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La Alimentación de los Espíritus |
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Hay un consenso en las informaciones de los amigos espirituales en lo que
atañe a este asunto. Aunque en esencia espiritual no tenga forma, pues es
el principio inteligente, los espíritus de mediana evolución o sea
aquellos relacionados a nuestro planeta, poseen un cuerpo espiritual
anatómicamente definido y con fisiología propia. En los “planos” espirituales tenemos noticias por numerosos médiums fiables, como Chico Xavier, Divaldo Franco, etc, de la organización de comunidades sociales que los espíritus constituyen, a veces semejante a las terrestres. Aun ateniéndonos al criterio Kardecista de valorar un concepto apenas cuando hubiera multitud de fuentes serias, confirmándolo, nos referiremos al cuerpo espiritual y su alimentación. La energía cósmica que llena el universo, (“fluido cósmico”) es la materia prima que bajo el comando mental de los espíritus es utilizada para la constitución de los objetos por ellos manipulados. Ved en “El libro de los médiums” capítulo “del Laboratorio del Mundo Invisible”. El cuerpo de los espíritus, ya mencionado hasta por el apóstol Pablo y conocido en las diferentes religiones o doctrinas, como periespíritu, cuerpo astral, psicosoma y más de 100 sinónimos, es constituido de un tipo de materia derivada de la energía cósmica universal (“Fluido cósmico universal”). El cuerpo espiritual se presenta moldeable conforme las emanaciones mentales del espíritu. Cada espíritu presenta su periespíritu o cuerpo espiritual como aspecto correspondiente a la elevación intelecto-moral. Su estado psíquico va a determinar la sutilidad de su cuerpo. Conforme se tiene noticia a través de numerosos autores espirituales, el cuerpo espiritual se presenta estructurado por aparatos o sistemas que se constituyen de órganos; estos órganos están formados por tejidos que , a su vez, son constituidos por células. Hay inclusive patologías celulares tratadas en hospitales de la espiritualidad. El llamado mundo espiritual es (en nuestro nivel) un mundo material de otra dimensión. Las células del cuerpo espiritual, en un nivel más detallado, son formadas por moléculas que se constituyen de átomos. Los átomos del periespíritu están formados por elementos químicos nuestros conocidos, más allá de otros desconocidos del hombre encarnado. En las obras de
Gustave Geley como de Jorge Andréa hay referencias más específicas.
Para no alargar estas consideraciones preliminares, diríamos que el cuerpo
de los espíritus está compuesto de unidades estructurales que presentan
una vibración constante. Sabemos por los más elementales principios de la
física, que todo cuerpo en movimiento (vibración) en el universo gasta
energía, luego necesita reponerla lo que equivale a alimentarse. Dr. Ricardo Di Bernardi João Cabral |
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