|
322. ¿Hay una gradación del amor en el seno de las manifestaciones de la
Naturaleza, visible e invisible?
No cabe duda de que esa gradación en todos los tiempos ha existido,
así como gradual es también la posición de todos los seres en la infinita
escala del progreso. El amor constituye la ley misma de la vida, y bajo su
dominio sagrado todas las criaturas y la totalidad de las cosas vuelven a
unirse al Creador, conforme al grandioso plan de la unidad universal. Ya
en las más humildes manifestaciones de los reinos inferiores de la
Naturaleza observamos la exteriorización del amor en su modalidad divina.
En el polvo cósmico, síntesis de la vida, tenemos las atracciones
magnéticas profundas. En los cuerpos simples, vemos los que en química
reciben el nombre de "precipitados". En los reinos mineral y vegetal se
verifica el problema de las indispensables combinaciones. En las
expresiones de la vida animal advertimos, en todo, la presencia del amor,
en gradaciones innumerables, que van desde la violencia hasta la ternura,
dentro de las manifestaciones que hacen los irracionales.
Entre los hombres es asimismo el amor el que preside todas las actividades
de la existencia, así en la familia como en la sociedad. Una vez que
reconozcamos su divina luz en todos los ámbitos, comprobaremos la unión de
los seres como un sagrado punto de referencia de esa ley única que rige el
Universo.
A partir de las expresiones de la sexualidad, el amor marcha hacia el
sexualismo superado, siempre en dirección a las sublimadas emociones de la
espiritualidad pura, por medio del renunciamiento y el trabajo
santificadores, hasta alcanzar el amor divino, que es atributo de los
seres angélicos, los cuales se han edificado para su unión con Dios en la
ejecución de sus sagrados designios en el Universo.
323. ¿Es verdadera la teoría de las almas gemelas?
Dentro del sacro misterio de la vida cada corazón posee en lo Infinito un
alma gemela de la suya, compañera divina para el viaje hacia la gloriosa
inmortalidad. Creadas la una para la otra, las almas gemelas se buscan
siempre que se hallan separadas. La suprema e indefinible aspiración que
las mueve es consumar su unión perenne. Millares de seres que se
extraviaron en el crimen o en la inconsciencia experimentan la separación
de las almas que los sostienen como la más severa y dolorosa de las
pruebas, y en el drama de las existencias más oscuras asistiremos siempre
a la atracción eterna de las almas que se aman más íntimamente,
evolucionando unas hacia otras en una vorágine de ansiedades angustiosas.
Esa atracción es superior a todas las expresiones convencionales de la
vida terráquea. Y cuando se encuentran, en el conjunto de los trabajos
humanos, se sienten en posesión de la verdadera dicha para sus corazones:
la ventura de su unión, que no cambiarían por todos los imperios del
mundo. Entonces, la única amargura que empaña su júbilo es la perspectiva
de una nueva separación causada por la muerte, tristeza que la luz de la
Nueva Revelación ha venido a disipar, mostrando los horizontes eternos de
la vida a todos los Espíritus amantes del bien y de la verdad.
324. ¿Existe, en los textos sagrados, algún elemento de comprobación para
la teoría de las almas gemelas?
Somos de los primeros en reconocer que en todo texto hay que separar el
espíritu de la letra. Pese a ello, es acertado recordar que en las
primeras páginas del Antiguo Testamento -base de la Divina Revelación- se
expresa (1):. "Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le
haré ayuda idónea para él" (2.).
(1) Génesis, Libro Primero de Moisés, Capítulo 2,
versículo 18. [N. del T.)
(2) Véase a este respecto el Apéndice, al final del volumen. [N. de la
Federación Espirita Brasileña.]325. La atracción de las
almas gemelas ¿es un rasgo característico de todos los planos de lucha en
la Tierra?
El Universo es el plano infinito que el pensamiento divino ha poblado de
ilimitadas e intraducibles bellezas. Para todos nosotros, el instante
inicial de la creación del Ser se halla sumido en delicado misterio, así
como sucede con la atracción profunda e inexplicable que arrastra a un
alma hacia otra en medio de los trabajos, experiencias y pruebas, en los
infinitos caminos del tiempo.
La unión de las almas gemelas se basa -a estar a nuestro conocimiento
relativo- en los designios divinos, cuyo sagrado origen es insondable y
que constituyen la fuente vital del interés de las criaturas que se van
formando en la vida. Separadas o unidas en las experiencias del mundo, las
almas hermanas marchan ansiando la unión y la armonía supremas, hasta el
instante en que se integran en el plano espiritual, donde se reúnen para
siempre en la sublime expresión de amor divino, finalidad profunda de
todos los anhelos del Ser, en medio del dédalo del destino.
326. La unión de las almas gemelas ¿ puede significar una restricción al
amor universal?
Él amor que las almas gemelas se profesan no puede originar semejante
restricción, por cuanto, una vez alcanzada la cúspide evolutiva, todas las
expresiones del afecto se hermanan en la conquista del amor divino. En
suma, el amor de las almas gemelas es aquel que el Espíritu sentirá algún
día por la humanidad entera.
327. Si todos los Seres poseen su alma gemela, ¿cuál es el alma gemela de
Jesucristo?
