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Reconocida
en el mundo de las letras como una de las mejores escritoras poetisas de
finales del S. XIX. Sus referencias biográficas aparecen recogidas en
enciclopedias y trabajos como:
·-“Historia del feminismo en Andalucía”
·-Páginas de biografías de mujeres andaluzas.
·-“Historia del Espiritismo en España”.
·-“Historia del Periodismo Espiritista”
·-Filosofía.org.
Según la apreciación de Ethi Ghilbert, Amalia Domingo Soler, como
escritora perteneció a la generación del 98, de acuerdo a la designación
que Guillermo Díaz Plaja, dio a la generación de ilustres literatos y
tribunos que menciona en su Historia de la Literatura Española, de los que
dice: "Son autodidactas, batalladores, llevan a la prensa, a la tribuna y
al libro sus ideas y doctrinas”. Pero, por otro lado, basándonos en una
cita escrita por nuestro querido amigo Manolo Bernal Parodi, en el Boletín
Andalucía Espiritista nº 17 (Jul-Sept 2006), refiriéndose a esta
clasificación de Amalia entre los literatos de la Generación del 98,
concluimos, según palabras textuales, “…no debemos meter a Amalia en este
grupo, no porque no merezca tal distinción, sino porque Amalia trasciende
las características propias de tal elenco, aunque coincida en algunos
puntos. Cuando Azorín y Gabriel Maura inventaron en 1913 el nombre de
Generación de 98 para definir a un grupo de escritores, semejantes entre
sí por su edad, que inician sus obras en el último lustro del S.XIX,
Amalia había comenzado su obra cuarenta años antes, por lo que, desde el
punto de vista cronológico Amalia no pertenece a esta generación.
La visión de estos escritores de España circunscribiéndose en una Castilla
medieval idealizada, varía de la visión objetiva de la España que
trasciende sus fronteras presentada por Amalia. Y en cuanto a los
problemas espirituales que plantean estos escritores, Amalia está a enorme
distancia de ellos. El ciego concepto de la Inmortalidad del Hombre que
defiende Unamuno, considerado la figura cumbre de esta generación, basado
en la fe religiosa,…., para él no hay otra visión de lo trascendente que
lo que nos ofrece la religión…..” Concluye el asunto nuestro querido amigo
con la siguiente expresión: “Amalia no necesita que nadie le arrime la
luz, ya que brilla con luz propia”.
Volviendo con Ghilbert, comenta refiriéndose a Amalia; "Debemos lamentar
la injusticia, de que su nombre no figure aún en las antologías ni en la
historia de las letras castellanas donde le corresponde un lugar bien
merecido, pero no olvidemos, para explicarnos este silencio en torno al
nombre de Amalia, que con la restauración de la monarquía en España,
triunfaron y recuperaron, en gran parte, sus prerrogativas de oscurantismo
y venganza los elementos clericales, con los que Amalia sostuviera las más
brillantes y ardorosas de sus polémicas. No obstante su biografía aparece
en el Diccionario de Espasa Calpe, una de las enciclopedias más
importantes del mundo".
Su infancia
El 10 de noviembre de 1835 nació en Sevilla Amalia Domingo Soler, que no
llegó a conocer a su padre, separado de su madre. A los ocho días quedó
ciega, pero gracias al tratamiento de un modesto farmacéutico, a los tres
meses recuperó la vista, que sin embargo le quedaría muy delicada. Amalia
escribió sus primeras poesías a los diez años de edad, y a los 18 publicó
sus primeros versos. Cuando tenía veinticinco años desencarnó su madre.
Durante 3 meses perdió por completo la memoria. Los recursos de que su
madre disponía, prácticamente se agotaron en el tratamiento de su salud, y
las relaciones con sus familiares (parientes del padre) no eran de las
mejores. Amalia se dirigió a Madrid, con la esperanza de encontrar mejores
condiciones para vivir, con sus poesías y con un trabajo modesto.
Pero sus ojos fueron empeorando día a día, y los oculistas le confirmaron
que si no dejaba el trabajo de coser, no tardaría en quedar totalmente
ciega. Le recomendaron un doctor gracias a quién recuperó parte de la
visión perdida.
