El Pasado y El Presente


Durante el curso de nuestras existencias debemos afrontar un sinfín de situaciones y de aprendizajes que sirven de fundamento para la elaboración de nuestro futuro espiritual, muchos eventos persisten en nuestras mentes recordándonos momentos claves en que pudimos adelantar un poco en la senda del perfeccionamiento, otros hechos nos recuerdan tiempos difíciles y grandes errores de los cuales huimos o buscamos solución, pero es necesario poder evaluar a conciencia cada área de nuestras vidas con el fin de absorber los aprendizajes por los cuales hemos atravesado generando así un patrimonio real en nuestra experiencia a través de los siglos.
 

Para muchas de las criaturas encarnadas la recordación consciente de eventos pasados situados en existencias previas es muy difícil, algunos recurren a terapias regresivas practicadas por psicólogos de la nueva era en búsqueda de remembranzas o de pruebas sobre las vidas sucesivas y la reencarnación, en estos procesos en donde la ciencia no esta aun clara se han podido constatar muchas experiencias vividas por el individuo e incluso se han hecho tratamientos con el fin de solventar traumas causados en la niñez o en encarnaciones pasadas.

Este tipo de practicas han servido para que algunos científicos pudieran comprobar de alguna forma la pre-existencias del espíritu, la existencia propiamente dicha del espíritu, y sobre todo, ha podido verificar que el origen del pensamiento radica en la mente del espíritu y no en el cerebro material.

La presencia del pasado en nuestras vidas actúales se encuentra oculta por el velo de olvido que sirve de protección y de herramienta para la vida presente, el advenimiento del pasado puede ser para muchas personas un evento interesante, pero para otros el pasado no siempre resulta grato y puede generar perturbaciones psíquicas, de ahí que las investigaciones sobre las regresiones han mostrado también un lado muy complicado sobre los procesos de evolución y sobre la ley de reencarnación.

En el mundo espiritual existen tratamientos de regresión a pacientes que se encuentran en condiciones de perturbación profunda a causa de eventos relacionados con su ultima existencia, en esta técnica se utilizan métodos diferentes y sobre todo, fines diferentes, pues acá en la esfera física buscamos la recordación del pasado espiritual mas como un hecho frívolo que como una oportunidad de aprendizaje, en esta diferencia crucial los técnicos espirituales realizan las regresiones a eventos muy definidos del pasado del paciente llevándolo a la recuperación del equilibrio mental, obviando lo superfluo y concentrándose en lo meramente necesario.

En las sesiones mediumnicas de auxilio espiritual también se realizan estas regresiones con fines netamente terapéuticos, pues cuando se encuentran espíritus desencarnados en condiciones de fijación mental solo la recordación de su situación previa le permite reaccionar ante la realidad espiritual y así retornar a su estabilidad natural, estos procesos son llevados a cabo por los orientadores espirituales quienes conocen los detalles del caso y que pueden establecer el momento oportuno para el tratamiento psíquico y vibratorio.

 

El presente del espíritu encarnado es el resumen de sus vidas anteriores, nuestras inclinaciones, nuestra personalidad, nuestros gustos y conductas y hasta el lenguaje y las características físicas son relativamente el resultado de nuestras experiencias previas, si prestáramos mas atención a nuestras deficiencias y debilidades actuales podríamos prescindir de la regresión para saber cuales son los aspectos negativos de nuestra vida que hemos venido a depurar o a mejorar, preocupándonos mas por lo que somos que por lo que fuimos.

Hemos visto que en casos de animismo, de perturbación mental, de locura, de depresión y de suicidios, existe una influencia muy profunda del pasado espiritual en el presente de estos seres que han sucumbido a los mismos factores perturbadores de antes, la mantenencia inconsciente del espíritu sobre hechos pasados constituye un lastre pesado que los ata a existencias anteriores y que nos les deja avanzar en la presente encarnación, e incluso en la vida espiritual luego de su desencarnación sigue el pasado anclándolos a doloras reminiscencias que les hacen perder el contacto con la realidad.

El pasado es importante para poder avanzar, pero el presente es la oportunidad plena que recibimos de Dios para evolucionar, es pues en este instante de nuestras existencias que debemos aplicar el conocimiento adquirido y dirigir nuestra atención hacia los aspectos importantes de nuestra existencia actual, el futuro depende de lo que hagamos ahora, y lo que fuimos debería ser apenas la etapa superada de la cual aprendimos y que nos sirvió de trampolín para lo que somos ahora.


Por: Edgar Navarro
La revista el "El consolador"

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