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¿Qué es el Pase? |
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El pase, como género de socorro, invariablemente aplicable sin ninguna
contraindicación, es siempre valioso en el tratamiento debido a los
enfermos de toda clase.?
André LuizAnte tanto dolor como ha habido en el mundo en todos los tiempos, por lo que las fuerzas de lo Alto han procurado asistirnos en todo momento. Debido a los diversos problemas de índole físico, psíquico o espiritual, podemos decir que el hombre siempre ha estado necesitado de auxilio que, en muchas ocasiones ha sido proporcionado por los mal conocidos médiums, sanadores, curanderos, magnetizadores etc. Y, éstos a su vez, han sido instrumentos de los Espíritus Superiores, dedicados y abnegados al bien, en todo momento. Médium es todo aquel que sirve de puente entre el mundo Espiritual y en el mundo terrenal. El pase es un recurso asistencial por parte de los Centros y Grupos Espíritas; incluso cuando el pase no se de en un Centro, él sigue siendo un recurso utilizado en muchas circunstancias de necesidad. Muy sabiamente nos dice Allan Kardec: La facultad de curar por la imposición de manos tiene evidentemente su principio en una potencia excepcional de expansión fluídica; pero está aumentada por diversas causas, entre las cuales es menester poner en primera línea la pureza de sentimientos, el desinterés, la benevolencia, el deseo ardiente de aliviar, la oración ferviente, y la confianza en Dios; en una palabra: todas las cualidades morales. Pero, ¿Dónde y cuándo se debe dar el pase? El Centro Espírita es como una casa, donde viven en ella una familia: la familia espírita compuesta por encarnados y desencarnados. Sabemos suficientemente qué hay que hacer para que esa casa funcione con corrección y equilibrio, y qué no hacer para que ella no sea una casa de locos, donde el desorden reine y los Buenos Espíritus se vean obligados a abandonarla, por la ineptitud y vanidad u orgullo de sus miembros. El Centro Espírita es un puesto de socorro, un refugio de paz y luz. Nunca en él debería entrar la desarmonía, la crítica, el desorden moral, la envidia, los celos, etc. Esto sería vivir en las tinieblas de las bajas pasiones y los sentimientos inferiores por esta causa. En un Centro Espírita debe haber conocimiento y la asistencia a los necesitados y, en esa asistencia entra la cuestión de los Pases; siempre relacionada con el conocimiento y el estudio. Sería buena cosa que los Centros Espíritas, impartiesen cursos de orientación al Pase. De esta forma los Centros se garantizarían una práctica correcta y eficaz de los pases espíritas. Habría una unificación en la forma de entender e impartir los pases. El Libro de los Espíritus nos dice en la respuesta nº 70, lo siguiente: "La cantidad de fluido vital no es idéntica en todos los seres orgánicos. Varia según las especies, y tampoco es constante, ya sea un mismo individuo o bien en los individuos de determinada especie. Los hay que se hallan, por así decirlo, saturados de fluido vital, al igual que otros tienen apenas la cantidad suficiente. De ahí que algunos lleven una vida más activa y enérgica y, en cierta manera, superabundante. Por otra parte, la reserva de fluido vital también se agota. Puede volverse insuficiente para el mantenimiento de la vida si no es renovada mediante la absorción y la asimilación de las sustancias que lo contienen. El fluido vital se transmite de uno a otro individuo. El que tiene más puede darlo al que posee menos." Todos podemos ser pasistas, como todos somos en mayor o menor grado médiums; pero no olvidemos, que hay personas necesitadas de fluidos, energía, por tenerlos escasos o por enfermedad, por tanto, esta persona no debería donar fluidos en los pases, sino recibirlos. Quizás deberíamos recordar que, el pasista no es un profetizador. No sabe en la mayoría de las ocasiones cuándo el paciente va a ser restablecido, ni tiene porque saberlo, por lo que no debe de darla de alta, adoptando aires de doctor en medicina o adivino. Aunque debemos decir que las personas no se pueden acostumbrar indefinidamente a los pases, sin luchar por recuperar la salud, ya que en muchos casos lo que provoca la enfermedad, es la falta de salud psíquica, espiritual y moral. A veces, desde muy jóvenes comprobamos que nos acompañan, sin encontrarle explicación alguna, una serie de