En cierta ocasión, conversando con su médico, Amalia se quejaba de su mala
suerte, y el médico, bromeando, le dijo: «Mire, sí creyésemos lo que dicen
unos locos que han inventado una nueva filosofía, todo esto que le ocurre
es por estar pagando alguna mala acción de su vida anterior.» Y, viendo lo
muy sorprendida y a la vez interesada que había quedado Amalia ante
aquellas palabras, le prometió traerle la propaganda que había recibido
sobre el particular. Así lo hizo en la siguiente visita, entregando a
Amalia el ejemplar de la revista El Criterio y, al ver nuevamente el gran
interés con que Amalia se ponía a leerlo, exclamó: «A ver si yo,
materialista y escéptico, seré el culpable de que haya otra espiritista.»
Tras haber buscado consuelo, sin encontrarlo, en religiones como la
Católica y la Protestante; Se despertó entonces en ella gran interés y el
afán de tener todas las revistas que se publicaban en España de
Espiritismo; para conseguirlo no halló mejor medio que enviar a cada una
de ellas una poesía.
El Criterio número 9, de 1872, publicó en portada el primer artículo de
Amalia, titulado «La Fe Espiritista». La acción de Amalia en favor del
Espiritismo ya no cesó. Tras un tiempo de haber estado participando en las
reuniones de la Sociedad Espiritista de Madrid, unos amigos de Barcelona
la invitan a trasladarse a la ciudad donde podrán hacerse cargo de ella y
prestarle su apoyo. Se traslada a Barcelona y participando de las
reuniones del grupo “la Buena Nueva”, comienza a transcribir los relatos
de los espíritus que allí se comunicaban, ejemplo la obra Te Perdono Las
Memorias del Padre Germán, a la que más adelante haremos referencia.
Amalia se consagró a la divulgación de las ideas progresistas y
reformadoras del Espiritismo frente al oscurantismo imperante de su
tiempo. Animada por su amigo Luís Llach, retó a duelo dialéctico a un
ilustre jerarca de la Iglesia Católica, el canónigo don Vicente Manterola.
A finales de 1877 decidió contestar un artículo que había salido en el
"Diario de Barcelona" titulado "El Mundo de los Espíritus" y que decía que
el Espiritismo era una monstruosidad. Amalia contestó publicando en la
"Gaceta de Cataluña" su primer trabajo y así siguió respondiendo a una
serie de artículos que se escribían en contra del Espiritismo...Se
encontraba Amalia en esa polémica cuando el editor espírita Juan Torrents
y su amigo Luis Llach la invitaron para que empezase a escribir un
periódico espiritista, escrito por mujeres y dedicado a ellas.
Publicándose el 22 de Mayo de 1879 el primer número donde escribió un
artículo titulado "La idea de Dios" y siendo denunciado y, condenado a 42
semanas de suspensión. El 12 de Junio salió otro periódico "El Eco de la
verdad" del cual se publicaron 26 números reapareciendo "La Luz del
porvenir" el 1 de Diciembre del mismo año. Siendo editado por ella los 20
años siguientes en que ella vivió.
En un torbellino de descontroladas sensaciones, iba del dolor al placer,
de la felicidad a la tristeza, pensando en la suerte que estaba reservada
a su querido Centro “La Buena Nueva” y al mismo tiempo experimentando el
placer de haber concluido, por fin, una vida tan intensamente marcada por
sufrimientos.
Estaba lista para partir, el 29 de abril de 1909.
Obras de Amalia Domingo Soler
Desde el año 1873 hasta 1903, Amalia había entregado a la prensa más de
2.000 producciones (como indica en el prólogo de su libro Ramos de
Violetas), las cuales fueron publicadas en periódicos de España y del
exterior, algunos de los cuales fueron: El Criterio y El Espiritismo, de
Madrid; La Gaceta de Cataluña, La Luz del Porvenir y la Revista de
Estudios Psicológicos, de Barcelona; La Revelación, de Alicante; El
Espiritismo, de Sevilla (esto dentro de España). Las Ilustraciones
Espiritas, de México; La Ley del Amor, de Mérida de Yucatán; La Revista
Espirita, de Montevideo; La Constancia, de Buenos Aires; los Anales del
Espiritismo, en Italia, (fuera de nuestro país).
