La Erraticidad


Mencionado continuamente en los libros de Kardec, el termino “Erraticidad” fue por mucho tiempo centro de conjeturas y de muy poca investigación por parte de los seguidores de la doctrina espirita. Para dar un concepto adecuado sobre lo que es la erraticidad podríamos decir que es el estado en el que se encuentra la mayoría de los espíritus, este estado conforma el termino general de existencia para todos aquellos espíritus que requieren del proceso reencarnatorio para así progresar y mejorar su condición moral, la erraticidad representa entonces todo el intervalo existente entre la creación y la sublimación del espíritu, solo se sale de este estado cuando se alcanza la pureza espiritual, es decir, el mas alto nivel evolutivo del espíritu, no necesitando por ende de encarnar en mundos físicos. Analizando esta definición podemos notar que existe un gran espacio desconocido en términos de información, pues solo se sabía que al desencarnar retornábamos a la esfera espiritual pero no sabíamos que sucedía realmente con el espíritu una vez liberado del cuerpo material.

Solo con la aparición del libro “Nuestro Hogar” en el año de 1943, y mas adelante con toda la serie psicografiada del espíritu André Luiz, es que hemos podido tener un amplio acceso a la información sobre los diversos estados de existencia del espíritu humano, expandiendo de esta manera la información básica que el maestro Kardec nos lego en la codificación de la doctrina.

El espíritu al retornar a la esfera espiritual no queda varado en un limbo ni es dirigido hacia un cielo o a un infierno, tal y como lo explica el catolicismo, y mucho menos se une nuevamente a la energía universal retornando al seno de Dios y conformando parte del todo tal y como el panteísmo predica, el espíritu al desencarnar sigue siendo tal y como lo ha sido en la vida física, mantienen sus inclinaciones morales, su inteligencia, sus atributos y sus defectos, psíquicos e incluso físicos, pues el espíritu no se despoja de la forma sino que mantiene a través de su envoltura fluídica, o periespiritu, todas las características que lo representaban en la costra terrestre.

El estar el espíritu emancipado totalmente de la cárcel del cuerpo retorna a la esfera espiritual correspondiente a su grado de evolución y a su estado psíquico, luego de pasar por el natural estado de turbación se afina a todo aquello que su corazón anhela, escogiendo y definiendo su propia situación en el mundo espiritual.

André Luiz nos describe en el libro “Nuestro Hogar” lo que conocemos como el umbral, lugar en donde la mayoría de los espíritus se mantienen apegados, debido a que es la esfera mas cercana a la esfera material, muchos espíritus no desean o no comprenden que la vida física ha terminado y pretenden mantenerse afinados a las mismas actividades que solían hacer cuando estaban encarnados.

El estado de erraticidad es un momento que debe ser aprovechado completamente, pues es el estado ideal del espíritu para ilustrarse, para prepararse y planificar sus próximos pasos en el camino evolutivo, necesitando aun de reencarnaciones el espíritu puede en su estado desencarnado corregir y evaluar sus existencias en la tierra, y a su vez en el estado encarnado puede y debe aprovechar el tiempo para avanzar en la cancelación de sus compromisos adquiridos ante la ley divina.

En todo caso la vida eterna tiene muchas facetas, lo que hoy conocemos con el estado errático del espíritu es apenas el área intermedia que nos define como espíritus aun muy lejos de la perfección, y por ello al comprender que solo somos estudiantes de las leyes universales podremos entonces prestar mas atención a nuestras vidas y corregir lo que sea necesario para acortar esa distancia que nos separa de la pureza espiritual, Jesús lo demostró con su evangelio y la doctrina nos lo demuestra diariamente a través de los dramas de la vida, solo nosotros podemos acelerar el paso para perfeccionarnos y así convertirnos en la representación de nuestros propios sueños.
 

Edann


Revista digital "El consolador"

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