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Reportaje en
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A
pesar de que nació sin brazos, ha tocado frente a multitudes, pero lo que
le ha dado mayores satisfacciones fue cuando lo hizo frente al Papa Juan
Pablo II.
Conversar con Tony Meléndez, a quien muchos llaman “el hombre de los pies
de Dios”, es simplemente una experiencia extraordinaria. No tiene brazos,
pero en su plática sobresale su positivismo, un férreo amor por Dios, una
fe inquebrantable y los deseos de hacer hasta el final algo que para
muchos pareciera imposible, tocar la guitarra con los pies.
José Antonio Meléndez Rodríguez, verdadero nombre de Tony, tiene 42 años.
Nació en la ciudad de Rivas y aunque se marchó a Estados Unidos cuando
tenía un año, siempre guarda buenos recuerdos del terruño que le vio
nacer, adonde llega cada vez que sus giras se lo permiten.
Tony se siente iluminado porque cuando tenía 25 años, tuvo el privilegio
de tocar su guitarra, con los pies, frente a miles de jóvenes y, lo más
importante, en presencia del Papa Juan Pablo II.
Comenzó a sacar notas musicales a la guitarra con sus pies desde muy joven
y aproximadamente a los 18 años ya se encontraba tocando para eventos
especiales, desde entonces no se ha detenido.
En una reciente gira que hizo a su ciudad natal, LA PRENSA sostuvo una
entrevista con este interesante personaje. Tony estuvo en Rivas brindando
un concierto promovido por “Encuentros Matrimoniales”.
La gente te conoce como el hombre de “los pies de Dios”, ¿de donde surge
ese calificativo?.
-A veces yo no sé de dónde viene, hay muchas veces que la gente me ha
dicho: Tony, tienes algo que es muy especial, que solamente Dios te puede
dar, y yo digo estos pies que yo tengo han podido lograr y hacer mucho en
diferentes países, estar con miles de jóvenes, millones, he podido por lo
menos cantar. Dios tiene algo tan especial, yo no tengo los pies de Dios,
pero sí tengo el amor de Él, y si una persona me dice eso (pies de Dios)
yo le digo gracias, porque por un momentito tal vez podemos ver algo muy
positivo, muy bueno, nos olvidamos de lo feo del mundo y nuestra vida y
vemos tal vez un poquito de esperanza de Dios en unos pies que son
sinceros, simples.
¿En qué momento Tony comienza a explotar esa cualidad de tocar guitarra
con los pies?
-A los 16 años es cuando inicio, antes de eso tocaba la guitarra de mi
papá pero no se escuchaba bonito, no era música, (ríe); era bulla, empecé
a practicar con esta afinación, la guitarra está afinada diferente, así
pude sacar las notas (musicales).
¿Lo hiciste vos mismo, o tomaste clases?
-Vi a alguien afinar la guitarra, afinar diferente, le pregunté qué son
las notas, afiné mi guitarra, comencé y me salió. No era tan difícil como
piensan todos, tocaba mucho, practicaba mucho, pero no era porque alguien
me lo decía, era como algo de juguete, algo que me gustaba.
¿Cuándo tocas por primera vez frente a un público?
-Empecé en la iglesia, en la misa y ya la gente estaba oyendo que Tony
tocaba guitarra y la gente se preguntaba ¿cómo toca la guitarra Tony?, al
final saqué la guitarra, toqué en la misa y ahí fue la primera vez que la
gente me vio.
¿Tony, qué pasó con tus manos?
-Así nací, le dieron a mi mamá una medicina que, en ese tiempo, no sabían
que era mala y no sabían que iba a causarme esto a mí.
"NO CONOZCO LAS MANOS"
¿Cómo ha sido tu vida sin tus manos?
-Yo no conozco las manos, nunca las he tenido, nunca he tenido ese don de
poder mover un dedo, de sostener un teléfono, un lápiz. Los pies siempre
eran mis dedos, como las manos, pues.
¿Con tus pies escribes?
-Yo escribo con los pies, hago todo, las páginas de un libro con los pies
(las mueve), los pies son como mis dedos.
¿Y para comer?
-Para comer cuando estaba pequeñito el pie me llegaba bien a la boca, pero
ahora es muy difícil de recoger (ríe).
¿Necesitas ayuda para hacerlo?
-Sí, o si me ponen la comida al frente, yo lo recojo con los dientes.
¿Nunca pensaste en ponerte brazos artificiales?
