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392. Puede un médiums, contar de manera absoluta con sus guías
espirituales, dejando a un lado los estudios?
-Los mentores de un médium, por más dedicados y evolucionados que fueren,
no podrán paralizar su voluntad ni apartar su corazón de las
indispensables luchas de la vida, merced a cuyos beneficios todos los
hombres rescatan su pasado delictuoso y oscuro, conquistando nuevos
méritos. Tiene el médium obligación de estudiar mucho, observar con
intensidad v trabajar en todo instante por su propia iluminación. Sólo de
ese modo podrá hacerse apto para el desempeño de la tarea que le ha
sido confiada, cooperando eficazmente al bien y a la verdad con los
Espíritus sinceros y abnegados.
Si un médium espera mucho de sus guías, es lícito que sus mentores
espirituales mucho esperen también de su esfuerzo. Y como quiera que todo
progreso humano, para ser continuado, debe apoyarse en sus bases ya
edificadas en el espacio y el tiempo, el médium, siempre que le sea
posible, tiene que entregarse al estudio, creándose el hábito de convivir
con el espíritu luminoso y benéfico de los instructores de la humanidad
bajo la égida de Jesús, los cuales siguen estando siempre vivos en el
mundo a través de los libros que escribieron y la ejemplificación que han
dejado.
El hábito de esperarlo todo de un guía puede convertirse en un vicio
detestable, invalidando las más preciosas posibilidades del alma. Al
desvirtuarse de esa manera, el médium resbalará por la pendiente de las
supercherías y las extravagancias doctrinarias, tornándose perezoso y sin
seriedad, y será responsable por haberse desviado de su sagrada labor.
393. ¿Cómo debemos entender la obsesión? ¿Se trata de una prueba
inevitable o de un, accidente que se pueda conjurar con facilidad,
neutralizando sus efectos?
-La obsesión constituye siempre una prueba y nunca un hecho accidental.
Sin embargo, al analizarla hemos de tener en cuenta los méritos de la
víctima y la dispensa de la misericordia divina a todos los que sufren.
Para atenuar o anular sus efectos, es imperioso que exista el sentimiento
del amor universal en el corazón de aquel que está hablando en nombre de
Jesús. No bastarán las fórmulas doctrinarias. Resulta indispensable la
dedicación mediante la más pura fraternidad. Los que se entregan a la
tarea de curar las obsesiones deben tener presente, ante todo, la
necesidad de iluminación interior del médium perturbado, por cuanto en su
educación espiritual reside la cura misma. Si no se realiza ese esfuerzo,
tened cuidado, porque entonces los efectos se harán extensivos a todos los
centros de fuerza orgánica y psíquica. El obseso que, sin ofrecer
resistencia moral, entrega su cuerpo a las Entidades ignorantes y
perturbadas, es como un artista que ponga su precioso violín en manos de
un malhechor, el cual un día' podrá renunciar a la posesión de ese
instrumento que no le pertenece y lo abandonará destrozado, sin que su
legítimo pero imprevisor dueño pueda ya utilizarlo para las sagradas
finalidades de la vida.
394. ¿Es útil siempre, para lograr la cura de un obseso, el
adoctrinamiento del Espíritu perturbado, a cargo de un espiritista
convencido?
-La cooperación del compañero vale mucho y en todos los casos produce un
gran bien, principalmente al desencarnado. Pero la completa cura del
médium no depende sólo de ese recurso, porque si a veces resulta fácil
iluminar a la Entidad desventurada y sufriente, el adoctrinamiento del
encarnado es lo más difícil de todo, puesto que requiere la colaboración
de su sentimiento y buena voluntad, sin lo cual la cura psíquica se torna
impracticable.
395. ¿Puede la obsesión transformarse en locura?
-Cualquier obsesión podrá convertirse en locura, no sólo cuando la ley de
las pruebas así lo exija, sino además en el supuesto de que el obseso se
entregue voluntariamente al ase dio de las fuerzas nocivas que están
sitiándolo, pues prefiere ese género de experiencias.
396. Con respecto a la necesidad de prepararse para la tarea
mediúmnica, ¿es acertado creer en la intervención de fluidos maléficos en
perjuicio del médium en desarrollo?
-Tendremos que preguntaros si no habéis vosotros puesto en movimiento las
energías maléficas, en el transcurso de la vida, contra vuestra propia
felicidad. En un mundo como la Tierra, donde el porcentaje de fuerzas
inferiores supera casi de manera aplastante a los valores auténticos del
bien, el hecho de ponerse en acción los fluídos maléficos es muy natural.
