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La verdad nos hará libres (Una fe razonada) por José de Pizarra |
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LIBRO REVISADO
La Verdad nos hará libres (Una fe razonada) Basada en la primitiva Doctrina Espiritual
Fuente: Santos Evangelios, Allan Kardec, Francisco Cândido Xavier, Sebastián de Arauco, Sócrates y Platón
Autor: José de Pizarra. 2004-2005-2006
Capitulo 1 Por muchas vueltas que doy a mi cabeza, no acabo de entender esas palabras del sacerdote en una misa de difuntos cuando dice: “Resurrección de los muertos” o más aún “Resurrección de la carne”…Observo el rostro de los dolientes y me pregunto: ¿que estarán pensando estas pobres criaturas? Lo más chocante del asunto es, que es verdad, pero ocurren dos cosas: o lo ignoran o le prohíben decir toda la verdad, en este último caso, ¿Que ganan con ello?..., o si ganan… Si dijesen la verdad no habría templos los suficientemente amplios para acoger a tantas criaturas, deseosas de luz para poder razonar su fe. Es increíble a estas alturas del siglo XXI, decirle a una pobre madre, ignorante del asunto, que solo conoce la materia que le rodea, que el cadáver de su hijo allí presente, va a “resucitar”, ¿porqué no le explica cómo y cuando?. “El ciego que guía a otro ciego, los dos caerán al precipicio” ¿Qué inocente criatura que ignora el Verdadero sentido de las palabras del Maestro puede creer esto? Dicen también: “Dios lo resucitará en el último día”. ¿Cómo resucitar un cuerpo después de un tiempo corrupto y putrefacto?, arrollado por un tren, incinerado, destrozado por un proyectil, etc.… ¿el ultimo día?, ¿qué día? Alguien me responderá: “Ahí esta la fe del cristiano”. ¿Cómo tener fe en algo que no se cree, en algo irrazonable e imposible? La ciencia demuestra que esto es irrealizable, desde el punto de vista material. Toda fe que no se razona, se entiende o comprende, es una “fe farisea”, es adoptar una posición acomodativa y sin compromisos. Por lo tanto, donde no existe una Fe razonada, no hay creencias ni amor en el corazón. Se estaréis preguntando: ¿tiene lógica explicación el dogma de la “Resurrección”?, por supuesto, tan sencilla y transparente, como severa y rotunda. En los Sagrados Evangelios, nos lo explica con total nitidez el Supremo Maestro de Nazareth, nos lo aclara con palabra fácil y sencilla, hasta para ser entendida por los niños, al alcance de todas las mentalidades; pero ocurre la desgracia, que cada religión o secta lo amolda a sus propios intereses sin ninguna clase de escrúpulos; y si a esta insana intención añadimos la postura cómoda de aquellos que se dicen “creyentes” pues tenemos el resultado de lo que vemos a diario; “Ande yo caliente y ríanse la gente”. Dicen unos: “A mi me dejas de complicaciones, con mi fe, me basta y me sobra”, otros, muy serios responden: “Confesando mis pecados al sacerdote, éste me absuelve y ya estoy nuevamente limpio”, es decir, se pasa toda la vida pecando y el cura absolviéndolo, después, aquí paz y allí gloria” increíble, pero cierto. Debido a esa infantil creencia, la cual no acato pero respeto, la criatura vive una falsa felicidad que le hace estancarse en el error y las tinieblas. Me insisten alegando: ¡es que Jesús perdono sus pecados a Magdalena!, también dio potestad a sus discípulos para que perdonasen, y no solo siete veces, sino setenta veces siete; Él diría más, se ha de perdonar siempre, pero ¡ojo!, ¿cuál fueron las palabras del Maestro a la mujer?: ¿ninguno de esos te ha condenado?, yo tampoco te condeno, mujer, vete en paz y “no vuelvas a pecar”. Dios es mucho mas que un simple dogma impuesto por los hombres, Él rige el Universo bajo la justa y exacta Ley de Causa y Efecto arropada por su misericordia e inmenso Amor a su Creación, donde el ser humano es su máxima expresión, todo aquel que infringe la Ley comete errores y ha de compensar su falta, por ello nos da miles de oportunidades. No, no me estoy refiriendo a ningún misterio, nada que se refiera a Dios encierra misterio, con Su ayuda, y la de las fuentes donde encontré la luz, intentare dar una explicación sencilla y lógica, descorreremos el tupido velo para que las criaturas humildes y buenas, “no tengan miedo a la muerte carnal, y así, asimilen lo que nos quiere decir el sacerdote con las palabras “Resurrección”. Los soberbios y orgullosos ellos mismos se condenan, pero, lo quieran o no, al final de su obtusa tozudez, también verán La Luz, tardarán y sufrirán mas, pero la verán, Dios no deshereda a ninguno de sus hijos; cuando cansados y agotados de arrastrarse por este planeta de expiación y pruebas, se aparten del fatal materialismo que no les deja ver un palmo ante sus ojos; “¡Que tiempo perdí tan absurdamente!”, dirán en sus lamentaciones. Insisto, la piedad del Señor continuará dándonos otra oportunidad más, y otra, y otra… Si la Luz se hizo en mí y en millones de hermanos, ¿por qué no en toda la faz de la Tierra y el mundo sería un auténtico paraíso? En mi mente, como en la mente de cualquier persona de facultades mentales normales, jamás tendría cabida la idea de la “resurrección de la carne”, como ya he dicho, imposible matemáticamente probado por la ciencia. Entonces, aquellos que hablan en el nombre de Dios, ¿qué quiere decir con: “Dios los resucitará en el último día”? ¿Se estarán refiriendo al “último día de vida carnal, cuando el espíritu o alma, en verdad, vuelve a la vida, a su vida espiritual?, ¿o se están refiriendo a nacer otra vez?” ¿Por qué no se aclaran?, ¿Por qué no explican el asunto? Repito siempre con amor y respeto, ¿lo ignoran, o se les prohíben? Veamos, relajémonos, con la fe puesta en Dios, empezaremos siempre con humildad, a buscar la Luz que nos hará Razonar la Fe. No nos adelantemos a los acontecimientos juzgando algo que aún desconocemos; leamos siempre en dulce calma. Existe un sublime y grandioso Libro espiritual, el cual, consulté, (aunque todo mi trabajo está apoyado en el evangelio), y una de las primeras indagaciones que hice fue referente a la “reencarnación”, (¡No, no amigo lector, no dejes de leer, te lo suplico, continua y darás gracias a Dios!), esto es lo que leí: (Pregunta: “El dogma de la “resurrección de la carne” , ¿es la consagración de el “de la reencarnación”?) (Respuesta:) ¿Cómo queréis que no sea así? Sucede con esa palabra lo que con muchos otros, y es que sólo parecen absurdas a ciertas personas, por que se las toman literalmente, y por semejante razón engendran la incredulidad. Pero dadles una interpretación lógica, y aquellos a quien llamáis libres pensadores las admitirán sin dificultad, por lo mismo que reflexionan: por que no lo dudéis, esos libres pensadores no desean otra cosa que creer. Tienen como los demás, acaso más, sed del porvenir, pero no pueden admitir lo que la ciencia rechaza. La doctrina de la pluralidad de existencias es conforme a la Justicia de Dios; solo ella puede explicar lo que es inexplicable sin ella. ¿Cómo queréis, pues, que ese principio no esté consignado en la misma religión? (Pregunta): ¿Así, pues la misma iglesia con el dogma de la “resurrección” de la carne enseña la doctrina de la “reencarnación”? (Respuesta): Evidentemente. Por otra parte, esa doctrina es consecuencia de muchas cosas que han pasado desapercibidas, y que dentro de poco serán comprendidas en este sentido. No tardara mucho en reconocerse que la esencia Espiritual de la cual, la iglesia poco, o nada se preocupa, es la llamada a devolver al Cristianismo sus verdaderos y auténticos valores”. ¡Cuanto dolor mitigarían, cuanta esperanza darían a esos pobres dolientes que creen haber perdido para siempre a ese ser amado!, si en vez de decir durante el responso: “Será resucitado en el ultimo día”, dijese: “Este hermano que yace ante nosotros, sigue vivo, pero en Espíritu. Lo único que ha muerto en él, es su materia que para nada le sirve ya; seguro que estará ya en presencia de otros que le precedieron; ahora de él depende el avanzar hacia la Luz, o continuar estancado en las tinieblas del pecado”. Los dolientes entenderían con facilidad que se les habla directamente del espíritu, pero jamás de la carne como vulgarmente se quiere dar a entender, de esta manera, poco a poco la luz de la razón penetraría en sus apenados corazones destrozados por el dolor, el hablarles claro, seria como suave bálsamo de Amor. Por eso sabemos decir: “La Verdad sobre la vida Espiritual, salta a cada paso del texto mismo de las Sagradas escrituras”. El tener conciencia cierta y seguridad de la Vida Espiritual, no es motivo para creer que se va a destruir la religión, como pretenden algunos, por el contrario, esta creencia, viene a confirmarla, a sancionarla, con irrecusables pruebas. Mas como ha llegado el tiempo de no usar ya el lenguaje fijado hay que expresarse sin alegorías, y dando a las cosas un sentido claro y preciso que no pueda ser objeto de ninguna falsa interpretación. He aquí por que dentro de poco tendremos gentes más sinceramente religiosas y creyentes que no tenemos hoy. En efecto, ya he dicho que la ciencia demuestra la imposibilidad de la “Resurrección” según la idea vulgar. Si los restos del cuerpo humano continuasen siendo homogéneos, aunque fuesen dispersados y reducidos a polvo, aún se concebiría su reunión en el tiempo dado; pero no pasan así las cosas. El cuerpo está formando de elementos diversos: oxígeno, hidrógeno, azóe, carbono, etc; por medio de la descomposición estos elementos se dispersan, pero para servir a la formación de nuevos cuerpos, de modo que la misma molécula de carbono, por ejemplo, habrá entrado en la composición de muchos miles de cuerpo diferentes. Siendo definida la cantidad de la materia, e indefinidas sus transformaciones, ¿cómo cada uno de esos cuerpos podría reconstituirse con los mismos elementos? Esto envuelve una imposibilidad material. No puede, pues, admitirse racionalmente la “Resurrección de la carne”, mas que como una figura que simbolice el fenómeno de la reencarnación, y entonces nada en ella repugna a la razón, nada que esté en contradicción con los datos de la ciencia. Verdad es que según el dogma la “Resurrección”, no ha de verificarse hasta el fin de los tiempos, mientras que según la Doctrina Espiritual, es decir, la primitiva, nos dice muy juiciosamente que tiene lugar cada día; pero ese cuadro del juicio final, ¿no es también una bella y gran figura que oculta, bajo el velo de la alegoría, una de esas verdades inmutables, para la que no existirá escéptico cuando sea explicada en su verdadero sentido? Medítese bien la teoría espiritual sobre el porvenir de las almas y sobre su suerte a consecuencia de las diferentes pruebas que han de sufrir y se verá que, exceptuando la simultaneidad, el juicio que las condena o absuelve no es una ficción como creen los incrédulos. Observemos también que es consecuencia natural de la pluralidad de mundos, hoy completamente admitida, al paso que según la doctrina del juicio final, la Tierra es el único mundo que se juzga habitado. ¡Otra barbaridad más!, cuando es el propio Maestro el que nos asegura: “La casa de mi Padre, vuestro Padre, tiene muchas moradas…” Una culpa muy grande también la tiene los medios de información y difusión, de esta ceguera que padece gran parte del globo. ¡Qué tiempo tan vilmente perdido! ¡Cuanta programación absurda!... En televisión, ¡cuántas larguísimas series o novelas, todas basadas en lo mismo, la violencia, la histeria, prostitución, drogas!… ¡pobre juventud! ¡Cuantos artículos extensos y banales ocupan paginas de diarios y revistas! ¡Cuantos vicios y corrupción se ofrece a la inocente y hermosa juventud!... en fin, hermanos míos, con tanto como hay que decir…, la sociedad calla, y el que calla otorga… ¡Por Dios, hagamos algo, por que aun hay tiempo, no hay que perder la esperanza! La televisión, ese monstruo que se cuela en todos los hogares con su brutal poder de convocatoria, ¡cuanto bien haría a la humanidad! ¡Donde dejamos ese infernal ruido al cual llaman “música” que junto al alcohol y demás drogas están eliminando a la linda juventud!; la arrastran a un abismo ciego y fatal, la violencia esta a flor de piel en muchos de ellos, todo esto acarrea la ruina de miles de hogares… A veces me pregunto, ¿Será esta una estrategia más de los gobiernos para así, tener distraída o algo más, eliminada, a la juventud y no darle opción a pensar? Se estaréis preguntado: ¿Que tiene que ver todo esto con el tema de la “Resurrección” o reencarnación? ¡Claro que tiene que ver y muchísimo! Si hace tiempo se hubiese enseñado la Verdad, el freno al libertinaje, al vicio, a la guerra, entre religiones y otras guerras, a la locura, y al descontrolado materialismo, seria una realidad. El hombre habría entendido quien es, de donde viene y a donde va. En concreto, viviríamos como verdaderos hermanos, sin guerras, sin odios,… y sobre todo, sin ningún temor a la muerte, por que entenderíamos a la perfección esas alentadoras palabras del Maestro, cuando nos dice: “Todo el que cree en mi, aunque haya muerto vivirá” Lo, que estoy escribiendo no es una utopía, sino una aplastante realidad, cuando al final, la Luz se haya hecho en tan solo una persona, me sentiré el ser mas feliz del mundo, al sentirme útil de haber aportado mi granito de arena en bien de la humanidad. Llevo escrito muchísimos folios, siempre con el mismo mensaje, con la misma noble y sana intención de intentar de hacer llegar a los demás esa gran Luz de verdad que el mismo Jesús de Nazareth nos trae con palabra clara y en toda su pureza, con su Mensaje de Salvación, sin inútiles comparaciones, supersticiones, etc.: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. Mas adelante desmenuzaremos Su palabra tal y como El la sintió, en su puro y exacto contenido, como también las sintieron aquellos que con lagrimas en los ojos y cantando hosannas al Señor, caminaban hacia el circo para ser devorados por las fieras, ante el estupor de Nerón, que no entendía como podían cantar si iban a la muerte, ¡como aquellas criaturas después de muertas reflejaban en sus rostros, la paz y la serenidad, y no el horror como el esperaba, no entendía que aquellas inocentes criaturas a penas sintieron los primeros zarpazos, sus espíritus ya iban por el Camino de la Verdad y la Vida…es decir, sabían entonces lo que hoy sabemos un buen numero de personas y las grandes religiones se obstinan en ocultar. No me explico por que desvirtúan sacrílegamente el noble y esperanzador sentido del Evangelio para confundir a tantas inocentes criaturas, que también, por que no decirlo una vez mas, se sienten satisfechas con la cómoda doctrina que les presentan. Si estas líneas que escribo solo son leídos por amigos de mi entorno nada habré conseguido, por que ellos ya poseen la Luz; pero si al igual que ellos este escrito llegase a manos de seres afligidos, desengañados, a los que con mucha razón ya no creen en nada… me sentiría feliz de corazón. Con todo el Amor y respeto que mana de mi alma, también dedico este humilde trabajo a ti, que sin maldad, pero si con ironía, te reirás al comenzar a ojear estos renglones que gracias al rayado me salen recto, pero apuesto algo a que al final cambiarás de opinión. Con el pensamiento en todos vosotros he dado este paso. Quizás sea esto lo ultimo que escriba, siento escozor en los ojos, me lagrimean mucho, a veces se me borran las letras…,los años no pasan en balde!... ¡Que regalo del Señor si esto llegase a publicarse! Para qué mayor recompensa que este humilde trabajo llegase a todas las escuelas del mundo, y los pequeñitos crecieran con esta Luz de amor, Verdad y esperanza. Una generación de la Justicia y Paz moraría en la Tierra, donde su insignia seria la Moral Evangélica en el respeto a los demás. Jesús nos habla hasta para ser entendido por los niños. Sin más demora vuelvo a suplicar perdón por si alguien se sintiese molesto, algo imposible. Cuando es el Amor de Dios el que te incita a escribir no puede existir otra razón que hacer el bien por mismo bien.