Sus libros publicados fueron:
El Espiritismo refutando los errores del Catolicismo Romano; Recopilación
de 46 artículos que publicó Amalia en La Gaceta de Cataluña, rebatiendo
los discursos y artículos del canónigo don Vicente Manterola en contra del
Espiritismo.
Memorias del
Padre Germán. El espíritu del Padre Germán tuvo una decisiva
influencia en la vida de Amalia, en su última encarnación, fue un
sacerdote que vivió desterrado en una pequeña aldea y que destacó por su
labor de consolar a los humildes y los oprimidos, desenmascarando al mismo
tiempo a los hipócritas y a los falsos religiosos de la Iglesia.
Te perdono,
memorias de un espíritu que fueron publicadas en 1904 en los últimos
números de La Luz del Porvenir. Este libro contiene comunicaciones que
fueron recibidas en «La Buena Nueva» por el espíritu de Iris, el cual
relata varias de sus más interesantes encarnaciones, en las que se puede
observar el progreso paulatino del espíritu.
Ramos de
Violetas,
Ramos
de violeta II editado el 3 de julio de 1903 en dos tomos. Colección de
poesías y artículos espiritistas publicados en
La Luz
del Porvenir.
Sus Más
Hermosos Escritos, contiene relatos de la vida cotidiana analizados a
la luz del Espiritismo por Amalia.
Memorias de una mujer. Autobiografía de Amalia escrita en 1891, en dos
partes. La segunda parte fue dictada tres años después de su
desencarnación a la médium María, que colaboraba en el Círculo «La Buena
Nueva». Narra el prólogo y detalles de sus impresiones en la vida del más
allá. Se publicó el libro en 1913.
Hechos que
prueban. Contiene 41 relatos que prueban la Ley de Reencarnación, y
que fueron publicados en La Luz del Porvenir. Publicado en 1956.
Réplicas de
Amalia, publicado en 1960 por la editorial del Ateneo de Propaganda
Espiritista Allan Kardec, colección de ocho artículos polémicos
desglosados de El Espiritismo refutando los errores del Catolicismo
Romano, agotado desde hace muchísimo tiempo.
Cuentos Espiritistas. Vivencias de la propia autora que, a través de su
lenguaje sencillo y humano, nos conmueve al introducirnos en el corazón de
las verídicas historias que cuenta.
Las
Grandes Virtudes. Historias destinadas a los niños, que les hablan
sobre la modestia, la tolerancia, el amor, la caridad, la humildad, la
voluntad, la templanza…
Mas libro en
http://www.luzespiritual.org/biblioteca.htm
Actividad Social de Amalia:
Propulsora y defensora de los derechos de la mujer y de un Estado laico
acorde con las exigencias del progreso de la humanidad. Fue gran defensora
de la mujer incluso desde la tribuna, reivindicando la igualdad.
El mejor medio de que se sirve es su revista La Luz del Porvenir, creada
para ser escrita y leída por mujeres, aunque después ha sido una
publicación de tal repercusión, que dio la vuelta al mundo y hoy día
continúan recuperándose sus artículos. Vamos a recordarla tal como
el autor de los Grandes Iniciados y Santuarios de Oriente, el novelista,
poeta y autor dramático francés, Edouard Schuré (1841-1929), la
describiera: "Una mujer rebelde, un espíritu que pertenecía más al siglo
siguiente que al siglo en que vivió". Animaba a sus lectoras tal
como comprobamos en las siguientes citas:
“La mujer más pobre, la más abandonada, la que el infortunio convierte en
hoja seca que el viento arrastra a su capricho, puede llegar a ser grande
convirtiéndose en maestra de aquellos que saben menos que ella”
"Instruirse, moralizarse y engrandecerse es lo que necesita la mujer. Pues
la mujer de nuestros días se empequeñece, se contenta con poco”.
