I

idea.

(Del lat. idea, y éste del gr. idéa, forma, apariencia; de idein, ver.) f. Conocimiento de una cosa, representación de ella en la mente.
// Plan de una obra.
// Propósito.
// Concepto, opinión.
// Ingenio.
// fam. Manía. U.m. en pl.
// Espirit. Elemento vivo de corta o larga duración exteriorizada por el alma, y que, expresando sus creaciones, forma acontecimientos y realizaciones, actitudes y circunstancias que ayudan o desfavorecen, conforme a cuál sea su naturaleza.
// Fuerza plástica que se exterioriza del alma y no se extingue en el infinito del espacio y del tiempo.
// “Ser” organizado por el espíritu, al que el pensamiento da forma y al cual la voluntad imprime movimiento y dirección.
// -innata. Herencia intelectual y moral que vienen de las vidas pasadas.

ideas innatas  (idées innées).

Ideas o conocimientos no adquiridos, que traemos al nacer. Durante mucho tiempo se ha discutido acerca de las ideas innatas, cuya existencia combatieron ciertos filósofos que pretendían que todas las ideas eran adquiridas. Si así fuese, ¿cómo explicar ciertas predisposiciones naturales que a menudo se revelan desde la más tierna edad e independientemente de toda enseñanza? Los fenómenos espíritas derraman muchas luces sobre esta cuestión. La experiencia no deja hoy ninguna duda acerca de ese tipo de ideas que encuentran su explicación en la sucesión de las existencias. Los conocimientos adquiridos por el Espíritu en las existencias anteriores se reflejan en las existencias posteriores: por eso son llamadas de ideas innatas.

ideal.

(Del lat. idealis.) adj. Que no es real, sino que existe en la fantasía.
// Que es excelente o perfecto en su clase.
// Espirit. Fuerza invencible que transforma al hombre en instrumento de progreso y acreedor de las bendiciones divinas.

idiota.

(Del lat. idiota, y éste del gr. idiótes.) adj. Que tiene trastorno con deficiencia muy profunda de las facultades mentales.
// Espirit. Ser que sufre las consecuencias del mal uso de poderosas facultades en vidas pasadas.
// Alma encarcelada en cuerpo cuy órganos impotentes no pueden exprimir sus pensamientos.

ignorancia.

(Del lat. ignorantia.) f. Falta de letras, ciencias y noticias.
// -supina. f. La que procede de negligencia en aprender o inquirir lo que puede y debe saberse.
// Espirit. Hija del orgullo.
// Madre de las miserias, de las tibiezas y de los crímenes. Más grande flagelo de la Tierra, el que mejor le caracteriza la inferioridad.
// Gran noche que cederá lugar al sol de la sabiduría.

iglesia.

(Del lat. ecclesia, y éste del gr. ekklesía, asamblea, congregación.) f. Congregación de los fieles, regida por Jesucristo y el Papa.
// Conjunto del clero y pueblo de un país en que el catolicismo tiene adeptos.
// Gobierno eclesiástico general del Papa, concilios y prelados.
// Templo cristiano.
// Cada una de las comunidades cristianas que se definen como "iglesia" : luterana, anglicana, etc.
// Espirit. -verdadera. Invisible, se compone de todas las almas rectas que sólo Dios conoce.
// -ideal. Será aquella que reúna las cualidades buenas y repela de sí todas las malas.

iluminado (illuminé).

Calificación dada a ciertos individuos que se creen iluminados por Dios de una manera particular y a los que generalmente se considera como visionarios o desequilibrados; se dice: «La secta de los iluminados». Con esta denominación se ha confundido a todos aquellos que reciben comunicaciones inteligentes y espontáneas por parte de los Espíritus. Si en ese número se han encontrado a hombres sobreexcitados por una imaginación exaltada, en la actualidad se sabe distinguir la parte real de la imaginaria.

individualidad.

f. Calidad particular de una persona o cosa por la cual se da a conocer o se señala singularmente.
// Espirit. Suma de todas las realizaciones en las sucesivas reencarnaciones.

inmortalidad.

(Del lat. immortalitas, -atis.) f. Cualidad de inmortal.
// fig. Duración indefinida de algo en la memoria de los hombres.
// Espirit. Esencia de la vida.

indulgencia.


(Del lat. indulgentia.) f. Facilidad en perdonar.
// Remisión de ciertas penas, que concede la Iglesia.
// Espirit. Deuda de amor que toda criatura humana debe satisfacer las veces que se encuentra delante de sus hermanos que incurran en delitos, faltas o defectos.
// Sentimiento dulce que hace olvidar las faltas e imperfecciones del prójimo.

infancia.