Capitulo 2 ¿Puede creerse en un “dios” que permite tanta desigualdad, como por ejemplo: que un niño nazca ciego y otro no?, ¿uno feo y deformado y otro bello? A una misma hora están dando a luz dos mujeres, una trae a su hijo al mundo bajo la escoria, el abandono y la miseria, ese hijo será despreciado por la sociedad, incluso perseguido por la justicia debido al ambiente en el que va a nacer. Al mismo tiempo otra mujer, dará a luz otro niño, en un hermoso palacio, y por ley de los hombres viene al mundo destinado a ser rey de una nación. ¿Siendo los dos hijos de Dios, por que esta desigualdad que para muchos es injusticia intolerable? ¿Se puede concebir que asesinos, gente de perversos instintos, o seres que supuestamente tranquilos han firmado cientos de penas de muertes, vivan toda su vida rodeados de riquezas y placeres y les llegue la hora de “partir”, rodeados de buenos médicos y máximas atenciones? ¿Puede creerse en un “dios” que según los pobres ignorantes “permite” todo esto? Es de alabar a la criatura que a pesar de todo tiene fe, aun sin tener quien le aclare nada. Por lo tanto, sin más rodeo, busquemos la Luz de esa Buena Nueva que nos legó el Divino Maestro, y que nos descorrerá el velo, dándonos una cierta y justa respuesta a todas nuestras preguntas y dudas. Despejemos nuestra mente, y con gran dosis de humildad Razonemos nuestra Fe, creamos en Dios pero con fundamento y sin vacilaciones. Última y necesaria reflexión: En la actualidad, en este siglo de progreso, el hombre nada sabe a un del porvenir, nada de la suerte que le espera al final de su etapa terrestre. Muy débil es la fe en la inmortalidad en muchos de los que se llaman discípulos de Cristo; a veces sus esperanzas vacilan bajo el soplo helado del esceptismo. Los fieles tienen a sus muertos en los ataúdes, y al paso que los cierran, la pesadumbre de la duda cae sobre sus almas oprimiéndolas. El buen sacerdote conoce su debilidad, sabe que es frágil y que esta sometido a error, lo mismo que aquellos a quienes tiene la pretensión de dirigir, y si no fuese por no comprometer su situación material y su dignidad, reconocería su insuficiencia y dejaría de ser “un ciego guiando a otros ciegos”, por aquel que, no sabiendo nada de la vida futura ni sus verdaderas leyes, se erige en conductor de los demás, es el ciego del que hablan los Evangelios, “ Y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo” (San Mateo 15:14) Las tinieblas han invadido el santuario. No hay un Obispo que demuestre saber al respecto de las condiciones de la vida de ultratumba, es decir, de lo que sabía en último iniciado de los tiempos antiguos, el más humilde diacono de la Iglesia primitiva. Por fuera reina la duda, la indiferencia el ateismo. El ideal Cristiano ha perdido su influencia sobre el pueblo; la vida moral se ha debilitado. La sociedad, ignorante, del elevado fin de la existencia, se arroja con frenesí a la conquista de los goces materiales. Ha empezado un periodo de desorden y de descomposición, periodo que conducirá al abismo y la ruina, si ya un nuevo ideal no empezase a despuntar con evidencia, y a iluminar las inteligencias. Ensanchemos nuestros horizontes, procuremos los que reúnen a las almas y no los que las alejan. No lancéis anatemas sobre lo que no piensan como vosotros, pues os prepararíais crueles decepciones en el más allá… No sea vuestra fe exclusiva e intolerante. Aprended a discernir a separar las cosas imaginarias de las reales. Absteneos de combatir a la ciencia y de renegar de la razón, por que la razón es Dios en nosotros, y la conciencia su santuario. No busquéis más el lazo moral y religioso en doctrinas y sectas paganas, de opresión y terror. Dejad al espíritu humano libre su vuelo hacia la Luz y el espacio. Todo rayo de lo alto es una emanación de Dios, que es el eterno Sol de las almas. Cuando la humanidad se halle libre de las supersticiones y de los fantasmas del pasado, entonces veréis florecer los gérmenes del amor y del bien que la mano divina ha depositado en ella y conoceréis la Verdadera Religión, la que se eleva por encima de la diversidad de creencias y no maldicen a ninguna. “La Verdadera Doctrina Espiritual” que es el legado que Nuestro Maestro Jesús de Nazareth nos dejo.Descorramos el velo… Comenzaremos por desmenuzar la Parte del Evangelio que mas interesa a la humanidad. Todas las religiones tienen por cabecera a Dios, lógico; si tienen alguna duda, es lo bastante para no captar Su Mensaje, y si fuese así, pues entonces “apaga y vamonos”. En los tiempos del Señor existían muchas sectas, casi como ahora, pero si repasamos la historia, la que mas me impacta es la de los Fariseos, me recuerdan muchos movimientos de hoy. (Fariseos: del hebreo Pharasch: división, separación.) La tradición formaba una parte importante de la Teología judaica; consistía en la colección de las interpretaciones sucesivas dadas sobre el sentido de las Escrituras y que habían venido a ser artículos de dogma. Entre los doctores, este asunto era objeto de interminables discusiones, y las mas de las veces sobre simples cuestiones de palabras o de formas, por el estilo de las disputas teológicas y de las sutilezas ecolásticas de la edad media; de ahí nacieron diferentes sectas que pretendían tener cada una monopolio de la verdad y como acontece casi siempre, se detestaban “cordialmente” las unas a las otras. Entre estas sectas, la más influyente era de los Fariseos, que tubo como jefe a Hillel doctor judío que nació en Babilonia, fundador de una escuela celebre, en la que enseñaba que la fe solo se debía a las Escrituras. Su origen se remonta al año 180 a 200 Antes de J.C. Los Fariseos fueron perseguidos en diversas épocas, notablemente bajo el mando de Hirtano, soberano pontífice y rey de los judíos, de Aristóbulo y de Alejandro rey de Siria, sin embargo, este ultimo habiéndoles vuelto sus honores y sus bienes, afianzaron su poder, que conservaron hasta las ruinas de Jerusalén; el año 70 de la era Cristiana, época en que desapareció su nombre a consecuencia de la dispersión de los judíos. Los Fariseos tomaban una parte activa en las contraversias religiosas; serviles observadores de las prácticas exteriores del culto y de las ceremonias, lleno de un celo ardiente de proselitismo, enemigos de los innovadores afectaban gran severidad de principios; pero bajo las apariencias de una devoción meticulosa, ocultaban costumbres disolutas, mucho orgullo y sobre todo, un amor excesivo de mando. La religión era para ellos antes un medio de medrar que objeto de fe sincera. Solo tenían el exterior y la ostentación de la virtud; mas así ejercían una gran influencia sobre el pueblo, a cuyos ojos pasaban por “santos” y por esto eran tan poderosos en Jerusalén. Creían, o al menos hacia ver que creían, en la Providencia, en la inmortalidad del alma, en la eternidad de las penas y “en la resurrección de los muertos”. Jesús, que apreciaba ante todo la sencillez y las cualidades del corazón, que prefería en la ley el espíritu que vivifica a la letra que mata, se dedico, durante su misión a desenmascarar la hipocresía de aquellos y por consiguiente, tubo en ellos enemigos encarnizados; por esto se unieron con los príncipes de los sacerdotes para amotinar al pueblo contra El y hacerlo perecer. Por mi cuenta, añado: si Jesús se presentase ahora, lo volverían a tachar de loco, y en los momentos que atravesamos, le harían volar por los aires en su primera charla o sermón; ya que el negocio de las sectas se vendrían a bajo, se acabaría el hablar en metáforas, en confundir a la gente humilde y sencilla, no tendrían mas remedio que volver a oír la clara voz del Mesías en todo su esplendor, Es decir, El Evangelio con toda su pureza y Verdad. El nos habla del Espíritu y no del cuerpo que es perecedero; El nos dijo: “Nadie puede ver el Reino de Dios, si no aquel que renaciere de nuevo” Ahora tranquilamente veamos como el propio Maestro nos lo explica, insistiendo una y otra vez en los mismos, leamos con humildad, recogimiento y verdadero amor. Su palabra es rotunda clara y sencilla, no confunde a nadie. 1) “Y vino Jesús a las partes de Cesarea de Filipo pregunto a sus discípulos: “¿Quien dice la gente que es el Hijo del hombre?” Ellos dijeron: Unos que Juan el Bautista; otros que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas. “El les dijo: Vosotros ¿quien decís que soy yo?” Tomando la palabra Simón dijo: “Tu eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: “Bienaventurado eres, Simón, hijo de Juan, por que no te lo ha relevado la carne ni la sangre, sino mi Padre que esta en los cielos” (San Mateo capitulo 16 v 13 a 17) (San Marcos, capitulo 8 v 27 a 30) 2) “Y llego a noticia de Herodes el tretarca todo lo que hacia Jesús, y quedo como suspenso, por que decían algunos: “que Juan a “Resucitado” de entre los muertos”; y otros: “Que Elías hacia aparecido; “y otros: “Que un profeta de los antiguos havia “resucitado”. Y dijo Herodes: “Yo degollé a Juan; ¿quien, pues, es este de quien oigo tales cosas? Y procuraba verlo” (San Marcos capitulo 6 v 14 y 15), (San Lucas, capitulo 9 v 7, 8 y 9) Después de la transfiguración. 3) “Y sus discípulos le preguntaron, y le dijeron: ¿Pues por que dicen los escribas que Elías debe venir primero? Y El les respondió: “Elías, en verdad, ha de venir, y restablecerá todas las cosas” – “Pero os digo que ya vino Elías” y no le conocieron, antes hicieron con el cuanto quisieron. Así también ellos aran padecer al Hijo del hombre. “Entonces entendieron los discípulos que de Juan el Bautista les havia hablado” (San Mateo capitulo 17 v10 al 13), (San Marcos, capitulo 9 v10, 11, 12) La reencarnación formaba parte de los dogmas Judaicos, bajo el nombre de “Resurrección”; solo los saduceos, que pensaban que todo concluía con la muerte, no creían en ellas. (Lo mismo les ocurre hoy a un elevado número de los que se sienten cristianos). Claro, la culpa no es de ellos,…volvemos a los mismo, “El ciego que guía a otros ciegos”… Las ideas de los judíos en este punto, como en muchos otros, no estaban claramente definidas, por que solo tenían nociones vagas e incompletas sobre el alma y sus lazos con el cuerpo. Creían que un hombre que havia vivido podía volver a vivir, sin explicarse con precisión la manera como esto podía suceder; designaban con la palabra “resurrección”, lo que la verdadera doctrina Espiritual, la que en verdad Cristo predicaba, llama mas juiciosamente “Reencarnación”. En efecto, la “Resurrección”, supone la vuelta a la vida del cuerpo que esta muerto, lo que la ciencia, (repetimos) demuestra materialmente imposible; la reencarnación es la vuelta del alma o del espíritu a la vida corporal, pero en otro cuerpo nuevamente formado para el y que nada tiene de común con el antiguo. La palabra “Resurrección” podía de este modo aplicarse a Lázaro, pero no a Elías ni a los otros profetas. Si, pues según sus creencias, Juan el Bautista era Elías, el cuerpo de Juan no podía ser el de Elías, puesto que se havia visto a Juan niño y se conocía a su Padre y a su madre. Juan podía, pues, ser Elías, reencarnado, pero no “Resucitado”. “Hermanos: Observad, que el Divino Maestro, nos aclara las ideas y conceptos, como dirigiéndose a chiquillos, y como dice un conocido sacerdote, (no olvidemos que todos llevamos dentro el chiquillo que fuimos y no hemos dejado de ser) y lo hace sin doble fondo, con luminosidad, insistiendo en su contenido, ese fue su grato mensaje: “la muerte no existe”. ¿Quien gana confundiendo a las masas?, no lo entiendo.