Amalia se lamenta de la falta de profundidad en los diálogos sostenidos
por la mayoría de las mujeres. "Hablan de ropas, comentan la vida ajena,
se quejan del servicio y de la caristia de la vida -se pregunta- ¿Son
solamente capaces de hablar a las otras mujeres? Nada de imaginación
activa, sentimientos desbordados, racionales que las eleven de la
marginalidad común. Son indolentes en instruirse. Adoran los esplendores
de la ciencia pero si las sustenta con el enorme numero de páginas de un
libro que les es ofrecido para que se documenten, las asombra”. Amalia
propone la necesidad de variar el sistema de la educación femenina, que es
apenas superficial, conforme las costumbres de la época. Reclama con
justicia que las humildes mujeres del pueblo, pobres víctimas de un
trabajo superior a sus fuerzas, adquieran en su infancia apenas las
nociones de enseñanza: Leer y escribir correctamente para que en sus raros
espacios de tiempo puedan entregarse a la lectura útil. Dice con palabras
textuales;
"Es preciso comenzar a regenerar al pueblo, iniciando la educación por las
mujeres. Para eso trabajamos. Nuestro lenguaje es simple, nunca tratamos
de hacerlo difícil. Nuestro objetivo no es ser alabada por los
intelectuales y sí entendida por nuestros necesitados y los carentes de
conocimientos nuevos. “Los luchadores del progreso universal no podemos
permitir el estacionamiento de la mujer”.
En los cementerios se planteaba un problema a la hora de los sepelios;
pues cuando se trataba de enterrar a librepensadores que habían
manifestado su deseo de ser sepultados sin rituales, los representantes de
la Iglesia no lo aceptaban e incluso prohibían el entierro. "La Luz
del Porvenir" se hizo eco de innumerables incidentes provocados por esta
actitud y se generó una revolucionaria novedad al crearse “la Sociedad
Humana de Entierros Civiles”, por iniciativa de
Miguel Vives y
Vives, cuyo objetivo era la celebración de entierros laicos y
económicos.
Cuando desencarnó Fernández Colavida, Amalia rompió con los
convencionalismos sociales, que prohibían a las mujeres acompañar al
féretro para ser sepultado; escribió una poesía y la leyó delante de la
tumba de su amigo. A la hora del entierro, sabedoras de que Amalia
integraría el cortejo, varias damas se unieron al grupo, tomando idéntica
deliberación. Junto al túmulo, Amalia leyó su poesía. Y un golpe más se
daba a los convencionalismos de la España católica, soberbia por la fuerza
de su clero, dispuesto a imponer su voluntad a cualquier precio.
Labor social a través del periódico:
En Murcia, afectando también Lorca, Orihuela y Almería se produjo una
inundación que redunda en horribles pérdidas para centenas de familias
humildes. El Eco levanta entre sus lectores una suscripción para
concurrir en la ayuda de aquellos desgraciados, añadiendo en la invitación
publicada en las páginas: "No sólo para las víctimas de Murcia, es también
para los trabajadores catalanes que hace mucho tiempo sufren la inundación
de la miseria... “
En el número 23 de El Eco de la Verdad, aparece una novedad, la creación
de un Montepío regional. Se forma con el "loable fin de mejorar la suerte
de los obreros españoles". Una especie de Asociación de Socorros mutuos.
No sólo dedicaba su atención a lo material que llegaba a su mesa de
trabajo. Amante extraordinaria de la libertad, se daba el deber de visitar
las cárceles, donde iba a llevar consuelo a los que los azares de la vida
habían enterrado en aquellos túmulos para vivos, como acostumbraba
llamarlos. “La cárcel de Barcelona, por ejemplo, no podía reunir
peores condiciones, la mayor parte jóvenes y llenos de vida, en la más
perjudicial disponibilidad, pues sólo trabajaba su imaginación, odiando
una sociedad estúpida que no sabe evitar el crimen y tampoco castigarlo.
La sociedad - Concluye Amalia en su pertinente comentario - reúne desde la
imbecilidad a la crueldad: destruye el cuerpo y desmoraliza el alma”
Acostumbraba a decir que si no fuese por la urgencia de la imprenta, sus
trabajos serían como "la tela de Penélope", o sea, se desharía por la
noche lo que fue hecho durante el día.
Colaboradores de la Luz del Porvenir:
Una larga lista de personas colaboraban más o menos en La Luz del
Porvenir. Pocos hombres, con honrosas excepciones, firmaban sus artículos.
