado para germinar, crecer, florecer y fructificar. Somos seres pensantes. No progresamos por fuerza de las cosas. Es necesario madurar para el amor. Es ejercitando amor que maduramos. Digamos que depende de nosotros. Continue reading

Caracteres de la perfección

kardec1. Mas yo os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen: y rogad por los que os persiguen y calumnian. – Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? – Y si saludareis tan solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen esto mismo los gentiles? -“Sed, pues, vosotros perfectos, así como vuestro Padre celestial es perfecto”. (San Mateo, cap. V, v. 44, 46, 47 y 48.) Continue reading