Capitulo 3 “Y havia un hombre de los Fariseos, llamado Nicodemo, príncipe de los Judíos. Este vio a Jesús de noche le dijo: “Rabí, (que quiere decir Maestro), sabemos que eres Maestro venido de Dios, por que ninguno puede hacer estos milagros que tu haces si Dios no estuviera con El”. Jesús le respondió y le dijo: “En verdad, en verdad te digo: “que no puede ver el Reino de Dios si no aquel que renaciere de nuevo” Nicodemo le dijo: ¿Como un hombre puede nacer siendo viejo?, ¿Por ventura puede volver al vientre de su madre y nacer otra vez? Jesús respondió: “En verdad, en verdad te digo: que no puede entrar en el Reino de Dios, sino aquel que fuere nacido de agua y de espíritu Santo. “Lo que he nacido de carne, de carne es, y lo que es nacido de espíritu, espíritu es. No te maravilles, por que te dije: Os es necesario nacer otra vez. “El viento sopla donde quiere, y se oye su ruido, pero no se sabe de donde viene y a donde va, así es todo el que nace del espíritu” Respondió Nicodemo: ¿Como puede ser eso? Jesús le respondió: “Tu eres maestro de Israel, ¿y lo ignoras? En verdad, en verdad te digo que hablamos de lo que sabemos y a atestiguamos lo que hemos visto; pero no recibís nuestro testimonio. Si os digo cosas terrenas y no creéis, ¿como creeréis si os dijera cosas celestiales? (San Juan, capitulo 3 v 1 a 12) Si después de este clarísimo, rotundo, ameno y sencillo dialogo continuamos machacando con la palabra “Resurrección”, no solamente nos darán motivos para pensar en oscuro “trapicheos”, sino, lo que es mucho mas grabe, “se niega la palabra de Dios”. Con perdón, repito, leamos relajados, con honestidad y Amor de Dios, como aseguro estáis haciendo. Es El quien nos habla, al final nos alegraremos, como se alegro Nicodemo. Veamos:... “La idea de que Juan Bautista era Elías y que los profetas podían volver a vivir en la tierra, se encuentra en muchos pasajes del evangelio, particularmente en los relatos anteriores. Si esa creencia hubiese sido un error, Jesús la hubiera combatido como combatió tantas otras, lejos de esto, la sanciono con toda Su autoridad y la pone en principio y como una condición necesaria cuando dice: “Que no puede ver el Reino de Dios sino aquel que renaciere de nuevo”; y añade insistiendo en lo mismo: “No te maravilles por que te dije: Os es necesario nacer otra vez” No creo que sea de mala fe, pero el motivo de la ceguera que induce a esa “fe irrazonable” que lleva al escepticismo, a la incredulidad y a un Cristianismo cómodo, la tienen estas palabras: “Sino aquel que fuere renacido de agua y Espíritu Santo”, esto ha sido interpretado en el sentido de la regeneración por el agua del bautismo, pero el texto primitivo dice simplemente: “Agua y del espíritu”, mientras que en ciertas traducciones se ha substituido Espíritu por Espíritu Santo, lo que no esta conforme con el mismo pensamiento. Este punto principal sobresale en los primeros comentarios hechos sobre los Evangelios, lo que un día se hará constar sin equivoco posible. (La traducción Osterwald, esta conforme el texto primitivo dice: “Sino renace del agua y del Espíritu”. La de Sacy, dice: “De Santo Espíritu”. La de Lammenais dice: “Del Espíritu Santo”) Para comprender el verdadero sentido de esas palabras, es menester referirse a la significación de la palabra agua, que no se emplea en su acepción propia. Los conocimientos que los antiguos tenían sobre las ciencias físicas eran muy imperfectos; creían que la Tierra había salido de las aguas, y por esto consideraban el agua como elemento generador absoluto; así es que el Génesis se dice: “El Espíritu de Dios era llevado sobre las aguas; flotaba sobre las aguas; que el Firmamento fue hecho en medio de las aguas. -Que las aguas que están bajo el cielo se junten en un solo punto y que el elemento árido aparezca.- Que las aguas “produzcan” los animales vivientes que nadan en las aguas, y los pájaros que vuelan sobre la tierra y bajo el firmamento.” Según esta creencia, el agua venia a ser el símbolo de la naturaleza material, como el espíritu era de la naturaleza, inteligente. Las palabras: “Si el hombre no renace del agua y del espíritu, o en agua y en espíritu, significa pues: Si el hombre no vuelve a nacer con su cuerpo y su alma”. En este sentido fueron comprendidas al principio. Fijaos bien, que hasta nuestros días, continua esa expresión en boca de la mujer embarazada: “He hecho agua, o, se me ha roto la fuente”, poco antes de dar a luz. Siempre presente el agua. Todas estas explicaciones están, además, justificadas con estas palabras: “Lo que es nacido de carne, carne es; y lo que es nacido de Espíritu, Espíritu es.” Jesús hace aquí una distinción positiva entre el espíritu y el cuerpo. “Lo que es nacido de carne, carne es” indica claramente que el cuerpo procede del cuerpo, y que el espíritu es independiente del cuerpo. “El viento sopla donde quiere, y se oye su ruido, pero no se sabe de donde viene y a donde va; así es todo el que nace del espíritu.” “El espíritu donde quiere, sopla y oye su voz; mas no sabes de donde viene, ni a donde va”. “Puede entenderse del “Espíritu de Dios”, que da vida a quien quiere, o “Del alma del hombre”; en esta ultima acepción: “No sabes de donde viene ni a donde va”, significa que no se conoce lo que ha sido, ni lo que será el espíritu. Si el espíritu o alma fue creada al mismo tiempo que el cuerpo, se sabría de donde viene, puesto que se conocería sus principios. En todo caso, este pasaje es la consagración del principio de la preexistencia del alma, y por consiguiente de la pluralidad de existencias. “Y desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos padece fuerza y los que se la hacen lo arrebatan. -Por que todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron.- Y si queréis recibir, “El es aquel Elías que ha de venir”. El que tenga orejas para oír, oiga.” (San Mateo, capitulo 11 v 12 a 15) Por si el principio de la reencarnación expresado rotundamente claro en San Juan, podía en rigor ser interpretado en un sentido puramente místico, no sucedería lo mismo en el pasaje San Mateo referido, que esta sin equivoco posible: “El es aquel Elías que ha de venir” ; aquí no hay figura ni alegoría; es una afirmación positiva. “Y desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los Cielos padece fuerza” ¿Que significa estas palabras, puesto que Juan el Bautista vivía aun en aquel momento? Jesús las explica claramente diciendo: “Si queréis recibir, el es aquel Elías que ha de venir”. No siendo Juan otro que Elías, Jesús hacia alusión al tiempo en que Juan vivía bajo el nombre de Elías. “Hasta ahora el Reino de los Cielos padece fuerza”, es otra alusión a la violencia de la ley mosaica que ordenaba el exterminio de los infieles para ganar la Tierra de promoción, paraíso de los hebreos, mientras que según la nueva ley, el cielo se gana con la Caridad y el Amor. Después añade: “El que tenga orejas para oír, oiga.” Estas palabras, tan a menudo repetidas por Jesús, prueban claramente que no todos estaban en estado de comprender ciertas verdades.” “Vivirán de nuevo tus muertos”, mis muertos “Resucitaran”; despertaos, y dad alabanza los que moráis en el polvo; por que tu rocío es rocío de Luz. Y la tierra de los gigantes la reducirás a ruinas.” (Isaías, capitulo 26 v 19) Este paisaje de Isaías, también es explicito: “Vivirán de nuevo tus muertos”. Si el profeta hubiese querido hablar de la Vida espiritual, si hubiese querido decir que aquellos que se había hecho morir no estaban muertos en espíritus, hubiera dicho: “aun viven” y no, “vivirán de nuevo”. En el sentido espiritual esas palabras no tendrían sentido; puestos que implicarían una interrupción en la vida del alma. En el sentido de “Regeneración moral”, son la negación de las penas eternas, puesto que establece en principio el que “todos aquellos que están muertos, volverán a vivir.” “Mas el hombre después que haya muerto, y despojado que sea y consumido, dime, ¿donde esta? -¿Crees, por ventura, que muerto un hombre tornara a vivir? Todos los días de mi presente milicia, estoy esperando hasta que llegue mi mudanza. (Job, capitulo 14 v 10, 14) “Mas cuando un hombre a muerto, una vez que su cuerpo separado de su espíritu esta consumido, ¿que es de él? –El hombre estando muerto una vez, ¿podría acaso vivir de nuevo? En esta guerra en que me encuentro todos los días de mi vida, espero que mi cambio llegará” (Id. Traducción de Sacy) “Cuando el hombre muere pierde toda su fuerza, espira, ¿después en donde esta? Si el hombre muere, ¿volverá a vivir? Esperare todos los días de mi combate hasta que llegue algún cambio.” (Id. Traducción protestante de Osterwld) “Cuando el hombre es muerto, vive siempre; concluyendo los días de mi existencia terrestre esperare por que volveré a ella de nuevo” (Id. Versión de la iglesia griega) Dando siempre gracias a Dios, recapacitemos, pero siempre, con tranquilidad, serenamente… con amor… El principio de la pluralidad de existencias, esta claramente expresado en estas cuatro versiones. No se puede suponer que Job quisiese hablar de la “Regeneración” por agua del “Bautismo”, que el ciertamente no conocía. “El hombre estando muerto una vez ¿podría acaso vivir de nuevo?” La idea de morir y volver a vivir, implica la de morir y volver a vivir muchas veces. La versión de la Iglesia griega es aun mas explicita, si es posible: “concluyendo los días de mi existencia terrestre, esperare por que volveré”; es decir, volveré a la existencia terrestre. Esto esta tan claro como si uno dijera: “Salgo de mi casa pero volveré” “En esta guerra que me encuentro, todo los días de mi vida, espero que mi cambio llegara” Job, quiere evidentemente hablar de la lucha de la vida; espera su cambio, es decir, se resigna. En la versión griega: “esperare”, parece mas bien explicarse a la nueva existencia: “concluyendo los días de mi existencia terrestre, esperare, por que volveré.” “Job, parece colocarse después de la muerte, en el intervalo que separa una existencia de otra, y decir que allí esperara su vuelta” No es, pues, dudoso que bajo el nombre de “Resurrección”, el principio de la reencarnación era una de las creencias fundamentales de los judíos, siendo confirmada por Jesús y los profetas de una manera formal; de donde se sigue que: “Negar la Reencarnación es negar la palabra de Cristo” Sus palabras serán un día autoridad sobre este punto, como sobre muchos otros, cuando se mediten sin prevención. Pero esta autoridad desde el punto de vista religioso viene a unirse desde el punto de vista filosófico, el de las pruebas que resultan de la observación de los hechos; cuando de los efectos quiere uno remontarse a las causas, la reencarnación aparece como una necesidad absoluta, como una condición inherente a la humanidad en una palabra, como una Ley de la naturaleza. Se releva por sus resultados de una manera, por decirlo así, material, como el motor oculto se revela por el movimiento, ella sola puede decir al hombre, “de donde viene, y donde va, y porque esta en la tierra”, así como justificar todas las anomalías y todas las “injusticias” aparentes que presenta la vida. Sin el principio de la preexistencia del alma y de la pluralidad de existencias, la mayor parte de las máximas del evangelio son ininteligibles; por esto dieron lugar a interpretaciones tan contradictorias; “Ese principio es la clave que debe restituirles sus verdaderos sentidos” Antes de continuar desarrollando este tema tan hermoso como delicado y cierto, tablero de salvación y Luz de la humanidad como es La Reencarnación, deseo con todo mi fraternal amor, aclarar que, la iglesia que desgraciadamente tanto daño hizo y, no me explico el por que, continua haciéndolo a este noble y luminoso dogma, pregonado una vez y otra por el mismo Jesús, y a sabiendas que, sin esta Ley todo se derrumba y nadie entiende nada, la misma Iglesia la abolió en su tiempo; ¿por que?, ellos sabrán; y si alguien tiene dudas de mis palabras, por favor, que continúe leyendo hasta el final, os lo suplico… “Orígenes, discípulos de San Clemente, el mas instruido de los padres Cristianos, aceptaban” la doctrina de las vidas sucesivas, que era del conocimiento y creencia común de los primeros tres siglos del Cristianismo. Y por ello fue anatematizado en aquel famoso Concilio de Constantinopla II. Decía: “Cada alma recibe un cuerpo de acuerdo con sus merecimientos y sus previas acciones” Obsérvese que no dice: “que cada cuerpo recibe un alma”; si no que: “Cada alma recibe un cuerpo” Sostenía también que: “Las almas, al caer de un estado elevado, trabajan para recuperar ese estado y gloria, reencarnando repetidas veces” *Orígenes denominaba “Penas medicinales” a las vidas dolorosas, y que estas eran proporcionadas a las faltas de las almas encarnadas en nuevos cuerpos, para redimir su pasado y purificarse. *“Y, en una replica, dejo escrito: “Pero, respecto a estos asuntos que pertenecen al genero místico, conviene mantener el secreto; por que la entrada de las almas en los cuerpos, no es cosa que comprendan el común de la gente… San Gregorio Nacianceno (328-389), decía: “Hay necesidad natural de que el alma sea curada y purificada, y de que si no lo es en esta vida, lo sea en otras siguientes y futuras” San Agustín, (cuyo nombre era Aurelius Agustinus) en su Libro numero I de “Confesiones”, emplea esta frase: “Antes del