La lluvia

El día estaba claro y soleado. El barrio era tranquilo, casi sin movimiento, y los niños acostumbraban a jugar con los vecinos en la calle. Ese día, Toninho, de seis años, invitó a sus amiguitos para jugar al balón en la calle. Estaban así entretenidos con el juego, cuando el tiempo comenzó a cerrar. Pesadas nubes fueron surgiendo en el horizonte, avanzando siempre, hasta que el Sol desapareció por completo. Todo quedó oscuro. ¡Parecía de noche!. No tardó mucho, y gruesas gotas de lluvia comenzaron a caer. Los rayos rascaban el cielo, seguidos por truenos ensordecedores.

Los chicos se abrigaron en el balcón de la casa de Toninho, esperando que la lluvia parara para poder volver al juego. Mientras eso, ellos hablaban intercambiando ideas sobre la escuela, cuando comenzaron a discutir. Era común que eso pasara, porque Toninho, orgulloso, le gustaba sobresalir a los demás, creyendo que era el más experto, el más inteligente y el más capaz. Media hora después, el aguacero había cesado y los niños se preparaban para volver al juego, aún con la calle mojada, cuando comenzaron a oír un ruido diferente, como si piedras estuvieran cayendo sobre el tejado. Seguir leyendo “La lluvia”

Gozadores del Más Allá

Fue el punto culminante, en la exposición moderna. Un concurso de esculturas. Muchos candidatos. Aficionados y profesionales disputando el codiciado premio. Decenas de creaciones artísticas fueron sometidas a respetables críticos que, después de una demorada apreciación, eligieron la vencedora. Con un metro de altura, monolítica, formas arredondeadas, con reentradas y bajos relieves, era literalmente impenetrable para los no entendidos.

Nunca sabrían lo que pretendía el autor. En que ignoto socavón de la memoria buscó inspiración para aquella “cosa”. Pero agradó a los entendidos, que aplaudieron la ligereza del conjunto y la forma decorativa.

En la ceremonia para la entrega de trofeos, convocado el autor, este informó:

– Soy solo representante del escultor. Mejor dicho, de la escultora. No fue posible inscribir el trabajo en su nombre. La regulación no lo permite. Seguir leyendo “Gozadores del Más Allá”

¡Qué solos iban!

Yendo una mañana en el tranvía, éste quedó detenido largo rato, por hallar obstáculos en su camino, y todos los pasajeros se entretenían en mirar y averiguar qué era lo que pasaba entre cocheros, carreteros y descargadores, que interrumpían el tráfico público. Un joven obrero que iba sentado frente a mí, observé que miraba con suma fijeza en dirección opuesta a la que llevábamos; miré yo también y vi que avanzaba lentamente un coche fúnebre conduciendo un modestísimo ataúd, al que nadie seguía.

Mi compañero de viaje siguió con la mirada puesta en el coche fúnebre, hasta que lo perdió de vista, y cuando volvió la cabeza, noté con asombro que se limpiaba disimuladamente los ojos con la manga de su vieja pero limpia blusa, y mirándome con tristeza murmuró con acento conmovido:

-¡Qué solo va!… ¡Pobrecillo! ¡Nadie le sigue!… ¡Nadie le acompaña! ¿No es verdad que causa pena ver una cosa así? Ese muerto, o no tiene familia, o nadie le quiere: ¡Qué solo va!… Seguir leyendo “¡Qué solos iban!”

Los árboles amigos

Todo empezó cuando aquel amante de los árboles contrató a un experto en poda de naranjos. El árbol era como un miembro de la familia. Había visto a los hijos de Laertes crecer y los nietos llegar. Unos y otros subieron más de una vez a sus ramas para coger los frutos, siempre abundantes. Era también el hogar de algunos pájaros que, al caer la tarde, hacían un gran alboroto, disputando los sitios más acogedores entre sus ramas.

El profesional, aconsejado y recomendado, se mostró como alguien absolutamente ajeno a la delicada tarea. Cortó una rama tras otra y dejó al pobre árbol desnudo. Laertes consiguió salvar una rama, una única rama, ordenando parar con todo cuando se dio cuenta del desastre ecológico. Y esta única rama superviviente de la furia destructora de quien se decía un buen podador, se quedó allí, solitaria, como una aguja apuntando al cielo. Seguir leyendo “Los árboles amigos”

¿Dónde buscar a Dios?

