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94 -¿Cuántas clases de fenómenos mediúmnicos existen ?
A semejanza con la inteligencia, la mediumnidad se presenta bajo diversas
expresiones : la visual, la de videncia, la auditiva, la de premonición,
etc. Se podrían hacer dos grandes grupos diferenciados : De Efectos
Físicos, y de Efectos intelectuales. La de efectos físicos como los de
Psicoquinesia (movimiento de objetos) , los Tiptólogos (sonido de golpes),
los Polstergeist, etc., actúan mediante la energía corporal del médium,
que es usada por el Ser espiritual manifestante, provocando efectos
tangibles, visibles o audibles por cualquier persona o testigo. Es
necesario señalar que no en todos los casos estas manifestaciones son de
carácter mediúmnico o producidas por espíritus que usan de la energía
psíquica del médium, sino que a veces son de carácter anímico o causadas
por la propia persona sensitiva que en un exceso de su propia energía
psíquica provoca inconscientemente una proyección o “derrame” de la misma
hacia objetos materiales, causando efectos físicos sobre ellos, tal como
la Telequinesia o la Psicoquinesia; este motivo fenoménico constituye lo
que se llama un fenómeno por Psicorragia, que viene a ser como una
hemorragia de energía psíquica del médium.
A veces también las mediúmnidades de efectos físicos se presentan en las
variantes de la Pneumatofonía o manifestación de sonidos musicales en un
ambiente sin que exista una causa instrumental física presente; también
existen la de los Aportes de objetos sólidos, como flores, etc ., o las de
Apariciones mas o menos “vaporosas” de Seres sin una realidad física,
llamadas Fantasmogénesis. Cuando estas apariciones llegan a ser tangibles
o materiales se les llama “Agéneres”.
Las materializaciones a través de la mediumnidad fueron minuciosamente
investigadas en su día por el Investigador Científico
Sir William
Crookes, que analizó a una joven médium llamada
Florence Coks
, por cuya mediación se materializó muchas veces el Espíritu de Katie King.
Posteriormente , al menos en Brasil, se han experimentado sesiones
mediúmnicas con buenos resultados de materialización de Espíritus, pero
estas experiencias fueron suspendidas por deseo de los propios Espíritus
debido a que solo atraían la curiosidad de los asistentes mientras que la
finalidad de estas reuniones mediúmnicas y espíritas era la de promover el
esclarecimiento de Seres desencarnados, así como el estudio serio de la
fenomenología y del espiritismo.
Al respecto de lo anterior, como hecho anecdótico, es digno de resaltar el
caso de materialización de un Espíritu llamado Scheilla. Este fue una
enfermera alemana muerta en Hamburgo a causa de un bombardeo durante la 2ª
guerra mundial. Poco tiempo después de su primera manifestación durante
una sesión mediúmnica en Río de Janeiro (Brasil), se llegó a materializar
provocando en ocasiones bellos fenómenos de efectos físicos, como aportes
de flores o pequeños objetos, dejando en el ambiente del recinto donde
estas cosas sucedían, un agradable perfume. Este espíritu cuando se
materializó , se presentó a los ojos de los presentes con un bello
semblante femenino de cabello rubio y unos hermosos ojos azules. Después
de demostrar su presencia real tras sus materializaciones, continuó
manifestándose a través de diferentes médiums parlantes por todo el país
en diversos grupos espíritas, preocupándose mucho por las personas
enfermas a las que ayudó muchas veces a recuperar la salud, trabajando
desde el plano espiritual donde se encontraba, apoyada por equipos de
Seres espirituales dedicados a esa labor. Durante todo el tiempo de sus
manifestaciones conservó siempre su acento alemán procedente de su última
existencia, con el que repetidamente hablaba de las excelencias del
Evangelio de Jesús e invitaba a seguir a Cristo.