tiempo que pasé en el seno de mi madre, ¿no habré estado en otra parte y sido otra persona?” La expresión es tanto más notable, cuanto que San Agustín se oponía a Orígenes en algunos puntos de su doctrina. Cuando he hablado con algunos amigos sacerdotes, buena gente, como decimos los andaluces, me negaron que la Iglesia Católica admitiese nunca el dogma de la reencarnación; ¿que dirán ahora? Opino que seria por desconocimiento, ya que si en el Seminario no enseñan esta asignatura, ellos la ignoran, ¡claro esta! Sea como sea esto no cambia para nada la cuestión que nos ocupa es decir, demostrar de manera irrevocable, convincente y real, que sin la reencarnación nada se explica, la fe será irrazonable… ¡estando todo tan claro!... Aunque sea de paso, cambiemos un momento de religión y comprobaremos que la reencarnación es tan normal y antigua como el tiempo. “Krishna, hacia el año 3000 antes de nuestra era (según la cronología de los brahmanes) dijo: “Yo y vosotros hemos tenido muchos nacimientos. Los míos no son conocidos sino por mi, pero vosotros no conocéis si quiera los vuestros” Y en dialogo con sus discípulos Arjuna (véase Bhagavad Gita), dice: “Así como el alma residente en el cuerpo material, pasa por las etapas de infancia juventud, virilidad y vejez; así a su debido tiempo, pasa a otro cuerpo y en otras encarnaciones volverá a vivir y desempeñar una nueva misión en la Tierra.” “Los Vedas, que son monoteístas al igual que los Cristianos, afirmaban la inmortalidad del alma y la vuelta de nuevo a la carne. Sostenían; “que el alma es la parte inmortal del hombre; que unas almas vienen hacia nosotros y regresan, y vuelven a venir; que todo nacimiento, feliz o desdichado, es la consecuencia de las obras practicadas en las vidas anteriores.” Y según el Coran: “Ala nos envía muchas veces hasta que regresemos a El” “Ovidio, Virgilio y Cicerón, a través de sus imperecederas obras, aluden frecuentemente a la reencarnación de las almas o vuelta a la vida física Ovidio cantaba: “Las almas van y vienen. Cuando vuelven a la Tierra, dan vida y luz a nuevas formas”. Y Virgilio en “Eneida”VI, pagina 713, asegura que: “El alma al hundirse en la carne, pierde el recuerdo de sus vidas pasadas” Como estamos comprobando, desde todos los tiempos (como dije), en toda época, la razón irrefutable de la reencarnación, era, es y será, el pedestal, el cimiento donde únicamente descansa y se afirma la Fe Razonada en la Justicia Divina, si quitamos este dogma, la fe no tiene apoyo no tiene razón de ser; Dios no existiría; y esto no puede ser. El hombre tiene, aunque viva cien años, muy poco tiempo para saldar sus deudas, esto es sin conocer la luz de la verdad. En fin, amigos, continuemos con los Evangelios, que es la palabra del Maestro, roguemos a Dios de corazón, para que esa inmensa Luz de Verdad, se haga también en nosotros: Así, nuestra lucha, nuestra prueba, sea mas llevadera, nuestras penas menos dolorosas y nuestra cruz mas liviana. A continuación, narrare un corto, ameno y bello coloquio entre dos elevados seres, en lenguaje claro, sencillo y limpio, nos ayudara a entender mejor el asunto y sobre todo nos ayudara a despejar cualquier duda: Pregunta: ¿Cómo puede acabar de purificarse el alma, que no ha alcanzado la perfección durante la vida corporal? Respuesta: “Sufriendo la prueba de una nueva existencia” Pregunta: ¿Cómo realiza el alma esta nueva existencia? ¿Transformándose como espíritu? Respuesta: “Es indudable que purificándose el alma, sufre una transformación; pero para conseguirlo, le es precisa la prueba de la vida corporal” Pregunta: ¿El alma tiene, pues, muchas existencias corporales? Respuesta: “Si; todos tenemos muchas existencias. Los que os dicen lo contrario, quieren teneros en la ignorancia en que ellos están. Su deseo no es otro.” Pregunta: Parece resultar de este principio que el alma, después de abandonar el cuerpo, toma otro, es decir, que se reencarna en un nuevo cuerpo. ¿Es así como debemos de entenderlo? Respuesta: “Evidentemente” Pregunta: ¿Cual es el objeto de la reencarnación? Respuesta: “La expiación y mejoramiento progresivo de la humanidad. ¿Donde estaría sin esto la Justicia de Dios?” Pregunta: ¿Es limitado el número de las existencias corporales o bien se reencarna perpetuamente el espíritu? Respuesta: “En cada nueva existencia, el espíritu da un paso en el camino del progreso, y cuando se despoja de todas las impurezas, no necesita ya las pruebas de la vida corporal” Pregunta: ¿Es el mismo número de encarnaciones para todos los espíritus? Respuesta: “No; por que el que progresa rápidamente se evita pruebas. Como quiera que sea, la encarnaciones sucesivas son siempre muy numerosas; por que el progreso es casi infinito” Pregunta: ¿Que viene hacer el espíritu después de la última encarnación? Respuesta: “Espíritu bienaventurado. Espíritu puro” Pregunta: ¿En que se funda el dogma de la reencarnación? Respuesta: “En la justicia de Dios y en la revelación; por que como lo repetimos siempre, un Padre deja siempre a sus hijos una puerta abierta al arrepentimiento. ¿No te dice la razón que seria injusto, privar irremisiblemente de la dicha eterna a todos aquellos cuyo mejoramiento no ha estado en su mano? ¿Por ventura, todos los hombres no son hijos de Dios? Solo entre los hombres egoístas impera la iniquidad, el odio implacable y las penas irremisibles.” Vamos a ver, queridos hermanos: a ti amigo sacerdote, os estoy hablando con profundo amor y sincera humildad, a vosotros, musulmanes, islámicos, mormones, testigos de Jehová, a ti, que dices ser ateo…también a ti que no quieres saber nada…especialmente a ti, joven, hijo mío, abre los ojos, estas a tiempo… Todos los espíritus tienden a la perfección, y Dios le proporciona medios de conseguirla por las pruebas de la vida corporal; pero en su Justicia les permite que cumplan en nuevas existencias, lo que no pudieron hacer o terminar en la prueba anterior. No estaría conforme la equidad y la bondad de Dios castigar para siempre a los que han podido encontrar obstáculos ajenos a su voluntad, y en el mismo medio en que viven, que retarden su perfeccionamiento. Si la suerte del hombre quedase irrevocablemente decidida después de la muerte, Dios no habría pesado las acciones de todos con la misma balanza, ni los habría tratado con imparcialidad. La Doctrina de la Reencarnación, que admiten muchas existencias sucesivas, es la única conforme con la idea que nos formamos de la Justicia de Dios, respecto de los hombres que ocupaban una condición moral inferior, la única que puede explicarnos el porvenir y basar nuestras esperanzas, puesto que nos proporciona medios de enmendar nuestras faltas por nuevas pruebas. La razón así lo indica y así nos lo enseña Nuestro Divino Maestro, en su ameno, intachable y rico dialogo con Nicodemo; esto es, ni más ni menos que Razonar la Fe. El hombre que tiene conciencia de su inferioridad, haya en la Doctrina de la Reencarnación, una consoladora esperanza. Si cree en la Justicia de Dios, no puede esperar que será eternamente igual a los que han obrado mejor que él. La idea de que su inferioridad no le deshereda para siempre del bien supremo, y de que podrá lograrlo con nuevos esfuerzos, le sostiene alentando su ánimo. ¿Quien es el que al terminar su vida, no se conduele de haber adquirido demasiado tarde la experiencia de que no puede aprovecharse?, pues esta experiencia tardía no se pierde, y será empleada con provecho en una nueva vida. Hermanos, volvamos a la palabra de Jesús, El, no se cansa de darnos pruebas irrefutables en casi todo el Evangelio, a continuación, en el pasaje de San Juan, capitulo 9, versículos 1 a 4, es rotundo una vez mas, su dicción es limpia y cristalina como las frescas aguas del arrollo… ¿Por que ese insano empeño en desviar el sentido de sus palabras? ¿Por que Dios mío…por que? Jesús cura a un ciego de nacimiento. “Pasando, vio a un hombre ciego de nacimiento. -Y le preguntaron sus discípulos diciendo: Maestro, ¿Quien pecó, este o sus padres para que naciese ciego? – Respondió Jesús: “Ni pecó este ni sus padres, sino para que se manifiesten en el las obras de Dios” Fijaos bien en la pregunta de los discípulos: ¿Quien pecó, este o sus padres para que naciese ciego? “Indica la intuición de una existencia anterior: de otro modo no tendría sentido, pues el pecado que fuera la causa de una enfermedad de nacimiento, debía a ver sido cometido antes de nacer y por consecuencia en una vida anterior. Si Jesucristo hubiese visto en eso una idea falsa, les habría dicho: “¿Como este hombre habría podido pecar antes de haber nacido?” En lugar de esto les dice, que si ese hombre a nacido ciego, no es por que haya pecado, sino para que “resplandezca en el la gloria de Dios”: es decir, “que debía ser el instrumento de una manifestación del poder de Dios”. Sino era una expiación de lo pasado, era una prueba que debía servir para su adelantamiento, por que Dios, que es justo, no podía imponerle un sufrimiento sin compensación. (Ni este pecó ni sus padres, sino para que se manifiesten en el las obras de Dios) Con esta respuesta, el Mesías dejo bien claro que, ni este, (el ciego como persona), ni sus padres habrían cometido faltas causantes de tal condición. Entonces, si el hombre ciego no había cometido faltas ya que había nacido ciego, ¿donde esta la causa? El Maestro dijo:... “Para que se manifiesten en el las Obras de Dios”. ¿Cuales obras?-preguntará el lector- Las obras de Dios se manifiestan en toda Su Creación por medio de leyes sabias y justas. Y si ese hombre, (igual que acontece en la actualidad), vino ya ciego a la vida humana para sufrir, ¿No te parece, amigo mío, que tiene que haber una causa anterior al nacimiento? Y ¿cual ha podido ser? Sencillamente, su pasado, sus vidas anteriores en las cuales hubo infringido dolor a otros y que, en consecuencia vino a esta vida a pagar el daño que a otros había causado. “Aquí tenemos un aspecto de las obras de Dios”: “Sus leyes; la Ley de Consecuencia o de Causa y Efecto en Acción de Reajuste, recibiendo cada cual la cosecha de su siembra” “La Reencarnación o Encarnación sucesivas de los seres, es una Ley Natural y Cósmica” Sin ella las actuales desigualdades humanas: física, intelectuales, y morales, no tendrían una explicación lógica. A la luz de la Ley, Palingenésica, (pluralidad de existencias), no es fácil comprender el origen de todas las desigualdades humanas y los fenómenos dolorosos como reajuste del orden violado, (reajuste cósmico), como rescate de deudas contraídas con la Ley, (Ley Universal del Amor), en el pasado. “No hay sordo mayor que aquel que no quiere oír”…reza un adagio… Todo individuo con mentalidad dogmática, se resiste a las innovaciones, por lógicas que ellas sean. Toda idea nueva o diferente que tienda a modificar su estructuración mental, le oponen resistencia. Y este es el caso de un considerable número de militantes en las diversas iglesias del Cristianismo, que a pesar de la tesis anterior en la cual el Mesías dice enfáticamente: “El es Elías”, “y sus discípulos así lo entendieron”, se apoyan en cualquier otra frase del Nuevo o Antiguo testamento, para resistir a la verdad de la reencarnación mas que demostrada; ¿por que? Hay quienes para desvirtuar la Verdad de la reencarnación del profeta Elías, argumentan que puede ser el cuerpo de Elías “Resucitado”o sea, la vuelta al cuerpo físico… (¿…?), que ocho siglos antes había fallecido; basándose en el relato del profeta Eliseo, de que Elías, “fue arrebatado al cielo en un carro de fuego”, “y de que un Ángel se le apareció diciéndole que Elías volvería”. Pretender que el cuerpo de Elías, de vida vegetativa fue llevado al cielo, donde la vida vegetativa -orgánica no existe-, es…desconocer las leyes naturales. Más aun: no se puede hablar de Elías resucitado, cuanto (como he dicho anteriormente), que se había visto Juan siendo niño, y se conocía a su padre Zacarías, y a su madre Isabel. Por ende, Juan podía ser Elías reencarnado, pero no “resucitado”. Y hay también quienes sostienen que Juan el Bautista no fue la reencarnación de Elías, por el hecho de que Juan respondió con un… “No soy” cuando un grupo formado por sacerdotes del clero judaico y levitas le preguntaron si el era Elías, que se esperaba. Esta negación no era un desconocimiento de Juan, de su condición de Espíritu de Elías vuelto a la vida física, ya que ello le había sido rebelado en las Escuelas de los Esenios, en la cual se había informado, llegando a alcanzar el séptimo y ultimo grado de sus enseñanzas espirituales. Todo parece indicar que era el temor a la persecución por la casta sacerdotal judaica, fanática e intransigente, con todo lo que no fuera salido de sus propias filas*. * “Tal era la condición de aquellos tiempos, reflejadas en las indicaciones del Maestro Jesús a sus discípulos: “Guardaos de los hombres, por que os entregaran a los sanedrines y en sus sinagogas os azotaran” (San Mateo, capitulo 10 Versículo 17) (San Marcos, Capitulo 13 Versículo 9) (San Lucas, Capitulo 21, Versículo 12) Dar a esta frase u otra un sentido contrario a lo dicho por el mismo Maestro, que le conocía bien de otras edades; rechazar esta afirmación del Sublime Mesías, por…lo que sea; es negar como Verdad las palabras del Nazareno y seguir sosteniendo un sofisma, ocultando la verdad con paralogismo. ¡Que grabe