Mandato Mediúmnico


Muchas personas presentan desde temprana edad la manifestación de la sensibilidad espiritual de forma ostensiva, a medida que esta capacidad se hace mas presente el individuo va dirigiendo y organizando su visión de la vida, algunos pueden orientarse a través del estudio de la Doctrina Espirita, otros simplemente son médiums naturales que guiados por los benefactores espirituales van llevando poco a poco su practica hacia el servicio de asistencia fraterna.
 

Para los espiritas la mediumnidad tiene una significación mayor debido a que mediante el estudio se puede discernir la profundidad del compromiso adquirido en la vida espiritual, y por ello quienes reciben el esclarecimiento doctrinario no pueden omitir la responsabilidad de la que son depositarios, pues a través de la comprobación en la practica mediúmnica están al tanto de las realidades de la vida espiritual.

El mandato mediúmnico no es ora cosa que la claridad del objetivo de nuestra existencia actual como intermediarios del mundo espiritual, quienes reciben el llamado al servicio demuestran también una condición evolutiva dispuesta hacia el cumplimiento de las metas trazadas en función del progreso integral del ser, alcanzando así posibilidades mayores en la restauración de sus deudas a través de la practica de la caridad.

Jesús siempre nos recuerda en sus mensajes la importancia de la dedicación al prójimo, nos llama al servicio y nos recuerda nuestra necesidad de progreso y aprendizaje, y nos enseña que solo en el trabajo podremos alcanzar la claridad suficiente para comprender la extensión de nuestros deberes como espíritus en vías de perfeccionamiento.

En los últimos años podemos verificar a algunos médiums cuya tarea ha sido o es sumamente notoria, el caso de Ivonne Pereira, Francisco Candido Xavier, Divaldo Franco, ellos como representantes de la doctrina espirita, pero también podemos nombrar a hermanos como la Madre Teresa de Calcuta, Gandhi, Francisco de Asís, Juana de Arco, y así un sinnúmero de misioneros que han venido a servir y no a ser servidos, demostrando también que no hace falta ser espirita para ser un misionero, y tal como el Maestro nos demostró con su ejemplo solo hace falta la voluntad de hacer el bien y dirigirse siempre de forma bondadosa hacia nuestros hermanos, el vinculo con Dios se hace presente en el servicio y nos guía hacia el rumbo correcto.

Sirviendo al prójimo lavamos nuestras culpas, obtenemos meritos ante la ley divina y liberamos nuestro espíritu de las ataduras del orgullo y del materialismo, pues en la entrega incondicional encontramos la verdadera felicidad de ser útiles en nombre de Dios.

Nuestros espíritus están predestinados a la perfección, pero solo depende de nuestro empeño el poder alcanzar esa meta lo antes posible, quienes reciben el instrumento de la Mediumnidad son justamente los llamados a la divulgación de la realidad espiritual, y esta preciada oportunidad es la señal mas grande que nos guía hacia ese progreso, aprovechando la oportunidad de poder en esta encarnación hacer todo lo que sea pasible a favor de nuestro avance y el de nuestros hermanos.

Los benefactores espirituales siempre nos hablan del aprovechamiento del tiempo, de la dedicación al prójimo, del amor fraterno, son mensajes repetitivos y consistentes, y son también una muestra del compromiso que llevamos sobre nuestros hombros, entonces viene la pregunta, ¿Qué esperamos para reaccionar ante tal llamado?, ¿Por qué anteponer los interés comunes a la posibilidad de progresar significativamente?, estos preguntas solo la podemos responder en lo mas intimo de nuestras aspiraciones, quienes estudian la doctrina saben mas y por ello se les exige mas, el mandato mediúmnico es una bendición que no se debe dejar pasar, pues luego solo nos queda arrepentirnos de no haber asistido al llamado de nuestro Padre al servicio del bien.

Por: Edgar Navarro
Revista espirita "El consolador"

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