La mediumnidad de efecto intelectual, es en realidad lo que se podría
considerar como la mediumnidad propiamente dicha, pues en las variantes
que ofrece, siempre se manifiesta y comunica intelectualmente un espíritu,
mientras que en las efectos físicos, menos en algún caso de
materialización en los que convergen ambas clases de mediumnidad, la
física y la intelectual, el espíritu desencarnado se puede manifestar,
pero no comunicar ni transmitir nada.. Entre los médiums de efectos
intelectuales se encuentran los Psicógrafos o escribientes . Estos a su
vez lo hacen de forma Consciente ,llamada psicografía de Inspiración, que
es la más común y numerosa ; la psicografía Inconsciente, también conocida
como psicografía mecánica, por la que el médium permanece en estado de
“Trance ”. Durante este estado, el médium permanece con su espíritu fuera
de su organismo físico, al lado de este que es utilizado por el Ser
espiritual comunicante que es quien escribe por su mano; por eso el médium
no tiene conciencia de lo que escribe cuando ejecuta la psicografía; esta
es la modalidad más escasa y supone una demostración palpable y evidente
de la realidad del intercambio y manifestación con otros seres
espirituales.
Por último existe una variante intermedia a las descritas, que es la
psicografía semimecánica en la cual el médium no se ha retirado por
completo de su organismo físico y escribe a impulsos mecánicos del
espíritu que comunica, pero en parte permanece consciente a lo que su mano
escribe, pues por vía intuitiva es él mismo comunicado de lo que su mano
escribe.
Asimismo otra variante de mediumnidad; quizás la mas popular y conocida
gracias al cine y a la literatura , es la de “Incorporación” o Mediumnidad
Parlante”, también denominada “Psicotónica” o “Psicofonía”, aunque esta
última denominación se utiliza además comúnmente ,refiriéndose a las
grabaciones de la voz de los espíritus en megáfonos u otros medios de
grabación electrónica, aunque este tema lo dejamos para un poco más
adelante. Por la “Incorporación”, un ser espiritual puede activar el
sistema nervioso del médium que le permite actuar como en la anterior
modalidad intelectual: Estando el médium Consciente, que también se podría
nombrar como de “Inspiración”, pero en un grado elevado y desarrollado de
la misma; Semi-incosciente, en la cual el médium queda semialetargado o
adormecido ante la proximidad del espíritu comunicante. Y por último la
“incorporación inconsciente”, en la que el ser comunicante ocupa en su
totalidad el sistema nervioso del médium, y utiliza su aparato fonador
,quedando en estado de “trance mediúmnico”, del que al despertar o
“volver” no recuerda absolutamente nada. Esta falta de conciencia es
debida a que el cerebro del médium cuando este “regresa” no transmite a su
espíritu lo que el espíritu desencarnado transmitió a través de este
órgano.
Existen también otras curiosas variantes de mediumnidad , tal como los de
inspiración musical, que en realidad actúan bajo un trance mas o menos
intenso e interpretan a veces obras desconocidas de grandes maestros de la
música, lo que ha sido certificado por críticos y expertos musicales; y lo
curioso es que en estado normal estos médiums no saben ejecutar ningún
instrumento musical. Como exponente de esta clase de mediumnidad tenemos a
Luiz Antonio Gasparetto, que también desarrolló la facultad llamada
Psicopictoriografía, por la que es capaz de ejecutar cuadros en estado de
trance, bajo condiciones adversas en oscuridad o en ambiente de
infrarrojos, de famosos pintores, así reconocidos en su estilo por
críticos y expertos en arte; y lo curioso es que estos cuadros los ejecuta
a gran velocidad, en pocos minutos, y directamente con las manos , en
donde a veces utiliza las dos simultáneamente.
También citamos aquí los videntes, y por último la mediumnidad auditiva .