-Tuve artificiales pero es más natural recoger las cosas con los dedos de
mis pies, que con una mano que nunca he tenido
¿Cuánto tiempo tuviste esos brazos?
-Por años, los usaba muy bien, pero es más natural usar los pies míos.
Nunca dejé de usar mis pies; a veces yo tiraba todo, la tarea al suelo y
la terminaba con los pies porque era más rápido, las manos eran más
difíciles (de usarlas) para mí, que usar el pie.
POR EL MUNDO
¿Cuántos países has visitado, de qué se trata la música que compartís con
la gente? ¿has grabado discos compactos?
-He grabado como seis diferentes CD, la música es mezcla, las grabaciones
son más religiosas, otras son canciones de amor, algo positivo, algo que
tenga un poquito de carne, algo con un valor, no me gusta cantar música
que no dice nada. He visitado 28 países, entre ellos Polonia, el Vaticano,
Nueva Zelanda, España, Honduras, entre otros.
¿Música de tu propia inspiración?
-Sí, yo escribo. Cada grabación tiene por lo menos de tres a cinco
canciones que yo mismo he hecho.
¿Te gusta mucho la música cristiana?
-Me gusta, Dios para mí es algo muy especial, me gusta cantar algo para
Él, pues nos dio la vida, yo siento que nosotros tenemos que hacer el
esfuerzo de darle algo bueno, Él es amor.
UN REGALO DE ESPERANZA
Tony, también escribiste un libro. Cuéntanos un poco de qué se trata.
-“A gift of hoppe” (Un regalo de esperanza), es un libro de esperanza. Es
una historia de un niño que nació en Rivas y un día a los 25 años estaba
frente del Papa Juan Pablo II, cantándole. Es una historia que cuenta lo
difícil que a veces resulta irnos de donde nacimos. Cuenta mi vida, lo que
pasó, cuento la experiencia de ir a Estados Unidos, a donde mi papá y mamá
me llevaron para ayudarme, pues tenía el piecito mal, además de los
brazos.
A propósito del Papa Juan Pablo II, entiendo que el encuentro con él marcó
tu vida, ¿cómo fue la experiencia y cómo cambió tu vida?
-Empezó todo con una canción, estaba en Los Ángeles, era un evento de una
hora donde el Papa estaría con jóvenes, había cuatro ciudades que estaban
ahí, cada una le dio un regalo al Papa, yo era el regalo de los jóvenes de
Los Ángeles y canté la canción con mi guitarra; al final él se brincó de
donde estaba y me dio un beso, dio la vuelta se detuvo y dijo: “Tony, Tony,
Tony, eres valiente y sigue haciendo lo que estás haciendo”. Ese encuentro
cambio mi vida.
¿Te sentís bendito por Dios porque podés tocar guitarra con los pies,
además de hacer muchas cosas con ellos?
-No es muy especial, porque lo veo todos los días, para otros sí lo es,
Dios yo sé que me ha tocado a través del Papa, eso es algo que ni siquiera
pensé en sueños y le doy gracias a Él por tanta fuerza que me ha dado, le
doy gracias a Dios porque la gente siente algo de Él en unos pies que tal
vez tocan un poquito de música.
¿Piensas seguir tocando?
-Hay mucho que hacer, quiero grabar en español, pues sólo lo he hecho en
inglés, quiero algo cristiano (en español), pero también algo más popular.
SU VIDA FAMILIAR
Tony nació en el desaparecido Hospital San José, de esta ciudad. Tiene
catorce años de estar casado con Lynn Ann Zechman, con quien procreó dos
niños, Andrés y Maritza, de siete y diez años, respectivamente.
En sus recuerdos hay un par de momentos que considera los más especiales
de su vida: "Cantarle al Papa Juan Pablo II es algo que nunca voy a
olvidar; cuando me casé con mi esposa y mis niños entraron en mi vida, eso
para mí también fue algo muy especial", comenta Tony.
¿Qué mensaje darías a aquellos que tienen algún problema y que tal vez
están tristes?
-Yo le digo la misma cosa a uno que no tiene y a uno que tiene todo, y es
que no pierdan la fe en el corazón, a veces tenemos momentos que nadie nos
puede ayudar y sólo vemos al cielo, pero yo creo que sí vamos a poder
hacer algo, con el ánimo de un día podemos lograr hacerlo o tenerlo.
Autor: Noelia Sánchez Ricarte/Corresponsal
Fuente: La Prensa, el diario de los nicaraguenses.com.n
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