Vida y valores (Somos dioses)

slide-raul-03-2014Poca gente en el mundo tiene conciencia de su realidad espiritual. Mucha gente imagina que venimos del polvo y que al polvo volveremos. Se dice que esa es una expresión bíblica, en función de la leyenda de Adán y Eva teniendo establecido que fuimos hechos de barro.

Entonces se dice que somos barro y al barro volveremos. Es una alegoría, sin duda, para hablarnos del cuerpo físico, del cuerpo biológico, de todo cuanto tiene origen en el propio planeta. Perfectamente válido, pero profundamente poético.

En realidad, somos Espíritus, somos seres espirituales, creados por Dios, un día, simples, ignorantes, sin virtudes, sin sabiduría y que poco a poco estamos marchando para el encuentro de la felicidad que anhelamos. Jesús Cristo nos llamo la atención, conforme leemos en los textos del Evangelista Juan, 10:34: ¿Ya no tienes oído que vosotros sois dieses? Esa pregunta de Cristo es enigmática, es intensa porque… ¿nosotros somos dioses? Si, somos dioses. No somos dioses competidores de Dios Creador, de Demiurgo, de Sempiterno, no somos dioses con D mayúscula, somos dioses con d minúscula. Luego, somos Espíritus.

Leer másVida y valores (Somos dioses)

En las luchas políticas

andreSituar en posición clara y definida las aspiraciones sociales y los ideales espírita-cristianos, sin confundir los intereses del césar con los deberes para con El Señor. Solo el Espíritu posee eternidad.

Distanciarse del partidismo extremista. Pasión descontrolada, sombras que rondan.

En ninguna oportunidad trasformar la tribuna espírita en vehículo de propaganda política, aun cuando fuese con sutilezas conmovedoras en nombre de la caridad.

El desvirtuamiento favorece el dominio del mal.

Leer másEn las luchas políticas

¡Ten paciencia, hijo mío!

chicoCuando Doña María João de Deus desencarno, el 29 de septiembre de 1915, Chico Xavier, uno de sus nueve hijos, fue entregado a los cuidados de Doña Rita de Cássia, vieja amiga y madrina del niño.

Doña Rita, pues, era obsediada y, por cualquier futilidad, se descontrolaba irritada. Así es que Chico paso a soportar, por día, varias zurras de varas de membrillo, recibiendo, aun, pinchazos con el tenedor en el vientre, porque la neurasténica y perversa señora invento ese extraño proceso de torturar. El jovencito lloraba mucho, permaneciendo horas y horas, con los tenedores colgados en la carne sangrienta y corría para el patio, a fin de desahogarse y, porque la madrina repetía, nerviosa:

Leer más¡Ten paciencia, hijo mío!

Reencuentro

bezerra_meneses… en verdad, nos encontramos en la oración, como quien se ve en un punto determinado de acción en que vuestras ansiedades nos interpelan los buenos deseos. ¡Cómo nos sería grata la posibilidad de satisfaceros a todos, en vuestros requerimientos afectivos!

… madres que buscáis los hijos que la muerte os arrebató al cariño, padres que esperáis por respuestas al propio dolor los mensajes de los entes queridos que os antecedieran en la Vida Mayor; esposas que la nostalgia marca, al fuego de lágrimas, intentando mitigar su propio sufrimiento con las palabras de los compañeros traídos a la Espiritualidad cuando más necesitaban vivir y amigos que suplicáis el verbo de amores aparentemente desaparecidos en la vorágine de las grandes transformaciones!.

Leer másReencuentro

El orgullo

kardecDisertación moral dictada por san Luis a la señorita Ermance Dufaux. (19 y 26 de enero de 1858)

I

Un soberbio poseía algunos acres de buena tierra; estaba envanecido con las pesadas espigas que cubrían su campo, y sólo tenía una mirada de desdén para con el campo estéril del humilde. Éste se levantaba con el canto del gallo y pasaba todo el día curvado sobre el suelo ingrato; recogía pacientemente las piedras y las arrojaba al borde del camino; removía profundamente la tierra y extirpaba penosamente las zarzas que la cubrían.

Leer másEl orgullo

Vigilancia

jose-martins-peralva“Ceñidos estén vuestros cuerpos y encendidas las candelas.”

