La ley de amor

El amor resume toda la doctrina de Jesús, porque es el sentimiento por excelencia, y los sentimientos son los instintos elevados a la altura del progreso realizado. El hombre en su origen sólo tiene instintos; más adelantado y corrompido, sólo tiene sensaciones; pero instruido y purificado, tiene sentimientos, y el punto exquisito del sentimiento es el amor; no el amor en el sentido vulgar de la palabra, sino ese sol interior que condensa y reúne en su ardiente foco todas las aspiraciones y todas las revelaciones sobrehumanas.

La ley de amor reemplaza a la personalidad por la fusión de los seres, y aniquila las miserias sociales. ¡Feliz aquel que, elevándose sobre su humanidad, quiere con grande amor a sus hermanos doloridos! ¡Feliz aquel que ama, porque no conoce ni la carestía del alma ni la del cuerpo; sus pies son ligeros y vive como transportado fuera de sí mismo! Seguir leyendo “La ley de amor”

La conquista de la paz

Gloria a Dios en las Alturas, paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad. Lucas, 2:14.

La paz es el tempero de la Vida.
Imposible vivir bien sin ella.
¿Felicidad? ¡Ni pensar!
¡Pesa el fardo, si la perdemos!…

***

Jesús nos orienta para la conquista de la paz. En sus fundamentos, una única condición: Que tengamos buena voluntad, la voluntad de ser bueno… Ejercitarla es ofrecer: Seguir leyendo “La conquista de la paz”

No aspires

Emmanuel

No aspires rectificar rápidamente a los otros, cuando los consideres equivocados, según tus puntos de vista, porque también nosotros, cuando nos equivocamos, no siempre admitimos reprimendas inmediatas.

No impongas tu ideal de felicidad a aquellos que estimas, a la vez que la felicidad de las criaturas varía siempre conforme el escalón evolutivo en que se encuentran.

Cuando puedas, como puedas y donde puedas, guardando la consciencia tranquila, trabaja sirviendo siempre. Seguir leyendo “No aspires”

Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.2

PREGUNTA:

Un niño recién nacido y totalmente deformado tiene una vida vegetativa. ¿El sufrimiento sirve para quien reencarnó en ese niño o para los que conviven con él?

DIVALDO:

Para ambos. Principalmente para quien está reencarnado. Posiblemente aquel niño deformado fue un suicida. Pero los padres actuales o aquellos con quien el niño convive pueden haber sido los autores del suicidio o equivalente. Tal vez sean aquellos que no respetaron sus valores morales o entonces los responsables negativos del pasado que vuelven para ayudarlo a soportar las circunstancias. Seguir leyendo “Entrevista Divaldo “S.O.S Familia”.2”

La esperanza

Yo me llamo la Esperanza; sonrío a vuestra entrada en la vida; yo os sigo paso a paso, y no os dejo sino en los mundos donde se realizan, para vosotros, las promesas de felicidad que oís, sin cesar, murmurar a vuestros oídos. Yo soy vuestra fiel amiga; no rechacéis mis inspiraciones: yo soy la Esperanza.

Soy yo quien canta por la voz del ruiseñor y que lanza a los ecos de las florestas esas notas de lamento y cadenciosas que os hacen soñar con los cielos: soy yo quien inspira a la golondrina el deseo de calentar sus amores al abrigo de vuestras moradas; yo juego en la brisa leve que acaricia vuestros cabellos; yo derramo a vuestros pies los perfumes suaves de las flores de vuestros canteros, ¡y es con dificultad que dais un pensamiento a esta amiga que os es tan dedicada! No la repeléis: es la Esperanza. Seguir leyendo “La esperanza”

Objeto de la vida humana

Como fácil es comprender, todo lo que existe en nuestro Universo y en toda la Creación, tiene un propósito, un objetivo, una misión que cumplir. Y la vida humana no es una excepción.

