|
En
la historia de la codificación del Espiritismo, no se puede dejar de
recordar el nombre de Amélie Boudet, más conocida por Madame Allan Kardec.
En realidad ella se convirtió en una dedicada asesora del gran maestro
lionés en su glorioso cometido, actuando como secretaria. Por eso su
nombre debe ser siempre recordado con cariño y admiración.
Amélie Gabrielle de
Lacombe Boudet Rivail, también conocida por Madame Allan Kardec, o Madame
Rivail; en las ruedas literarias, artísticas y educativas, más conocidas
por Amelie Boudet, y en la intimidad por «Gaby», nació en Thiais, ciudad
de la provincia de Sena, en Francia, el día 23 de noviembre de 1795 y
desencarnó el 21 de enero de 1883.
Hija de Julian-Luous
Boudet, propietario y antiguo tablado, y de Lulie-Louise Seigneat de
Lacombe. Era hija única del matrimonio y tuvo una educación de lo más
esmerada, de acuerdo a los recursos de los que la familia disponía.
Se diplomó en la
primera Escuela Normal lega , en París, establecida en el Boulevard Saint-Germain,
entidad que funcionaba siguiendo los principios delineados por el célebre
educador suizo Pestalozzi. Más tarde se convirtió en profesora de Letras y
Bellas Artes, poetisa y pintora. De su bibliografía como escritora fueron
publicadas tres obras.: «Cuentos primaverales», «Nociones de diseño» y «Lo
esencial en Bellas Artes».
Viviendo en París,
en el mundo de las letras y de la enseñanza, tuvo la oportunidad de
conocer al profesor Hippolyte-Leon Denizard Rivail, que más tarde usó el
pseudónimo de Allan Kardec, en quien reconoció a un hombre culto, pulido,
moralizado y verdaderamente superior.
El 6 de febrero de
1832, firmaba el acta de casamiento. Amélie Boudet era nueve años mayor
que su marido, pero era tal su jovialidad física y espiritual que
aparentaba la misma edad.
Algún tiempo después
de terminar sus estudios en la institución implantada por Pestalozzi, el
profesor Rivail fundó en París, un Instituto Técnico, con orientación
esencialmente pestalozziana. Madame Allan Kardec, prestó su valiosa
cooperación a su esposo en la noble tarea educacional que entonces era
desempeñada por el, por más de un lustro en el aludido Instituto.
Mientras tanto, un
hecho inesperado sucedió en la vida del matrimonio. El establecimiento de
enseñanza que funcionaba en la Calle de Sévres, 35, y que introdujo en
Francia el método educacional de Pestalozzi fue obligado a cerrar sus
actividad y sus puertas.
Amélie-Boudet no
desfalleció, revelándose esposa altamente comprensible, resignada y con
coraje. Mientras el profesor Rivail se encargaba de la contabilidad de
varios establecimientos comerciales, ella contribuía con ahínco en la
preparación de cursos gratuitos que habían organizado en la propia
residencia, y que funcionaron sin miras de continuidad de 1835 a 1850.
En los cursos
públicos de Matemáticas y Astronomía que el Profesor Rivail daba dos veces
por semana, de 1843 a 1848, y a los cuales no asistían sólo alumnos sino
también futuros profesores del «Liceo Polimático», que fundó y dirigió
hasta 1850, siempre contando con la valiosa cooperación de su esposa.
PREPARATIVOS PARA
LA CODIFICACIÓN
Tomando conocimiento
de las mesas giratorias o mesas parlantes, el profesor Rivail comenzó a
frecuentar la casa de la familia Baudin, a mediados de 1855, iniciando
allí los primeros estudios que culminaron con la Codificación del
Espiritismo.
Amélie-Boudet pasó a
acompañar a su esposo en las investigaciones, notándose siempre, en su
semblante, la alegría emotiva con que tomaba conocimiento de los hechos
que contribuirían a hacer que nuevos horizontes surgieran en el mundo.
Ella se convirtió en la secretaria del marido cuando ella se propuso
escribir las majestuosas obras de la Codificación espiritista, dándole el
valor necesario para llevar a término la grandiosa obra.
En la noche del 18
de abrir de 1857, cuando tuvo lugar el lanzamiento del «Libro de los
Espíritus», de Allan Kardec, hubo una recepción en la residencia del
matrimonio, en la Calle de los Mártires, nº 8, con la comparecencia de
amigos del matrimonio y de las chicas que sirvieron de médiums para la
compilación de aquella portentosa obra. La dedicación de Amélie hizo que
aquella reunión alcanzase un gran éxito.
