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Agnes
Gonxha Bojaxhiu, monja católica albanesa, nacionalizada india, fue
fundadora de la orden de las Misioneras de la Caridad, que además de
respetar los votos de pobreza, castidad y obediencia, introdujo un cuarto
voto: el servicio a los pobres.
Nació el 26 de Agosto de 1910 en Skopje (actual capital de la Ex –
República Yugoslava de Macedonia). Fue la menor de tres hermanos. Su
nombre (Agnes Gonxha) quiere decir “capullo de flor”. Con la temprana
muerte de su padre, aprendió una gran lección, según sus propias palabras:
“Vencer la adversidad y la pobreza con espíritu de esperanza”.
Agnes ingresó a los 18 años en la orden de las Hermanas de Nuestra Señora
del Loreto en Irlanda, se convirtió en religiosa el 23 de Mayo de 1929, a
los 19 años de edad, y cambió su nombre a Teresa. Estudió en Dublín y en
Darjeeling antes de aceptar los votos el 14 de Mayo de 1937. Fue directora
del colegio católico Santa María en Calcuta, donde dictaba clases de
historia y geografía. En 1943 la hambruna atacó Bengala, 5 millones de
personas murieron y muchos huyeron a Calcuta; los hospitales estaban
llenos de enfermos y moribundos. La ocupación de Birmania por parte de los
japoneses, hizo que las madres del convento evacuaran a los estudiantes.
La madre Teresa pidió permiso para dejar su puesto en el convento y
dedicarse desde 1948 a cuidar enfermos.
En
1950 la diócesis de Calcuta aprobó la congregación de la Madre Teresa con
el nombre de Misioneras de la Caridad. Más tarde, la orden fue reconocida
como una congregación pontificia bajo la jurisdicción de Roma. En 1952
abrió en Calcuta la “Casa de Moribundos Indigentes Nirmal Hriday” (Corazón
Puro). Al cabo de los años amplió la obra a los cinco continentes. Su
orden trabaja con los recogedores de basura de El Cairo, los leprosos de
Tanzania, moribundos de SIDA en Nueva York, entre otros. En
reconocimiento a sus esfuerzos le fue concedido el premio Nóbel de la Paz
en 1979. En 1990 el Papa Juan Pablo II le instó a que realizara sus tareas
con menor rigor debido a su cada vez más precaria salud, lo cual desoyó.
La labor de “La Madre de los Pobres”, la madre Teresa de Calcuta,
representa lo realizado por uno de los exponentes humanos más elevados de
nuestros tiempos. La Madre Teresa desencarnó el 5 de Septiembre de1997
víctima de un paro cardíaco. A continuación parte de la enseñanza que nos
dejó...
Tributo a Madre Teresa
1910 – 1997
“Pienso que hoy el mundo está de cabeza, y está sufriendo tanto porque hay
tan poquito amor en el hogar y en la vida de familia. No tenemos tiempo
para nuestros niños, no tenemos tiempo para el otro, no hay tiempo para
poder gozar uno con el otro.”
“El amor comienza en el hogar; el amor vive en los hogares y esa es la
razón por la cual hay tanto sufrimiento y tanta infelicidad en el mundo de
hoy…Todo el mundo hoy en día parece estar en tan terrible prisa, ansioso
por desarrollos grandiosos y riquezas grandiosas y lo demás, de tal forma
que los niños tienen muy poco tiempo para sus padres. Los padres tienen
muy poco tiempo para ellos, y en el hogar comienza el rompimiento de la
paz del mundo.”
SOBRE LA POBREZA
“Veo
a Dios en cada ser humano. Cuando lavo las heridas de los leprosos, siento
que estoy curando al mismo Señor. ¿No es una experiencia
hermosa?”(Entrevista en 1974.)
“Cuando veo despojo aquí, siento ira en mi interior. Yo no apruebo el
sentir cólera. Pero es algo que no puedes evitar después de ver Etiopía”.(
Washington 1984.)
