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69. En el conjunto de los valores espirituales ¿cuál es la posición de las
ciencias abstractas, como la Matemática, la Estadística y la Lógica, por
ejemplo, que requieren el máximo de método y observación para llevar a
cabo sus actividades deductivas?
También aquí observamos a la Matemática y a la Estadística midiendo,
calculando y enumerando el patrimonio de las expresiones materiales, y a
la Lógica orientando las actividades intelectuales del hombre, en las
contingencias de su vida en el planeta. No podemos menospreciar la
cooperación de las ciencias abstractas en los postulados educativos,
puesto que adiestran las inteligencias, ampliando la espontaneidad en los
Espíritus, de manera de establecer la facilidad de comprensión de los
valores de la vida planetaria; pero hemos de entender también que sus
actividades, casi todas circunscritas al ambiente del mundo, son
procedimientos o medios para que el hombre alcance la ciencia de la vida
en sus más profundas revelaciones espirituales, ciencia esta que simboliza
la divina finalidad de todas las investigaciones y análisis de las
organizaciones existentes en la Tierra.
70. Las ciencias especializadas, como la Astronomía, Meteorología,
Botánica y Zoología, ¿fueron creadas por el esfuerzo del Espíritu humano,
en la evolución de las ciencias fundamentales?
En cuanto actividades complementarias de las ciencias fundamentales, esos
estudios especializados son un conjunto de conquistas del Espíritu humano,
en la sagrada labor de la entidad abstracta que llamamos "civilización".
Tales esfuerzos constituyen la catalogación de las investigaciones y
logros propiamente humanos. No obstante, convergen hacia la ciencia
integral, en el plano infinito, donde se hermanarán con los valores
morales en la glorificación del hombre redimido.
71. ¿Cómo juzgar la posición de la Tierra respecto a los otros mundos?
La grandeza del plano sideral, donde se agita la comunidad de los
sistemas, es demasiado profunda para que podamos aplicarle una definición
basada en las mezquinas fórmulas de la Tierra. En la vorágine de lo
Infinito el sistema planetario centralizado por nuestro Sol es
excesivamente simple y constituye un aspecto muy pobre de la Creación.
Baste recordar que Capella (1,) uno de nuestros vecinos más cercanos, es
un sol 5.800 veces mayor que nuestro astro del día, y ello sin olvidar que
la Tierra, por su parte, es 1.300.000 veces menor que nuestro Sol.
(1) Capella, más conocida por Cabra, es una estrella de primera magnitud
perteneciente la constelación del Cochero. (Nota de la editora Argentina
"-l8 de Abril”)
Por esas cifras grandiosas comprendemos la magnitud de nuestra humildad en
el Universo, y nos apiadamos sinceramente de la situación de los
conquistadores humanos de todo pelaje, los cuales, en su afán de
monopolizar patrimonios materiales, nos dan la impresión de ridículos y
vanidosos polichinelas de la vida.
72. ¿Existen planetas donde las condiciones son peores que en la Tierra?
Hay mundos que ofrecen peores perspectivas de existencia que el vuestro, y
en lo que se refiere a esto, la Tierra es un plano de aprendizaje alegre y
hermoso. Allí, el único elemento que desentona en la Naturaleza es
precisamente el hombre, avasallado por el egoísmo. Planetas conocemos
donde los seres que los pueblan se ven obligados a un esfuerzo continuo y
penoso para obtener los elementos esenciales a la vida. Otros, inclusive,
donde muchos seres se encuentran en doloroso exilio. Mientras tanto, en el
vuestro, sin que debáis realizar ningún sacrificio por vuestra parte,
tenéis gratuitamente un cielo azul, fuentes colmadas, abundancia de
oxígeno, árboles amigos, frutos y flores, luz y color, con santas
posibilidades de trabajo, de que el hombre ha renegado en todos los
tiempos.
73. La humanidad terrestre ¿es idéntica a la de otros orbes?
En los aspectos físicos, semejante analogía resulta imposible, vistas las
leyes sustanciales que rigen cada plano evolutivo. Pero tratemos de
entender por "humanidad" a la familia espiritual de todas las criaturas de
Dios que pueblan el Universo, y si examinamos la cuestión a través de este
prisma, veremos a la comunidad terrestre identificada con la colectividad
universal.
74. El hombre de ciencia ¿podrá encarar con buen éxito las posibilidades
de un viaje interplanetario?