Ambas facultades, por las cuales pueden ver y/u oír a los espíritus
desencarnados, las suelen portar desde la mas tierna infancia, por lo que
en el caso de la videncia en esos niños, les cuesta aprender a diferenciar
cuando lo que ven son personas de este mundo o del otro. Y en el caso de
los auditivos, a veces pueden tener incluso mayores problemas que los
anteriores, porque enseguida sus familias se preocupan de su salud mental.
A su vez, todos los fenómenos ,de la clase que sean, pueden ser Naturales
cuando se producen espontáneamente , o Facultativos, cuando el médium los
puede provocar a voluntad.
“El lenguaje de los espíritus está siempre de acuerdo con su grado de
elevación”
Allan Kardec
Trances mediúmnicos
Por Pepe Luis
95.-¿Los médiums comunican siempre en “trance”?
Hay médiums que, con independencia de la clase o especialidad de facultad
que posean , esta se manifiesta en ellos de diferentes modos según su
intensidad.
Es de resaltar que la forma de comunicación entre el espíritu manifestante
y el médium, no es de mente a mente como sucede entre personas que
desarrollan la telepatía, sino de periespíritu a periespíritu, entre los
que se establece una armonía vibratoria que les permite “acoplarse” con
mas o menos intensidad en el organismo físico del médium. A veces la
mediumnidad se manifiesta como la irradiación de una energía desde el
médium y su alrededor, capaz de mover cosas, de materializar y
desmaterializar objetos , etc.
La mediumnidad en general, puede manifestarse de modo Consciente, en la
cual el médium sabe lo que se dice o hace a través de él, que permanece
relajado con su mente relajada y a veces algo adormecida. En esta el
trance es superficial y al terminar la manifestación, el médium recuerda
todos los detalles de lo que ha transmitido. Muchas veces esta clase de
mediumnidad hace sufrir al médium por causarle cierta inseguridad sobre el
auténtico origen de sus manifestaciones.
En los casos auténticos, las ideas de fondo no son del médium, aunque si
lo son las expresiones verbales que utiliza para manifestarlas. Las dos
formas típicas de la mediumnidad consciente son la Inspiración y la
Intuición.
También se puede manifestar en un trance leve, del modo llamado Semi
inconsciente, en la que el médium se da cuenta solamente de parte de lo
sucedido, acordándose al final de solo algunos aspectos de lo acontecido
durante la comunicación. Aquí la mente del médium interfiere poco en los
mensajes, causando apenas alguna leve distorsión en los mismos. Por último
la Inconsciente, en la que el estado de trance es profundo , mientras el
espíritu manifestante domina los centros nerviosos del médium. Se le ha
llamado también como mediumnidad de Incorporación, en la que el espíritu
del médium se aparta momentáneamente del organismo físico del mismo modo
que cuando duerme en sueño profundo. Esta forma de manifestación es la que
menos interferencias del médium sufre, por lo que sus mensajes suelen ser
los más genuinos de los Seres espirituales que se manifiestan por ella.
“Aunque la mediumnidad es de esencia única, posee un extraordinario
polimorfismo y se presenta en muy variadas situaciones y categorías”.
Lic. Jon Aizpurua
Mediumnidad
¿Cuál
es la finalidad de la mediumnidad en la Tierra?
Divaldo: La mediumnidad es, ante todo, una oportunidad de servir, una
bendición de Dios, que faculta al hombre mantener el contacto con
la vida espiritual. Gracias al intercambio con el mundo espiritual,
podemos tener aquí en la Tierra, no sólo la certeza de la supervivencia
del alma y de la continuidad de la vida después de la muerte, sino también
la armonía para pagar con equilibrio las deudas adquiridas en las
encarnaciones anteriores.
Es gracias a la mediumnidad que el hombre logra vislumbrar su futuro
espiritual; y al mismo tiempo recibe de aquéllos que lo precedieron en el
viaje de retorno a la vida espiritual informes seguros y directrices de
equilibrio, dándole la oportunidad de rehacer su camino, gracias a las
lecciones que él recibe en el contacto mantenido con los desencarnados.
