La depresión


La depresión para los encarnados puede ser muy habitual, mas en estos tiempos que se originan por un estrés agudo o ansiedad provocado por problemas materiales o bien psicológicos que en su origen es de muy distinta procedencia, es decir, para los mortales la depresión surge por ejemplo de problemas familiares, problemas de trabajo o de mil maneras que pueden hacer surgir esta enfermedad llamada depresión, pero que suele en verdad venir por muy distintos orígenes.

Una persona que sufre una depresión, detrás de todos esos síntomas hay mas, mucho mas de lo que a simple vista acontece. Para empezar a explicar lo que se esconde detrás de una depresión haría falta explicar que es la obsesión, pues bien, empezando por esta aclaración iremos al lector enfocando realmente lo que es la depresión.

Si un hermano encarnado empieza a dar mucha importancia a problemas de cualquier índole, alrededor de el, sin saberlo y de manera inconsciente, va formando en su alrededor un ambiente negativo y de desconfianza y a su vez una llamada inconsciente a hermanos que ya no están en la materia y que gozan o al menos sienten calma viendo sufrir a los demás, entonces estos obsesores que se acercan y ven que el encarnado tiene una procuración, empiezan a irradiarle pesimismo, inseguridad y desconfianza, de manera que un obsesado puede ver su futuro muy incierto y muy complicado, cuando en verdad puede tener una solución bastante diferente, pero estos hermanos desencarnados harán todo lo posible para que el encarnado caiga en la depresión.

Una vez ya entendido lo que es obsesado se vera que la obsesión puede resultar depresión, claro que no todas las veces por que la obsesión puede dar fruto de muchas maneras, desde hacer daño a otros encarnados como llegar a matar, pero eso depende también en gran parte al encarnado, pues los obsesores no pueden hacer nada si en el fondo el encarnado no quiere. Pero expliquemos a partir de aquí lo que es la depresión, una vez que estos hermanos están cerca del encarnado, le aran ver la vida de muy distinta manera e incluso estos obsesores pueden hacer que el encarnado caiga enfermo e incluso se suicide, que eso es probable por que los obsesores pueden lograr a la larga que lo haga. También pueden cambiar el carácter del encarnado, pueden convertirlo en alguien violento, pero no podrán hacer nada que el encarnado no quiera, es decir, si el encarnado se deja llevar por la influencia obsesiva será alguien depresivo y muy inestable.

Los obsesores siempre están al lado del encarnado insistiéndole que no hay solución a sus problemas, diciéndole que no hay salida, le dirán cualquier cosa hasta que el encarnado empiece a dejarse llevar, harán los obsesores todo lo posible para que el encarnado tenga serios problemas. Además estos obsesores pueden ser enemigos de otras existencias, también pueden ser que no conozcan de nada al encarnado, pero lo que si harán es llegar hasta donde haga falta. Pensad que los obsesores están en todos los sitios, en bares, en discotecas, en casas, en vehículos, donde sea allí están, por que ellos sufren pero como están llenos de egoísmo no soportan que los encarnados tengan la opción de progresar, así pues, ellos harán lo posible para hacer que el hermano que padece depresión decaiga del todo.

Es por eso que la depresión no se soluciona con pastillas ni hiendo a un psicólogo, sino pidiendo ayuda al Padre y si su depresión es muy fuerte entendiendo el mundo espiritual se puede superar, pero la mejor manera de superar es teniendo confianza en el Padre, esa es la manera mas rápida de salir de esa enfermedad. Pero también sabed que hay miles de encarnados que tienen depresión y no creen en el Padre y al lado de ellos hay hermanos de la luz intentado hacerles ver las cosas de distinta manera, es por eso que hay encarnados que tienen depresión y hay momentos que ven su alrededor mas claro pero al poco tiempo decaen, por que no luchan por ver ese instante de manera continua y se dejan llevar por la mala influencia. También a raíz de la obsesión puede producir enfermedades, por que el cuerpo carnal nota esa depresión a través de que el encarnado no come o bien fuma mucho o ingiere alcohol, entonces el cuerpo se ve amenazado y puede caer enfermo, pero en si los obsesores no pueden provocar enfermedades, pues nuestro Padre no lo permitiría, pero si se les dejara podrían hacerlo. Pensad que los obsesores son hermanos muy poco evolucionados que cuando estaban encarnados eran muy violentos, eran muy indecisos y que a raíz de eso se volvieron mezquinos y ambiciosos y son hermanos que no soportan a nuestro Padre, ni lo que ello representa, por que dentro de ellos hay algo que los atrae al Padre, pero que luchan por no dejarse llevar maldiciéndolo y odiándolo, pero que a la larga también acaban abandonando la obsesión.

