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La
evolución humana se ha visto emerger en diversos campos de apreciación, el
campo biológico ha sido sumamente investigado y contemplado por los
científicos, la evolución del pensamiento y de la lógica es también de
gran interés para los investigadores, que buscan de alguna forma demostrar
el origen genético de las características mentales y cerebrales del ser
humano.
Pero existe un área en donde poco se ha investigado pero que no ha pasado
desapercibida, y es justamente el estudio sobre la evolución espiritual la
que nos presenta la frontera menos explorada de la constitución humana y
de la forma en que ésta representa el hecho mas fundamental que
transciende incluso las teorías evolutivas del cuerpo y de la mente.
Supeditados al espíritu, el cuerpo y la mente, son apenas parte
fundamental del todo que representa al ser encarnado, la ciencia
ciertamente refuta la existencia del alma o del espíritu por carecer de
métodos de comprobación directa que arroje resultados concluyentes y
ponderables para el entendimiento del hombre, pero esto no implica de
forma definitiva que el espíritu no exista y que no hayan forma de
comprobación asertiva que exponga finalmente la realidad.
Las actitudes y pensamientos son expresiones de la evolución espiritual,
la psiquis del hombre moderno es el compendio de milenios de avances en el
campo evolutivo, y su centro de control esta ubicado en el espíritu y no
en el cuerpo material, y mucho menos en el cerebro físico, lugar en donde
insisten en localizar la fuente de todas estas capacidades demostradas por
el hombre.
Lo que se encuentra fuera de la comprensión científica es el hecho de que
en el área cerebral, mas allá de la capacidad escudriñadora de los
censores tecnológicos creados por el hombre, se ubica la sede de la mente,
es decir, la sede del espíritu encarnado, localización esta que le permite
un vínculo directo con el rector maestro de todo lo que corresponde al
organismo físico, siendo mediante el periespíritu que se logra dicha
sincronía permitiendo que el espíritu obre sobre el medio ambiente por
medio de su vehículo material.
La moral, el buen juicio, las maneras e inclinaciones, la conducta y la
expresión verbal, la inteligencia y los vicios mentales, son apenas
aspectos que representan el compendio evolutivo de espíritu, es mediante
el aprendizaje continuo que el ser va adquiriendo la posibilidad de
expresar su condición moral y su intelectualidad, verificándose en la vida
material solo una porción de ésta evolución, pues todo esta definido por
las necesidades de cada ser en cuanto a su encarnación presente.
Esto quiere decir que no todos podemos expresar abiertamente nuestra
situación evolutiva, pues el organismo físico sirve también como filtro y
como reductor de ciertas áreas en la condición espiritual, llevándolo
hacia el cumplimiento de sus compromisos y requerimientos que le ayudaran
a avanzar en otros sectores de su existencia eterna.
Por esta razón el idiota no puede ser determinado como un espíritu
inferior, pues este ser pudo haber solicitado ese estado orgánico para así
aprender y depurar algunos aspectos conflictivos en su estado espiritual,
así como también no podemos determinar que un ganador del premio Nóbel sea
de plano un espíritu avanzado, pues su condición intelectual no refleja de
forma definitiva su condición moral, siendo esta ultima el verdadero
medidor del progreso espiritual.
Es así pues, que las conductas, que los pensamientos y las actitudes son
reflejos de la evolución, pero no son de por sí cánones válidos para
dictar sentencia sobre el verdadero nivel de progreso alcanzado por
espíritu, he aquí que cabe resaltar el hecho de que el evitar generar
juicios adelantados puede asegurarnos caer en el error de la crítica sin
sentido, comprendamos y toleremos la situación de cada ser en el planeta,
y así estaremos en el camino correcto de amor fraterno.
por: Edann
"El consolador" |