peculiaridades, disturbios, ataques, etc. Denominado por la Psiquiatría o Psicología de: complejos, sentimientos de culpa, neurosis, esquizofrenia, desdoblamiento de la personalidad, etc. Etc. Si no tuviésemos la explicación de la supervivencia del Espíritu, aún nos sentiríamos más confusos y enfermos. ¿Quién necesita del pase? Todos. Aunque no todos suframos esos desequilibrios. Ya que el pase es una transfusión de energías psíquicas, como dice Emmanuel, que produce en nosotros el efecto de renovación de nuestras energías, cargadas a veces de vibraciones pesadas, como el estrés, cansancio, malestar anímico, alteraciones nerviosas, etc. Causo por diversas causas: problemas laborables, la familia, la sociedad a la que no nos adaptamos, y nuestros propios disturbios del pasado. Hay curas que no se producen por muchos pases que tomemos, ya que ciertas mejorías o curas no se darán en esta existencia por cuestiones que llamaríamos kármicas o de aprendizaje a largo plazo, pero al menos hallaremos algo de consuelo y alivio, en la transfusión y renovación de energías ofrecidas en colaboración, entre Espíritus y pasistas. Un consejo de Chico Xavier: "No abuses de aquellos que te auxilian. No tomes el lugar del verdadero necesitado, tan sólo porque tus caprichos y susceptibilidades personales estén heridos." Dice Jacob Melo:- uno de los más entendidos en el tema de los pases - Al final, si hacer es una obligación, saber hacer es un deber; y hacer lo correcto, en el tiempo, momento y lugar seguro, es buscar la perfección. Y, por último, diremos para resumir, puesto que este tema da para mucho más, que el Pase busca alcanzar dos objetivos: en el campo espiritual y en el material. Si somos Espíritu, y lo afirmamos categóricamente, en un mundo material y, temporalmente encarcelados en un cuerpo material; que no olvidemos, será nuestro mejor instrumento para trabajar y avanzar en dicho mundo, será necesario que busquemos el mejoramiento y equilibrio primeramente en el Espíritu - causa - , para a continuación encontrarnos en el cuerpo físico - efecto- ¿Quién da el pase? El pasista que, siendo consciente de la necesidad que hay de alivio y mejoramiento, se instruye, aprende las técnicas y se pone al servicio del prójimo y de los Espíritus, colaborando con ellos, siendo instrumento de transmisión. ¿Quién recibe? Aquellos que están enfermos del alma y del cuerpo -aunque las dos cosas están íntimamente relacionadas - ,también recibe la persona sana, porque podría suceder que sólo estuviese sana en apariencia. El paciente a veces sufre un proceso obsesivo, lo que le hace sentirse enfermo y débil, hay que aconsejarle que tome pases, ya que, no sólo se beneficiara él, sino su o sus obsesores indirectamente. Así podrá romper poco a poco las cadenas que le tienen atado al obsesor, verdugo hoy; víctima del ayer, posiblemente. Salvador Gentile, nos dice: "Si el paciente no cree en el pase, o si por ejemplo, su mal le es necesario y él aún no puede ser curado, lo que envuelve un problema de merecimiento y oportunidad, él, seguramente será refractario no receptivo, y la corriente magnética no lo penetrará, resbalando en su aura y, perdiéndose de cierta manera, porque, en verdad, ella se reintegra en el ambiente fluídico del que salio." Una sugerencia, a todos los que toman pases: no dejar de seguir las indicaciones de los médicos de la Tierra, porque el pase no hace milagros. Es compatible el pase con el tratamiento que a la persona enferma se le haya prescrito. Lo que siempre deberemos tener en cuenta es que el pase es una transfusión de amor y energías renovadas, algo dado por Dios para nuestro alivio y cura, pero que no obra milagros, ni debemos esperar del pasista orientaciones adivinatorias, así como el pasista jamás deberá creer que el mérito es suyo, ya que sólo es instrumento de los Médicos de lo Alto. Sin reforma moral, esfuerzo y trabajo en el bien, el pase, en muchas ocasiones, será una perdida de tiempo y de energías, así como una demostración de egoísmo, al ocupar el paciente, un lugar que seguramente alguien más necesitado, debería ocupar. Creemos que en este primer artículo, hemos dado una idea acerca del tema tan desconocido del Pase Espírita, incluso, por los propios espiritistas. Artículo de: Isabel Porras González PASISTAS 1.¿Es preciso una condición especial para aplicar el pase
magnético? |
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