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1. Os ruego nos digáis ¿por qué los aportes que hacéis no se producen sino
en el sueño magnético del médium?
"Esto proviene de la naturaleza del médium; los hechos que yo produzco
cuando el mío está dormido, podría igualmente producirlos en el estado de
vigilia con otro médium."
2. ¿Por qué hacéis esperar tan largo tiempo el aporte de los objetos y por
qué excitáis la codicia del médium, irritando su deseo de obtener el
objeto prometido?
"Este tiempo me es necesario a fin de preparar los fluidos que sirven para
el aporte, en cuanto a la excitación, esto no es muchas veces sino para
divertir a las personas presentes y a la sonámbula."
Observación de Erasto. - El Espíritu que ha contestado no sabía
más; no se da cuenta del motivo de esta ansiedad que le aguijonéa
instintivamente sin comprender el efecto; cree divertir, mientras que en
realidad provoca sin pensarlo mayor emisión de fluido; ésta es la
consecuencia de la dificultad que presenta el fenómeno, dificultad siempre
más grande, cuando no es espontánea, sobre todo con ciertos médiums.
3. ¿La producción del fenómeno tiende a la naturaleza especial del médium
y podría producirse por otros médiums con más facilidad y prontitud?
"La producción tiende a la naturaleza especial del médium y no puede
producirse sino con naturalezas correspondientes; pera la prontitud, la
costumbre que adquirimos, correspondiendo a menudo con el mismo médium nos
es de gran utilidad."
4. La influencia de las personas presentes ¿contribuye en algo?
"Cuando hay incredulidad y oposición se nos puede molestar mucho; mejor
queremos hacer nuestras pruebas con creyentes y personas versadas en el
Espiritismo; pero no quiero decir por eso que la mala voluntad pueda
paralizarnos completamente."
5. ¿Dónde habéis ido a tomar las flores y los confites que habéis traído?
"En los jardines tomo las flores que me gustan."
6. ¿Y los confites? ¿El confitero se habrá apercibido de que les faltaban?
"Yo los tomo donde quiero; el confitero no lo ha notado porque he puesto
otros en su lugar."
7. Pero los anillos tienen un valor; ¿en dónde los habéis cogido? ¿Acaso
habéis causado algún daño al que se los habéis tomado?
"Las he tomado en parajes desconocidos para todos y de manera que nadie
pueda experimentar ningún perjuicio."
Observación de Erasto. - Creo que el hecho está explicado de una
manera insuficiente en razón de la capacidad del Espíritu que ha
respondido. Sí; puede haber en eso un mal real de causa, pero el Espíritu
no ha querido pasar por haber tomado alguna cosa. Un objeto no puede ser
reemplazado sino por un objeto idéntico, de la misma forma, del mismo
valor; por consecuencia; si un Espíritu tenía la facultad de sustituir un
objeto semejante a aquel que toma, no tendría razón para tomarlo, y
debería dar aquel que sirve para substituirlo.
8. ¿Es posible el traer flores de otro planeta?
"No, esto no me es posible."
(A. Erasto). ¿Otros Espíritus tendrían este poder?
"No, esto no es posible, en razón de la diferencia de los centros
ambientes."
9. ¿Podríais traer flores de otro hemisferio, de los trópicos, por
ejemplo?
"Desde el momento que esto esté sobre la Tierra, lo puedo.
10. Los objetos que habéis traído ¿podríais hacerlos desaparecer y
llevároslos?
"Del mismo modo que los he hecho venir puedo llevarlos por mi voluntad."
11. ¿La producción del fenómeno de los aportes os causa alguna dificultad,
algún embarazo?
"No nos causa ninguna dificultad, cuando tenemos el permiso; podría
causárnoslos muy grandes si quisiéramos producir estos efectos sin estar
autorizados para eso."
Observación de Erasto. - No quiere confesar su dificultad aunque
sea real, puesto que está forzado a hacer una operación, por decirlo así,
material.
12. ¿Cuales son las dificultades que encontráis?
"Ninguna otra sino malas disposiciones fluídicas que pueden sernos
contrarias."
13. ¿Cómo traéis el objeto? ¿lo cogéis con las manos?
"No; lo envolvemos en nosotros mismos."
Observación de Erasto. - No explica claramente su operación, porque
no envuelve el objeto con su propia personalidad; pero como su fluido
personal es dilatable, penetrable y expansible, combina una parte de este
fluido con una parte del fluido animalizado del médium, y en esta
combinación oculta y transporta el objeto causa del aporte. No está, pues,
en lo justo al decir que lo envuelve en si mismo.