responsabilidad ante la Ley, de todo aquel, conociendo la Verdad la oculte! Otros pasajes del Nuevo Testamento podrían ser citados y analizados más profundamente. Pero creo, que para todo aquel que se tenga por cristiano, crea y confíe en las palabras del Maestro como Verdad, con lo expuesto, bastara. Y para las mentes dominadas por un positivismo materialista u oscurecidas por el fanatismo religioso o los convencionalismos, no vale argumentos. No obstante, siempre con todo mi amor, en el nombre de Dios, les invito a meditar. Decía Pascal: “La inmortalidad es el objeto principal de nuestra existencias, y es algo tan importante que solamente aquellos que hayan perdido toda sensibilidad y la noción de si mismos, pueden ser indiferentes a su conocimiento” Si bien la creencia de la inmortalidad del alma ha sido siempre motivo de fe religiosa, hagamos algunas reflexiones orientadas hacia aquellas personas positivas o materialistas, y también hacia aquellos que, por motivos que hayan tenido, han perdido ya la fe en su religión y caen en un materialismo embrutecedor, sosteniendo como única realidad de la vida, el cuerpo físico. Cuando contemplamos el cuerpo de una persona recién fallecida podremos apreciar que ese cuerpo es el mismo que cuando estaba vivo, con la diferencia que le falta movimiento, le falta vida. Podemos ver el cuerpo, todo esta allí frente a nosotros, pero no se mueve. Sin embargo allí esta la totalidad de los órganos: cerebro, corazón y lo demás: pero, le falta eso que llámanos vida. Ahora, pregunto aquellos que, cerrando los ojos de su mente a la realidad, se empeñan en engañarse así mismos, sosteniendo que, con la muerte del cuerpo todo termina. ¿Que es la vida? ¿Que es ese algo que mantiene el cuerpo en movimiento? Alguno contestara = es una fuerza natural biológica que mantiene el cuerpo en movimiento, de acuerdo con las mimas leyes biológicas, y la cual ha cesado = pero, ¿por que ha cesado- pregunto- si ahí están todas las partes y sustancias orgánicas, incluyendo el plasma? Difícil respuestas. No obstante, si consideramos a esa “fuerza biológica”, a ese halito de vida, como el psiquismo animado del cuerpo físico -orgánico-, (llamémosle alma, espíritu o como queráis), y que ese psiquismo o ente energético es el que vivifica y mantiene la cohesión celular de esa maravillosa organización biológica, cual es nuestro cuerpo físico- orgánico-, y el cual abandona para pasar a otra dimensión o modalidad de vida, nos será mas fácil comprender el fenómeno. Por lo expuestos podemos sintetizar que, todo cuerpo recién fallecido contiene todas las sustancias orgánicas, pero le falta eso que llamamos vida; por que de ese cuerpo ha salido el psiquismo que le animaba, al cual llamamos alma. Y al faltarle ese alma, ese psiquismo animador; el cuerpo físico-orgánico- esa maravillosa organización biológica, comienza a desintegrarse, en cuanto a la forma al conjunto, y las moléculas de que están compuestos vuelven a la naturaleza, y pasaran a ser utilizados en la formación de otros cuerpos; por que también en lo material nada se destruye, todo se transforma. Algunos preguntaron: ¿y ese hálito de vida, ese psiquismo, se desintegra también? No; por que lo que ha nacido con la vida material -orgánica- no muere con ella, (lo que es carne, carne es; y lo que es espíritu, espíritu es) Ese psiquismo, ese hálito de vida- (El alma)- preexistente a la formación del cuerpo, es inmaterial e inmortal; y pasa a vivir en otra dimensión, con un cuerpo fluídico compuesto de sustancias etéreas magnetizadas. El alma, espíritu o psiquismo que anima todo cuerpo: humano, animal, vegetal; sobrevive entero como unidad; en el hombre, y grupal en los reinos animal y vegetal. En las plantas y en los animales, vuelve constantemente impelido por esa fuerza cósmica, denominada por unos, “Teoría de la evolución” y “Ley de evolución” por otros. Y esa unidad espiritual, con cuerpo formado de sustancias etéreas magnetizadas, más o menos sutil, más o menos denso, según sea su progreso espiritual, (condición moral), una vez desprendida del cuerpo físico por ese trance denominado muerte; pasa a vivir en otra dimensión, en concordancia con su tónica psicomagnética, en ese “mas allá”, ignorado por la gran mayoría de nuestro mundo occidental. Después de un tiempo, que varia grandemente en cada caso, vuelve a encarnar nuevamente. El alma espiritual es como un libro (valga el símil), con muchas paginas escritas y muchas otras en blanco. Las primeras, corresponden a las existencias o vidas ya pasadas; la segunda a las vidas futuras. Y en el devenir del tiempo sin tiempo, ya cuando el Ego alcanza cierto grado de progreso, le es dado conocer en el espacio (al desencarnar) algunas de sus ultimas vidas. Y cuando pide realizar una vida en bien de sus semejantes, de entrega, de servicio a la humanidad, le es dado (antes de encarnar), conocer los obstáculos, dificultades, peligros que habrá de encontrar y tentaciones que habrá de enfrentar y superar, a fin de que mida sus fuerzas antes de aceptarla; por que, tal aceptación conlleva la responsabilidad de su realización. Para el individuo vulgar, positivista o materialista, la vida es tan material, que le es difícil comprender y admitir que tras el mundo físico visible, haya un mundo trascendental del Espíritu; por que todavía esta en los primeros pasos de la etapa humana, en los cuales la tendencia de la vida animal priman sobre el Espíritu débil y balbuciente aun. Y de aquí que, fácilmente caen en los extremismos, ya religiosos, ya ideológicos convirtiéndose en fanáticos intransigentes, causa de tanta desarmonía social y luchas fraticidas. La muerte destruye tan solo el cuerpo físico-orgánico y da “libertad al alma” que continúa viviendo ligada por el amor a los que fueron sus afines familiares o amigos en la vida física Cuando llegan a desarrollar su facultad sensitiva y vibrar en amor fraterno, pasan a ser los guías espirituales, los Ángeles tutelares mas íntimos, de que nos hablan las religiones. Pero, cuando son almas ruines y cargadas de odio y resentimientos, pueden causar mucho daño a quienes odian, llegando hasta producir esos trastornos psicofísicos que la ciencia medica no acierta a curar por desconocimientos de las causas reales. De aquí la importancia y conveniencia de no crear motivos de odio, de no ligarse a otros seres por el odio y si por el amor. Por que el odio es destructivo, y solo el amor es constructivo y fecundo. La certidumbre de vivir más allá de la tumba, en plenitud de conciencia y facultades, y de que volvemos a vivir nuevas vidas en el plano físico, hace perder a la muerte todo su horror. Aunque en otra dimensión no perceptible a nuestros sentidos físicos, para volver de nuevo a la vida física, a adquirir nuevas experiencias o saldar deudas viejas con una vida de dolor, por errores y trasgresiones a la ley universal del amor, en el pasado; ha desarrollar en el plano físico las facultades latentes, heredadas de la Divinidad creadora. El espíritu, que es donde residen las facultades: intelectiva, volitiva, raciocinativa y creadora; con el Alma, facultad sensitiva, forman un todo espiritual que no muere jamás. Sigue viviendo y progresando eternamente en los mundos; (La casa de mi Padre tiene muchas moradas), y en el espacio, hasta llegar al grado de perfección que le libre de las encarnaciones en los mundos físicos, para continuar colaborando en la Obra Divina del progreso de los mundo y las humanidades.
Capitulo 4 Pitágoras ¡Que poco lo recuerda la humanidad! Pitágoras ya enseñaba que el Alma tenia un cuerpo con su naturaleza, buena o mala, al que denominaba: “Carro sutil del alma” Sostenía que ese cuerpo se hace luminoso practicando la virtud y abrazando la Verdad. Los seguidores de Pitágoras denominaban “espíritu o inteligencia” a la parte activa e inmortal del ser humano. El alma era para ellos, el Espíritu envuelto en su cuerpo fluídico. Y en este concepto es sostenido hoy por la ciencia espiritual moderna. El destino del espíritu, descendimiento y su cautividad en la carne, sus sufrimientos y sus luchas, su ascensión gradual, su triunfo sobre las pasiones y su retorno a la Luz; todo ello constituía el drama de la vida, representando en los misterios de Eleusis (en la antigua Ática) como la enseñanza por excelencia. Aristóteles afirmaba la existencia de seres invisibles, que tienen también cuerpos, pero muy sutiles y etéreos. San Irenio sostenía: “El alma es el soplo de la vida. No es corpórea, sino por comparación con el cuerpo mortal. Conserva la figura del hombre, a fin de que se le reconozca” Antes de beber la cicuta, Sócrates recomendó a sus amigos y a sus discípulos que, cuando falleciese, no dijeran: “Enterramos a Sócrates, sino: “enterramos el cuerpo de Sócrates” A quien desee penetrar en el aspecto filosófico del Alma, recomendamos el estudio de las Obras de Platón, especialmente “Fedón” donde describe el Alma y explica su inmortalidad y sus progresivos renacimientos. Citaremos tan solo: “El Alma es mas vieja que el cuerpo, las almas renacen sin cesar, del Hado, para volver a la vida actual” (Fedón) Y por ultimo esta otra: “Por consiguiente, Sinmias: (dice Sócrates en Fedón) nuestras almas existían antes de este tiempo, antes de aparecer bajo esta forma humana; y mientras estaban así, sin cuerpos, Sabían.” (Refiriéndose a que ya tenían conocimientos) Y como complemento, hagamos algunas reflexiones dirigidas hacia aquellas personas que, por los motivos que hayan sido, han caído en un positivismo que les induce a negar toda supervivencia después de la muerte física; y apartándonos de toda creencia religiosa y aun de todo concepto de divinidad, consideremos tan solo la existencia de una inteligencia y Fuerza Universal poderosa y creadora, (y esto no podemos negarlo, ya que de la Nada, no puede crearse algo); colocándonos en una posición pragmática, pero lógica, la mente rechaza la idea de que una máxima inteligencia puede crear seres inteligentes y sensibles, para reducirlos a la nada después de una vida de penalidades y dolor. Así como ilógico y desacertado resulta sostener la existencia de un Dios Sabio y Justo que condene eternamente aquellos seres creados por El “al nacer” (sin su consentimiento, en este caso), y colocarlos en ambientes de corrupción que les impediría toda “salvación” ofrecida, pero sin darle la posibilidad de alcanzarla: así mismo partiendo de una base pragmática, pero lógica, inadmisible es la razón que una inteligencia y sabiduría cósmica pueda crear inteligencias para, después de unos pocos de años de vida y reducirlos a la nada. Y aquellas personas apegadas a la letra de la Biblia, les invito a repasar con detenimiento y meditar sobre el pasaje de Jeremías: I,-4-5, que reza así: “Y el Señor Jehová me hablo diciendo: “Antes que fuese engendrado en el seno de tu madre, te conocí”. Y otras Biblias dicen: “Antes de que te formaras en el vientre de tu madre y antes que tu nacieras, te santifique y te destine para profeta de las naciones” O sea que, antes de su Jeremías, ya existía, ya había sido; pues, si fuere creado el alma con el cuerpo, no podía haberlo conocido antes, ya que no existía. Y para completar esta exposición, diremos que, en el momento actual, son múltiples los trabajos de investigación sobre el alma, que esta siendo realizados en diversos países, en universidades y laboratorios de parapsicología, a través de los fenómenos supranormales, tales como apariciones, etcétera; de los cuelas la historia esta repleta. Además: ¿quien de nosotros no conoce de algún caso de manifestación supranormal? Muchos científicos se han consagrado a este estudio, y los fenómenos mas desconcertantes son analizados fríamente. Se estudian ya los fenómenos de supervivencia a la muerte corporal, al punto de haberse efectuado en el Brasil, y de mostradas públicamente a través de la televisión, materializaciones tangibles del psícosoma o Alma. Según los trabajos de investigación del Doctor J.B.Rhine, en el laboratorio parasicología de la universidad de Duke (North California U.S.A), ya se han colocado en el plano científico, en forma probada, los fenómenos de materialización de cuerpos fluidicos (Psícosoma) probando así la existencia del Alma después de la muerte física. Y por ultimo, diremos que, ya la ciencia en los países materialistas, ha comenzado la investigación de los fenómenos parasicológicos. En la Rusia soviética, se viene investigando desde hace años, sobre una base puramente científica. Un grupo de científicos soviéticos compuesto por biólogos, biofísicos, bioquímicos, se reunieron cerca del Centro Espacial Soviético de Kazkastan, para estudiar un espectacular descubrimiento: La cámara Kirlian, del físico ruso Senyon Kirlian y su esposa Valentina. Consiste esta en una cámara de alta frecuencia que, traspasando la densidad del cuerpo físico, cual Rayos-X- muestra el duplo inmaterial de una persona, así como el brazo o pierna en personas a quienes les habían sido amputadas. Con equipos ópticos combinados con la cámara Kirlian, los científicos de referencia llegaron a obtener la visión y fotografía (Efluviografia), del psícosoma y del aura que emana de personas animales y vegetales, visón esta que hasta ahora estaba reservada a algunos sensitivos con la facultad psíquica de clarividencia desarrollada. Sin extendernos en detalles que