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¿Cuál es el objetivo de las calamidades destructoras para la humanidad?
Para hacerla avanzar más rápido. ¿No hemos dicho que la destrucción es
necesaria para la renovación moral de los Espíritus, que logran en cada
existencia un nuevo grado de evolución? Es preciso ver el final para poder
apreciar los resultados. Ustedes juzgan desde su punto de vista personal y
las llaman calamidades debido al perjuicio que ocasionan, pero con
frecuencia son necesarias para impulsarlos más rápidamente a un estado
mejor y conseguir en pocos años lo que requeriría siglos. (744)
738. ¿No podría emplear la Divinidad otros medios diferentes a las
calamidades destructoras para lograr el progreso de la humanidad?
Sí, y los emplea todos los días, porque ha dado a cada uno los medios de
progresar a través del conocimiento del bien y del mal, es el hombre quien
no lo aprovecha. Hay que golpearlo en el orgullo para hacerle sentir que
es débil.
Pero en esas calamidades mueren tanto los hombres buenos como los malos,
¿es eso justo ?
Durante la vida el hombre lo relaciona todo con el cuerpo, pero después de
la muerte piensa de otra forma. Ya lo dijimos, la vida del cuerpo es poca
cosa, un siglo en la Tierra es un relámpago en la eternidad y los
sufrimientos que se prolongan por algunos meses o días, no son nada, esta
es una enseñanza que les servirá en el futuro. Los Espíritus, he aquí el
mundo real que preexiste y sobrevive a todo (85), son los hijos de Dios y
objeto de toda su atención, el cuerpo es el disfraz conque aparecen en el
mundo. En las grandes calamidades que diezman a los hombres sucede algo
parecido a lo que sucede en el ejército; durante la guerra ve sus
vestiduras usadas, desgarradas o perdidas, pero el general se preocupa más
por los soldados que por sus uniformes.
Pero los que mueren durante esas calamidades, ¿acaso no son víctimas?
Si considerarán la duración de la vida como lo que es, poca cosa con
relación al infinito, no le darían tanta importancia. Esas víctimas
tendrán en otra existencia una gran compensación por los sufrimientos que
sobrellevaron, si los saben soportar sin quejarse.
Que muramos como consecuencia de una calamidad u otra causa ordinaria,
es preciso que suceda cuando nos llegue la hora de partir. La única
diferencia consiste en que en las calamidades muere un número mayor a la
vez. Si pudiésemos colocarnos por encima de la humanidad con el
pensamiento y abarcarlo todo al mismo tiempo, esas calamidades tan
terribles parecerían flagelos pasajeros en el destino del mundo.
739. ¿Tienen alguna utilidad las calamidades destructoras desde el punto
de vista físico, a pesar de los daños que ocasiona?
Sí, algunas veces cambian el estado de una región, pero el bien que
resulta lo experimentarán las generaciones futuras.
740. ¿No serán las calamidades también pruebas morales para el hombre
enfrentándolo a las más duras necesidades?
Las calamidades son pruebas que le otorgan al hombre la oportunidad para
ejercitar la inteligencia, demostrar su paciencia y resignación a la
voluntad Divina, desplegando simultáneamente los sentimientos de
abnegación, desinterés y amor al prójimo, si no está dominado por el
egoísmo.
741. ¿Puede el hombre contrarrestar las calamidades que lo afligen?
Sí, en cierta forma, pero no como generalmente lo entiende. Muchas de esas
calamidades son consecuencia de la imprevisión, en la medida que adquiera
experiencia y conocimiento, puede evitarlas, si sabe buscar las causas.
Pero entre los males que afligen a la humanidad hay los que pertenecen a
los designios de la Providencia, sufriendo cada ser las consecuencias. A
éstos el hombre no puede oponerse, debe resignarse a la voluntad divina,
pero muchas veces los agrava por descuido.
Entre las calamidades destructoras naturales e independientes de la
voluntad del hombre, podemos colocar en primer lugar las epidemias, el
hambre, las inundaciones, las inclemencias del tiempo sobre los cultivos.
Pero, ¿acaso no ha encontrado el hombre en la ciencia, en los trabajos
manuales, en el mejoramiento de la agricultura, en la irrigación y
rotación de cultivos, en el estudio de las condiciones higiénicas, los
medios para neutralizar del todo o al menos atenuar esos desastres? ¿Acaso
antiguas comarcas asoladas por terribles calamidades no están preservadas
hoy día? ¿Qué no podrá hacer el hombre para el bienestar material cuando
sepa utilizar todos los recursos de la inteligencia? ¿Cuándo del cuidado
personal de trato sepa unir el sentimiento de la verdadera caridad para
con los semejantes? (707)
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