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hábito.
(Del lat. habitus, de habere, tener.) m. Vestido, traje, y en
especial el usado por los religiosos y religiosas.
// Costumbre que se adquiere por la repetición de actos de la misma
especie.
// Espirit. Estera de reflejos mentales acumulados que operan constante
inducción a la rutina.
hadas (fées)
[del latín fata]. Según la creencia vulgar las hadas son seres
semimateriales dotados de un poder sobrehumano; son buenas o malas,
protectoras o dañinas; pueden a voluntad volverse visibles o invisibles y
tomar todo tipo de formas. En la Edad Media y entre los pueblos modernos
las hadas han sucedido a las divinidades subalternas de los Antiguos. Si
se despoja su historia de lo maravilloso que le ha sido atribuido por la
imaginación de los poetas y por la credulidad popular, se encuentran en
ella todas las manifestaciones espíritas de que somos testigos y que se
han producido en todas las épocas: es indiscutiblemente a hechos de este
género que esta creencia debe su origen. En las hadas que son consideradas
presidiendo el nacimiento de un niño, siguiéndolo en el curso de su vida,
se reconocen sin dificultad a los Espíritus o genios familiares. Sus
inclinaciones más o menos buenas – y que son siempre el reflejo de las
pasiones humanas – colocan a las hadas, naturalmente, en la categoría de
los Espíritus inferiores o poco adelantados. (Véase Politeísmo [Polythéisme].)
hamadríades (hamadryades)
[del griego ama: junto, y drûs: encina. Dríade, de drûs:
encina]. Ninfa de los bosques según la mitología pagana. Las dríades eran
ninfas inmortales que presidían a los árboles en general y que podían
vagar en libertad alrededor de los que les estaban particularmente
consagrados. La hamadríade no era, de modo alguno, inmortal: nacía y moría
con el árbol cuya guarda se le había confiado y al que nunca podía dejar.
Hoy no cabe duda que la idea de las dríades y las hamadríades tiene su
origen en manifestaciones análogas a las que nosotros somos testigos. Los
Antiguos, que veían poesía en todo, han divinizado a las inteligencias
ocultas que se manifiestan en la propia sustancia de los cuerpos; para
nosotros, no son sino Espíritus golpeadores.
hechiceros (sorciers)
[del latín sors, sortis: destino]. Primitivamente se decía de los
individuos que eran considerados capaces de conocer el destino y, por
extensión, de todos aquellos a quienes se atribuía un poder sobrenatural.
Los extraños fenómenos que se producen bajo la influencia de ciertos
médiums prueban que el poder atribuido a los hechiceros se basa en una
realidad, pero de la cual el charlatanismo ha abusado, como abusa de todo.
Si en nuestro siglo esclarecido hay personas que todavía adjudican esos
fenómenos al demonio, con mayor razón debieron creerlo en los tiempos de
ignorancia; de ahí resultó que los individuos que poseían – incluso sin
saberlo – algunas de las facultades de nuestros médiums, hayan sido
condenados a la hoguera.
higiene.
(Del fr. hygiène.) f. Parte de la medicina que trata de la
conservación de la salud.
// fig. Limpieza, aseo.
// Espirit. -del alma. Vida exenta de vicios y al abrigo de todas las
pasiones inferiores.
hijo(a).
(Del lat. filius.) s. Persona o animal, respecto de su padre o de su
madre.
// fig. Cualquier persona, respecto del país, provincia o población donde
ha nacido.
// Religioso o religiosa, respecto de quien fundó la orden a que
pertenece.
// Cualquiera producción del ingenio.
// Espirit. Compañero de vidas pasadas que regresa, aguardando corrección
y renovación.
// Compromiso para la existencia.
// Obra preciosa que el Señor confía a los padres, solicitándoles
cooperación amorosa y eficiente.
hogar.
(Del b. lat. focaris, adj. de focus, fuego.) m. Sitio donde se
coloca la lumbre en las cocinas, chimeneas, hornos de fundición, etc.
