
76 – ¿Qué definición puede darse de los Espíritus?
– Puede decirse que los Espíritus son los seres inteligentes de la
Creación. Pueblan el Universo fuera del mundo material.
NOTA: Se emplea aquí la palabra Espíritu para designar a las
individualidades de los seres extracorporales y no al elemento inteligente
universal.
77 – ¿Los Espíritus son seres distintos de la
Divinidad, o sólo emanaciones o porciones de la Divinidad, llamados por
esta razón hijos de Dios?
– ¡Dios mío! Son obra suya, absolutamente, como un hombre que hace una
máquina; esa máquina es obra del hombre y no él mismo. Sabes que cuando el
hombre hace una cosa bella y útil, la llama su hija, su creación. Pues
bien lo mismo se da con Dios: somos sus hijos porque somos obra suya.
78 – ¿Tuvieron principio los Espíritus, o son eternos
como Dios?
– Si los Espíritus no hubiesen tenido principio, serían iguales a Dios,
mientras que son creación suya y están sometidos a su voluntad. Dios
existe eternamente y esto es incontestable; pero saber cómo y cuándo nos
creó, no lo sabemos. Puedes decir que no tuvimos principio, si
entendiereis con esto que siendo Dios eterno, ha creado sin descanso; pero
saber cómo y cuándo creó a cada uno de nosotros, lo repito, nadie lo sabe,
pues éste es un misterio.
79 – Puesto que hay dos elementos generales en el
Universo
–el elemento inteligente y el elemento material.
– ¿Podría decirse que los Espíritus están formados del
elemento inteligente, como los cuerpos inertes lo están del elemento
material?
– Evidentemente; los Espíritus son individualizaciones del principio
inteligente, como los cuerpos son individualizaciones del principio
material. Lo desconocido es la época y el modo de su formación.
80 –¿Es permanente la creación de los Espíritus, o
solo tuvo lugar en el origen de los tiempos?
–Es permanente; es decir, Dios no cesó jamás de crear.
81 – ¿Se forman espontáneamente los Espíritus, o
proceden unos de otros?
– Dios los crea por su voluntad, como a todas las otras criaturas; pero,
repetimos, su origen es un misterio.
82 – ¿Es exacto decir que los Espíritus son
inmateriales?
– ¿Cómo se puede definir una cosa, cuando faltan términos de comparación y
el lenguaje es insuficiente? ¿Puede un ciego de nacimiento definir la luz?
Inmaterial no es el término, sería más exacto decir incorporal, pues debes
comprender que siendo el Espíritu una creación, debe ser algo. Es materia
en su quinta esencia, pero sin analogía entre vosotros y tan etérea que no
puede ser percibida por vuestros sentidos.
Decimos que los Espíritus son inmateriales, porque su
esencia difiere de todo lo que conocemos bajo el nombre de materia. Una
comunidad de ciegos carecería de términos para definir la luz y sus
efectos. Un ciego de nacimiento cree poseer todas las percepciones por el
oído, el olfato, el gusto y el tacto; y no comprende las ideas que le
daría el sentido que le falta. De la misma forma, somos verdaderos ciegos,
con relación a la esencia de los seres sobrehumanos. No los podemos
definir sino por comparaciones siempre imperfectas, o por un esfuerzo de
nuestra imaginación.
83 – ¿Tienen fin los Espíritus? Se comprende que sea
eterno el principio de donde emanan, pero lo que preguntamos es si tiene
un término su individualidad y si en un tiempo más o menos largo, no se
disemina y retorna a la masa de donde salió el elemento del cual están
formados, como ocurre con otros cuerpos materiales. Es difícil concebir
algo que teniendo principio, pueda no tener fin.
– Existen cosas que no podéis comprender porque vuestra inteligencia es
limitada y esto no es razón para que las rechacéis. El niño no comprende
todo lo que su padre comprende, ni el ignorante todo lo que el sabio.
Decimos que la existencia del Espíritu no tiene fin y eso es todo lo que
podemos decir, por ahora.
Mundo normal primitivo
84 – ¿Los Espíritus constituyen un mundo aparte, fuera
del que vemos?
– Sí, el mundo de los Espíritus o de las inteligencias incorporales.
85 – En el orden de las cosas, ¿cuál de los dos es el
principal, el mundo de los Espíritus o el mundo corporal?
– El mundo espírita, que preexiste y sobrevive a todo.
86 – ¿Podría dejar de existir o no haber existido
nunca el mundo corporal, sin que se alterase la esencia del mundo espírita?
– Sí, pues son independientes; no obstante, su correlación es incesante,
porque reaccionan perennemente uno sobre el otro.