“La más terrible pobreza es la soledad y el sentimiento de no ser amado.”
“La más grande enfermedad hoy en día no es la lepra ni la tuberculosis,
sino el sentimiento de no ser reconocido.”
“Hay más hambre en el mundo por amor y por ser apreciado, que por pan.”
“Algunas veces pensamos que la pobreza es sólo tener hambre, frío y ni un
lugar donde dormir. La pobreza de no ser reconocido, amado y protegido, es
la mayor pobreza. Debemos comenzar en nuestros propios hogares a remediar
esta clase de pobreza.”
SOBRE LA GUERRA
“Nunca antes he estado en una guerra, pero he visto hambre y muerte. Me
preguntaba a mí misma, ¿Qué sienten ellos cuando hacen esto? No lo
entiendo. Todos son hijos de Dios. ¿Por qué hacen esto? No lo entiendo.”
(Beirut 1982, durante la lucha entre el ejército israelí y las guerrillas
Palestinas.)
“Por favor escojan el camino de la paz. En un corto tiempo puede haber
vencedores y perdedores en esta guerra que todos tememos. Pero eso nunca
puede, ni nunca justificará el sufrimiento, el dolor y la pérdida de vidas
que vuestras armas causarán.” (Carta al Presidente de Estados Unidos
George Bush y al Presidente de Irak Saddam Hussein, Enero 1991).
SOBRE EL ABORTO
El
Aborto “es un asesinato en las entrañas ... Un niño es un regalo de Dios.
Si tú no lo quieres, dámelo a mí.”
“El más grande destructor de la paz es el aborto porque, si una madre
puede matar a su propio hijo, ¿qué nos queda a nosotros, matarte a ti y tú
matarme a mí? No nos queda más que eso.”
“Es algo muy pobre decidir que un niño debe morir para que tú puedas vivir
como lo deseas.”
SOBRE EL TRABAJO DE SU VIDA
“Nosotros sentimos que lo que estamos haciendo es sólo una gota en el
océano. Pero el océano no estaría tan lleno si no existiera esa gota.”
“El otro día soñé que estaba a las puertas del cielo. Y San Pedro me dijo:
“Regresa a la Tierra. Aquí no hay barrios de indigentes”. (Registrada como
lo dijo al Príncipe Michael de Grecia en 1996.)
“El milagro no es que hagamos este trabajo, sino que nos sintamos felices
de hacerlo.”
SOBRE EL AMOR
“Si tú juzgas a la gente, no tienes tiempo para amarla.”
“Trato de dar a los pobres amor, lo que los ricos podrían conseguir por
dinero. No, yo no tocaría a un leproso por mil libras esterlinas; sin
embargo, voluntariamente lo curaría por el amor de Dios.”
“He descubierto la paradoja de que si tú amas hasta que duele, puede no
haber más dolor, sólo más amor.”
“No estoy completamente segura de cómo será el cielo, pero sí sé que
cuando muramos y llegue la hora de que Dios nos juzgue, Él NO preguntará,
¿Cuántas cosas buenas has hecho en tu vida?, más bien preguntará, ¿Cuánto
AMOR pusiste en lo que hiciste?”
“Sentirse no reconocido, no amado, no protegido, olvidado por todos,
pienso que es un hambre mucho más grande, una pobreza mucho más grande,
que la de la persona que no tiene nada para comer.”
“No pienses que el amor, para ser genuino, tiene que ser extraordinario.
Lo que necesitamos es amar sin cansarnos.”
“Cada vez que sonríes a alguien, es un acto de amor, un regalo a esa
persona, una cosa hermosa”.
“Los trabajos buenos son eslabones que forman una cadena de amor”.
DEL SERVICIO A DIOS
“Ten
fe en las pequeñas cosas, porque es en ellas que reside tu fuerza.”
“Cada uno de ellos es Jesús disfrazado.”
“Soy un lapicito en la mano de un Dios que escribe y va a enviar una carta
de amor al mundo.”
Yo no rezo para conseguir éxito. Pido fidelidad.”