se apartan del objeto de este trabajo, concluiremos señalando que, entre los científicos rusos fue nombrada una comisión (1967-1968) compuesta por los doctores: Barovelo, Crishenco, Inyuskin, Fedorva, Gibadulín y Shouiki; con el objetivo de estudiar este fenómeno y emitir su veredicto. Y este no fue tan solo de la confirmación de la veracidad del fenómeno, sino que, además, la confirmación de que el ser humano, los animales, las plantas tienen, además del cuerpo físico-orgánico, un cuerpo de energía, que denominaron: “cuerpos de plasma biológicos” o, “cuerpo bioplasmático”, y que los cuerpos emiten efluvios o emanaciones en colores, según el estado psicomagnético del sujeto, y cuyas emanaciones cesan al producirse la muerte del sujeto: humano, animal o vegetal, según los experimentos realizados. Resumiremos con la siguiente síntesis: La Inmortalidad del Alma deja de ser una creencia apoyada en la fe, en dogma y la ortodoxia; para confirmarse a través de hechos, de experiencias, que vigilan, que controlan confirman hombres de ciencia, de seriedad y responsabilidad notoria en los diversos países. Al repasar este tema de como la gran cámara Kirlian fotografiaba los miembros amputados de un ser humano, viene a mi mente, un caso conmovedor que viví; ponga atención os lo ruego. Mi paisano, Alonso Perea Gil, a quien todas las semanas le tomaba la tensión arterial, pues, este que escribe, era y seré siempre voluntario de la Cruz Roja; el pobre hombre tenia amputadas las dos piernas por encima de las rodillas, por lo tanto, solo sostenido por el pecho a un recio sillón, conseguía mantenerse sentado, además, pesaba unos cien kilos, contaba unos sesenta años. Uno de los últimos días que le visite, me lo encontré muy excitado, muy alterado con su buena esposa y cariñosa hija. Intentando apaciguar el ambiente, me senté junto a el y le pregunte: ¿Que te ocurre Alonso?, este estado de nervios no es bueno para ti, vamos a ver, ¡cuéntame! Casi llorando me gritaba diciendo: “¡Dicen que es mentira, que les miento, cuando les digo que me pica las plantas de los pies!” “¡No me creen!” Cuando así me hablaba con aquel gesto de desesperación “que le picaba los pies” y que se arrascaría hasta con un cepillo de alambres, lo entendí perfectamente; ¡sabia que decía la verdad!, pero… ¿como explicárselo? Rogando a Dios mentalmente con todo mi corazón, le suplique misericordia para el pobre Alonso y a mi me iluminase la mente para poder consolarlo y de algún modo florasen en mi boca las palabras para intentar hacerle ver su situación. Apoye mi mano en su hombro y le dije: Alonso, te creo, te lo digo de verdad, ten paciencia, pronto sentirá alivio, descanso y desaparecerán los picores…Me miro muy serio y me dijo: “Me dices eso para conformarme, ¿como vas a creer que me pican los pies, si no los tengo?... (Y llorando continuo diciéndome)” y sin embargo me pican ¡te lo juro que me pican y nadie quiere creerme! Me daba una pena tremenda sentirme inmerso dentro de aquel cuadro de angustia y dolor. De pronto, como si una luz iluminase mi sentido, una fuerza invisible me animaba y empecé diciendo: “Alonso, escucha con atención: nosotros tenemos un doble cuerpo invisible a nuestro ojos físicos; se llama Periespíritu, a su vez es también el cuerpo de nuestro espíritu, es muy sutil y etéreo” (con mis ojos húmedos mire a los suyos muy llorosos y continué) “Alonso, tu tienes amputadas las dos piernas físicas, es decir, “los de carne”, tendones, venas, huesos… pero no las del periespíritu, que carecen de esa materia grosera, esas no las puede amputar ningún cirujano; ni quemar ningún fuego; por lo tanto, amigo mío, continúan unidas a ti. ¿Comprendes ahora por que te creo? Así es, que ten paciencia unos días y desaparecerán los picores, rogándoselo a Dios con fervor” (Esto último se lo dije acordándome que el doctor me había confesado que no viviría más de otra semana) El pobrecito se calmo, poco a poco se fue relajando, lo último que me dijo fue: Menos mal eres el único que sabes lo que estoy pasando, hasta el mismo medico me dice que son cosas de mi imaginación, que no es más que sugestión, ¡que sabe el!” ¿Por que atravesaba aquella prueba tan dura? Solo Dios lo sabía. Por supuesto, el también lo sabrá ya. Nada ocurre por casualidad, sino por causalidad; no lo olvidemos, cada efecto tiene su causa. ¡Hermanos!, ¿aun necesitáis mas pruebas? Alonso desencarno, (murió), unos días después, concretamente el día 27 de Enero de 1994, en su casa del bario alto, aquí, en Pizarra, Málaga. **** Estoy pensando que, ya que hemos mencionado en el transcurso de este trabajo a Sócrates y Platón, viene “como anillo al dedo” , hacer un pequeño comentario sobre ellos que no solo nos ayudara a conocerles mejor, sino que, entenderemos con mas claridad la Doctrina de la Reencarnación, (y, como repetiré mientras pueda), obligada al olvido y al silencio incomprensiblemente. ¿Por que Dios mío, por que? ¿Por que esta monstruosa persecución?...ya Moisés castigo el “Hablar con los muertos” ¿A que intereses materiales perjudica?... Ante mi impotencia, mi pena y mi dolor, solo me resta hacer dos cosas…con la impagable ayuda de hermanos elevadísimos, y siempre en el nombre de Dios, colaborar humildemente dejarlo claramente escrito, sencillo, rotundo y tajante, como el Maestro de Nazareth nos lo dejo dicho: “Os es necesario, imprescindible, nacer otra vez” La otra cosa que puedo hacer, y hago, es orar mucho para que Dios ilumine y bendiga a esos espíritus enfermos, faltos de Luz y Humildad, para “Enfrentar a la razón cara a cara” ¡Si tuviesen la más mínima idea del horrible daño que hacen escondiendo la Verdad y la tremenda deuda que almacenan para el mañana!
Sócrates y Platón. Precursores de la idea Cristiana y de la Doctrina Espiritual De que Jesús conociera la secta de los Essenienses, no se sigue por esto que tomase de ellos su doctrina, y que si hubiese vivido en otros centros hubiera profesado otros principios. No; Jesús estaba segurísimo de su excelsa misión elegida; El sabia de sobra quien era, de donde venia, donde iría, ¡cuanto sufriría y pasaría por la salvación del hombre! Las grandes ideas nunca se desarrollan súbitamente; las que tienen por base la Verdad tienen siempre precursores que parcialmente preparan el camino, y después, cuando llega su tiempo, Dios manda a un hombre con misión para resumir, coordinar y completar estos elementos esparcidos y formar con ellos un cuerpo; de este modo, no llegando la idea bruscamente, a su aparición, encuentra espíritus dispuestos para aceptarla. Así ha sucedido con la idea Cristiana, que fue presentida muchos siglos antes de Jesús y los essenienses, y cuyos principales precursores fueron Sócrates y Platón. NOTA: (Para saber quienes fueron los Esenios, leer la magistral obra: “El sublime peregrino “de Ramatis” La Cofradía de los Esenios, tuvo su origen en el año 150 antes de Jesús, en el tiempo de los macabeos; era una especie de asociación moral y religiosa, que enseñaban el Amor a Dios y al prójimo, creía en la inmortalidad y en la Ley de la Reencarnación. Sócrates, lo mismo que Cristo, no escribió, o al menos no ha dejado ningún escrito; lo mismo que El, murió como los criminales, victima del fanatismo por haber atacado las creencias vulgares y por haber sobrepuesto la virtud real a la hipocresía y a las formas externas; en una palabra, por haber combatido las preocupaciones religiosas. Así como Jesús fue acusado por los fariseos de corromper al pueblo con sus enseñanzas, también fue Sócrates acusado por los fariseos de su tiempo, pues, los ha habido en todas épocas de corromper a la juventud, proclamando el dogma de la Unidad de Dios, de la Inmortalidad del Alma y de la vida Futura. Del mismo modo que, no conocemos la Doctrina de Jesús mas que por, los escritos de sus discípulos, tampoco conocemos la de Sócrates, mas que por los escritos de su discípulo Platón. Creemos de utilidad el resumir aquí sus puntos más culminantes, para demostrar su concordancia con los Principios Cristianos. A los que acaso viesen en este paralelo como una profanación y pretendieran que, no puede haber paridad entre la doctrina de un pagano y la de Cristo, contestaremos que la de Sócrates no era pagana, puesto que tenia por objeto combatir el paganismo; que la doctrina de Jesús, mas completa y mas depurada que la de Sócrates, no pierde nada en la comparación; que la Grandeza de la Misión Divina de Cristo no puede ser aminorada por ello, y que, por otra parte, estos son hechos históricos que no pueden negarse. El hombre a llegado a la época en que: “La Luz por si misma sale de debajo del celemín y esta bien dispuesto para mirarla de frente”; tanto peor para los que no se atreven abrir los ojos. Ha llegado el tiempo de mirar las cosas con libertad y desde muy alto y no desde el punto de vista mezquino y reducido de los intereses de sectas y de castas. Por otra parte, estas citas probaran que si Sócrates y Platón presintieron la idea Cristiana, se encuentran igualmente en su Doctrina, los principios fundamentales de la Doctrina Espiritual como yo llamo al primitivo y verdadero Cristianismo. Sin más rodeo, vamos ya al: Resumen de la doctrina de Sócrates y Platón (1) “El hombre es un Alma encarnada. Antes de su encarnación existía unida a los tipos primordiales, a las ideas de lo verdadero, del bien y de lo bello, de las que se separa encarnándose y recordando su pasado, están mas o menos atormentada por el deseo de volver a el”. No puede enunciarse más claramente la distinción y la independencia del principio inteligente y del principio material; además, es la doctrina de la preexistencia del alma, de la baga intuición que conserva de otro mundo al cual aspira de su supervivencia al cuerpo, de su salida del mundo espiritual para encarnarse y de su vuelta a este mundo después de la muerte; es, en fin, el germen de la doctrina de los Ángeles caídos. (2) “El alma se desvía y se turba cuando se sirve del cuerpo, para considerar algún objeto; tiene vértigos como si estuviera ebria, por que se une a cosas que están por su naturaleza sujetas a cambios, en vez de que, cuando contempla su propia esencia, se dirige hacia lo que es puro, eterno, inmortal, y siendo de la misma naturaleza, permanece allí tanto tiempo como puede; entonces sus extravíos cesan, por que esta unida a lo que es inmutable, y este estado del Alma es lo que se llama Sabiduría.” De este modo el hombre que considera las cosas de la Tierra desde el punto de vista material, se hace ilusiones; para apreciarlas con exactitud, es menester verlas desde arriba, es decir, desde el punto de vista espiritual. El verdadero sabio debe, pues, aislar hasta cierto punto el Alma del cuerpo, para ver con los ojos del espíritu. Esto es lo que nos enseña la Doctrina Espiritual. **** (3) “Mientras que tengamos nuestro cuerpo y el Alma se encuentre sumergida en esta corrupción, nunca poseeremos el objeto de nuestros deseos: La verdad”. En efecto, el cuerpo no suscita mil obstáculos con la necesidad que tenemos de cuidarle; además, nos llena de deseos, de apetitos, de temores, de mil quimeras y de mil tonterías, de manera que con él es imposible ser prudente ni un instante. Pero si es imposible conocer nada con pureza mientras el Alma esta unida al cuerpo, es necesario que suceda una de estas dos cosas: o que nunca jamás se conozca la Verdad o que se conozca después de la muerte. Desembarazados de la locura del cuerpo, entonces conversaremos, es de esperar, como hombres igualmente libres, y conoceremos por nosotros mismos La esencia de las cosas. Por los verdaderos filósofos, que por lo mismo, se preparan a morir, y la muerte no les parece espantosa. Este es el principio de las facultades del Alma, oscurecidos por el intermediario de los órganos corporales y de la expansión de sus facultades después de la muerte; pero aquí se trata de las almas escogidas, ya purificadas, pues no sucede lo mismo con las almas impuras. **** (4) “El alma impura en este estado, es arrastrada e impelida de nuevo hacia el mundo visible por el orror que tiene a lo invisible e inmaterial: entonces esta errante, se dice, alrededor de los monumentos y de los sepulcros, cerca de los cuales se han visto a veces tan tenebrosos como debe ser las imágenes de las almas que han dejado el cuerpo sin estar enteramente purificadas, y que conservan algo de la forma material, lo que hacen que puedan verse. Estas no son las almas de los buenos, (digamos que menos avanzados), que están obligados a permanecer errantes en estos parajes, a donde llevan consigo la pena de su primera vida, y en donde permanecen errantes hasta que los apetitos inherentes a la forma material que ellas se han dado, las conduce a un cuerpo, y entonces vuelven sin duda, a tomar las mismas costumbres que durante su primera vida era objeto de sus predilecciones.” Veamos: no solamente se explica aquí el principio de la Reencarnación con claridad, sino que esta descrito del mismo modo que lo demuestra la Doctrina espiritual en las evocaciones del estado de las Almas que aun están bajo el imperio de la materia. Hay más, y es que dicen, que la reencarnación es un cuerpo material es consecuencia de la Impureza del alma, mientras que las almas purificadas están dispersadas de hacerlo. La doctrina espiritual nos dice otra cosa; añade solamente que el alma que ha