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232. En materia de conocimiento, ¿cuál es la mayor necesidad del hombre?
Como en los tiempos más remotos de las civilizaciones muertas, debemos
reafirmar que la más grande necesidad del ser humanó sigue siendo la de
conocerse a sí mismo.
233. ¿Por qué el hombre de la Tierra ha sido tan lento en obtener la
solución del problema de conocerse a sí propio?
Eso se explica. Sólo de ahora en adelante el alma humana podrá
introvertirse lo bastante para comprender las necesidades de su
personalidad espiritual y conocer sus más ocultos rincones. En lo antiguo,
la existencia del hombre se limitaba a su lucha contra las fuerzas
exteriores, orientada a crear una ley de armonía entre él mismo y la
Naturaleza terrestre. Muchos siglos pasaron hasta que empezó a comprender
la conveniencia de la solidaridad con los demás cuando se trataba de
afrontar peligros comunes. La organización de la tribu, la de la familia,
la de las tradiciones y experiencias colectivas, exigió numerosas
centurias de luchas y dolorosos infortunios. La ciencia de las relaciones
humanas, así como el aprovechamiento de las fuerzas materiales que lo
circundaban, no requirieron menor espacio de tiempo. Pero en la
actualidad, cuando se halla en los puntos culminantes de su evolución
física, el hombre no necesitará preocuparse de una manera tan absorbente
por la Naturaleza que lo rodea, por cuya razón todas las energías
espirituales se movilizan, en los tiempos modernos, en torno a los Seres,
convocándolos al sagrado conocimiento de sí mismos, dentro de los valores
infinitos de la vida.
234. ¿Qué decir de los que propugnan leyes en pro del bienestar social,
con procedimientos mecánicos de aplicación, sin atender a la iluminación
espiritual de los individuos?
Los estadistas o conductores de multitudes que tratan de obrar de esa
forma caen en poco tiempo en el desencanto de sus utopías políticas y
sociales.
La armonía del mundo no se logrará por medio de decretos ni de parlamentos
cuya acción se caracteriza por la fuerza demasiado pasajera que poseen.
¿No veis que el mecanismo de las leyes humanas se modifica a diario? ¿No
desaparecen los sistemas de gobierno para ser sustituidos por otros que, a
su vez, deberán ser reemplazados con el transcurso del tiempo?
Actualmente, en la Tierra, habéis visto la desilusión de muchos utopistas
de ese tipo, que soñaron con la igualdad absoluta de los hombres, sin caer
en la cuenta de que, al recibir éstos de Dios iguales derechos de trabajar
y de adquirir, conforme a sus propias acciones, son profundamente
desiguales entre sí, tanto en inteligencia como en virtud, en comprensión
y en moralidad.
El ser humano que se ilumina conquista para sí mismo el orden y la
armonía. Y si se quiere que la colectividad alcance semejante logro para
el organismo social es imprescindible que todos sus integrantes comprendan
los sagrados deberes de la auto iluminación.
235. ¿Existen otras fuentes de conocimiento para la iluminación de los
hombres, además de la constituida por las divinas enseñanzas del
Evangelio?
Lleno está el mundo de elementos educativos, sobre todo en lo que se
refiere a las teorías que ennoblecen al hombre y la vida por medio del
trabajo y la formación de las facultades y del carácter. Pero, en cuanto a
la iluminación espiritual, no hay ninguna fuente aparte de la
ejemplificación de Jesús en su Evangelio de Verdad y de Vida.
Los filósofos mismos que hablaron en la Tierra antes que Él no eran sino
emisarios de su bondad y sabiduría, que encarnaron para preparar su
luminoso paso por el mundo de las sombras, de ahí que el modelo
representado por Jesús sea definitivo y único para la realización de la
luz y la verdad en cada hombre.
236. ¿Cómo interpretar la ansiedad de los espiritistas por ganar
prosélitos, en materia de fenomenología mediúmnica, ante esa necesidad de
iluminación?