// Hoguera.
// fig. Casa o domicilio.
// fig. Vida de familia.
// Espirit. Santuario-escuela, donde los padres, como plasmadores de
nobles caracteres, deben inculcar a los hijos a la par del amor de Dios
una vivencia sabia pautada en los principios de moral y de justicia, de
modo a que sean útiles a sí mismos, a su familia y a la sociedad.
// Instituto de regeneración y amor, donde es retomada la convivencia de
los amigos y desafectos de existencias pasadas, para la construcción del
futuro mejor.
hombre.
(Del lat. homo, -inis.) m. Ser animado racional, varón o mujer.
Compréndese bajo esta acepción todo el género humano.
// Varón.
// Adulto.
// En lenguaje vulgar, marido.
// -de bien. El que es honrado.
// Espirit. Compuesto por el cuerpo o ser material, el alma o ser
inmaterial y el periespíritu o principio intermediario que une el alma al
cuerpo.
// Pequeño mundo que tiene como guía al Espíritu, que dirige el cuerpo.
// Un mundo en sí mismo por las características individuales,
inconfundibles de que Dios le dotó.
// Espíritu inmortal, cuya experiencia y sabiduría se acumulan al fin de
muchas vidas, desde que despierta su conciencia hasta que alcance los más
elevados grados de conocimiento y moral.
homicida.
(Del lat. homo, hombre, y -cida, matar.) adj. Causante de la muerte de
alguien. U. t. c. s.
// Espirit. Desventurado que sacrifica una vida preciosa y debe reparar su
crimen.
// Persona profundamente carente de educación y amor.
honestidad.
(Del lat. honestitas, -atis.) f. Compostura, decencia y moderación en la
persona, acciones y palabras.
// Recato, pudor.
// Urbanidad, decoro, modestia.
// Espirit. Esencia del hombre moral que hace el bien por el bien mismo,
sin esperar aprobación o recompensa.
honrar.
(Del lat. honorare.) tr. Respetar a una persona.
// Enaltecer, premiar su mérito.
// prnl. Tener uno a honra ser o hacer una cosa.
// Espirit. -padre y madre. Respetarlos, asistirlos en las necesidades,
proporcionándoles reposo en la vejez.
hora.
(Del lat. hora.) f. Cualquiera de las veinticuatro partes del día.
// Tiempo, momento oportuno y determinado para algo.
// Astr. El día solar (V. día) se divide en 24 partes, llamada cada una de
ellas: hora. Oficialmente computadas desde las 12 de la noche hasta las 12
del día siguiente.
// Espirit. Paso del tiempo que nos induce a las pruebas que necesitamos
para la sublimación de nuestro destino.
hospital.
(Del lat. hospitalis.) adj. ant. Afable y caritativo con los
huéspedes.
// m. Establecimiento donde se asiste a los enfermos.
// -de sangre. Mil. Lugar donde reciben la primera cura los heridos,
estando en campaña.
// Espirit. Refugio santo destinado al socorro de la Humanidad enfermiza.
humanidad.
(Del lat. humanitas, -atis.) f. Naturaleza humana.
// Género humano.
// Compasión de las desgracias ajenas, piedad.
// Bondad, afabilidad.
// fam. Corpulencia.
// pl. Letras humanas.
// Espirit. Ser colectivo. Allí se operan las revoluciones morales por las
cuales pasa todo ser individual, con la diferencia de que unas se realizan
de año en año y las otras de siglo en siglo.
// -terrestre. Familia de Dios, como billones de otras familias
planetarias del Universo infinito.
humildad.
(Del lat. humilitas, - atis.) f. Virtud cristiana consistente
en el conocimiento de nuestra pequeñez y en proceder de acuerdo a él.
// Bajeza de origen, situación, etc.
// Sumisión, acatamiento.
// Espirit. Principio y fuente de virtudes y progresos.
// Llave de liberación.
// Ruta que lleva a las moradas felices. |