“Sé que Dios no me dará algo que yo no pueda manejar. Sólo deseo que Él no
confíe demasiado en mí.”
“Mucha gente confunde nuestro trabajo con nuestra vocación. Nuestra
vocación es el amor de Jesús.”
“Dulcísimo Señor, hazme merecedora de la dignidad de mi alta vocación, y
sus muchas responsabilidades. No permitas nunca que la deshonre,
propiciando la frialdad, la falta de piedad o la impaciencia.”
“Debería haber menos conversación; un lugar para la prédica no es un lugar
de encuentro. ¿Qué haces entonces? Agarra una escoba y limpia la casa de
alguien más. Con eso será suficiente.”
“En esta vida no podemos hacer grandes cosas. Sólo podemos hacer pequeñas
cosas con un gran cariño.”
“No nos sintamos satisfechos sólo por dar dinero. El dinero no es
suficiente. El dinero se puede conseguir, pero ellos necesitan que
vuestros corazones los amen. Por lo tanto, derrama tu amor en todos los
lugares por donde camines.”
“Necesitamos encontrar a Dios y él no se encuentra entre el ruido y la
intranquilidad. Dios es el amigo del silencio. Mira cómo la naturaleza
–los árboles, las flores, la grama- crecen en silencio; mira las
estrellas, la luna y el sol, cómo se mueven en silencio… Necesitamos
silencio para poder tocar las almas.”
“Al final de nuestras vidas, no seremos juzgados por cuántos diplomas
hemos recibido, cuánto dinero hemos conseguido o cuántas cosas grandes
hemos hecho. Seremos juzgados por:‘Yo tuve hambre y me diste de
comer.Estuve desnudo y me vestiste. No tenía casa y me diste posada.’”
ULTIMA ENTREVISTA A LA MADRE TERESA
La
concedió a la revista brasileña misionera «Sem Fronteras». He aquí algunos
pasajes que transmitió la agencia Zenit:
¿Cuántas son las Misioneras de la Caridad?
Teresa de Calcuta: Tenemos 3.604 hermanas que han pronunciado los
votos religiosos, 411 novicias y 260 aspirantes a religiosas. Estamos
esparcidas en 119 países. Hoy disponemos de 560 tabernáculos o casas.
¿Por qué los llaman «tabernáculos»?
Teresa de Calcuta: Porque Jesús está presente en estas casas. Son
casas de Jesús. Nuestra congregación quiere contribuir a que las personas
puedan saciar su sed de Jesús. Con ello tratamos de rescatar y santificar
a los más pobres de los pobres. Pronunciamos los votos de castidad,
pobreza y obediencia. Pero hemos recibido, además, la autorización
especial para hacer un cuarto voto: ponernos al servicio de los más pobres
de los pobres.
Usted suele afirmar que no hay amor sin sufrimiento
.
Teresa de Calcuta: Sí, el verdadero amor hace sufrir. Cada vida y
cada relación familiar tienen que ser vividas honestamente. Esto presupone
muchos sacrificios y mucho amor. Pero, al mismo tiempo, estos sufrimientos
se ven acompañados siempre por un gran sentido de paz. Cuando en una casa
reina la paz, allí se encuentran también la alegría, la unión y el amor.
Su congregación ha abierto casas para enfermos de SIDA en diferentes
partes del mundo…
Teresa de Calcuta: Hasta hace algunos años, algunas personas
llegaban incluso a suicidarse cuando recibían la noticia de que estaban
enfermos de SIDA. Hoy ni un enfermo muere en la desesperación y en la
angustia en nuestras casas. Todos, incluidos los no católicos, mueren en
la paz del Señor. ¿No cree que esto es maravilloso?
Las reglas de su congregación indican que el trabajo por los pobres ha de
realizarse tanto «en la esfera espiritual como en la material». ¿Qué
entiende por pobreza espiritual?
