|
1– ¿Hubo reencarnaciones anteriores de Jesús?
Jesús no reencarnó. Fue, más apropiadamente, un Espíritu encarnado. Vivió en la
Tierra una única encarnación.
2 – ¿No estaba, entonces, vinculado a la Humanidad?
Nadie más vinculado que él. Es, conforme revela Emmanuel, en A Camino de la Luz,
psicografía de Francisco Cándido Xavier, el gobernador de nuestro planeta. Tiene
la tarea de conducir las colectividades que aquí evolucionan
3 – ¿Desde cuándo?
Según Emmanuel, desde que la Tierra se desprendió del Sol, masa de fuego
incandescente, existe hace aproximadamente cuatro billones quinientos millones
de años. A propuesta de Dios, Jesús fue convocado por el Creador para esa
elevada misión.
4 – ¿Fue creado puro y perfecto?
Sería una injusticia si Dios crear a Espíritus puros y perfectos, mientras
nosotros, en la Tierra, venimos trabajando hace milenios. Jesús está donde
llegaremos un día, pero estuvo, un día,
donde estamos hoy. Vivió su aprendizaje en otros lugares, en otros mundos.
5 – ¿Hay quien diga que Jesús evolucionó en línea recta, sin los desvíos que
caracterizan el comportamiento humano. ¿No estaría ahí el origen de su elevada
posición junto al Creador?
Los desaciertos son parte de nuestro aprendizaje. Aprendemos con los propios
errores, observada la ley de causa y efecto. Un Espíritu que «subiera en línea
recta» sugiere que no fue creado simple e ignorante, como está en El Libro de
los Espíritus; presupone que hay algo que lo distingue de los demás. Eso es tan
absurdo como la teoría de las gracias, de la teología ortodoxa, según la cual
Dios tendría sus elegidos.
6 – Si Jesús es nuestro Gobernador, Espíritu puro y perfecto, propuesto por
Dios, ¿por qué dejó sus elevadas atribuciones y se sometió a las limitaciones
impuestas por la encarnación? ¿No podría enviar mensajeros que orientasen la
Humanidad en su nombre?
Eso lo ha hecho siempre. Los Espíritus iluminados que vienen a la Tierra,
vanguardistas del Bien y de la Verdad, son enviados suyos, que se manifiestan en
el seno de todas las culturas y de todas las religiones.
7 – ¿Por qué vino, entonces?
El mensaje cristiano se sintetiza en el Amor, ley suprema de Dios. Fue el
momento culminante en la historia humana. Natural, por tanto, que el gobernador
del planeta decidiese traerlo personalmente, a fin de presentarla y
ejemplificarla en plenitud.
8 – ¿No sería más oportuno que Jesús hubiera encarnado junto a los que
detentaban los poderes del Mundo? Como hijo del César, por ejemplo, ¿no habría
mayor facilidad para hacer resonar su mensaje en el alma de los pueblos?
Es inútil hacer propaganda del amor o pretender imponerlo de arriba hacia abajo,
a partir de las cátedras y de los palacios. Para ser diseminado él pide la
fuerza del ejemplo e infinita capacidad de darse en favor del bien común. Fue
junto al pueblo, viviendo sus dramas, condoliéndose de sus limitaciones, que
Jesús pudo demostrar la fuerza redentora del amor. Por eso, será recordado para
siempre como la mayor figura de la Humanidad, alguien muy grande que se hizo
pequeño para enseñar que amar es sinónimo de servir.
Richard Simonetti
richardsimonetti@uol.com.br
Extraído del libro «Reencarnación: todo lo que necesitas saber»
|