Luz Espiritual – Página 8 – Doctrina Espirita Allan Kardec

Simientes

Aquel hombre temerario se dispuso a realizar portentosa hazaña: Medir la circunferencia de la Tierra, por el Ecuador. Obviamente, impracticable usar una cinta métrica. Y no contaba con conocimientos científicos avanzados, ni aparatos sofisticados o cualquier otro recurso tecnológico. No obstante, consiguió, con relativa facilidad, realizar la proeza.

En pleno solsticio de verano, en la ciudad de Alejandría, comprobó que al medio día el Sol estaba en lo más alto. Un mástil de algunos metros de altura, no proyectaba ninguna sombra. En aquel horario, en la ciudad de Siena, que está en el mismo meridiano, constató que el Sol estaba ligeramente perpendicular. El mástil proyectaba una sombra correspondiente al pequeño desvío: nueve grados. A partir de ahí, con la elemental regla de tres, mató la charada. Seguir leyendo “Simientes”

¡Salvación!

Pensando estaba en mi amiga Clotilde, cuando ésta entró en mi aposento pálida y triste, envuelta en negros crespones.

-¿Por quién llevas luto?, -le pregunté afanosa.

-Por mi padre político.

-Pues, mucho lo debes haber sentido, porque te encuentro pálida y marchita, se ven en tu semblante las huellas del dolor. Seguir leyendo “¡Salvación!”

La cura propia

“Predicando el Evangelio del Reino y curando todas las enfermedades” (Mateo, 9:35.)

Cura la catarata y la conjuntivitis, pero corrige la visión espiritual de tus ojos.

Defiéndete contra la sordera; entretanto rectifica tu modo de escuchar las voces y solicitaciones variadas que te buscan.

Medica la arritmia y la disnea; con todo no entregues el corazón a la impulsividad arrasadora. Seguir leyendo “La cura propia”

Hijos Ingratos

La ingratitud, llaga pestilente que un día ha de desaparecer de la Tierra, tiene sus inicios en el egoísmo, que es el remanente más vil de la naturaleza animal, lamentablemente persistiendo en la Humanidad.

La ingratitud bajo cualquier forma considerada expresa el primitivismo espiritual de quien la carga, produciendo incoercible malestar donde se presenta.

El ingrato, esto es, aquel que retribuye el bien por el mal, la generosidad por la avaricia, la simpatía por la aversión, la aceptación por la repulsa, la bondad por la soberbia es siempre un atormentado que esparce insatisfacción, martirizando a cuantos lo acogen y socorren. Seguir leyendo “Hijos Ingratos”

El valor del pensamiento recto

El pensamiento es una forma de energía de emisión continua, que fluye del alma, a través del cerebro. Es elaborado sin esfuerzo, como expresión natural del alma, y se propaga a través del fluido cósmico universal, pudiendo alcanzar distancias considerables en pocos segundos, diferente de lo que ocurre con el sonido que se propaga a través del aire, a una velocidad de 340 m/s, alcanzando una distancia limitada. Seguir leyendo “El valor del pensamiento recto”

Vida y valores (La parentela)

Cuando abrimos las páginas evangélicas, nos deparamos con Jesús Cristo en un momento muy peculiar, de entre los momentos peculiares de su vida. Me quiero referir a aquel en el cual algunos amigos llegaron para anunciarle que allá afuera estaban su madre y sus hermanos llamándolo. Jesús Cristo se dirigió al mensajero y respondió: ¿Quién es mi padre, quien es mi madre, quien son mis hermanos? Mi padre, mi madre, mis hermanos, son todos aquellos que cumplen la voluntad de mi Padre Celestial. Seguir leyendo “Vida y valores (La parentela)”

Los infortunios ocultos

4. En las grandes calamidades, la caridad se conmueve y se ven generosos rasgos para reparar los desastres; pero al lado de esos desastres generales, millares de desastres particulares hay que pasan desapercibidos, como personas que yacen sobre inmundicias sin quejarse. Estos son aquellos infortunios prudentes y ocultos que la verdadera generosidad sabe descubrir sin esperar que vengan a pedir asistencia. Seguir leyendo “Los infortunios ocultos”

Hijo deficiente

La decepción pasó a serte un hierro en brasas, dilacerando sin cesar tus sentimientos. Todos los planes quedaron desechos, cuando esperabas atesorar felicidad y victoria.

En el pasar de los días, desde las primeras señales, anhelaste por un ser querido que llegaría a tus brazos con los laureles y la predestinación de la grandeza con relación al futuro.

El pequeño príncipe debería traer en el cuerpo, en la mente, en la vida, las características de la raza pura, grandioso en el porte, lúcido en la inteligencia, triunfador en las realizaciones. Seguir leyendo “Hijo deficiente”

La calma

La calma en el mundo civilizado como hoy lo vemos, aparentemente, parece difícil que en los días actuales los encarnados no lo tengan presente. La calma es una actitud muy importante y necesaria, pues con esa calma uno pasaría la existencia con paz en su alma y eso es muy importante, pues es una manera de que los pensamientos de carácter primario como el odio, la envidia y tantas otras enfermedades del alma se desvanezcan, pues todo lo que os pasa, todo absolutamente es por una razón y aunque no lo veáis así os puedo asegurar que es por vuestro bien y adelanto. Seguir leyendo “La calma”

Rechinar los dientes

Durante la conferencia en el Centro Espirita, en una remota cuidad, el expositor notó que la gente unida a la institución no tenía dientes, todos desdentados. Ciertamente algún problema relacionado con la mala calidad de vida, ya sea del agua, la alimentación, cepillado, falta de flúor, hereditario…. Al final, en conversa con uno de los dirigentes, pregunto:

-Disculpe la curiosidad,pero ¿porque la gente aquí no tienen dientes?

-Los extrajimos todos. Seguir leyendo “Rechinar los dientes”

Deberes de los Hijos

Toda la gratitud al menos recompensará la fortuna de la oportunidad disfrutada a través del renacimiento carnal.

El cariño y respeto continuos no representarán ofrenda compatible con la amorosa asistencia recibida desde antes de la cuna.

La delicadeza y el afecto no corresponderán a la grandeza de los gestos de sacrificio y de abnegación largamente recibidos… Seguir leyendo “Deberes de los Hijos”

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