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¿Cómo se podría ayudar a un moribundo? PDF Imprimir E-mail
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Escrito por Administrador   
Lunes, 09 de Marzo de 2009 16:36

Para facilitar su tránsito al otro mundo, se le puede ayudar sobretodo tranquilizándole y procurando hablar mucho con él ,si está consciente, y animándole para que venza los temores que pueda sentir, tratando de que lo afronte con esperanza y sin miedos. También se les ayuda mediante pensamientos de Amor u oraciones que,como ya se ha dicho, son vibraciones que en un estado de semidesprendimiento del cuerpo, el Ser en proceso de desencarnación, es capaz de percibirlas y sentirlas como un bálsamo tranquilizante que le ayuda en el proceso; claro está, que esto es así siempre y cuando sea llegado su momento final; si no es así, estos pensamientos u oraciones, en vez de ayudarle a morir, le pueden ayudar a sanar o mejorar fortaleciendo los lazos vitales del enfermo.

Se le puede ayudar mucho, actuando paralelamente a como lo hacen los Seres espirituales encargados de ayudar en la desencarnación, pero este proceso que describo se debe reservar a personas con experiencia en aplicar pases magnéticos, siendo fundamental que mientras lo hacen incentiven sentimientos de Amor, fraternidad y de ayuda hacia la persona sobre la que sus manos se deslizan. Los pases magnéticos, mas que un acto mecánico, funcionan como acto de Amor y solidaridad.

No se trata de acelerar o de ralentizar el proceso, sino de aliviar y suavizar el tránsito del que se va, ofreciéndonos como meros colaboradores a los Seres espirituales que realmente son los que llevan a cabo el proceso natural de la desencarnación. Lo único que aportaríamos en este caso es el fluido magnético, poniéndolo a disposición de los espíritus que llevan a cabo esta función tan natural como importante para el alma humana cuando regresa como espíritu al plano que le corresponde según su nivel vibratorio.

El proceso sería aproximadamente así: Sentados junto al moribundo, a la cabecera de su cama, le tranquilizamos con palabras de cariño, acomodándole la cabeza entre nuestras manos que actuan como un regazo acogedor. Después pasamos a colocar las manos sobre la frente del enfermo, iniciando seguidamente un servicio completo y silencioso de magnetización con pases longitudinales. Son tres las zonas o regiones orgánicas fundamentales sobre las que hay que centrar las energías de los pases magnéticos:

- El Centro Vegetativo ligado al vientre, sede de las manifestaciones fisiológicas.
- El Centro Emocional, que es la zona de sentimientos y deseos, situado sobre el torax.
- El Centro Mental, que es el mas importante y está situado en el cerebro.

Siguiendo este orden, se debe tratar en primer lugar, el Centro Vegetativo, insensibilizando el nervio Vago que es antagonista del Simpático, y cuyos efectos intenta anular, manteniendo así el equilibrio en un funcionamiento normal. De este modo se facilita el desligamiento energético de las vísceras.

El nervio Vago, también llamado neumogástrico, en realidad constituye un haz de nervios mixtos, compuestos de fibras sensitivas y de fibras motoras, que parten desde el bulbo raquídeo en la nuca, descendiendo por los laterales del cuello por donde penetran hasta el pecho y el vientre, terminando en el estómago y en el plexo solar. Estos nervios se ramifican y distribuyen por la laringe, el esófago,los bronquios, el corazón,estómago e hígado. Con estos pases longitudinales se actúa como ayuda para neutralizar o paralizar el sistema nervioso Simpático, si así procede que sea en cada caso particular.

Después se pasa a operar sobre el plexo solar, con lo que se ayuda a aflojar los lazos de unión con las fuerzas físicas. Por último, se pasará a actuar sobre el cerebro, en donde en el momento de la desencarnación una especie de llama de color violeta dorada, que solamente podría ser vista por una persona con capacidad de videncia psíquica, se separa elevándose por encima de su cabeza, y pasa a flotar en el ambiente sobre el cadáver al que apenas le une una débil cinta brillante.

Esta cinta es de energía vital y conocida como cordón plateado que solamente desde el plano espiritual pueden desligar definitivamente, estos Espíritus especializados en el proceso desencarnatorio. Independientemente de que tratemos de ayudar de una forma o de otra, es muy importante siempre que se pueda, el rezar y orar junto con el enfermo o moribundo, y si no puede ser así, hacerlo siempre por él. En esta oración sentida, debemos rogar sobre todo para que saque de esta experiencia que es su muerte orgánica, el mayor beneficio para su alma, y pedir que le sean desligados lo antes posible, los lazos de energía vital que le mantienen todavía sujeto a su organismo físico.

“ Ahora se que la muerte es nuestro misterio mas grande y que todo el mundo está interesado en resolverlo”

Raymond Moody Jr