|
En
su ultima encarnación, Ramatis vivió en indochina, en el siglo X, y fue
instructor en unos de los muchos santuarios iniciáticos en la india. Era
muy inteligente y desencarnó bastante Joven. Ya se había distinguido en el
siglo IV, habiendo participado del ciclo ariano, en los acontecimientos
que inspiraron el famoso poema Hindú "Ramaiana" ( en este poema hay Un
matrimonio, Rama y Sita , que es el símbolo iniciático del principio
masculino y femenino ; uniéndose Rama y tis, Sita a la inversa, resulta
Ramatis , como realmente se pronuncia en Indochina). Fue adepto de la
tradición de Rama, en aquella época, cultivando las enseñanzas del "Reino
de Osiris", el señor de la luz, en la inteligencia de las cosas Divinas.
Mas tarde, en el espacio, se afilió definitivamente a un grupo de
trabajadores espirituales cuya insignia , en el lenguaje occidental, era
conocida bajo la pintoresca denominación de " Templario de las Cadenas del
Amor ". Se trata de un agrupación casi desconocida en las colonias
invisibles del mas allá, junto a la región de occidente, en donde se
dedicaban a trabajos profundamente ligados a la psicología oriental. Los
que leen los mensajes de Ramatis y están familiarizados con el simbolismo
de oriente, saben bien lo que representa el nombre "Rama-tis", o "Swami
sri Rama-tis", como era conocido en los santuarios de la época. Es casi
una "llave", una designación de jerarquía y dinastía espiritual, que
explica el empleo de ciertas expresiones que trascienden las propias
formas objetivas.
Después de someterse a cierta disciplina iniciática en la china, fundó un
pequeño templo Iniciático en la India, al margen de la calle principal que
lleva al territorio chino. En ese templo él trato de aplicar a sus
discípulos los conocimientos adquiridos en innumerables vidas anteriores
En la Atlántida vivió simultáneamente con el espíritu que mas tarde seria
conocido como Allan Kardec y, en esa época, era profundamente dedicado a
las matemáticas y las llamadas Ciencias positivas. Posteriormente, en su
pasaje por Egipto, en el templo del Faraón Mernefta, hijo de Ramsés, tuvo
un nuevo encuentro con Kardec, que era, entonces, el sacerdote Amenofis.
El templo que Ramatis fundó, fue erguido por las manos de sus primeros
discípulos y admiradores. Algunos de ellos están actualmente reencarnados
en nuestro mundo, y ya reconocieron el antiguo maestro a través de ese
toque misterioso, que no puede ser explicado en el lenguaje humano.
Sin embargo habiendo desencarnado muy joven, Ramatis enseñó a 72
discípulos que, sin embargo , después de haber desaparecido el Maestro, no
pudieron mantenerse a la altura del patrón iniciático original. Eran
adeptos provenientes de diversas corrientes religiosas y espiritualistas
de Egipto, India, Grecia, China y hasta de la misma Arabia. Apenas 17
consiguieron colocarse la simbólica "Túnica Azul" y alcanzar el último
grado de aquel ciclo iniciado.
En el templo que Ramatis fundó en la India, estos discípulos
desenvolvieron sus conocimientos sobre el magnetismo, astrología,
clarividencia, psicometría, radiestesia y asuntos quirológicos aliados a
la filosofía del "doble eterico"
Los mas capacitados lograron éxitos y poderes en la esfera de la
fenomenologia mediúmnica, dominando los fenómenos de levitación,
ubicuidad, videncia y psicografia de los mensajes que los instructores
enviaban para aquel centro de estudios espirituales. Mas, el principal "
toque personal" que Ramatis desenvolvió en sus discípulos, en virtud del
Compromiso que asumiera para con la fraternidad del Triángulo, fue el
tenor universalista, la vocación fraterna, crística, para con todos los
esfuerzos ajenos en la esfera del Espiritualismo. El nos advirtió siempre,
que sus íntimos y verdaderos admiradores son también incondicionalmente
simpáticos a todos los trabajos de las diversas corrientes religiosas del
mundo. Se revelan libres del exclusivismo doctrinario o de dogmatismo y
son devotos con entusiasmo para cualquier trabajo de unificación
espiritual. Lo que menos les preocupa son las cuestiones doctrinarias de
los hombres, porque están inmensamente Interesados en los postulados
cristicos.
Nos dice textualmente Ramatis : "Les sirve el ambiente del templo
protestante, la bóveda de la iglesia católica, la mesa blanca de los "Tatwas"
esotéricos, los salones de los teosofistas, la labor fraternista "Rosa
cruz", el campamento krisnamurtiano, la penumbra de la sesión espirita, el
canto de los salvacionistas en las plazas públicas, la ruidosidad de la
Umbanda, las posturas musulmanas, los lamentos mosáicos, el fatalismo
budista, el silencio de los yoguis, el sincronismo de las manifestaciones
o las estrofas mántricas de los iniciados.
No les preocupa que los hombres se involucren tratando de solucionar los
misterios de la vida; sienten la realidad continua del espíritu, que solo
les inspira el amor y la fraternidad, en cualquier momento y en cualquier
lugar. Respetan y comprenden la necesidad que los hombres sienten de
buscar la verdad, cuando se encuentran en círculos doctrinarios
simpáticos, a fin de ejercitarse para los vuelos cristicos del futuro. No
se adaptan, sin embargo, a exclusivismo alguno, y evitan que los
postulados doctrinarios les disminuya la libertad de la razón". |