LA «REVISTA
ESPIRITISTA»
El 1º de enero de
1858, Allan Kardec lanzó la «Revue Spirite», contando para ese evento con
el apoyo exclusivo de su esposa, pasando a publicarla bajo su dirección lo
que ocurrió hasta la fecha de su desencarne Amélie-Boudet a menudo quedaba
extenuada debido a la elevada frecuencia con la que dirigía la casa de los
Kardec debido a las importantes sesiones que allí se realizaban. Ella era
extremadamente cortés y dispensaba mucha atención a todos.
En abril de 1858,
Allan Kardec decidió fundar, fuera de su casa la «Sociedad Parisiense de
Estudios Espiritistas», tarea que representó un verdadero arrojo, dada la
circunstancia de que la Iglesia Católica ejercía una enorme influencia en
la época. Tuvieron que tener una gran dedicación y firmeza para mantener
una sociedad de aquel género.
VIAJES
MISIONARIOS
Siempre que era posible Amelie-Boudet acompañaba a Kardec en sus viajes
misionarios, ocurridos entre 1860 y 1864 a varias ciudades de Francia,
Suiza y Bélgica, siempre procurando incentivar el Codificador en sus
cometidos.
Con el desencarne de Allan Kardec, ocurrido el 31 de marzo de 1869, Amélie
sufrió un duro golpe y en esa época ya tenía los cabellos nevados por sus
74 años de prolífica existencia. El cuerpo del Codificador fue sepultado
el día 2 de Abril de 1869, en el Cementerio de Montmartre. En ese mismo
túmulo fue sepultado el cuerpo de Amélie Boudet cuando desencarnó.
Transcurridos seis meses del desencarne, en el deseo loable de contribuir
para la concretización de planes futuros que el gran maestro tenía en
mente, pues ella era la única propietaria legal de las obras, revista y
librería, Amélie constituyó la «Caja General del Espiritismo», la cual
dedicaba todos los años una charla para que fuera aplicada en el sentido
de remover posibles dificultades.
Comparecía a todas las reuniones a las que era invitada, y todos los años
presidía la reunión conmemorativa del Día de los Muertos, cuando varios
médiums recibían mensajes del más allá y varios oradores hacían uso de la
palabra.
En un esfuerzo inaudito para materializar todos los planos expuestos por
su marido contenidos en la «Revista Espirita» de 1868, ella consiguió, con
el concurso de amigos y admiradores, fundar la «Sociedad Anónima de
Espiritismo», entretanto, por encontrar el nombre muy comercial, ella hizo
que fuera cambiado por «Sociedad para la Continuación de las Obras
Espiritas de Allan Kardec», lo que fue concretizado el día 18 de octubre
de 1873.
Siendo sus esfuerzos muy infatigable, ella mas tarde contó con la
cooperación del gran pionero Pierre-Gaetan Leymarie, uno de los más
dedicados seguidores de Allan Kardec desde 1858. Hombre honesto y
trabajador infatigable el asumió la dirección de la «Revista Espiritista»,
en el año 1871, y más tarde también de la Librería. Muchos de los socios
de la Sociedad renunciaron, por lo cual el ocupó todos los cargos en su
persona.
EL PROCESO DE LOS
ESPIRITISTAS
Un nuevo golpe
esperaba a Amélie Boudet. Ella tuvo que comparecer como testimonio en el
famoso «Proceso de los Espiritistas», en 1875 contra Leymarie, por el
ministerio público, debido a una acción nefasta de un médium llamado
Boudet, que influenciado por Firman, hizo falsas fotografías de Espíritus,
las cuales fueron publicadas por Leymarie en las páginas de la «Revista
Espiritista», una vez que el fue engañado debido a su buena fe. Eso hizo
que Leymarie fuese preso durante un año, habiendo llegado todos a la
conclusión de que era inocente. Al principio Boudet recibía fotografías
verdaderas, pero cuando le falló la mediumnidad, por intereses
financieros, comenzó a falsificar fotos que sirvieron para que los
detractores del Espiritismo abrieran el proceso.
Amélie Boudet
desencarnó el 21 de enero de 1883.
Fue recibido un
mensaje espiritual de ella el día en que desencarnó en el que describió la
brillante recepción con que sus amigos del espacio, entre ellos Allan
Kardec, le recibieron.
|