Las condiciones en que despertaremos, en la espiritualidad, luego de la muerte corporal, depende, efectiva e inocultablemente, de nuestro estado evolutivo. Del rumbo que hubiéramos impreso a nuestros pasos. Del esfuerzo Evangélico emprendido. De la manera en que hayamos sabido emplear el tiempo. El Espiritismo teje, sobre este asunto, oportunas y valiosas consideraciones, aclarando así, el pensamiento del Maestro.

La situación del hombre, luego de la desencarnación, suscita el interés para los primeros instantes de la vida en la esfera subjetiva. En sí mismo el despertar, como fenómeno asombroso, es extraño, y sorprendentemente inesperado. La recuperación gradual de la memoria, en el periespíritu, con el consecuente recuerdo de sucesos que podrán darnos paz o desasosiego. El reencuentro con amigos y adversarios, en planos determinados por nuestro peso específico.

Leer másVigilancia

Lo que debe ser el espiritista ante la humanidad

MIGUEL1Dice el Señor: Vosotros sois la sal del mundo; si la sal pierde su sabor, ¿con que será salado? Que es como si dijera: Vosotros sois la luz del mundo; si la luz pierde su claridad, ¿minará? Todo espiritista que haya hecho profesión pública de sus creencias no debe olvidar nunca por donde pasa, a dónde va, y allí donde frecuenta; se nos observa y se nos estudia, para ver cómo obramos los espiritistas, ya que saben que nuestra manera de pensar es muy distinta de la de los que no profesan nuestras ideas.

De modo que debemos tener muy presente aquellas palabras de un gran espíritu: Prudencia en el pensar, prudencia en el hablar, prudencia en el obrar, porque, si olvidamos las reglas que el Espiritismo nos prescribe y que algunas de ellas están anotadas en los artículos anteriores, podemos caer en ridículo, por no estar nuestros actos ajustados a la moral que el mundo espera de nosotros, cuya moral, cuando es bien practicada, es el mejor medio de propagar y ensalzar nuestros principios. De manera, que una actitud correcta y llena de dulzura, es de una atracción poderosa y podemos atraernos con ella las simpatías de muchos y hacernos agradables por nuestro trato.

Leer másLo que debe ser el espiritista ante la humanidad

El arma infalible

XavierCierto día, un hombre insubordinado creó un poderoso y largo pensamiento de odio, lo colocó en una carta ruda y malcriada, y lo mandó al jefe del taller del que fuera despedido. El pensamiento estaba basado en la forma de amenazas crueles. Y cuando el director del servicio leyó las frases ingratas con las que se expresaba, las acogió, desprevenidamente, en su propio corazón, y se puso furioso sin saber por qué.

Encontró, de inmediato, al subdirector del taller, y con el pretexto de encontrar una pequeña pieza quebrada, dirigió sobre él la bomba mental que traía consigo. Fue la vez del subdirector tornarse neurasténico, sin dar motivo. Guardó la proyección maléfica en el sentimiento, permaneció enfadado varias horas, y en el instante del almuerzo, en vez de alimentarse, descargó en la esposa el peligroso dardo intangible. Tan solo por ver un zapato mal engrasado, profirió decenas de palabras feas; se sintió aliviado y la mujer pasó a guardar en el pecho la odiosa vibración, en forma de cólera inexplicable.

Leer másEl arma infalible

Mensaje para el mañana

silencioQuien observa esos seres frágiles que abren sus ojitos curiosos para el escenario del mundo, pronto se da cuenta de cómo ellos dependen de los adultos. Bebés, pequeñitos, con el aroma de la inocencia aureolando sus acciones, andan por la Tierra en busca de cariño. Parecen aves sin plumas, tal es su delicadeza y fragilidad. A veces los vemos poniendo sus pequeñas manos en las piernas de los adultos, tocando suavemente con sus deditos pequeños, alzando sus bracitos al decir sin palabras: ¡Quiero brazos!

Los niños expresan así su deseo de ser llevados. Deseo que a veces es rechazado con expresiones groseras como: No te llevo en brazos, no. ¡Vas a andar! Has querido venir conmigo, ahora anda. De lo contrario, podrías haberte quedado en casa. Esto cae sobre la cabecita del niño como una bomba. No se dan cuenta, los que así actúan, que el pequeño tiene menos resistencia. Dirán que el niño salta, corre y juega todo el día, que, si tiene energía para los juegos, también deberá tenerla para andar.

Leer másMensaje para el mañana