Teresa de Calcuta: Los pobres espirituales son los que todavía no
han descubierto a Jesús o los que se han separado de Él a causa del
pecado. Los que viven en la calle también tienen necesidad de ser ayudados
en este sentido. Por otra parte, me hace muy feliz el constatar que, en
nuestro mundo, podemos contar también con la ayuda de gente bien asentada,
a quienes ofrecemos la oportunidad de hacer una obra buena por Dios.
¿Reciben ayuda también de personas de otras religiones?
Teresa de Calcuta: Sí, de musulmanes, de hindúes, de budistas y de
muchos otros. Hace unos meses, un grupo de budistas japoneses vino a
hablar conmigo sobre espiritualidad. Les dije que ayunamos todos los
primeros viernes de mes y que el dinero que ahorramos lo destinamos a los
pobres. Cuando regresaron a su país, pidieron a las familias y a las
comunidades budistas que hicieran lo mismo. El dinero que recogieron nos
ha permitido construir el primer piso de nuestro centro «Shanti Dan» («Don
de Paz») para las muchachas que se encuentran en la cárcel. Más de cien
muchachas han salido ya de prisión.
Quienes la critican aseguran que su único objetivo es convertir a los que
no son cristianos…
Teresa de Calcuta: Nadie puede forzar o imponer la conversión:
tiene lugar sólo por la gracia de Dios. La mejor conversión consiste en
ayudar a las personas a amarse unas a otras. Nosotros, que somos
pecadores, hemos sido creados para ser hijos de Dios y tenemos que
ayudarnos mutuamente para estar lo más cerca posible de Él. Todos nosotros
hemos sido llamados a amarle.
Usted dice que sus hermanas no son asistentes sociales.
Teresa de Calcuta: Somos contemplativas, pues «rezamos» nuestro
trabajo. Desempeñamos un trabajo social, pero somos mujeres consagradas a
Dios en el mundo de hoy. Hemos confiado nuestra vida a Jesús, como Jesús
nos ha dado su vida en la Eucaristía. El trabajo que realizamos es
importante, pero lo importante no es la persona que hace ese trabajo.
Hacemos esto por Jesucristo, porque lo amamos. No somos capaces de hacer
todo. De todos modos, yo rezo siempre por todos los que se preocupan por
las necesidades y miserias de los pueblos. Muchas personas ricas se han
unido a nuestra acción. Personalmente no tenemos nada. Vivimos de la
caridad y por la caridad.
Y de la Providencia…
Teresa de Calcuta: Tenemos que afrontar siempre necesidades
imprevistas. Dios es infinitamente bueno. Siempre se preocupa de nosotras.
¿Por qué entran tantas jóvenes en su congregación?
Teresa de Calcuta: Creo que aprecian nuestra vida de oración.
Rezamos cuatro horas al día. Además, ven lo que hacemos por los pobres. No
es que sean trabajos importantes o impresionantes. Lo que hacemos es muy
discreto, pero nosotros lo hacemos por los más pequeños.
Usted es una persona muy conocida. ¿No se cansa nunca de ver a tanta
gente, de las fotografías…?
Teresa de Calcuta: Considero que es un sacrificio, pero también una
bendición para la sociedad. Dios y yo hemos hecho un pacto: le he dicho
«por cada foto que me hacen, Tú encárgate de liberar a un alma del
Purgatorio…». —Entre sonrisas, añade—. Creo que a este ritmo, dentro de
poco se va a vaciar el Purgatorio.
¿Qué mensaje le gustaría dejarnos?
Teresa de Calcuta: Amaos los unos a los otros, como Jesús os ama.
No tengo nada que añadir al mensaje que Jesús nos dejó. Para poder amar
hay que tener un corazón puro y rezar. El fruto de la oración es la
profundización en la fe. El fruto de la fe es el amor. Y el fruto del amor
es el servicio al prójimo. Esto nos trae la paz
¡GRACIAS SEÑOR POR ENVIARNOS SERES TAN ESPECIALES QUE NOS ENSEÑAN A
ELEVARNOS MORALMENTE!
Dra. Claudia Marta Maglio-Esteban |