Veneno mortal

RsimonettiDespués de estacionar en el Umbral por un tiempo que le pareció una Eternidad, Zulmira fue internada en una bendita institución socorrista. Instalada en una cama sencilla, vio aproximarse a un asistente que, después de saludarla, le hizo algunas preguntas, a fin de definir con exactitud sus necesidades.

– ¿Nombre?
– Zulmira Santorra
– ¿Estado civil?
– Divorciada
– ¿Hijos? Continue reading

Tristeza

amalia¡Cuánto pesa la vida algunas veces! ¡Qué frío se experimenta evocando las sombras del pasado! Cuando uno se detiene a deletrear en el alfabeto de una larga existencia, se llora sin derramar una lágrima, se llora por dentro; parece que plomo derretido o agua de nieve corre por nuestras venas, y es tan profundo el desconsuelo que se siente que ni se desea morir, temiendo encontrar más allá de la tumba la continuación de la historia comenzada aquí; cuando no se alimenta un deseo ni se posee una esperanza, ¡cuánto pesa la vida! … ¡Vivir sin esperar! … ¡no es vivir!… Vivir sin desear es morir sin agonía. Vivir, dominado por la indiferencia, es anticipar la crisis de la muerte, es abrirse uno mismo la fosa para en ella enterrar nuestro organismo: es convertirse en sepulturero. Continue reading

Vida y destino

itgtuyrutuiyio 033“Todos los que vinieron antes de mí eran ladrones y salteadores, pero las ovejas no les hicieron caso. Yo soy la puerta; el que entra por mí se salvará; entrará y saldrá y encontrará pastos. El ladrón sólo entra para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.” (Juan, X, 8-10).

La vida es una lucha tenaz, un caminar incesante para la realización del destino. El destino es la luz que, cuanto más nos aproximamos a ella, más ilumina y resalta los horizontes de la vida. La vida material tiene el naciente y el ocaso: nace con las caricias promisorias de la aurora; muere oculta en las tinieblas de la noche. ¡Y la vida nace y renace tantas veces como las arenas del mar y los átomos del aire! Continue reading

Espiritu y materia

almaEn el principio creó Dios los cielos y la tierra.
Y la tierra estaba desordenada y vacía,
y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo,
y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

La Biblia, Génesis 1:1-2

Estos son los dos primeros versículos de la Biblia que hallamos en el libro de Génesis y son muy significativos. Vemos aquí, según la visión judeocristiana, como Dios preside y dirige la Creación del Universo material con sus planetas, soles, galaxias, cúmulos de galaxias, súper-cúmulos y demás objetos del espacio exterior, «los cielos», y, en particular, de la Tierra. Nos habla de la Creación de la materia visible e invisible, de la conocida y desconocida, de la ponderable y de la imponderable, de la materia y de la anti-materia tal como se vislumbra hoy en día por la ciencia terrena. Continue reading

Vida y valores (Nutrientes de las guerras)

jose_raul_teixeiraNo existe quien aplauda la guerra. Donde quiera que ella se manifieste, la guerra se presenta siempre de forma nefasta. Ella significa casi siempre el exprimir apretando ese tumor interno de la sociedad, cuando una se golpea contra la otra. Y es por esa razón que no se puede ver la guerra con buenos ojos. Por más que se haya intentado justificarla, la guerra es, por si misma, una tragedia humana.

Cuando miraros en la lejanía de los idos de la Humanidad, vamos a encontrar la guerra en varios de sus momentos. Desde los enfrentamientos entre comunidades primitivas, barbarás otras, hasta las guerra más cercanas a nosotros. Todas marcadas por la matanza, por el desapego a la vida, por la crueldad. ¿Al pensar en las guerra, nos quedamos preguntado de donde viene esos impulsos pro-guerra? ¿Cómo es que nacen esas experiencias en el alma humana, que buscan impulsarla, que consiguen impulsar a todas las personas para ese volcán que es la guerra? Cuando nos detenemos un poco y paramos para pensar en esto, tenemos la real impresión de que las guerras no nacen de la nada, ellas no provienen del aire que respiramos. Continue reading

Visión espírita sobre el horóscopo

horoscopoEn el libro “Cruzando la Calle” (1), Richard Simonetti relata una graciosa anécdota: Alcibíades Dulcidio leía el periódico mientras esperaba el café preparado por la esposa. Se detuvo a leer el horóscopo, observando su signo: “Las influencias astrales son negativas. Habrá tendencia para la irritación. Cuidado con la dirección de su automóvil. Controle las comidas, evitando problemas digestivos”.

El hombre creyó que tendría un mal día. Su esposa argumentó que las previsiones no pasaban de una tontería, pero él estaba convencido de que su día sería terrible. Se fue a trabajar irritado y sin despedirse de su mujer. Tomó el coche, enojado por las palabras de ella, y lo raspó contra la pared. Aun más irritado con la señora por creerla culpable de lo ocurrido se fue a la oficina. Trabajó con dificultad, sin conseguir superar la incómoda intranquilidad. No almorzó bien, acometido por una terrible acidez. Fue un día pésimo y aun discutió con un empleado. A la mañana siguiente, él vuelve a leer su horóscopo. Continue reading

Íntimamente

meimei2Te enterneces con la historia de los personajes infelices en los romances que la televisión presenta. Te sensibilizas con la situación de las víctimas del drama social en los noticieros de la prensa. Entre tanto, anota por ti mismo.

Las actitudes de las personas que te comparten lo cotidiano, casi siempre, son duramente analizadas por tu sentido de observación, mientras que tus gestos son detallados en profundidad por las criaturas de las cuales dependes o por las que sientes afecto. Eso nos induce a pedirte misericordia en casa y en el grupo de trabajo al que te vinculas. Continue reading

El agua de la paz

Chico_dibujoEn torno de la mediumnidad, se improvisan, alrededor de Chico, variadas discusiones. Es, no es. Vi, no vi. Y el médium sufría, a veces, largar irritaciones, a fin de explicar sin ser comprendido. Por eso, a la hora de la oración, se hallaba casi siempre, desanimado y afligido. Cierta vez, el Espíritu de María João de Deus compareció y aconsejándole:

-Hijo mío, para curar esas inquietudes debes usar el Agua de la Paz.

El Médium, satisfecho, busco el medicamento en todas las farmacias de Pedro Leopoldo. No lo encontró. Recorrió Bello Horizonte. Nada. Al cabo de dos semanas, le dijo a la progenitora desencarnada el fracaso de la búsqueda. Doña María sonrió y le dijo: Continue reading