Xifopagos y Reencarnación


Los llamados xifópagos, conocidos a nivel popular como gemelos siameses, son aquellos que presentan sus cuerpos unidos por un segmento físico. Comúnmente se observa el uso indebido del término xifópagos, en vez de la designación correcta xifópago. La nomenclatura proviene de xifoides que es el apéndice final del hueso esterno (con s), situado delante del tórax donde se unen las costillas, esto es porque muchos de los xifópagos estudiados eran unidos por esta parte del cuerpo. Las uniones (físicas) se pueden efectuar por diversos órganos o segmentos corporales, inclusive inviabilizando la gestación o la sobrevivencia de ambos recién nacidos.

En las situaciones donde dos entidades espirituales se ligan a la esfera espiritual materna y posteriormente al fluido vital del óvulo, efectuándose la fecundación, el óvulo fecundado (zigoto) bajo la influencia de dos energías espirituales diferentes a vipartirse. Al inicio de la embriogénesis cuando el huevo inicia su multiplicación, se da, por la presencia de dos espíritus, la separación en dos células que desenvolverán dos organismos hijos.

En el proceso normal, cuando hay dos entidades unidas al huevo (óvulo fecundado) dicha separación determina el surgimiento de gemelos univitelinos idénticos. No obstante, en el caso de los xifópagos, permanecen unidos durante la gestación originando la unión física entre los dos cuerpos. Unión esta que puede efectuarse, inclusive, por órganos vitales imposibilitando la intervención quirúrgica especialmente en determinadas áreas del planeta donde los recursos son aun rudimentarios en el área médica.

Del punto de vista de la Ciencia Espírita, tenemos la información que las personas se vinculan energéticamente a otras por su postura mental. Hay casos, donde esta fijación alcanza niveles patológicos de uniones e intercambio energético-vibratorio. Espíritus que se odian mutuamente, por ejemplo, mantienen un flujo de energía entre sí prendiéndose recíprocamente.

En muchas circunstancias, no hay posibilidad, a corto o medio plazo, de disolver antes, uniones para la recuperación psíquica de los envueltos. A medida que los años pasan, la imantación se acentúa alcanzando niveles graves de comprometimiento del cuerpo astral (periespíritu) de ambos. La anestesia temporal, por la terapia de la reencarnación, podrá servir de impulso renovador en la reconstitución de la normalidad.

Considerando siempre que los padres son co-participes del proceso, son los vínculos comunes del pasado que los llevaron a vivir esta situación. No son, por tanto, víctimas inocentes de una ley natural injusta y arbitraria. El reencuentro común por las afinidades que los atraen por sintonía energética nada más es el merecimiento o ley natural de causa y efecto el cual se opera automáticamente.

Enemigos que establecen vínculos expresivos y desequilibrantes, vuelven juntos y unidos. No consiguen separarse, emparejarse por el lazo extra físico que se expresará por la equivalente unión biológica.

En otros casos, por ejemplo, obsesiones de naturalezas diversas donde el doble se realimenta por vías anormales, y mutuas, sólo el drenaje para la periferia física de esa unión extrafísica, podrá facilitar la ruptura energética establecida. Renacer entonces unidos.

La visión espiritual del proceso, más allá de poder contribuir científicamente en un futuro prójimo, para la comprensión de la génesis del problema, sirve, desde ya también, para alertar con relación a las consecuencias de las fijaciones monoideístas desequilibradas. La terapia de la oración, en el sentido de la donación energética, es el recurso ideal e indispensable para suavizar los dolores así como para apuntar soluciones. Soluciones que, en el futuro próximo, para ellos (xifópagos) se desvelará: la reconciliación, llevando a la unión por el vínculo normal y saludable del amor…

Fusión entre chakras

En los casos donde la mutua magnetización patológica, entre dos espíritus, se opera a nivel intelectual, el intercambio de fuerzas en desarmonía se establece entre sus chakras (Centros de Fuerza) coronarios que se sitúan en el cuerpo energético en lo alto de la cabeza de los espíritus en vías de reencarnar. Tal situación ocasiona una verdadera fusión de energías pudiendo obrar con un solo modelo periespiritual de cráneo. Así, la exteriorización física se hará como un modelo único de cabeza para dos cuerpos.

En casos de menos intensidad del mismo fenómeno, observaremos una unión entre dos cráneos: tendremos, por tanto, xifópagos ligados por dos cráneos. Los casos arriba comentados son alusivos a uniones a nivel mental o intelectual como, por ejemplo: persecuciones intelectuales mutuas. Cuando observamos órganos unidos a nivel torácicos, el desequilibrio acostumbra a ser a nivel de sentimientos y los chakras envueltos son el cardíaco y el gástrico (umbilical).

Cuando la unión es básicamente por el aparato digestivo o abdomen expresa una desarmonía mutua a nivel emocional (pasiones patológicas), la cual determinó una unión intensa y desequilibrada a nivel del chakra gástrico.

La existencia de órganos unidos como, por ejemplo, en el aparato digestivo demuestra la fusión de los chakras gástricos que se comportan como un único chakra. Fusión esta determinada por el intenso intercambio patológicos de vibraciones a nivel de las emociones.

Fuente: Dr. Ricardo Di Bernardi

João Cabral
Presidente da ADE-SERGIPE
Website: www.ade-sergipe.com.br/
Assessoria Internacional da ABRADE-Brasil
Aracaju-Sergipe-Brasil Em: 05.02.2007

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