Por lo menos, en tanto perdure su actitud de confusión, egoísmo y
rebeldía, la humanidad terrestre no debe alimentar ningún proyecto de
viaje interplanetario.
¿Qué diríamos del individuo que, sin poner orden en su propia casa,
quisiera invadir la vivienda de sus vecinos? Si en tantas ocasiones las
criaturas terrestres han menospreciado los bienes que la Divina
Providencia puso en sus manos, ¿no sería justo circunscribirlas a su
ámbito restringido y mezquino? El aislamiento de la Tierra es un bien
inapreciable. Observemos las manifestaciones del progreso humano,
dirigidas hacia la guerra y destrucción, en los triunfos de la fuerza, y
alabemos al Padre Celestial por no haber extendido en el orbe terrestre
los medios operativos de sus vanidosas criaturas.
75. En la diversidad de sus experiencias ¿es obligado el Espíritu a
adaptarse a las condiciones fluídicas de cada globo?
Es ese un imperativo para la adquisición de sus valores evolutivos dentro
de las leyes del perfeccionamiento.
76. Los fenómenos meteorológicos, ¿ podrán en lo futuro ser controlados
por los hombres?
Los fenómenos meteorológicos, incontrolables por parte de los seres
humanos, no son tales para los enviados de Jesús, quienes buscan
disponerlos de acuerdo con los ascendientes espirituales que han de ser
observados en todos los procesos evolutivos. No olvidemos, empero, que la
Tierra es una escuela. Si por ahora no es posible otorgar un título de
conocimiento total a los discípulos rebeldes y perezosos, ello podrá
hacerse algún día, cuando la evolución moral haya alcanzado el nivel
indispensable para el aprovechamiento de esta o aquella fuerza, en
beneficio de todos.
77. Los Espíritus ¿se interesan por la Botánica?
En la Botánica encontráis las mismas incógnitas de los orígenes, sólo
explicables por los factores trascendentes, lo que prueba la atención del
plano espiritual en el denominado reino vegetal. Ese sector de la
Naturaleza que, como los otros, es también un campo de evolución, recibe
asimismo el sagrado influjo del Señor por medio de la asistencia de sus
mensajeros, y esto sucede desde los pródromos de la organización
planetaria. No olvidéis que el hombre es alumno en una escuela que su
raciocinio ya encontró organizada por la sabiduría divina y, en nombre de
Aquel que es el origen sagrado de nuestras vidas, amad a los árboles y
cuidad el campo, donde las bendiciones del cielo florecen.
78. La Zoología ¿es también objeto de atención por parte de los planos
espirituales?
No cabe duda, la Zoología merece igualmente el celo de la esfera
invisible, pero es indispensable tomar en cuenta la utilidad de una
advertencia dirigida a los hombres, invitándolos a examinan con
detenimiento los lazos de parentesco que los unen a los animales, dentro
de las líneas evolutivas, y justo es que traten de poner a los seres
inferiores de la vida del planeta bajo su amistoso cuidado. Los reinos de
la Naturaleza, además, son el terreno de operaciones y de trabajo de los
hombres, y es razonable considerar a dichos reinos más bajo la
responsabilidad directa de los seres humanos que de los Espíritus, razón
por la cual responderán aquéllos ante las leyes divinas de lo que hayan
hecho, en conciencia, con los patrimonios de la Naturaleza terráquea.
79. ¿De qué manera hemos de interpretar nuestro parentesco con los
animales?
Pensando que ellos también poseen, ante el tiempo, un porvenir de
realizaciones fecundas. A través de numerosas experiencias llegarán algún
día al denominado "reino hominal", así como nosotros por nuestra parte
alcanzaremos, en el transcurso de los milenios, la condición angélica.
Infinita y sublime es la escala del progreso. En el exiguo marco de
vuestros conocimientos, busquemos una imagen que nos mueva al sentimiento
de solidaridad y amor que debe imperar en todos los sectores de la
Naturaleza, visible e invisible. El mineral es atracción. El vegetal es
sensación. El animal es instinto. El hombre es razón. El ángel es
divinidad. Tratemos de reconocer la infinidad de lazos que nos unen en los
valores graduales de la evolución v elevemos en nuestro fuero intimo el
eterno santuario de la fraternidad universal.
Del libro "El consolador que prometió Jesús"
Espíritu Emmanuel.
Médium Francisco Cândido Xavier. |