"De la mujer para la mujer", era lo propuesto por Amalia. Joaquín Cepeda,
María Pujol, que de la Argentina le enviaban colaboración. Concha Seras
tiene a su cargo, en diversos números la exposición y comentario de los
principios doctrinarios para mayor comprensión de los textos básicos del
Espiritismo. Eugenia N. Estopa Fernández comienza a colaborar en La Luz a
sus 23 años. Hija de andaluces, nacida en Gibraltar el 19 de diciembre de
1859. Termina sus estudios y conoce varias lenguas, tiene cultivo musical
y ejecuta muy bien al piano. También diseña y pinta primorosamente,
perfeccionándose en el Museo de Bellas Artes de Sevilla; al mismo tiempo
se dedica a la literatura por la cual experimentó siempre una profunda y
decidida vocación.
En La Habana, trabajos suyos fueron incluidos en una Antología de poetas
andaluces contemporáneos. Sus poesías se distinguían por el
sentimentalismo que las inspiraba, destacándose las magnificas
interpretaciones que valorizaban las primeras páginas de La Luz con un
exhaustivo análisis e interpretación de los principios espiritas.
Obteniendo, entre otros muchos galardones, en 1899 la Palma de Plata en el
Concurso Internacional celebrado por la Academia Montreal de Tolouse
(Francia) Ocupó con mucho éxito la tribuna, como distinguida oradora.
Antonia Pagés, tras una vida llena de sufrimientos y la pérdida de su
hijo, conoce el Espiritismo gracias a su amistad con Fernández Colavida.
Amalia Torres de Maresma retrata particularmente un problema que la
Barcelona pujante e industrial de aquellos tiempos ofrecía material
excelente a las páginas de La Luz: la mujer trabajadora. Antonia Amat de
Torres a su vez discute los conceptos de las religiones universales y las
vuelve fáciles a la comprensión por una enseñanza sintética y clara, sobre
todo liberal y amplio. Concha Geras a su vez, era otra colaboradora con un
alma entusiasta que soñaba con el amor universal y que, en todas sus
conversaciones o artículos, demuestra su generosa inspiración. BELÉN
SÁRRAGA de Ferrero es la directora de una escuelita laica de niños, que
lleva el nombre de Sócrates. Rosario de Acuña e Isabel Peña son dos
altas figuras que dieron buena parte del gran prestigio de que disfrutaba
las páginas de La luz. Rosario de Acuña, libre pensadora, independiente,
se califica a sí misma de la siguiente manera: "Una mujer que siente y
piensa, que medita y habla, que busca y pregunta, que vive y cree, que
duda y ama, que lucha y espera. Tiene fe en lo Absoluto, en lo Infinito,
en lo Eterno, aunque no desee afiliarse a ninguna secta u organización
definida. Cree que debe ser demolido "el último bastón de la muralla hasta
el último fundamento" para crearse una nueva sociedad.
Cuando los sectores teológicos la llamaron Materialista y las legiones
fisiológicas o naturalistas le dicen Espiritualista, ella responde:
“Librepensadora que respeta integralmente el pensamiento ajeno, siempre a
favor de la gran corriente de la vida que lleva por nombre este lema
indestructible: Ama a tus semejantes".
Mujer de una cultura extraordinaria, intrépida, fuerte, desafía los más
crueles embates ideológicos y se pone al frente de su tarea ocupando las
páginas de célebres periódicos vehículos del libre pensamiento, encarando
con valentía el problema de la redención de la mujer, contra los
convencionalismos que la prenden a tantas injusticias y a tantos
desniveles conceptuales.
La Luz del Porvenir, más allá de la alta categoría del elenco de
escritoras que hemos enumerado, cuenta en su cuerpo de colaboradoras con
mujeres extraordinarias, todas las plumas puestas al servicio de ese
órgano de combate, corresponden a temperamentos equilibrados, pues no se
necesita de poco coraje para enfrentar el sector religioso de un lado y,
el convencionalismo de otro, los cuales condenaban a la mujer que tuviese
dudas, calificándolas de Marisabidillas o de nihilistas intolerables.
Extraído de la revista Espiritismo Cultural |