Todos buscamos a Dios. Tú también le buscas, ¿¿Verdad?? Pero dime… ¿¿Dónde le buscas?? ….

En adustos templos, ricamente adornados, exponiendo la imagen de Cristo, siendo que en su paso por la Tierra despreció las riquezas. No, allí no lo hallarás; búscalo en los amaneceres, cuando bulliciosas bandadas de pájaros alegres saludan al nuevo día recorriendo en raudos vuelos los campos humedecidos por el rocío.

En las mañanas henchidas de sol vivificante, cuando se abren como un milagro las flores, prodigando generosas su belleza perfecta, de maravillosos matices y aromas embriagadores. Seguir leyendo “¿Dónde buscar a Dios?”

El más allá y la sobrevivencia del ser

La dinámica de nuestras existencias actuales transfirió para las religiones los cuestionamientos sobre la naturaleza del Ser, sus orígenes, su destino y el porqué de la dicotomía entre el ser espiritual y el ser público o de la vida real. Si la tecnología nos aproximó los unos a los otros, a través de los Smartphone, ordenadores, etc., si internet nos conecta en tiempo real con el mundo, aunque este sea un mundo vigilado y condicionado, nunca fue tan grande el desconocimiento en cuanto a las cuestiones que envuelven la muerte y la posibilidad de la continuidad de la vida en otras dimensiones.

En los países del primer mundo, donde las universidades desenvuelven el saber, son raras las sillas de estudio sobre la sobrevivencia del Espíritu, tratado peyorativamente como “fantasma” o como un ser diabólico que aterroriza los vivos, llevándolos a procesos patológicos y autodestructivos, principalmente por el cine y por las series de TV. Seguir leyendo “El más allá y la sobrevivencia del ser”

Problemas

Emmanuel

En cualquier problema en el camino de la vida, la respuesta cristiana será siempre disfrazar la fuerza del mal por la fuerza del bien.

El corazón abierto a las sugestiones del bien aclara la consciencia, dilatando su grandeza.

La consciencia sin mancha ilumina la mente, renovando sus manifestaciones.

La verdadera renuncia no es desistir de la lucha y si, el trabajo silencioso en el auxilio a aquellos que nos proponemos ayudar o salvar. Seguir leyendo “Problemas”

Comunicaciones apócrifas XXX

Hijos míos, nuestro mundo material y el mundo espiritual que tan pocos conocen aun, forman como dos platos de la balanza perpetua. Hasta aquí nuestras religiones, nuestras leyes, nuestras costumbres, y nuestras pasiones han hecho de tal modo caer el plato del mal para levantar el bien, que se ha visto el mal reinar como soberano en la Tierra. Desde muchos siglos es siempre la misma queja que se exhala de la boca del hombre, y la conclusión fatal, es la injusticia de Dios. Hay quien llega hasta negar la existencia de Dios. Vosotros los veis todo aquí y nada allá; vosotros veis lo superfluo que choque con la necesidad, el oro que brilla al lado del cieno; todos los contrastes más patentes que deberían probaros vuestra doble naturaleza. ¿De dónde viene esto? ¿Quién tiene la culpa?

Aquí tenéis lo que debéis buscar con tranquilidad y con imparcialidad; cuando uno desea sinceramente encontrar un buen remedio, lo encuentra. Pues bien, a pesar de este dominio del mal sobre el bien, por vuestra propia falta, ¿por qué no veis el resto marchar derecho por la línea trazada por Dios? ¿Veis desarreglarse las estaciones? ¿Los calores y los fríos chocar inconsideradamente? ¿La luz del Sol olvidarse de alumbrar la Tierra? Seguir leyendo “Comunicaciones apócrifas XXX”

Plan de trabajo

André Luiz

Si ese o aquel plan de trabajo está incubado en su pensamiento, ahora es el momento de comenzar a realizarlo.

Si deseas hacer alguna buena acción, es el momento de realizarlo.

Este día es un regalo de Dios, en nuestro auxilio; de nosotros depende aquello que vayamos a hacer con él.