87 – ¿Ocupan los Espíritus una región determinada y
circunscripta en el espacio?
– Los Espíritus están por todas partes. Pueblan infinitamente los espacios
infinitos. Están siempre a vuestro lado, observando y actuando sobre
vosotros sin que lo percibáis, porque los Espíritus son una de las
potencias de la Naturaleza e instrumentos de los que Dios se sirve para la
realización de sus designios providenciales; pero no todos pueden ir a
todas partes, pues hay regiones prohibidas a los menos avanzados.
Forma y ubicuidad de los espíritus
88 – ¿Tienen los Espíritus una forma determinada,
limitada y constante?
– Para vosotros, no; para nosotros, sí. Y si así lo queréis, el Espíritu
es una llama, un destello o una chispa etérea.
– ¿Tiene cualquier color esa llama o destello?
– Para vosotros, y según sea el Espíritu más o menos puro, varía de la
sombra al brillo del rubí.
Ordinariamente se representa a los genios con una llama
o estrella sobre la frente; es una alegoría que recuerda la naturaleza
esencial de los Espíritus. La colocan a la altura de la cabeza porque allí
reside la inteligencia.
89 –¿Emplean los Espíritus algún tiempo en cruzar el
espacio?
– Sí; pero rápido como el pensamiento.
– ¿El pensamiento es el alma misma que se traslada?
– Cuando el pensamiento está en cualquier parte, el alma está allí
también, pues quien piensa es el alma. El pensamiento es un atributo.
90 – El Espíritu que se traslada de un lugar a otro,
¿tiene conciencia de la distancia que recorre y de los espacios que
atraviesa, o bien se ve súbitamente transportado al punto a donde quiere
ir?
– Ocurren ambas cosas. El Espíritu puede muy bien, si así lo quiere,
hacerse cargo de la distancia que recorre, distancia que puede también ser
eliminada, lo cual depende de su voluntad y también de su naturaleza más o
menos depurada.
91 – ¿La materia constituye obstáculo a los Espíritus?
– No, pues lo penetran todo: el aire, la tierra, las aguas y hasta el
mismo fuego le son igualmente accesibles.
92 – ¿Tienen el don de la ubicuidad los Espíritus? En
otras palabras: ¿puede el mismo Espíritu dividirse o encontrarse en varios
lugares al mismo tiempo?
– No puede haber división del mismo Espíritu, pero cada uno es un centro
que irradia en diversas direcciones y por esto parecen estar en diversos
lugares a la vez. ¿Ves el Sol? Es sólo uno. No obstante, ilumina todo a su
alrededor y lleva sus rayos a largas distancias, sin que por ello se
divida.
– ¿Tienen igual poder de irradiación todos los Espíritus?
– Muy lejos de eso, puesto que depende del grado de su pureza.
Cada Espíritu es una unidad indivisible, pero cada uno
de ellos puede irradiar su pensamiento en diversas direcciones sin tener
por ello que dividirse. Es tan sólo en este sentido que debe entenderse el
don de la ubicuidad atribuida a los Espíritus. Tal como un destello que
proyecta a distancia su claridad, la cual puede ser percibida en todos los
puntos del horizonte. Y tal así mismo como un hombre que, sin cambiar de
puesto ni dividirse, puede transmitir órdenes, señales y movimientos a
lugares diferentes.
Periespíritu
93 – ¿El Espíritu propiamente dicho tiene alguna
cobertura, o está, como pretenden algunos, envuelto en una substancia
cualquiera?
– El Espíritu está revestido de una sustancia vaporosa para tus ojos, pero
muy grosera aún para nosotros; entretanto, suficientemente vaporosa como
para poder elevarse en la atmósfera y trasladarse donde quiera.
Así como el germen de un fruto está envuelto por el
periespermo, de la misma forma el Espíritu propiamente dicho está
revestido de una envoltura, que por comparación puede llamarse
periespíritu.
94
– ¿De dónde toma el
Espíritu su envoltura semimaterial?
– En el fluido universal de cada globo. Por esa razón no es igual en todos
los mundos. Al pasar de un mundo a otro, el Espíritu cambia de envoltura,
como vosotros de ropa.
– Así, ¿cuando los Espíritus que habitan mundos superiores
vienen al nuestro, toman un periespíritu más grosero?
– Ya lo dijimos: es preciso que se vistan de vuestra materia.
95 – ¿La envoltura semimaterial del Espíritu tiene
formas determinadas y puede ser perceptible?
– Sí; tiene la forma que el Espíritu desea, y es así como él se os
presenta algunas veces, bien sea en sueño, o en estado de vigilia,
pudiendo tomar una forma visible y hasta palpable.
Extraído de "El libro de los espíritus"
Allan Kardec |