Iniciación



1.
A la par de los recursos movilizados por el Centro Espírita, a favor de las personas con problemas físicos y espirituales, ¿Qué más se puede hacer?
Lo más importante compete al propio interesado, en el cumplimiento de las orientaciones recibidas. Destacaríamos, por fundamental, el aprendizaje de la Doctrina Espírita, donde está el rumbo de nuestro crecimiento espiritual y la superación de los males que nos afligen.

2. ¿Cómo sería ese aprendizaje?
Por la frecuencia a las reuniones doctrinarias, la participación en cursos de Espiritismo, que todo Centro Espírita bien orientado debe mantener y, sobre todo, la lectura y estudio de los libros espíritas. El libro es, sin duda, el más eficiente recurso del aprendizaje. Siempre a nuestra disposición, va con nosotros donde lo queramos llevar, listo a atender en cualquier momento y dispuesto a repetir incansablemente sus lecciones, hasta que las asimilemos.

3. ¿Qué libro aconsejaría usted a un principiante?
Es preciso tener en consideración la cultura y la familiaridad de la persona con la lectura. Si fuera alguien habituado, con facilidad de concentración, debe leer, inicialmente, El Libro de los Espíritus, El Libro de los Médiums y El Evangelio Según el Espiritismo. En esas tres obras de Allan Kardec, tenemos, en el mismo orden, el triple aspecto del Espiritismo: Filosofía, Ciencia y Moral.

4. ¿Por qué solamente esa clase de lectores constituyen minoría en nuestro país1? (1 Se refiere a Brasil. [Nota del Trad.])
Esas obras básicas fueron escritas en pleno París del siglo XIX, entonces la metrópolis más culta del Mundo, denominada la Ciudad de la Luz. Su lenguaje es de difícil entendimiento para quien no tiene el hábito saludable de la lectura, lo que ocurre con la mayoría de la población brasileña.

5. El Evangelio Según el Espiritismo es el libro espírita más vendido. ¿Eso no atestigua que es bien recibido?
Es, sin duda, un libro muy vendido, pero, infelizmente, poco leído. Raros frecuentadores de Centros Espíritas lo aprecian por completo. Para muchos dirigentes él tiene propiedades mágicas. Recomiendan: “En cualquier dificultad abra al acaso y lea. Los Espíritus harán que elija un texto adecuado. Es leer y todas las malas influencias serán apartadas”. Hay quien sugiere que los Espíritus le harán leer textos inexistentes, de acuerdo con sus necesidades. Pura magia, incompatible con la racionalidad pregonada por Kardec.

6. ¿Debemos sustituir los libros de la Codificación, al indicar la lectura al que se inicia?
La Codificación está en primer lugar. Es la base, el fundamento de la Doctrina Espírita. Apenas debemos evitar indicarla a quien no tiene condiciones para entenderla, comenzando con una lectura más amena.

7. ¿En su bibliografía hay libros para principiantes?
Hay varios, de entre ellos Una razón para Vivir, especie de cartilla para las personas que buscan orientación y ayuda para sus males. Funciona como un pequeño curso de Espiritismo, con el abordaje de todos los temas básicos de la Doctrina y orientaciones para el lector, al final de cada capítulo.

8. ¿Qué otros libros recomendaría usted?
La bibliografía espírita es extensa. Reitero que la mejor iniciación es hecha por los libros de Kardec, pero aquel que hace la indicación debe tener el buen sentido de evaluar si el lector tendrá condiciones para apreciarlos o si constituirá un mero adorno de una biblioteca.

Iniciación mediúmnica

1. ¿Hay cursos sobre mediumnidad en los Centros Espíritas?
Algunos se estructuran para eso, ofreciendo a los frecuentadores la oportunidad de un aprendizaje disciplinado y eficiente. Es un servicio para ser constituido en todos los Centros Espíritas, en la medida en que sus dirigentes se hagan responsables de su importancia.

2. ¿Cuál es la ventaja para quien no es médium?
Repito que todos estamos en permanentemente contacto con el mundo espiritual. El conocimiento de los mecanismos que rigen esa unión es fundamental, a favor de nuestra estabilidad. La mayor parte de los problemas físicos y psíquicos que nos afligen están directamente relacionados por la acción de Espíritus perturbados o perturbadores.

3. La ayuda que recibimos en el Centro Espírita, cuando frecuentamos las reuniones doctrinarias y recibimos el pase magnético, ¿no es suficiente para esa influencia?
Si el paciente tiene una herida, no basta espantar las moscas. Es necesario curarla. Los recursos de ayuda espiritual, en el Centro Espírita, apartan Espíritus perturbadores, pero ellos pueden volver o vendrán otros.

4. ¿Es preciso cerrar la puerta?
Exactamente. Significa, en ese particular, la advertencia de Jesús, cuando afirma que un Espíritu impuro apartado volverá, trayendo a otros, y que el estado de su víctima quedará peor. Por tanto, es necesario que desarrollemos nuestras propias defensas. Eso implica un cambio de actitud delante de la vida, fruto de disciplinas de estudio y aprendizaje al respecto del asunto.

5. ¿Cómo funciona y cuál es la duración de esos cursos?
No hay un sistema rígido. Depende mucho de las disponibilidades del propio Centro y de la preparación de monitores. Sería razonable un curso de dos años, envolviendo, en el primer año, un abordaje de los temas básicos del Espiritismo; en el segundo, el estudio de la Mediumnidad.

6. ¿Qué hacer si el Centro no mantiene cursos de Espiritismo y Mediumnidad?
Si la persona se siente bien en el Centro, que continúe frecuentándolo, pero no deje de procurar otro donde, paralelamente, pueda hacer el aprendizaje. No siempre los Centros valoran los cursos, lo que es un error. La mejor manera de aprender es un ritmo de escolaridad, con monitores, curriculums, aulas regulares, compromisos de estudio y frecuencia.

7. ¿Hay quien protesta que al iniciar un curso de Espiritismo sintió que muchos problemas surgieron, particularmente en el día de su participación? ¿Por qué ocurre esto?
Es natural. Son las “moscas” que no quieren que la herida se cierre. Son nuestros “amigos” que pretenden impedir que desenvolvamos defensas que neutralicen su influencia. Crean dificultades, buscando la falta de estímulo.

8. ¿Nuestros mentores espirituales no nos protegen?
Ellos no son golosinas a nuestra disposición. Su función es orientar, generalmente por los conductos de la intuición, mostrándonos los mejores caminos. No pueden caminar por nosotros, ni llevarnos en los brazos. Es preciso sustentar la asiduidad a las reuniones y el interés por el aprendizaje. Si somos persistentes, los “amigos” acabaran por apartarse, desistiendo de molestarnos.

 Extraído del libro "Mediumnidad, todo lo que usted necesita saber"
 Richard Simonetti
 

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