(Del lat. infantia.) f. Edad del niño desde su nacimiento hasta los siete años.
// fig. Conjunto de los niños de dicha edad.
// Espirit. Época en que el ser reclama mayores desvelos y cuidados. Se trata de asentar las bases de una edificación, cuya solidez, como suele acontecer, depende de los buenos cimientos.

infelicidad.


(Del lat. infelicitas, -atis.) f. Desgracia, suerte adversa.
// Espirit. Algarabia, placer, tumulto, vana agitación, loca satisfacción de la vanidad, que hacen acallar la conciencia, comprimen la acción del pensamiento y aturden al hombre con relación a su futuro.

infiel.

(Del lat. infidelis.) adj. Falto de fidelidad. U. t. c. s.
// No católico.
// Espirit. Ser que miente para la propia conciencia y procede en desacuerdo con su interioridad.

infierno.

(enfer) [del latín inferna, compuesto de infernus: inferior, que está abajo, por debajo; sobreentendiéndose locus: lugar, lugar inferior]. Así llamado porque los Antiguos lo creían ubicado en las entrañas de la Tierra. En plural se usa casi solamente en lenguaje poético o al hablar de los lugares subterráneos, adonde – según los paganos – iban las almas después de la muerte. Los Infiernos comprendían dos partes: los Campos Elíseos, morada encantada de los hombres de bien, y el Tártaro, lugar donde los malos sufrían el castigo de sus crímenes por medio del fuego y de las torturas eternas. La creencia relativa a la posición subterránea de los Espíritus sobrevivió al paganismo. Según la Iglesia Católica, Jesús descendió a los Infiernos, donde las almas de los justos esperaban su llegada en los Limbos. Las almas de los malos serán precipitadas a los Infiernos. El significado de esta palabra se ha restringido hoy al de morada de los réprobos; pero como el progreso de las Ciencias geológicas y astronómicas nos ha esclarecido sobre la estructura del globo terrestre y acerca de su verdadera posición en el espacio, el Infierno ha sido desterrado de su seno y en la actualidad no se le asigna ningún lugar determinado. En su estado de ignorancia, el hombre es incapaz de captar las abstracciones y de abarcar las generalidades; no concibe nada que no esté localizado y circunscrito. Materializa las cosas inmateriales y llega hasta rebajar la Majestad Divina. Pero a medida en que el progreso de las Ciencias positivas va esclareciéndolo, reconoce sus errores; sus ideas, que eran mezquinas y estrechas, se amplían, y el horizonte del infinito se extiende ante sus ojos. Es por eso que, según la Doctrina Espírita, las penas del Más Allá no pueden ser sino morales y son inherentes a la naturaleza impura e imperfecta de los Espíritus inferiores. No existe un infierno localizado, en el sentido vulgar que se da a esa palabra; cada uno lo lleva en sí mismo a través de los sufrimientos que padece y que no dejan de ser menos punzantes por el hecho de que no sean físicos. El Infierno está en todas partes donde haya Espíritus imperfectos. (Véanse Campos Elíseos [Champs-Elysées], Tártaro [Tartare], Paraíso [Paradis], Fuego eterno [Feu éternel], Penas eternas [Peines éternelles].)

ingratitud.

(Del lat. ingratitudo.) f. Desagradecimiento, olvido o desprecio de los beneficios recibidos.
// Espirit. Uno de los frutos directos del egoísmo.
// Grave imperfección del alma, que debe ser corregida.

inspiración.

(Del lat. inspiratio, -onis.) f. Acción y efecto de inspirar.
// fig. Ilustración sobrenatural infundida por Dios.
// Estímulo o estado de ánimo propicio a la creación artística o literaria.
// Cosa inspirada.
// Espirit. Luz que ilumina y eleva por encima de la miseria para enseñar la humildad.

instrucción.

(Del lat. instructio, -onis.) f. Acción de instruir o instruirse.
// Caudal de conocimientos que se adquieren.
// Curso que sigue un expediente o proceso.
// Conjunto de preceptos o reglas para un fin.
// Espirit. Una parte de la educación.
// El aprendizaje de la ciencia.
// Desenvuelve y enriquece la inteligencia.
// Forma el talento.

instinto  (instinct).

Especie de inteligencia rudimentaria que dirige a los seres vivos en sus acciones, sin intervención de su voluntad y en interés de su conservación. El instinto se vuelve inteligencia cuando hay deliberación. Por el instinto se actúa sin razonar; por la inteligencia se razona antes de obrar. En el hombre se suelen confundir las ideas instintivas con las ideas intuitivas. Estas últimas son las que ha adquirido, ya sea en estado de Espíritu o en existencias anteriores, y de las cuales conserva un vago recuerdo.

inteligencia.

(Del lat. intelligentia.) f. Potencia intelectiva; facultad de entender o conocer.
// Conocimiento.
// Habilidad, experiencia.
// Espirit. Atributo esencial del Espíritu.
// Facultad propia de cada ser y constituye su individualidad moral.
// Facultad de conocer que se manifiesta en formas y contenidos variados.
// Saber acumulado.

intuición.

