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Dentro
de los aspectos psicológicos del ser espiritual existe multiplicidad de
variables que pueden llevar al individuo a la fijación del pensamiento,
bien sea en un evento específico de su pasado espiritual o bien sea en una
idea vinculada con algún área de su personalidad.
En la esfera espiritual, sobre todo en las mas cercanas al plano físico,
la población de seres en profundos estados de convalecencia espiritual es
muy amplia, seres que se han apegado a condiciones de la vida material,
espíritus perturbados por la obsesión, y sobre todo, espíritus deudores
que se auto flagelan con la culpabilidad aceptando el sufrimiento como
método de expiación, son en su mayoría espíritus sufridores que no
soportaron las pruebas edificadoras y se entregaron al fracaso con graves
consecuencias en su estabilidad mental.
La conciencia del espíritu se mantiene afinada constantemente a su propios
actos, según sea su desarrollo moral será también la claridad que se
desenvolverá en su mente, pero en la gran mayoría de los seres encarnados
existe el apego a los vicios de la materia, al esplendor de los bienes
físicos, a la vida superflua e inconexa con los verdaderos valores que
deben ser cultivados por la criatura en vías de perfeccionamiento, y son
estos desvíos de la moral los que nos llevan a la perdida de la
estabilidad emocional y a la dislocación de la realidad generando estados
de fijación mental sobre los elementos traumáticos de su ultima
existencia.
Muchos de lo que retornan a la patria espiritual se fijan en el
pensamiento de la encarnación que recién termina, manteniendo la mente
enfocada en los problemas y pormenores de la vida material a la que tanto
se apegaran, haciendo esto a la manera de un ultimo intento por mantenerse
asidos a una realidad que les convenía, pues de alguna forma recuerdan en
su subconsciente el compromiso que adquirieran antes de la experiencia
física y al cual han fallado escandalosamente. Otro caso de fijación
mental es el de los obsesotes, espíritus dedicados a la venganza de un
hecho pasado que los lleva a mantenerse aislados de cualquier auxilio, su
determinación solo se ve superada por el odio que sienten, enfocándose
exclusivamente a alcanzar a quienes le hicieran daño para devolverles el
mismo dolor multiplicado por su revuelta, esto seres son los mas difíciles
de restaurar, pues se mantienen en estas condiciones por su propia
convicción.
La fijación mental se opera en los niveles mas profundos de la mente del
espíritu, si el cerebro humano es complejo, solo podemos imaginar lo
intrincado que es el pensamiento espiritual.
Los eventos traumáticos de múltiples existencia pueden llevar al ser a una
distorsión profunda de su lineamiento mental, la evasión de
responsabilidades, un pasado tumultuoso y lleno de dolor, un pasado lleno
de perversidad, la influencia directa de acreedores, pueden ser apenas
algunas de las causas de la alienación del pensamiento, pero lo que es
definitivo es la cooperación que el mismo espíritu provee para que esto
suceda, pues es la voluntad del individuo la que define su propia
estabilidad.
En el libro “Los Mensajeros” de Andre Luiz, verificamos en uno de sus
capítulos como seres rescatados en un puesto de socorro muy cercano a la
esfera física se mantenían afinados a actividades de su ultima
encarnación, evadiendo la idea de la muerte permanecían reclamando
situaciones cotidianas de sus vida materiales, Andre luiz al ver esto
pregunto cual sería la ayuda para ellos, a lo que el orientador le
respondió explicándole que ellos se mantenían en esa situación a manera de
amnesia selectiva, pues habían bloqueado en sus mentes las acciones
contraproducentes que habían ejercitado durante su estadía en el plano
físico, tratando de evadir de esta forma las responsabilidades de las
cuales se habían hecho acreedores, estos espíritus actuaban de forma
inconsciente ante la amplitud de sus actos negativos, desviando su
pensamiento hacia un área mas segura que les evitara el tener que
compadecer ante sus debitos contraídos con la ley de Dios.
Luego, en otro capitulo mas adelante Andre y sus compañeros presenciaron
una actividad de auxilio en donde se intentaba ayudar a seres que luego de
desencarnar permanecían dormidos, multiplicidad de espíritus permanecían
apegados a la idea de que luego de la muerte no existía nada más, y de esa
forma permanecían desconectados de la realidad.
En estos términos podemos decir que la fijación mental es un proceso en
donde se vinculan las experiencias del espíritu y su posibilidad de
comprender lo que sucede, el temor a la muerte, el querer desviar sus
responsabilidades y compromisos, y sobre todo el sentimiento de culpa, son
algunos de los principales orígenes de estas condiciones mentales tan
contradictorias y profundas, por todo esto, el nivel de esclarecimiento
que alcanzamos en la vida física sobre la realidad espiritual y sobre las
leyes de Dios es fundamental para nuestro equilibrio psíquico, pudiendo
así mantenernos en los lineamientos del progreso y avanzando mas en la
iluminación de nuestros corazones no temiendo del pasado y si aprendiendo
de las experiencias que nos sirven de recordatorio sobre los errores que
no debemos cometer nuevamente, el poder soportar nuestro pasado es también
un signo de progreso, pues solo quienes están mas preparados pueden
afrontar su imperfección y seguir mejorando paulatinamente hacia la
perfección.
Por: Edann
Revista Espirita El Consolador |