Muestre un poco más de serenidad en los instantes de crisis y usted se transformará en el apoyo providencial de mucha gente. Seguir leyendo “Plan de trabajo”

A la moda de la casa

Encontramos frecuentemente la fascinación en las reuniones mediúmnicas, donde es ejercitado el intercambio con el Más Allá. Inteligentes obsesores, encontrando médiums receptivos a su influencia, hacen de ellos instrumentos para sembrar la confusión. No es raro que estos mistificadores usurpen el nombre de personalidades ilustres, a fin de más fácilmente alcanzar sus objetivos.

Médium ideal para ellos: el personalista. Elogiando su vanidad fácilmente lo seducen.

A titulo de curiosidad literaria, tengo en mi biblioteca un libro psicografiado, atribuido a Allan Kardec.

El más ligero examen revela tratarse de una obra apócrifa, dictada por un mistificador que envolvió al médium y a aquellos que lo asistían. Las ideas allí presentadas están lejos de expresar la lucidez, claridad y objetividad del codificador de la Doctrina Espirita. Seguir leyendo “A la moda de la casa”

La esencia de la vida es el amor

Queridos hermanos, la paz sea con vosotros: En lo más hondo de vuestros espíritus, sabéis con certeza, que no os espera la muerte, sino todo lo contrario, la Vida. Y también sabéis que lo que os aguarda, es el Amor. Porque sólo el Amor y nada más que el Amor ha podido crear la Vida; por esa razón este sentimiento os invade hasta lo más profundo. Ningún espíritu ignora que tiene un Padre, como tampoco ignora que vive y vivirá. Porque la esencia misma de la Vida, es el Amor. El amor, hermanos, no puede en modo alguno quedar reducido a dos seres, por un idilio hermoso, maravilloso…

El amor, es ese sentimiento que ha de ir desarrollándose y evolucionando dentro de cada espíritu, ha de engrandecerse de tal manera, que un espíritu pueda conectar con otro a través del amor, y así sucesivamente con otro y con otro… en definitiva, con todos los seres de la Creación, y así el amor ha de derribar fronteras y llegar a todo espíritu. Seguir leyendo “La esencia de la vida es el amor”

Adolescencia. Fase de transición y de conflictos

La adolescencia es el periodo propio del desarrollo físico y psicológico, que se inicia aproximadamente a los catorce años para los chicos y a los doce años para las chicas, prolongándose, hasta los veinte y dieciocho años, respetivamente, en los países de clima frio, siendo que en los trópicos hay una variación para más temprano. Es esa fase, hay un desarrollo de los órganos secundarios del sexo, dando surgimiento a los factores que favorecen la reproducción, como son el espermatozoide en el fluido seminal y la menstruación.

Los chicos experimentan alteraciones en la voz, mientras las chicas presentan un desarrollo de los huesos pelvis, de los senos, lo que ocurre con cierta rapidez, normalmente acompañados por el surgimiento de la afectividad, del interés sexual y de los conflictos en el área del comportamiento, como inseguridad, ansiedad, timidez, inestabilidad, angustia, facultando el espacio para desarrollo y definición de la personalidad, surgimiento de las tendencias y de las vocaciones.

Completando la reencarnación, el adolescente pasa a vivir la experiencia nueva, definiendo los rumbos del comportamiento que el tiempo madurará a través de la vivencia de los nuevos desafíos. Seguir leyendo “Adolescencia. Fase de transición y de conflictos”

¿Cómo mejorar?

¿Hay un medio práctico de mejorarse en esta vida, moralmente hablando, resistiendo a las malas tendencias y procurando adquirir más virtudes? ¡Sí! Siendo más pacientes, decididos, comprensivos, tolerantes y también más determinados. Pero al mismo tiempo más dóciles en el trato, más gentiles, más dedicados en el bien. Y no solo eso: también más responsables y comprometidos con las causas humanitarias, más disciplinados en los comportamientos y más conectados al respeto de las diferencias, las leyes, las instituciones. Y, claro, aprender a domar en nosotros mismos los instintos agresivos y egoístas, que tantos prejuicios causan en la convivencia.

Una recomendación del filósofo Sócrates indica el mejor camino: ¡Conócete a ti mismo! Eso significa un viaje interior de preguntas, una entrevista donde somos el entrevistado y el entrevistador. Si, preguntarnos a nosotros mismos, evaluando diariamente el propio comportamiento para averiguar si alguien tiene algo que reclamarnos o si cumplimos con el propio deber en el día que pasó. Esta auto-evaluación puede ser resumida en cinco puntos: Seguir leyendo “¿Cómo mejorar?”

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