(Del lat. mediev. intuitio, -onis.) f. Fil. Percepción clara, íntima e instantánea de una verdad o una idea que se alcanza sin necesidad de razonamiento.
// Espirit. Comunicación directa con el Pensamiento Universal.
// Revelación de la conciencia profunda a la conciencia normal.

invigilancia.

f. Acción y efecto de invigilar.
// Espirit. Puerta que se abre para el mundo íntimo, facilitando la incursión de pensamientos extraños, cuya consecuencia es siempre la unión degradante entre mentes desequilibradas o inevitable encuentro entre deudor y acreedor, que no han conseguido resolver sus divergencias por los caminos del perdón y del amor.

invisible  (invisible).

Nombre con el cual ciertas personas designan a los Espíritus en sus manifestaciones. Esta denominación no nos parece acertada; en primer lugar, porque si bien la invisibilidad es para nosotros el estado normal de los Espíritus, se sabe que no es absoluta, puesto que ellos pueden aparecérsenos; en segundo lugar, esa calificación no tiene nada que caracterice esencialmente a los Espíritus: se aplica igualmente a todos los cuerpos inertes que no impresionan el sentido de la vista. La palabra Espíritu posee por sí misma un significado que revela la idea de un ser inteligente e incorpóreo. Inclusive notemos que al referirnos a un Espíritu determinado, como por ejemplo Fenelón, se dirá: Es el Espíritu Fenelón quien ha dicho tal o cual cosa, y no el invisible de Fenelón. Es siempre perjudicial para la claridad y pureza del lenguaje no dar a las palabras su propia acepción.

invocación (invocation)

[del lat. in: en, y vocare: llamar]. EVOCACIÓN (évocation) [del latín vocare, y e o ex: de, fuera de]. Estas dos palabras de ninguna manera son sinónimos perfectos, aunque tengan la misma raíz vocare: llamar; es un error emplear la una por la otra. «Evocar es llamar, hacer venir hacia sí, hacer aparecer mediante ceremonias mágicas o encantamientos. Evocar almas, Espíritus, sombras. Los necromantes pretendían evocar las almas de los muertos» (Academia Francesa). Entre los Antiguos, evocar era hacer salir las almas de los Infiernos para que atendiesen al llamado. Invocar es llamar en sí o en nuestra ayuda a un poder superior o sobrenatural. Se invoca a Dios por la oración. En la religión católica se invoca a los Santos. Toda oración es una invocación. La invocación está en el pensamiento; la evocación está en el acto. En la invocación el ser al cual os dirigís os escucha; en la evocación él sale del lugar en que se encontraba para venir a vosotros y manifestar su presencia. La invocación sólo se dirige a los seres que suponemos lo bastante elevados como para asistirnos; en cambio, se evoca a los Espíritus inferiores tanto como a los Espíritus superiores. «Moisés prohibió, bajo pena de muerte, evocar a las almas de los muertos, práctica sacrílega en uso entre los cananeos. El capítulo XXII del Segundo Libro de los Reyes habla de la evocación de la sombra de Samuel por la pitonisa». Como se ve, el arte de las evocaciones remonta a la más alta Antigüedad; se lo ha de encontrar en todas las épocas y entre todos los pueblos. Antaño, la evocación era acompañada de prácticas místicas, ya sea porque las considerasen necesarias o para ostentar el prestigio de un poder superior, lo que es más probable. Hoy en día se sabe que el poder de evocar no es de manera alguna un privilegio: pertenece a todo el mundo, y todas las ceremonias mágicas y cabalísticas no eran más que un vano aparato. Según los Antiguos, todas las almas evocadas, o se hallaban errantes o provenían de los Infiernos, que – como se sabe – comprendían los Campos Elíseos tanto como el Tártaro; esa expresión no tenía entonces ninguna interpretación negativa. En el lenguaje moderno, el significado de la palabra infierno (enfer) se ha restringido al de morada de los réprobos, de donde se sigue que a la idea de evocación se ha venido a agregar – para ciertas personas – la de Espíritus malos o de demonios. Pero esta creencia se desmorona a medida que se adquiere un conocimiento más profundo de los hechos; por ello es la menos extendida entre todos aquellos que creen en la realidad de las manifestaciones espíritas: no puede prevalecer frente a la experiencia y ante un razonamiento exento de prejuicios.

irritación.


(Del lat. irritatio, - onis.) f. Acción y efecto de irritar o irritarse.
// Espirit. Imperfección moral que responde por los daños que se instalan en las criaturas.
// Agente fecundo de la muerte, pues desencadena el surgimiento de muchas enfermedades, como: las cardiacas, el cáncer, la tuberculosis.
// Levadura de discordia y de locura.

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