Así pues no hay que tenerles odio por que es eso justamente lo que hace que se hagan mas fuertes, necesitan el pensamiento del encarnado que odie, por que entonces estos obsesores se calman mucho y se regocijan por que ven al encarnado un posible aliado de ellos, y así una posible alma que ira en contra del Padre, por que los obsesores como no pueden sentir la calma no soportan que los encarnados lo sientan. Así pues todo el problema de la depresión radica en los obsesores y en el encarnado que se deja llevar.

Si la medicina actual cambiara y los médicos estudiaran mas el alma que el cuerpo material muchas enfermedades se podrían solucionar de manera mas eficaz y segura, por que a veces con medicamentos no se soluciona la depresión pero si sabiendo cual es el problema real, y a la influencia espiritual negativa, con el tiempo, el hombre vera que hay otro mundo al lado y muy cerca, con el tiempo sabrán que ambos mundos están y estarán juntos y que si se entiende el mundo espiritual muchos problemas de origen psicológico y patológico se irían resolviendo de manera mas eficaz.

Gracias al Padre cada vez a través de médiums se va informando mas de lo que son muchas enfermedades y como se deberían de curar, con el tiempo los médicos verán todo esto con ojos diferentes y entonces y solo entonces este mundo habrá avanzado en la medicina un notable salto para la evolución.

Por el espíritu Cristóbal
Médium; Bertolinni

 

Panorama Espiritual de la Depresión

Tomado de Federación Espiritista Española  

Para superar la depresión es necesario cambiar la sintonía espiritual. Como los buenos espíritus que nos asisten no hacen otra cosa a no ser el bien, es imprescindible que, de nuestra parte, aprendamos también a hacerlo.

La depresión es una dolencia del alma. Siendo así, infelizmente, la ciencia materialista poco puede hacer a no ser minimizar los síntomas del enfermo para que este pueda convivir socialmente. Con eso, lo máximo que ella consigue es limitarle la capacidad mental y evolutiva, afectiva y de memoria.

Se estima que el 20% de la población del planeta sufre de este terrible mal. Datos revelados por investigaciones indican que la depresión es la segunda mayor causa de ausencia en el trabajo y la mitad de los deprimidos dejan de trabajar y tener una vida social. Normalmente, es catalogada por la medicina como una enfermedad cuyo tratamiento es para toda la vida, con un 50% de oportunidades de recaídas.  La peor consecuencia de la dolencia es el suicidio, una vez que el 15% de nuestros hermanos cometen este acto extremo.  Los principales síntomas son: insomnio, tristeza persistente, desánimo, alteración del apetito, falta de energía, baja productividad, perdida de placer. Persistiendo esos síntomas por más de dos semanas, significa que el individuo se encuentra en estado de crisis.
 
Influencias espirituales
 
El espiritismo, que define al Espíritu como la esencia del propio ser, explica la depresión como una dolencia espiritual, una fase avanzada del proceso obsesivo, resultante del asedio persistente de espíritus inferiores sobre la mente del hombre y de los que lo envuelven. Por tanto, quien no crea en el Espíritu, o aun, poco conocimiento tiene sobre su naturaleza, no está en condiciones de conocer la causa y mucho menos de tratarla. La verdad es que todos los seres humanos poseen una cierta sensibilidad mediúmnica, o sea, una determinada y variable predisposición orgánica en ser “susceptible” al mundo espiritual que lo circunda. Esa susceptibilidad ocurre en un nivel mental-emocional, de inteligencia a inteligencia, en que predomina la ley de sintonía. El tenor del pensamiento determina el tipo de la sintonía que establecemos, consciente o inconscientemente, con hombres o espíritus.  La mayoría de las depresiones nacen de un proceso obsesivo, normalmente derivado de una flaqueza moral que abre campo para espíritus malhechores y mal intencionados que pasan a imponer su voluntad sobre la voluntad del deprimido.  Los espíritus aun arraigados a la materialidad necesitan de alimento energético. Como a nadie  le gusta reflexionar sobre eso, aun es más fácil hacerles el asedio.
 