tomando buenas resoluciones en el estado errante, y que se haya con conocimientos adquiridos, tiene, al nacer, menos defectos, mas virtudes, y mas ideas intuitivas que no tenia en su precedente existencia; y que de esta modo cada existencia implica para ella un progreso intelectual y moral. **** (5) “Después de la muerte, el genio (Daimón, demonio) que nos ha sido destinado durante nuestra vida, nos lleva aun paraje, en donde se reúnen todos aquellos que deben ser conducidos a las Hadas, para ser juzgados. Las almas, después de haber permanecido en las Hadas el tiempo necesario, vuelven a ser conducidos a esta vida en numerosos y largos periodos.” Esta es la Doctrina de los Ángeles guardianes y Espíritu Protectores, y de las reencarnaciones sucesivas después de intervalos más o menos largos de erraticidad. **** (6) “Los demonios llenan el intervalo que separa el Cielo de la Tierra: son el lazo que une el gran todo con el mismo. No entrando nunca la Divinidad en comunicación directa con el hombre, por la mediación de los demonios es como los dioses se comunican y hablan con el, sea en estado de vela o durante el sueño” Expliquemos que, la palabra “Daimón” de la que se a formado “demonio” no se tomaba en mal sentido en la antigüedad, como entre los modernos; no se aplicaba exclusivamente a los espíritus malhechores, sino a todos los espíritus en general, entre los cuales se distinguían a los espíritus superiores llamándoles dioses y a los espíritus menos elevados o demonios propiamente dichos, que comunicaban directamente con los hombres. La doctrina Espiritual de Cristo, dice también que los espíritus pueblan el espacio; que Dios no se comunica con los hombres sino por mediación de los espíritus puros; encargados de transmitir Su Voluntad; por eso, siempre que roguemos decimos: “Hermano tal, os suplico intercedáis ante Dios nuestro señor para tal o cual cosa.” Substituid la palabra demonio por espíritu, y tendréis la Doctrina Espiritual; poned la palabra ángel y tendréis la doctrina Cristiana; que al fin y al cabo es la misma pero, desmenuzada, (como vais comprobando), en su total y verdadero mensaje de luz y verdad, repito, (como en los primeros tiempo del Cristianismo); cuando en aquel celebre Concilio de Constantinopla II, fue anatematizado el dogma de las vidas sucesivas, que el igual a decir; “Prohibieron la luz al mundo, negaron la fe razonada, arrebataron La Esperanza al Desdichado….En fin…, Negaron la palabra de Dios” **** (7) “La preocupación constante del filosofo (tal como la comprendía Sócrates y Platón), es la de tener muchísimo cuidado con el Alma menos por esta vida, que solo dura un instante, que por la eternidad. Si el alma es inmortal, ¿no es acaso mas prudente el vivir para alcanzar la eternidad?” El Cristianismo y la Doctrina Espiritual enseñan esto mismo. **** (8) “Si el Alma es inmaterial, debe pasar después de esta vida a un mundo igualmente invisible e inmaterial, lo mismo que el cuerpo, cuando se descompone vuelve a la materia. Solo que conviene mucho distinguir bien el Alma, pura, verdaderamente inmaterial, que se alimenta como Dios de la ciencia y de los pensamientos; del alma mas o menos manchada de impurezas materiales, que la impiden elevarse hacia lo divino y la retiene en lugares de su morada Terrestre.” Sócrates y Platón, como se ve, comprendían perfectamente los diferentes grados de desmaterialización del Alma, e insisten sobre la diferencia de situación que resultan para ella de su mayor o menos pureza. Lo que ellos decían por intuición, la Doctrina Espiritual lo prueba con numerosos ejemplos que pone a nuestra vista **** (9) “Si la muerte fuese la completa desilusión de hombre, seria una ventaja para los malos, después de la muerte, el quedar libre, al mismo tiempo, de sus cuerpos, de sus almas y de sus vicios. Aquel que adornaba su Alma, no con una compostura extraña; sino con la que le es propia, solo aquel podrá esperar tranquilamente la hora de su partida para el otro mundo.” Esto es decir, en otros términos, que el materialismo que proclama la nada después de la muerte, seria la anulación de toda responsabilidad moral ulterior, y por consiguiente, un excitante del mal; que el malo cree ganarlo todo con la nada; que solo el hombre que se ha despojado de sus vicios y se ha enriquecido de virtudes, puede esperar tranquilamente el despertar a la otra vida. **** (10) “El cuerpo conserva los vestigios bien marcados de los cuidados que se han tenido por el, o de los accidentes que ha experimentado; lo mismo sucede con el Alma; cuando se despoja del cuerpo, lleva las señales evidentes que cada uno de los actos de su vida le han dejado. De este modo la mayor desgracia que puede sucederle al hombre, es irse al otro mundo con un alma cargada de crímenes.” “Ya ves, Callicles, que nitú, ni Polus, ni Georgias, podríais probar que debe seguirse otra conducta que nos sea útil para cuando estemos allá.” De tantas opiniones diversas, la única inquebrantable es la de que “vale mas recibir una injustita que cometerla” y ante todo, debe uno dedicarse, no aparecer hombre de bien, sino hacerlo” (Este párrafo numero diez que acabamos de leer, fue extraído de: “Conservaciones de Sócrates con sus discípulos en la prisión”) Aquí se encuentra este punto capital, confirmado hoy por la experiencia, es a saber: que el Alma no purificada, conserva las ideas, las tendencias, el carácter y las pasiones que tenía en la tierra. La máxima: “Vale más recibir una injusticia que cometerla”, ¿no es enteramente cristiana? Es el mismo pensamiento que Jesús expresa con esa figura: “Si alguno te hiere en una mejilla, preséntale la otra” **** (11) “Una de dos; o la muerte es una destrucción absoluta, o es el transito del Alma a otro paraje. Si debe aniquilarse todo, la muerte será como una de esas noches raras que pasamos sin soñar y sin ninguna conciencia de nosotros mismos. Pero si la muerte solo es un cambio de morada, el transito a un lugar en que los muertos deben unirse, ¡qué diera volver a encontrar a los que hemos conocido! Mi mayor placer fuera poder examinar de cerca los habitantes de esa morada y distinguir en ellos, como aquí, a los que son sabios, de aquellos que creen serlos y no lo son. Pero ya es hora de separarnos yo para morir y vosotros para vivir” (Sócrates a sus jueces) Según Sócrates, los hombres que han vivido en la tierra, se vuelven a encontrar (en espíritu) después de la muerte y se conocen. La Doctrina Espiritual nos la ofrece continuando las relaciones que tuvieron, de tal modo, que la muerte, no es ni una interrupción, ni una cesación de la vida, sino una transformación sin solución de continuidad. Si Sócrates y Plantón, hubiesen conocido las enseñanzas que Cristo dio 500 años después, y las que da ahora, la Doctrina Espiritual, hubiera dicho lo mismo. No debe sorprendernos esto si consideramos que las Grandes Verdades son eternas, que los espíritus adelantados debieron conocerlas antes de venir a la Tierra, a donde los trajeron; que Sócrates y Plantón y los grandes filósofos de su tiempo, pudieron ser mas tarde del numero de aquellos secundaron a Cristo en su Divina Misión, siendo elegidos precisamente por que estaban más que los otros en disposición de comprender sus sublimes enseñanzas, y que finalmente, pueden hoy formar parte del numero de los espíritus encargados de venir a enseñar a los hombres las mismas Verdades. **** (12) “Nunca debe volverse injusticia por injusticia, ni hacer mal a nadie por daño que nos haya hecho. Pocas personas, sin embargo, admitirán este principio y las gentes que sobre este punto están divididas, se desprecian las unas a las otras.” ¿Acaso no es este el principio de caridad que nos enseña no volver mal por mal y perdonar a nuestros enemigos? **** (13) “Por el fruto se conoce el árbol. Es preciso calificar cada acción según el fruto que resulta de ella; llamarla mala, cuando de ella proviene el mal, y buena, cuando de ella nace el bien”. Esta máxima: “Por el fruto se conoce al árbol”, se haya repetida textualmente en muchos pasajes del evangelio. **** (14) “La riqueza es un gran peligro. Todo aquel que ama la riqueza, no se ama así mismo ni a lo que esta en el, sino a una cosa que le es mas extraña que lo que esta en el” Jesús nos dice, más claro aun: 1- “Ningún siervo puede servir a dos señores: por que aborrecerá al uno, y amara al otro; o al uno se llegara y al otro despreciara: no podéis servir a Dios y a las riquezas. (San Lucas capitulo 16, versículo 13). 2- Y vino uno, y le dijo: Maestro bueno, ¿que bien haré para conseguir la vida eterna? -El le dijo: “¿Por que me preguntas de bien? Solo uno es bueno, que es Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos”. El dijo: ¿Cual es? –Y Jesús le dijo: “No mataras. No adularas. No hurtaras. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre: y Amaras al Prójimo como a ti mismo. El mancebo le dice: Yo he guardado todo eso desde mi juventud, ¿que me falta aun? Jesús le dijo: “Si quieres ser perfecto, ve, vende cuanto tienes, y dalo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo: luego, ven y sígueme. Y cuando oyó el mancebo estas palabras se fue triste; por que tenia muchas posesiones. Y dijo Jesús a sus discípulos “En verdad, en verdad os digo, que con dificultad entrara un rico en el Reino de los Cielos.-Y a demás os digo: “Que mas fácil cosa es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el Reino de los Cielos-.” (San Mateo capitulo 19 versículo 16 a 24), (San Lucas capitulo 18 versículo 18 a 25), (San Marcos capitulo 10, versículo 17 a 25) **** Vamos a ver, antes de pasar al punto nº 15 de Sócrates, intentaremos esclarecer este pasaje del evangelio que acabamos de leer; pongamos, como siempre, mucha atención, y perdonad una vez mas, leamos con humildad y con la misma sana intención que yo escribo, cuando algo se hace en el nombre de Dios, solo y exclusivamente es el fraternal Amor lo que reluce. “Si la riqueza fuera un obstáculo para la salvación de los que la poseen, como pudiera inferirse de ciertas palabras de Jesús interpretadas según la letra y no según el espíritu, Dios, que la da, hubiera puesto en manos de algunos un instrumento de perdición sin recursos; idea que repugna a la razón. La riqueza es, sin duda, una prueba muy resbaladiza, mas peligrosa que la miseria por sus consecuencias, por las tentaciones que da, y la fascinación que ejerce, es el supremo excitante del orgullo, del egoísmo y de la vida sensual; es el lazo mas poderoso que une al hombre a la tierra y que desvía sus pensamientos del Cielo, produce tal vértigo, que se ve muchas veces que el que pasa de la miseria a la fortuna olvida muy pronto su primera posición a los que le han protegido y a los que le han ayudado, y se vuelve insensible, egoísta y vano. Pero de que haga el camino difícil, no se sigue que lo haga imposible y que no pueda haber un medio de salvación entre las manos de aquel que sepa servirse de ella, así como ciertos venenos pueden volver la salud si se emplea a propósito y con discernimiento. Cuando Jesús dijo al joven que le preguntaba sobre los medios de ganar la vida eterna: “Vende cuanto tienes, dalo a los pobres y sígueme”, no entendió sentar en principio absoluta que cada uno debe despojarse de lo que posee, y que la salvación solo se alcanza a este precio, sino manifestar que el “apego a los bienes terrestres” es un obstáculo para la salvación. Aquel joven, en efecto, se creía en paz por que havia observado ciertos mandamientos, y sin embargo, retrocede ante la idea de abandonar sus bienes. Su deseo de obtener la vida eterna, no es tan grande que quiera hacer este sacrificio. La proposición que le hizo Jesús era una prueba decisiva para poner en claro el fondo de su pensamiento; podía, sin duda, ser un perfecto hombre de bien según el mundo, no hacer daño a nadie, no murmurar de su prójimo, no ser vano ni orgulloso, honrar a su padre y a su madre; pero no tenia la verdadera caridad por que su virtud no llegaba hasta la abnegación. Esto es lo que Jesús quiso demostrar haciendo una aplicación del principio, “sin caridad no hay salvación” La consecuencia de estas palabras tomadas en su acepción rigurosa, seria la abolición de la fortuna como perniciosa a la felicidad futura y como origen de una multitud de males en la Tierra; seria, además, la condenación del trabajo que puede procurarla, consecuencia absurda que conduciría al hombre a la vida salvaje, y que por lo mismo, estaría en contradicción con la ley del progreso, que es una ley de Dios. Si la riqueza es el origen de muchos males, si excita tantas malas pasiones y si provoca también tantos crímenes, no debe culparse a la cosa, sino al hombre que abusa de ella, como abusa de todo los dones de Dios; con el abuso hace pernicioso lo que podría serle mas útil, lo cual es consecuencia del estado de inferioridad del mundo terrestre. Si la riqueza debiera haber producido el mal, Dios no la hubiera puesto en al tierra; al hombre toca el hacer salir de ella el bien. Sino es un instrumento directo del progreso moral, es, sin contradicción, un poderoso elemento del progreso intelectual; en efecto, el hombre tiene por misión trabajar para la mejora material del globo; debe demostrarlo, sanearlo y disponerlo para que un día reciba toda la población que crece sin cesar, es preciso aumentar la producción… En fin, que