No juzgamos acertado traer la figura de Cristo para condicionarla a los
medios humanos, en un paralelismo que no se justifica, pues en Jesús
debemos ver el fin sagrado de los gloriosos destinos del Espíritu. En Él
han cesado los procesos, y es indispensable reconocer en su luz las
realizaciones que nos compete alcanzar. Puesto que para nosotros
representa la síntesis del amor divino, nos vemos obligados a tener en
cuenta que desde su cumbre espiritual abarcó en su corazón magnánimo, con
igual dedicación, a la humanidad entera, tras haber realizado el amor
supremo.
328. Ante la teoría de las almas gemelas, ¿cómo explicar la situación de
los viudos que buscan contraer nuevos vínculos matrimoniales, alegando
para ello la felicidad que encontraron en su anterior hogar?
No hemos de olvidar que la Tierra sigue siendo todavía una escuela de
luchas regeneradoras o expiatorias, donde el hombre puede asociarse varias
veces, sin que su unión conyugal se lleve a cabo con el alma gemela de la
suya, la que en muchas ocasiones se encuentra lejos de la esfera material.
El Ser extraviado, hasta que se espiritualice lo bastante para comprender
esos lazos sublimes, se halla sometido, en el diagrama de sus pruebas, a
experiencias de ese tipo, que a veces le son pesadas y dolorosas. La
situación de desasosiego y confusión de valores en que el alma humana se
debate justifica esa prueba terrestre, que se caracteriza por la distancia
que separa a los dos Espíritus que se aman, uno de los cuales se halla,
respecto del otro, en un plano de superior comprensión, y muy al contrario
de menospreciar las buenas experiencias que está cosechando el compañero
de sus afectos que se encuentra en la Tierra, trata de ayudarlo con su
máxima dedicación, de modo de facilitar su progreso directo hacia las más
elevadas conquistas espirituales.
329. Los Espíritus evolucionados, por el hecho de dejar en la Tierra a
algún Ser que aman, ¿quedan ligados a nuestro planeta por los lazos de la
nostalgia?
Hablando con propiedad, los Espíritus superiores no quedan ligados al orbe
terráqueo, pero no pierden el interés afectivo que sienten por los Seres
amados que dejaron en este mundo, sino trabajan con ardor en bien de
ellos, impulsándolos por la senda de las luchas redentoras, en busca de
las cimas de la perfección. En esas almas santificadas y puras la
nostalgia es mucho más intensa y sublime, puesto que nace de una
sensibilidad superior. Y hay que destacar el hecho de que, convertida en
un interés divino, genera las grandes abnegaciones del Cielo, que siguen
los pasos vacilantes del Espíritu encarnado a través de su peregrinaje
expiatorio o redentor sobre la faz de la Tierra.
330. ¿Sólo por medio de la oración puede el alma encarnada ayudar a un
Espíritu amado que la precedió en el viaje al Más Allá?
La plegaria es eficaz para obrar en favor del que se ha ido, muchas veces
con el Espíritu enredado en la maraña de ilusiones de la vida material. No
obstante, el corazón amigo que quedó en el mundo, por medio de la
vibración silenciosa y el deseo tenaz de ser útil al compañero que lo
antecedió en la tumba para proseguir el curso de la vida, puede, en los
instantes de reposo corporal, cuando el alma evolucionada goza de relativa
libertad, localizar al Espíritu sufriente o errante de su amigo
desencarnado, y hacer que despierten en él los deseos de cumplir con su
deber, así como orientarlo sobre su nueva realidad, y esto, sin que su
memoria consciente registre el suceso después, cuando se halle en estado
de vigilia. De ahí nace la afirmación de que sólo el amor es capaz de
salvar el abismo de la muerte.
331. ¿Cómo debemos interpretar la sentencia que expresa: "Hay eunucos que
se castraron a sí mismos por causa del reino de los cielos"?
Existen almas que, para obtener en sí mismas las sacras realizaciones de
Dios, se entregan a tareas de renunciamiento, en una existencia de
santificada abnegación. En ese menester es común que se priven
transitoriamente de los vínculos humanos, a fin de acrisolar sus afectos y
sentimientos en vidas de ascetismo y de prolongadas disciplinas
materiales. Casi siempre, los que en la Tierra se hacen eunucos por causa
del reino de los cielos están obrando de acuerdo con las sagradas
disposiciones de misiones redentoras, en las cuales, mediante su
sacrificio y dedicación, se redimen Seres amados o el alma gemela de la
suya, exiliados en los caminos de la expiación. Muchos Espíritus reciben
de Jesús permiso para realizar esa clase de esfuerzos santificadores, por
cuanto en dicha tarea, los que se hacen eunucos por causa del reino de los
cielos aceleran los procesos de redención del Ser o los Seres a quienes
aman, que se hallan sumergidos en las pruebas, y en forma simultánea, por
su condición de evolucionados, pueden con más facilidad ser transformados
en la Tierra en instrumentos de la verdad y del bien, de modo que su
trabajo reporta inestimables beneficios, tanto para sus Seres queridos
como para la colectividad y también para sí mismos.
Del libro "El consolador que prometió Jesús"
Espíritu Emmanuel.
Médium Francisco Cândido Xavier. |