|
Recientemente
durante una reunión mediumnica de asistencia espiritual pudimos recibir la
comunicación del espíritu de una hermana que nos brindaba la caridad de
ejemplificar con su vida la importancia de ser uno mismo, evitando el
dejarse llevar por las influencias de otros que por ignorancia caminan
contra la corriente del progreso de forma equivoca e irresponsable.
Esta querida hermana había atravesado por una situación complicada durante
su vida material, y debido a su invigilancia y a la influencia negativa de
su esposo, desencarno inadecuadamente llevando consigo las repercusiones
de su falta ante la ley divina.
Llena de dolor, de sufrimiento y de vergüenza llegó a nosotros, no
solicitando ayuda, pues ya nuestros hermanos espirituales le había
brindado el auxilio, sino mas bien trayéndonos la experiencia de su vida
como ejemplo de lo que no debemos hacer para evitar así que nuestro futuro
sea perturbador y doloroso en la esfera invisible.
La vida moderna esta llena de estos ejemplos, la cultura actual del hombre
se empeña en realzar una moral dudosa y caprichosa, que se adapta a la
voluntad y a las conveniencias de cada quien, evadiendo de esta manera las
propias convenciones sociales y leyes humanas dispuestas para la
conservación del orden general.
El sexo, la venganza, la ambición, la vanidad, el libertinaje, son
aceptados bajo la excusa de la libertad, los delitos morales mas profundos
son aceptados como opciones valederas para evitar males mayores, la guerra
y el aborto, la eutanasia y el suicidio, son vistos como expresiones
validas de la individualidad y de la supremacía de los derechos de muchos
sobre los de pocos. Y sin ir tan lejos, ¿no verificamos estas convenciones
en los núcleos familiares? Padres que descuidan el cuidado de sus hijos
por el solo hecho de creerse personas libres de responsabilidades, niños
abandonados bajo la excusa de la imposibilidad de crianza, intolerancia
entre esposos que los lleva a la separación e incluso hasta el odio.
Son tantos los ejemplos que nos llevaría muchas páginas el analizarlos,
pero con solo analizar individualmente nuestra propia personalidad nos
daremos cuenta de que cuan influenciables somos y de cuanto somos
responsables por los actos que realizamos.
Dios nos ha creado como seres individuales y provistos de una inteligencia
única, nos ha dado el libre arbitrio y la posibilidad de aprender por
nuestros propios medios, ¿para que necesitamos entonces crear
personalidades copiadas de aquellos que nos quieren guiar por el camino
equivocado?, ¿no tenemos acaso en nuestro espíritu la posibilidad de
discernir por nuestra propia cuenta lo que es bueno y lo que no?
Lo cierto es que no, pues evidentemente preferimos dejar a otros la
responsabilidad de nuestro propio progreso, siendo en su mayoría esos
guías los promotores de nuestros errores, Jesús ha sido nuestro mayor
ejemplo y aun así hemos decidido ignorarlo y dedicarnos a hacer todo lo
contrario de lo que nos enseñó, su evangelio esta lleno de lecciones que
solo esperan a por nuestro análisis para que descubramos en ellas las
bases fundamentales del progreso moral, y aun así preferimos deslumbrarnos
y desviarnos hacia el camino del error.
La doctrina ha venido a rescatar ese conocimiento, el espiritismo se
muestra como una opción clara de entendimiento y de respuestas,
demostrando con el ejemplo la mejor forma de encontrar la verdad,
permitiendo que sus seguidores sean aquellos que dispuestos al cambio
intimo aceptan y comprueban a través de sus propias vivencias la realidad
del espíritu y de sus necesidades de progreso.
Quienes siguen al cristo lo hacen por su propia voluntad y no por
exigencias ni por obligación, y de esta misma forma, la doctrina nos
enseña a decidir por nuestra cuenta mediante el uso del buen juicio y de
la razón.
No seamos mas los borregos que caminan ciegos al matadero, y si seamos los
artífices de nuestro propio futuro, tomando nuestras propias decisiones y
labrando nuestro propio camino hacia la evolución moral de nuestros
espíritus.
Revista digital "El consolador" |