14. ¿Aportaríais con la misma facilidad un objeto de de un peso
considerable, de 50 kilogramos, por ejemplo?
"El peso nada tiene que ver para nosotros; aportamos flores porque pueden
ser más agradables que un peso voluminoso."
Observación de Erasto. - Justamente: puede aportar 100 ó 200
kilogramos en objetos, porque el peso que existe para vosotros es nulo
para él, pero tampoco en esto se sabe dar cuenta de lo que pasa. La masa
de los fluidos combinados es proporcionada a la masa de los objetos; en
una palabra, la fuerza debe estar en razón de la resistencia; de donde se
sigue que si el Espíritu sólo aporta una flor o un objeto ligero es porque
muchas veces no encuentra en el médium o en sí mismo los elementos
necesarios para un esfuerzo más considerable.
15. ¿Hay algunas veces desapariciones de objetos cuya causa se ignora, y
que serían obra de los Espíritus?
"Esto acontece muy a menudo, más a menudo de lo que pensáis, y podría
remediarse rogando al Espíritu que vuelva a traer el objeto desaparecido."
Observación de Erasto. - Esto es verdad; pero algunas veces lo que
ha sido quitado es bien quitado; porque hay objetos que no vuelven a
encontrarse en casa, que frecuentemente se llevan muy lejos. Sin embargo,
como el sacar los objetos exige casi las mismas condiciones fluídicas que
los aportes no puede tener lugar sino con ayuda de médiums dotados de
facultades especiales; así es que cuando alguna cosa desaparece, hay más
probabilidad de que sea la consecuencia de vuestro aturdimiento que obra
de los Espíritus.
16. ¿Hay efectos que se miran como fenómenos naturales, y que se deben a
la acción de ciertos Espíritus?
"Vuestros días están llenos de estos hechos que no comprendéis, porque no
os habéis ocupado de ellos, pero con un poco de reflexión lo veríais
claramente."
Observación de Erasto. - No atribuyáis a los Espíritus lo que es la
obra de la Humanidad; pero creed en su influencia oculta constante, que
hace nacer alrededor de vosotros mil circunstancias, mil incidentes
necesarios para el cumplimiento de vuestros actos, de vuestra existencia.
17. Entre los objetos aportados ¿los hay que pueden ser fabricados por los
Espíritus, esto es, producidos espontáneamente por las modificaciones que
los Espíritus pueden hacer sufrir al fluido o al elemento universal?
"Para mí no, porque no tengo el permiso; sólo lo puede un Espíritu
elevado."
18. ¿Cómo habéis introducido el otro día estos objetos, puesto que la
habitación estaba cerrada?
"Los he hecho entrar conmigo envueltos, por decirlo así, en mí sustancia;
para vosotros esto no tiene más explicación."
19. ¿Cómo habéis hecho volver visibles estos objetos que eran invisibles
un instante antes?
"He quitado la materia que los envolvía."
Observación de Erasto. No es la materia propiamente dicha la que
los envuelve, sino un fluido tomado la mitad del periespíritu del médium,
la otra mitad del de el Espíritu que opera.
20. (A Erasto). ¿Un objeto puede ser aportado a un paraje perfectamente
cerrado, en una palabra, el Espíritu puede espiritualizar un objeto
material, de manera que pueda penetrar la materia?
"Esta cuestión es compleja. Para los objetos aportados, el Espíritu puede
hacerlos invisibles pero no penetrables; él no puede romper la agregación
de la materia, lo que sería la destrucción del objeto. Este objeto hecho
invisible puede traerlo cuando quiere y no desprenderse de él sino en el
momento conveniente para hacerle aparecer. En cuando a los objetos que
nosotros componemos, es otra cosa; como no introducimos sino los elementos
de la materia, y que estos elementos son esencialmente penetrables, que
nosotros mismos penetramos y atravesamos los cuerpos más condensados, con
tanta facilidad como los rayos solares atraviesan las vidrieras, podemos
perfectamente decir que hemos introducido el objeto en un pared por
cerrado que sea; pero es solamente en este caso."
Nota. - Véase más adelante la teoría de la formación espontánea de los
objetos, el cap. titulado "Laboratorio del mundo invisible"
Extraído del Libro de los Médiums
Allan Kardec
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