sin riqueza no puede haber trabajo, y sin trabajo, los pueblos no prosperan. Es el libre albedrío el que hace al hombre único responsable de sus actos, en este caso, del destino de las grandes capitales… ¡Es tan hermoso como angosto el camino para seguir al Cristo! (15) Sigamos con Sócrates: “Las mas hermosas obras y los mas bellos sacrificios, agradan menos a Dios que un alma virtuoso que se esfuerza en parecérsele. Seria muy grabe que los “dioses” (espíritus elevadísimos), aceptasen mas bien nuestras ofrendas que nuestras almas, por este medio, las mas culpables podrían hacérselo propicios. Pero solo son verdaderamente justos y prudentes aquellos que por sus palabras y por sus actos cumplen con lo que deben a los “dioses” y a los hombres.” (16) “Yo llamo hombre vicioso a este amante vulgar que prefiere el cuerpo al Alma. El Amor esta en todas partes: en la naturaleza invitándonos a ejercer nuestra inteligencia, hasta se encuentra en el movimiento de los astros. El amor es el que adorna a la naturaleza con sus ricos tapices y pasa y fija su mirada en donde encuentra flores y perfumes; también es el que da paz a los hombres, calma al mar, silencio a los vientos y tregua al dolor” El amor que debe unir a los hombres como un lazo fraternal, es una consecuencia de esta teoría de Platón sobre El Amor Universal como ley de la naturaliza. Habiendo dicho Sócrates que, “el Amor no es un Dios, ni un mortal, sino un gran Espíritu que preside Amor Universal”, esta palabra, sobre todo, fue la que se le imputó como un crimen. (17) “La virtud no puede enseñarse; viene como un don de Dios a los que la poseen” Con poca diferencia es la Doctrina Cristiana sobre la gracias; pero si la virtud es un don de Dios, es un favor y puede preguntarse por que no se concede a todos; por otra parte, si es un don, no tiene merito para el que la posee. La Doctrina Espiritual es mas explicita; dice que el que posee la virtud, la ha adquirido por sus esfuerzos en sus existencias sucesivas, despojándose poco a poco de sus imperfecciones. La gracia es la fuerza con que Dios favorece a todo hombre de buena voluntad para despojarse del mal y hacer el bien. (18) “Hay una disposición natural en cada uno de nosotros, y es que nos apercibimos menos de nuestros defectos que de los ajenos.” El Evangelio dice: “Veis la paja en el ojo de nuestro vecino y no veis la viga en el vuestro” (19) “Si los médicos fracasan en la mayor parte de las enfermedades, “es por que tratan el cuerpo sin el alma”, y no estando el todo en buena disposición, es imposible que la parte este buena” La Doctrina Espiritual da la clave de las relaciones que hay entre el Alma y el cuerpo, y prueba que existe una reacción continua entre una y otro; de este modo abre un camino nuevo a la ciencia, enseñándole, la verdadera causa de ciertas afecciones y proporcionándole los medios de combatirlos. Cuando la ciencia conozca mejor la acción del elemento espiritual sobre la economía, fracasara con menos frecuencia. (20) “Todos los hombres a contar desde la infancia hace mucho mas mal que bien” Estas palabras de Sócrates toca la grabe cuestión del predominio del mal en la Tierra, cuestión irresoluble sin el conocimiento de la pluralidad de mundos y del destino de la tierra, en la que solo habita una fracción muy pequeña de la humanidad. Solo la Doctrina Espiritual da la solución. (21) “La verdadera sabiduría esta en no creer saber lo que no se sabe” Esto se dirige a las gentes que critican aquello que a menudo no saben ni una palabra. Platón completa este pensamiento de Sócrates, diciendo: “Procuraremos antes, si es posible, hacerles mas circunspectos en palabras: sino, no nos ocupemos de ellos y no busquemos sino La Verdad .Procuremos instruirnos, pero no injuriemos” Así es como debemos obrar los Cristianos Espirituales con respecto a las contradicciones de buena o de mala fe. Si Platón viviese hoy, encontraría las cosas poco más o menos como en su tiempo y podría usar el mismo lenguaje. Sócrates encontraría también quien se burlase de su creencia en los espíritus y le tratase de loco, lo mismo que a su discípulo Platón. A causa de haber profesado Sócrates estos principios, cayó en el ridículo primero, después fue acusado de impío y condenado a beber la cicuta; tan cierto es que las grandes verdades nuevas, sublevando contra ellas los intereses y las preocupaciones que destruyen, no puede establecerse sin lucha y sin hacer mártires. Bien, mis queridos amigos, después de este ameno y breve apunte sobre la magna Doctrina de Sócrates y Platón, pasaremos a continuar desmenuzando otros Pasajes del Evangelio, es la única manera de poder mirar cara a cara la razón, engrandeciendo nuestra Fe Razonada, siempre de la mano de nuestro Señor, fuera de toda religión o secta; las divinas palabras del Mesías no se comercializan, El llamó cada cosa por su nombre. Continuemos leyendo con el mismo Amor y con la misma humildad. El que se quiera salvar, siempre esta a tiempo… el camino esta abierto…El nos espera. “Y llegándose los discípulos le dijeron: ¿por que les hablas por parábolas?-. El respondió: “Por que a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado-. Por que al que tiene sed le dará y tendrá mas; mas al que no tiene, aun lo que tiene se le quitara.- Por eso les hablo por parábolas: por que viendo no ven y oyendo, ni oyen ni entienden” (San Mateo capitulo 13 versículos 10 a 14) “Y les decía: Atended a lo que vais a oír: Con la medida con que midiereis os medirán a vosotros y se os añadirá.- Por que al que tiene se dará; y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitara” (San Marcos capitulo 4 versículos 24 y 25) Fijaos bien lo que nos dice el Maestro: “Por que al que tiene se le dará y tendrá más; más al que no tiene, aun lo que tiene se le quitara” Meditad estas grandes lecciones, que muchas veces os han parecido paradojas. El que ha recibido es aquel que posee el sentido de la palabra divina; ha recibido por que ha procurado hacerse digno, y por que el Señor, en su Amor Misericordioso anima los esfuerzos que se dirigen al bien. Estos esfuerzos, sostenidos y perseverantes, atraen las gracias del Señor; es un imán que atrae a El las mejores progresivas y las gracias abundantes que os hacen fuertes para subir al monte santo. En cuya cúspide esta el descanso después del trabajo; “se quitara al que nada tiene, o que tiene poco” Tomad esto como una oposición figurada. Dios no retira a sus criaturas el bien que se ha dignado hacerles. ¡Hombres ciegos y sordos!, abrid vuestras inteligencias y vuestros corazones mirad por vuestro espíritu, oíd por vuestra alma y no interpretéis de una manera tan groseramente injustas las palabras de Aquel que ha hecho resplandecer a nuestro ojos la Justicia del Señor. No es Dios el que quita al que ha recibido poco, sino el mismo espíritu que pródigo e indolente, no sabe conservar lo que tiene y aumentar, fecundándolo, el óbolo caído en su corazón. Tomad vuestro rastrillo y vuestros arados, labrad vuestro corazón y arrancad de el la cizaña; sembrad el grano que el Señor nos ha confiado y el rocío del Amor le hará producir frutos de caridad. (Como fácilmente podéis comprobar, lo que acabáis de leer, jamás saldría de la mente de un pobre pecador como yo, como tampoco el resto del trabajo, yo solo soy la mano que escribe, vendito sea Dios.) “Se conoce al Cristiano por sus obras” “Los que me dicen: Señor, Señor, no entraran todos en el reino de los cielos, mas solo aquel que hace la voluntad de mi Padre, que esta en los cielos” Atención a estas palabras del Maestro a los que podáis rechazar la Doctrina Espiritual como cosa rara, cuando es la autentica Doctrina del Cristianismo, la primitiva, la única y verdadera tabla de salvación y faro del mundo, ese Faro que intentaron apagar en aquel famoso Concilio de Constantinopla II, ya relatado y después con quemas las libros, anatemas, la “santa inquisición”, etc.…etc. ¡Abrid vuestros oídos; el momento de escuchar ha llegado! ¿Basta llevar la librea del Señor para ser un fiel servidor? ¿Basta decir: “soy Cristiano”, para seguir a Cristo? Buscad a los buenos cristianos y los encontrareis en sus obras. “Un buen árbol no puede dar mal fruto, ni un mal árbol puede dar buen fruto. Todo árbol que no da buenos frutos es cortado y echado al fuego.” Estas son las palabras del Maestro, discípulos de Cristo, comprendedlas bien… ¿Cuales son los frutos que deben dar el árbol del Cristianismo, árbol poderoso cuyo ramaje copudo cubre con su sombra una parte del mundo, pero que no ha abrigado aun todos los que deben agruparse a su alrededor? Los frutos del árbol de la vida son frutos de vida, de esperanza y de fe. El Cristianismo, tal como lo ha hecho desde muchos siglos, predica siempre esas divinas virtudes, procura esparcir sus frutos, pero… ¡cuan pocos lo cogen! El árbol es siempre bueno, pero los jardineros son malos. Han querido cultivarlo a su modo, han querido modelarlo según sus necesidades, y lo han achicado y mutilado; sus ramas estériles no darán malos frutos, pero la cosa es, que no dan ninguno. El viajero que tiene sed y se para bajo su sombra para coger el fruto de la esperanza que debe darle la fuerza y el valor, solo ve ramas áridas que hacen presentir la tempestad. En vano pide el fruto de vida al árbol de la vida; las hojas caen secas… ¡el hombre las ha manoseado tanto, que las ha quemado! ¡Abrid, pues vuestro oídos y vuestro corazones, hermanos míos! Cultivad este árbol de vida cuyos frutos dan la vida eterna. El que lo ha plantado os invita a cuidarlo con amor, y vosotros le veréis aun dar con abundancia sus frutos divinos. Dejadlo tal como Cristo os lo dio; no lo mutiléis; su sombra inmensa quiere extenderse por todo el Universo; no recortéis sus ramas; sus frutos bienhechores caen en abundancia para sostener al viajero sediento que quiere llegar al fin; no recojáis estos frutos para encerrarles y dejarles pudrir y que no sirvan para nadie. “Muchos son los llamados y pocos los elegidos”; es que hay acaparadores para el pan de la vida, como los hay muchas veces para el pan material. No seáis de este número; el árbol que da buenos frutos debe esparcirse por todas partes. Marchad pues, a buscar aquellos que están sedientos; conducirles bajo las ramas del árbol y compartid con ellos el abrigo que os ofrece. “No se cogen uvas, de un espino” hermanos míos; alejaos, pues, de aquellos que os llaman para presentaros los abrojos del camino, y seguid aquellos que os conducen a la sombra del “árbol de la Vida” El divino Salvador, el Justo por excelencia, lo ha dicho, y sus palabras no pasaran: “Aquellos que me dicen: Señor, Señor, no entraran en el reino de los cielos, sino solo aquellos que hacen la voluntad de mi Padre que esta en los cielos” Que el Señor de bendición nos bendiga; que el Dios de Luz nos ilumine; que el Árbol de la Vida derrame sobre nosotros sus frutos con abundancia. Creed y orad” Después de repasar este texto, queda mi espíritu como en éxtasis. Por Dios bendito: ¿creéis que estas palabras llenas de belleza y Verdad, de sabiduría y Amor, podrían salir de mi pobre y atrasada mente? ¿Como podré pagarte, Dios mío, el haberme elegido a mi para este deslumbrante mensaje de Verdad y Salvación, siendo como soy un triste y pobre pecador? Capitulo 5 ¿Sabemos algo de la Ley de Palingenésica? Veamos lo que nos dice el ilustre y elevadísimo hermano Sebastián de Arauco, perito en este tema, como en otros muchos Espirituales, creador de la gran obra: “Tres enfoques sobre la reencarnación”. “Etimológicamente, el vocablo palingenesia viene del griego palin (de nuevo) y génesis (nacimiento). Ósea, (nacimiento nuevo). La convicción acerca de la Ley Palingenésica (ley que rigen los renacimientos), se ha hecho consciente en el hombre desde muy antiguo; se pierde en la oscuridad de los tiempos. Tenían ya la certeza de la reencarnación, las antiguas filosofías orientales: India, China, Japón, Tibe, Egipto, y otros países orientales, Los vedas, los celtas, al igual que, los pobladores de la América precolombina, sostenían la creencia de la vuelta a la vida de la carne. De la filosofía helénica, incomparable por su profundidad y riqueza de matices, surgieron filósofos como Pitágoras, que estableció la palingenesia como doctrina y base de enseñanza. Decía que: “las almas al abandonar el mundo, van al Hades: (planos astrales, o sea, mas allá inmediato), y desde allí vuelven a la vida de la carne.” Volviendo un instante a Sócrates, reconocía, como hemos visto anteriormente, claramente en el Alma humana, su existencia antes del nacimiento en el plano Tierra. Decía a uno de sus discípulos: “También me parece a mi, Cebes, que nada se puede objetar a estas verdades, y que no nos hemos engañado cuando las hemos admitido; porque es indudable, que hay un regreso a la vida: que los vivos nacen de los muertos; que las almas de los muertos existen; que las Almas buenas libran bien y las Almas malas libran mal” (Platón en Fedón o del Alma) Platón fue, en el pasado, el maestro de las enseñanzas referentes al Alma, y todos los que han venido después de el, se han proveído ampliamente de su deposito de sabiduría. Algunos de los primeros padres de la primitiva iglesia, afirmaron que Platón fue uno de los muchos precursores del Mesías, que habían preparado el mundo pagano para la venida del Maestro. Los prime | |