Vida y valores (Valorice su vida: violencia cotidiana)

slide-raul-03-2014Es curioso notar cómo nos aterra las noticias que los medios proyectan en torno a la violencia. En todas partes las noticias de los crímenes, de las guerras nos causan verdadero estupor. Es muy común que las personas registren todo esto con una cierta dosis de angustia, como si el mundo estuviese de mal en peor. Y cuando pensamos en esas cuestiones de la violencia, que la televisión muestra, que las emisoras de radio, que los periódicos escritos presentan, cuando pensamos en esa violencia que está en las películas, en las telenovelas, que está en todas partes de la sociedad, sentimos una angustia muy grande en el corazón. Al final de cuentas, ¿Qué mundo es este? ¿En qué mundo estamos viviendo?

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El burro de carga

burrodecarga4En el tiempo en que no había automóviles, en la cochera de un famoso palacio real, un burro de carga curtía inmensa amargura, en vista de los chistes y remoquetes de los compañeros de establo.

Viéndole el pelo maltratado, las profundas cicatrices en el lomo y la cabeza triste y húmeda, se le aproximó un hermoso caballo árabe, que se hiciera merecedor de muchos premios, y le dijo, orgulloso:

– ¡Triste suerte la que recibiste! ¿No envidias mi posición en las carreras? ¡Soy acariciado por las manos de las princesas y elogiado por la palabra de los reyes!

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Como debe portarse el espiritista

Vives_miguel¿Como debe portarse el espiritista en los sufrimientos y dolores de la vida.? Sabemos los espiritistas que la tierra es lugar de expiación y de dolor como sabemos también que el dolor purifica, depura y eleva, y sabemos más y es que el dolor es uno de los medios que nos hace progresar más rápidamente. ¿Cómo, pues, debemos tomar los dolores y sufrimientos físicos en la vida?

Con calma, con resignación y hasta con alegría, recordando siempre que el dolor es el camino más rápido para elevarnos a regiones más altas, y el más seguro para apartarnos de las veleidades humanas. Hemos visto espiritistas que han sufrido, no sólo con resignación, sino con alegría, porque si bien en los momentos del paroxismo del dolor los he visto quietos y serios y a veces algo fatigados, cosa muy natural, pero, pasado el paroxismo, los he visto relativamente tranquilos y alegres, y cuando sus enfermedades se lo han permitido, han sido expansivos y muy dispuestos a ensalzar la justicia de Dios. De éstos he visto pocos; pero los que han desencarnado y hemos podido saber de ellos, siempre han demostrado un estado muy feliz en el mundo espiritual, estando muy satisfechos de la calma y serenidad con que supieron sufrir lo dolores de la existencia material.

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La transformación del instinto

instintoHay diferencia entre instinto e inteligencia, y estas dos condiciones humanas es entrecruzan tan sutilmente que se tornan imperceptibles. Ellas interactúan, sin que el hombre pueda distinguir, en muchas ocasiones, cuando una termina y da lugar a la otra.

Según El libro de los Espíritus, la pregunta 73, “(…) el instinto constituye una inteligencia no racional, y mediante él todos los seres proveen a sus necesidades.”

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José Herculano Pires

J.herculano_piresJ. Herculano Pires nació el 25 de septiembre de 1914 en la antigua Provincia do Río Novo, hoy llamada Provincia de Avaré, Zona Sorocabana; y desencarnó el 9 de marzo de 1979 en Sáo Paulo.

Era hijo del farmacéutico José Pires Correa y de la pianista Bonina Amarai Simonetti Pires.

Hizo sus primeros estudios en Avaré, Itai y Cerqueira César. Su vocación literaria se reveló desde que comenzó a escribir. A los nueve años compuso su primer soneto, un decasílabo sobre el Lago Sáo Joáo, de su ciudad natal. A los 16 años publicó su primer libro, Sueños azules (cuentos), y a los 18 su segundo libro, Corazón (poemas libres y sonetos).

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El sentido y el propósito son esenciales

paulo-coelho-ayudarLa felicidad puede alcanzarse prácticamente bajo cualquier circunstancia, siempre y cuando creamos que nuestra vida tiene sentido y propósito. Fue también Viktor Frankl quien por primera vez puso el acento en este hecho fundamental.

Como prisionero del campo de concentración observó, de la manera más dura posible, que la gente necesita un propósito para mantener su voluntad de vivir, y lo aplicó sobre sí mismo cambiando muchas veces la mitad del poco pan que recibía por una sábana rota donde seguir con sus anotaciones sobre la investigación. Ése era su propósito, el mismo que —según él— lo mantuvo vivo.

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Jesús de Nazareth

scan0012Sabiendo que deseabais conocer cuanto voy a narrar, existiendo en nuestros tiempos un hombre, el cual vive actualmente de grandes virtudes, llamado Jesús, que por el pueblo es considerado un profeta de verdad y sus discípulos dicen que es hijo de Dios, creador del cielo y de la tierra y de todas las cosas que en ella se encuentran y que en ella hallan estado; en verdad, ¡OH! Cesar, cada día se oyen cosas maravillosas de este Jesús: resucita los muertos, cura los enfermos, en una sola palabra: es un hombre de justa estatura y es muy bello en el aspecto, y hay tanta majestad en su rostro, que aquellos que lo ven se sienten forzados a amarlo o temerlo.

Tiene los cabellos del color de la almendra bien madura, distendidos hasta las orejas, y de las orejas hasta la espalda, son del color de la tierra, empero, más relucientes. Tiene en el medio de su frente, una línea separando los cabellos, en la forma que usan los nazarenos, y su rostro es lleno, el aspecto es muy sereno, sin ninguna arruga o mancha que pueda verse en su faz, de un color moderado; la nariz y la boca son perfectas. La barba es espesa, pero semejante a los cabellos, no muy larga, separada al medio, su mirar es muy afectuoso y grave; tiene los ojos expresivos y claros, lo que sorprenden es que resplandece en su rostro como los rayos de sol, no obstante, nadie puede mirar fijo su semblante, porque cuando fulguran, atemorizan, y cuando se suavizan, hacen llorar; se hace amar y es alegre pero con gravedad.

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