Los espiritas sinceros tienen que comprender que los fenómenos despiertan
el alma, así como el que esté adormilado se desvela al producirse una
colisión de energías exteriores a él. Pero sólo el esfuerzo opera la
edificación moral, auténtica y decisiva. Es una extravagancia, que acarrea
consecuencias ingratas, el que alguien se lance a la propaganda de una
idea sin antes haberse fortalecido él mismo con la savia de sus Principios
ennoblecedores. El Espiritismo no constituye una escuela de precipitada
irreflexión. Identificado con su esencia consoladora y divina, el hombre
no puede acobardarse ante la intensidad de las pruebas y experiencias que
ha de afrontar. Gran error cometerían las Entidades espirituales elevadas
si prometiesen a sus amigos encarnados en este mundo una vida fácil y sin
tropiezos, solucionando la totalidad de sus problemas y entregándoles la
clave de todos sus estudios. Es egoísmo y también insensatez molestar al
plano invisible con minúsculos caprichos personales. Desarrolle cada
estudioso su capacidad de trabajo y de iluminación y no deje para los
demás lo que le corresponde hacer en su propio beneficio. Un Espiritismo
sin Evangelio podrá alcanzar las mejores expresiones de nobleza, pero no
pasará de ser una actividad destinada a modificarse o a desaparecer, como
todas las cosas efímeras del mundo. Y el espiritista que no haya pensado
en su iluminación con Jesucristo puede ser un científico y un filósofo
poseedor de las más altas adquisiciones intelectuales, pero estará sin
timón y sin hoja de ruta en el instante en que se desencadene la
inevitable tempestad de las pruebas y las experiencias, porque sólo el
divino sentimiento de la fe puede arrancar al hombre de las preocupaciones
inferiores de la Tierra para orientarlo en los supremos caminos de los
páramos espirituales.
237. ¿Hay diferencia entre adoctrinar y evangelizar?
En efecto, ambas tareas son muy distintas. Para adoctrinar basta el
conocimiento intelectual de los postulados del Espiritismo. Para
evangelizar, en cambio, es menester que en lo íntimo brille la luz del
amor. En el primer caso serán suficientes la lectura y el conocimiento, a
la vez que en el segundo es necesario vibrar y sentir con Cristo. Por
tales motivos, el doctrinados no es muchas veces otra cosa que un canal
comunicarte de las enseñanzas, en tanto el evangelizador sincero será
siempre el depositario de la verdad, habilitado para servir a las
necesidades de los demás sin privarse de la fortuna espiritual de sí
mismo.
238. Para acelerar el esfuerzo de iluminación ¿necesitará la humanidad
determinadas innovaciones religiosas?
Toda innovación es indispensable, incluso porque la lección del Señor aún
no ha sido comprendida. La cristianización de las almas no ha ido todavía
más allá de su primera etapa. Algunos siglos antes de Jesús, el plano
espiritual, por boca de los profetas y de los filósofos, exhortaba al
hombre de este mundo a conocerse a sí mismo. La luz interna de esa
edificación es el Evangelio. Pues bien, sólo ahora el ser terrestre se
apresta al conocimiento de sí por medio del dolor. En consecuencia, la
evangelización del alma colectiva, para la nueva era de concordia y de
fraternidad, únicamente se podrá realizar, de un modo general, en el
tercer milenio.
Bien cierto es que el planeta posee ya sus expresiones aisladas pero
verdaderamente evangélicas raras, es verdad, pero consoladoras y
luminosas. No obstante, tales expresiones se ven compelidas a los mayores
renunciamientos, a causa de la ignorancia y la iniquidad del mundo. Los
apóstoles desconocidos que las realizan son "la sal de la Tierra" y su
divino esfuerzo será respetado por las generaciones venideras, cuál
símbolos vivientes de la iluminación espiritual con Jesucristo ; ellos han
de ser los bienaventurados de su Reino, en el que supieron perseverar
hasta el fin.
Del libro "El consolador que prometió Jesús"
Espíritu Emmanuel.
Médium Francisco Cândido Xavier. |