Cierto día, oí a una persona amiga decir: “¿Qué objeto tiene la vida, porque tal y como podemos apreciar en algunas personas desgraciadas, y al final mueren, de qué les ha servido la vida, si ni siquiera la han vivido? Este interrogante me fue hecho por una persona cuya condición humana era y es, de las que son consideradas felices a la vista de todos; pues, tenía salud y bienes de fortuna; no obstante, no se sentía feliz, ansiaba algo que no sabía precisar; pero su Conciencia íntima se le manifestaba en una insatisfacción de la vida. Seguir leyendo “Objeto de la vida humana”

Emigraciones e inmigraciones de los Espíritus

35. – En los intervalos de sus existencias corporales, los Espíritus están en estado de erraticidad y componen la población espiritual ambiente del globo. Por medio de las muertes y los nacimientos estas dos poblaciones se vierten incesantemente una en la otra; pues, diariamente hay emigraciones del mundo corporal al mundo espiritual e inmigraciones del mundo espiritual al mundo corporal: es el estado normal.

36. – En ciertas épocas, reguladas por la sabiduría divina, estas emigraciones e inmigraciones se operan en masas más o menos considerables, como consecuencia de las grandes revoluciones que hacen partir al mismo tiempo, innumerables cantidades, que son rápidamente sustituidas por cantidades equivalentes de encarnaciones. Seguir leyendo “Emigraciones e inmigraciones de los Espíritus”

Aspiración

André Luiz

A pesar de que, a veces, sin cualquier consolación, usted dispone de inmensos recursos para reconfortar y volver a levantar a los hermanos en prueba o desamparo.

Si aspiramos a vivir mejor, escojamos el lugar de servir en la causa del bien de todos.

Es tan importante colaborar en la higiene de su barrio, o en la construcción de una escuela, como ayudar a un niño necesitado, o prestar apoyo a un enfermo. Seguir leyendo “Aspiración”

Juventud y ambiente

“Huye también de las pasiones juveniles”

El consejo de Pablo a Timoteo interpreta llanamente el problema de la reforma interior, que no es fácil de realizar. Requiere lucha, estudio, meditación, perseverancia. Las imperfecciones y tendencias para el mal, son inherentes a la propia condición de inferioridad del planeta, el cual constituye, en esta etapa de nuestro proceso evolutivo, el hábitat temporal de la psique. Retoñan en él, vigorosamente, los sentimientos anti evangélicos.

Las semillas del mal encuentran, en la esfera terrena, la gleba propicia para despertar. Aún mismo, almas ya dotadas de ciertos conocimientos intelectuales y cualidades nobles, sufren, al reencarnar en la Tierra, las influencias del ambiente, sin que eso constituya, como tal vez pueda parecer, un retroceso o regresión. Innumerable cantidad de veces el propio Pablo de Tarso confesaba, amargado: “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.” Seguir leyendo “Juventud y ambiente”

Vida y valores (La luz eléctrica)

Fue un sueño, desde hace mucho tiempo adormecido, eso del hombre que puede vivir en un ambiente iluminado. Ese sueño fue motivo de múltiples experiencias de un americano notable llamado Thomas Alva Edison. El 1828 Thomas Alva Edison, consiguió por primera vez, la lámpara eléctrica de filamento. Pero la lámpara tenía un filamento de carbón. No es difícil imaginar su pequeña durabilidad. A partir del momento en que la criatura humana conseguía ese hecho, a partir de Thomas Alva Edison, todo se modificó en la sociedad.

Cincuenta años después, Joseph Swan patentó la lámpara incandescente y ella pasó a ser industrializada, mandada por todas las partes del mundo. Surgieron fábricas, en todas las partes del mundo y, con esto, el mundo se transformó. Es inconcebible hoy, para nuestra mentalidad, un mundo sin luz eléctrica. Seguir leyendo “Vida y valores (La luz eléctrica)”

Navegación de entradas

1 2 3 6 7 8 9 10 11 12 452 453 454
Volver arriba