Así, pues, la mediumnidad tiene una finalidad de alta importancia porque
es gracias a ella que el hombre adquiere la conciencia de sus
responsabilidades como Espíritu Inmortal. Según afirmaba el apóstol Pablo,
si no hubiera la resurrección de Cristo para traernos la certeza de la
vida espiritual, de nada nos serviría el mensaje que Él nos dejó.
Del Libro “Directrices
de Seguridad”
Divaldo Pereira Franco y Raul Teixeira
Los Buenos Médiums
Inherente a todos los seres humanos, la facultad mediúmnica se expresa de
manera variada, conforme a la estructura evolutiva, los recursos morales y
las conquistas espirituales de cada individuo. Incipiente en unos y
ostensiva en otros, puede ser considerada como la peculiaridad psíquica
que permite la comunicación de los hombres con los Espíritus, mediante
cuya contribución innumerables interrogaciones y enigmas encuentran
respuestas y elucidaciones claras para el entendimiento de los reales
mecanismos de la existencia física en la Tierra.
Disturbios psíquicos inexplicables, desequilibrios orgánicos
injustificables, trastornos del comportamiento y dificultades en las
relaciones afectivas, mal querencias y aflicciones íntimas destituidas de
significado, exaltación y desdoblamientos de la personalidad, algunas
alucinaciones visuales y auditivas, encuentran en la mediumnidad su campo
de expansión, reflejando los dramas espirituales del ser, que proceden de
las experiencias anteriores a la actual existencia física, transformados
algunos en fenómenos obsesivos profundamente perturbadores. Mal
comprendida por largo tiempo a través de la Historia, fue envuelta en
mitos y cercada de supersticiones, que nada tiene que ver con su realidad.
Siendo una percepción del alma encarnada cuyo contenido las células
orgánicas decodifican, no significa manifestación angelical, como tampoco
representa una punición impuesta por Dios, para alcanzar a los criminales
y demás endeudados ante las Soberanas Leyes. Existente igualmente en el
ser espiritual; es una facultad del Espíritu que, a través de los
delicados equipamientos sutiles del periespíritu, faculta el intercambio
entre los desencarnados de diferentes esferas de la erraticidad. De esta
manera, no se trata de un calvario de padecimientos interminables en cuyo
curso la tristeza y el sufrimiento se dan las manos, como pretenden
algunos portadores de comportamiento masoquista, mas, tampoco es
característica de superioridad moral, que distingue a su poseedor con
relación a las demás personas. Puede ser considerada como la moderna
escalera de Jacob, que permite la ascensión espiritual de aquél que se
dedica a ella con abnegación y fervor. Semejante a las demás facultades
del ser humano, exige cuidados especiales, como aquellos que se dispensan
a la inteligencia, a la memoria, a las actitudes artísticas y
culturales...
El conocimiento de su mecanismo se torna indispensable para que sea
ejercida con seriedad, al lado de otros cuidados que le son esenciales,
como la identificación de la ley de los fluidos, la aplicación de los
dispositivos morales para el perfeccionamiento incesante, la disciplina de
los equipamientos nerviosos, las disposiciones superiores para el bien, lo
noble y lo edificante. Neutra, bajo el punto de vista ético-moral, como
ocurre con las demás facultades, es dirigida por su portador, que se
encarga de orientarla conforme a sus propias aspiraciones, persiguiendo
los objetivos más elevados, que son la meta esencial de la reencarnación.
A medida que el médium incorpora reflexiones en torno a su contenido
valioso, más se le dilatan las posibilidades que, debidamente
disciplinadas, facultan la ocasión para producir resultados compatibles
con la dirección que se le aplique. La observación cuidadosa de los
síntomas a través de los cuales se expresa, favorece la perfecta
identificación de aquellos que se comunican y puede contribuir a favor del
progreso moral del médium.