En el ínterin, urge que enseñemos, a los que trabajan en ese campo de
maldad, que sus esfuerzos sólo sirven para sembrar la desdicha, cuyos
espinos se volverán más tarde contra ellos mismos, en desagradables
choques de rebote. Y es menester. igualmente, educar a las víctimas de hoy
en la verdadera fe en Jesús, de modo que comprendan el problema de los
méritos en la tarea del mundo.
La aflicción del presente puede ser un bien que se traducirá en preciosas
conquistas en el futuro, v si Dios permite la influencia de esas energías
inferiores en determinadas fases de la existencia terrestre, es porque
ello tiene su finalidad profunda y está al servicio divino de la
regeneración individual.
397. ¿Por qué motivo algunos médiums parecen sufrir con el fenómeno de
la incorporación, al paso que otros manifiestan el mismo fenómeno con
naturalidad?
-En las expresiones mediúmnicas existen características que son inherentes
a cada intermediario entre los hombres y los desencarnados. Por otra
parte, la falta de naturalidad del instrumento mediúmnico, en el instante
en que está ejerciendo sus facultades, es casi siempre una resultante de
la carencia de educación psíquica.
398. ¿Es un hecho natural que, en plena reunión de estudio, los médiums
se dejen influir por Entidades perturbadoras, que suelen quebrar el ritmo
de provechosos y sinceros trabajos educativos?
-Tal interferencia no es natural y debe ser muy censurable para todo
estudioso de buena voluntad. Si el médium que se ha entregado a una
actuación nociva es ignorante de sus deberes á la luz de las enseñanzas
doctrinarias, se trata de un obseso que requiere el máximo de colaboración
fraterna. Pero si esto sucede a un compañero que tenga exacto conocimiento
de sus obligaciones dentro del ámbito de actividades de la Doctrina, es
justo entonces responsabilizarlo de la perturbación que causa, porque en
tal caso el hecho provendrá de su falta de autovigilancia y de su
imprevisión con respecto a los sagrados deberes que a cada uno de nosotros
tocan, en el esfuerzo del bien y la verdad.
399. En el campo mediúmnico, cuando una opinión irónica o insultante
ataca a una expresión de la verdad, ¿está bien que busquemos el apoyo de
los Espíritus amigos para replicar a dicha opinión?
-Vuestro desasosiego en el mundo suele llevaros a cometer muchos dislates.
Semejante solicitación a los desencarnados sería uno de ellos. Los valores
de un campo mediúmnico triunfan por sí mismos, por la esencia de amor y
verdad, de consuelo y luz que contengan, y sería injustificable convocar a
los Espíritus para discutir con los hombres, cuando ya son demasiadas las
polémicas de los estudiosos humanos entre sí. Por otra parte, los que no
acepten la palabra sincera y fraternal de los mensajeros del plano
superior tendrán igualmente que marchar hacia la tumba algún día, y es
inútil dilapidar el tiempo con palabras cuando es tanto lo cine tenemos
que hacer en el ámbito de nuestras propias edificaciones.
400. ¿Es admisible que un médium busque la ayuda de otro médium a fin
de obtener el amparo de sus amigos espirituales?
-Justo es que un amigo se valga de la estima fraternal de un compañero de
creencia cuando se trate de cuestiones íntimas y de confianza mutua, pero
en la función mediúmnica, el portador de esta o aquella facultad debe
buscar en su propio valor el elemento de unión con sus mentores del plano
invisible, ya que es contraproducente tratar de obtener ayuda en tal
sentido fuera de las propias posibilidades, porque eso sería apoyarse en
una fe ajena, cuando la fe tiene que partir de lo íntimo de cada cual. Por
lo demás, todo médium tiene su esfera de acción en el ambiente que le ha
sido señalado. Abandonar la confianza en sí para valerse de otros
equivaldría a sobrecargar los hombros de un compañero de luchas, olvidando
la cruz redentora que cada Espíritu encarnado deberá llevar en su búsqueda
de la claridad divina.
401. La superchería sufrida por un médium ¿significa que está
faltándole el apoyo de los mentores del plano espiritual?
-El fraude experimentado por un médium se propone siempre una finalidad
útil, que es la de apartarlo del amor propio, de la pereza en el estudio
de sus necesidades personales, de la vanidad o el exceso de confianza en
sí mismo. Las supercherías no ocurren sin que lo sepan sus mentores más
elevados, quienes sólo así lo conducen a la necesaria autovigilancia y a
las realizaciones de la humildad y la prudencia en su mundo subjetivo.
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