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(Londres,
1832 - 1919) Físico y químico inglés. Tras estudiar en el Real Colegio de
Química, fue director de la sección meteorológica del Observatorio
Radcliffe y se dedicó durante algún tiempo a la enseñanza, pero pronto
inició los trabajos de investigación en un laboratorio de su propiedad,
situado en Londres.
Analizando unos residuos de ácido sulfúrico, descubrió el elemento talio
(1861), cuyo estudio más detenido le indujo a investigar sobre la materia
radiante y a inventar el radiómetro (1875-77). En sus últimas experiencias
de este tipo, ideó el tubo de rayos catódicos, tubo de vidrio en el que,
una vez practicado un alto vacío y establecida una gran diferencia de
potencial entre los electrodos, se producían dichos rayos, formados por un
chorro de electrones. El tubo de rayos catódicos constituyó un importante
paso hacia el descubrimiento de la luz eléctrica por incandescencia y de
los tubos de rayos X.
En 1881, Crookes desarrolló un nuevo método de análisis espectral.
Interesado por el problema de proteger la vista de los trabajadores de las
fábricas de vidrio contra las cataratas producidas por la intensa
radiación calorífica del vidrio fundido, ideó unas gafas de cristal
coloreado que suministraban la protección necesaria. También realizó
importantes investigaciones sobre las Tierras raras, el diamante y los
gases enrarecidos.
Experimentador de los fenómenos ectoplásmicos y de la fuerza del
pensamiento. "He observado la realidad de los fenómenos espiritistas, y
sería una cobardía moral negarles mi testimonio: No digo que eso es
posible, digo que eso es". |