El hábito del silencio interior y de la quietud emocional le faculta la
captación de ondas que permiten el intercambio equilibrado, ampliándole el
área de servicios espirituales. Concesión divina para la Humanidad, es el
puente que trae de regreso a aquéllos que abandonaron el cuerpo físico o
que fueron expulsados de él, sin que dejasen la vida, comprobándoles la
inmortalidad triunfante.
Ante la imposibilidad de ser alcanzada la perfección mediúmnica, vista la
condición predominante de mundo de pruebas que caracteriza al planeta
terrestre y tipifica a sus habitantes por ahora, cada servidor debe luchar
para adquirir la cualidad de buen médium, esto es, aquel que comunica con
facilidad, que se hace instrumento dócil a los Espíritus que lo utilizan
bajo la orientación de su Mentor. Sin creerse nunca inmaculado, sabe que
puede ser víctima de la mistificación de los burlones y malos, no
temiéndolas, sino trabajando por hacer más sutiles sus percepciones
psíquicas y emocionales, elevándose moralmente para alcanzar niveles más
ennoblecidos en las fajas de la evolución.
La facilidad con que los desencarnados lo utilizan, especialmente por
estar disponible siempre que sea necesario, le propicia mayor sensibilidad
y le da credenciales para recibir el apoyo de los Guías de la Humanidad,
que lo rodean de cariño y lo inspiran para la ascensión continua.
Consciente de sus propios límites y de las infinitas posibilidades de la
vida, reconoce cuánto necesita transformarse interiormente, mejorarse,
para ser engañado menos veces y jamás engañar a los otros, por lo menos
sabiendo que lo hace.
La disciplina y el equilibrio moral, los pensamientos y las acciones
honorables, el saludable hábito de la oración y de la meditación, lo
protege de las investidas de los malos y perversos que pululan en todas
partes, preservándole los sutiles equipamientos mediúmnicos de los choques
de bajo tenor vibratorio que le son inherentes, ayudándole así, a mantener
contacto con esos infelices, cuando sea necesario, pero, bajo el control
de los Guías que los conducen, jamás al paladar y apetito de la locura que
los avasalla.
El buen médium es sencillo y sin las complejidades del agrado de la
ignorancia, del egoísmo y de la presunción, cuyas conquistas son internas
y que irradia los valores morales de dentro hacia fuera, cual antena que
posee los requisitos propios para la captación de las ondas que serán
transformadas en imágenes sonoras, visuales o portadoras de fuerza motriz
para muchas finalidades.
Cuando esté acosado por coyunturas difíciles o afligido por las pruebas
iluminativas, que forman parte de su proceso de evolución, nunca debe
desanimarse, ni esperar disfrutar de privilegios, que no los posee,
siguiendo fiel y tranquilo en el desempeño de la tarea que le corresponde,
preservando la alegría de vivir, servir y amar. El trabajo edificante será
siempre su apoyo de seguridad, que lo fortalecerá en todos los momentos de
la existencia física, sin refugiarse nunca en la pereza, que es generadora
de mil males que siempre perturban. Porque identifica sus propias
deficiencias, no se jacta de la facultad que posee, reconociendo que puede
ser bloqueada o retirada, empeñándose para convertirla en una herramienta
de luz al servicio del Amor en todos los instantes.
Los buenos médiums, que escasean, en razón de la momentánea inferioridad
humana, son los instrumentos hábiles para contribuir a favor del Mundo
Nuevo de mañana, cuando la mediumnidad, mejor comprendida y más bien
ejercida, se tornará una conquista valiosa del espíritu humano con
suficientes credenciales para la felicidad que ya estará disfrutando.
(Página psicografiada por el médium Divaldo Pereira Franco, en la
sesión mediúmnica de la noche del 08 de agosto de 2001, en el Centro
Espirita Camino de Redención, en Salvador, Bahía, Brasil)
Extraído de la pagina
http://www.espiritas.es
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