El aflorar de la mediumnidad
 
Desde el tiempo de Allan Kardec los buenos espíritus afirman que, independientemente de creer o no creer, la humanidad está alcanzando un grado evolutivo en que la vuelve más sensible al contacto con los campos espirituales rodeando la Tierra. Estamos topándonos con el mundo espiritual y aun no percibimos eso.
Ahora, como es la sintonía la que determina el tipo de contacto con las inteligencias de las dimensiones espirituales, para que se supere la depresión es necesario que el enfermo cambie la sintonía que viene sustentando.
 
Interferencias espirituales nocivas
 
Los efectos de la obsesión instalada son obvios: el propio enfermo se siente confuso en identificar la propia personalidad. Sus pensamientos se vuelven confusos y contradictorios, lo que le genera inseguridad y miedo. En un cuadro más agravado se observa la debilidad creciente, que es la perdida de energía vital. Por eso, en muchos casos, el deprimido siente fuertes dolores de estómago (perdida de energía por el plexo solar),
Todas las personas viciadas, por ejemplo, son médiums conscientes o inconscientes.  Las interferencias espirituales nocivas, causadas por la presencia actuante de espíritus malhechores, no hacen nada más que dinamizar la inconsistencia moral sustentada imprudentemente por el deprimido.
 
La puerta del alma se abre por el lado de dentro

Quien trabaja efectivamente en la doctrina espírita y actúa en un centro bien orientado sabe que es perfectamente posible liberarse, en breve tiempo, del terrible flagelo que es la depresión.  De acuerdo con los Evangelios, Jesús, el divino Maestro, no hacía otra cosa sino redirigir la sintonía de numerosos enfermos del cuerpo y del alma para las esferas superiores del sentimiento, con eso, curó a numerosos “endemoniados” y “lunáticos”.
 
Es de él la máxima preventiva: “Vigilad y orad”
 
Lo que la víctima de la depresión necesita comprender y asimilar es el hecho de que nadie puede abrir la puerta de nuestra alma, incluso que la fuerce, porque la cerradura está del lado de dentro. Solamente nosotros mismos podemos abrir la puerta para aquello que nos conviene.
 
Educando la sensibilidad
 
Una de las sustentaciones doctrinarias del espiritismo es hacer que el ser humano se esfuerce para no entrar en sintonía con las fajas inferiores de la vida. Al contrario, se sintoniza con las fajas superiores.  Para eso es fundamental aprender a discernir el propio pensamiento del pensamiento invasor. Los factores que fastidian deben ser vencidos. Se trata de luchar o entregarse, forzar resistencia al aparentemente irresistible componente depresivo. Reconocer la propia fuerza de voluntad – normalmente, subyugada por la voluntad del agente perturbador – y nuevamente fortalecerla.  Pedir auxilio al Creador es el secreto. Asumir, con humildad y confianza, la condición de necesitados espirituales que somos, reconociendo el poder soberano de la luz divina que nos bendice constantemente y, para la cual estamos temporalmente impermeables, en función de nuestro libre albedrío perfeccionado en el dolor.  No ejercitar la tristeza en ninguna hipótesis. Ni la amargura, ni la autopiedad, ni la búsqueda del aislamiento o de la fuga excesiva.
 
La depresión cesa con el cambio de la sintonía espiritual
 
Muchos médiums que hoy militan con seguridad en las casas espíritas, equilibrados y sin alarde en la mediumnidad con Jesús, llegaron bajo las más opresoras señales de depresión. Algunos, habiendo pasado por clínicas o sanatorios para enfermos mentales. Aun así, a través de la ayuda que se permitirán a sí mismos, aprovechar la buena acogida de los benefactores de la casa, se esfuerzan en el estudio edificante, en la oración, en la meditación, absorbieron confiados las energía revitalizadoras del pase y pudieron “sentir la paz” proveniente de los buenos espíritus que los asisten en nombre de Dios.  Así, una vez reequilibrados, se integran en el servicio de auxilio a los semejantes, encajando en los trabajos asistenciales y espirituales de la casa cambiando, consecuentemente, la sintonía mental-emocional antes adoptada para otra elevada y moralizada. Esto es un hecho común no sólo en el medio espírita y posible de comprobar.  Por tanto, para superar la depresión es necesario cambiar la sintonía espiritual. Como los buenos espíritus que nos asisten no hacen otra cosa a no ser el bien, es imprescindible que, de nuestra parte, aprendamos también a hacerlo, lo que, ciertamente, asegurará tú protección y la posibilidad del descubrimiento seguro de nuestras potencialidades.

Obras consultadas y recomendadas:
Depresión, Curate a ti mismo, de Salvador Gentile
El Libro de los Espíritus, de Allan Kardec
El libro de los Médiums, de Allan Kardec

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