¿Emociones verdaderas?

Cuentan que, en China, un hombre ya anciano decidió regresar al lugar donde había nacido y del que salió siendo muy joven. En el camino se unió a un grupo de viajeros que seguían la misma ruta y les explicó su deseo de volver a la tierra que lo vio nacer. Después de varias monótonas jornadas, aquellos hombres decidieron divertirse a costa del viejo.

-Mira, anciano, estamos llegando a la tierra de tus antepasados, esas montañas que vemos las contemplaron tus ojos cuando eras niño.

El viejo, a pesar de no recordar nada, se sintió dichoso de ver aquellas cumbres. Horas después llegaron a unas casas en ruinas.

-Mira, anciano, seguro que entre estas piedras jugaste en tu infancia. Seguir leyendo “¿Emociones verdaderas?”

Vida y Valores (Educación religiosa de los hijos)

No siempre observamos que nuestros hijos son seres espirituales. Nuestros hijos son Espíritus. No importa cuál sea nuestra creencia, no importa si no tenemos creencia religiosa, el hecho es que nuestros hijos son los hijos de Dios, prestados a nuestros cuidados, durante un tiempo más o menos largo en la Tierra. Cuando pensamos en eso, nos viene a la mente la razón por la cual la Divinidad sitúa esos hijos junto a nosotros. Sitúa a Sus hijos junto a nuestros hijos que ya llevan más tiempo en la encarnación. Cuando pensamos en eso, tenemos que tener en cuenta que hay razones bastante ponderables, bastante plausibles para que nosotros recibamos, por parte del Creador, uno o más de Sus hijos bajo nuestros cuidados. A partir de ahí entonces, pensar lo que Dios quiere de nosotros con relación a esos hijos puestos bajo nuestras manos. Sin ninguna duda, cualquiera de nosotros que llega a la Tierra para una nueva existencia, para una nueva experiencia, o si quisiéramos, para una nueva encarnación, viene con el propósito de evolucionar. Seguir leyendo “Vida y Valores (Educación religiosa de los hijos)”

Cómo aminorar los males kármicos

La mejor manera de actuar sobre posibles males resultantes de faltas del pasado, consiste en mantener continuamente pensamientos positivos, palabras y acciones centradas en el Bien, a fin de crear nuevas modalidades de karma que puedan equilibrar posibles aspectos negativos del karma preexistente. Y, si estuviera marcado por el sufrimiento causado por los males kármicos, el ser humano cuenta con la Misericordia de Dios que le concede la oportunidad de encontrar el camino hacia la salud y para su equilibrio espiritual, a través de la práctica del Bien, de la oración, de la fe y por el amor ejemplificado a través de la caridad.

Jesús jamás condenó a alguien por causa de faltas cometidas, sino que dio esperanzas a los que lo buscaban trayendo enfermedades físicas o males del alma, diciéndoles “Tus pecados te son perdonados”, como está en Lucas, 5, 20. Y en el mismo instante de su martirio, tuvo la serenidad de pedir: “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen”. (Lucas, 23, 24). Seguir leyendo “Cómo aminorar los males kármicos”

El adolescente y la religión

La religión desempeña un papel importante en la formación moral y cultural del adolescente, por propiciarle la visión de la inmortalidad, dilatándole la comprensión en torno de la realidad de la vida y de sus objetivos esenciales.

La religión es portadora de significativa contribución ética y espiritual en el desarrollo del carácter y en la afirmación de la personalidad del joven en desarrollo. A través de sus postulados básicos, el alumno en ella aspira la consciencia de si y el comienzo de la madurez de los valores significativos, que se le incorporarán, en definitiva, estableciéndole paradigmas de comportamiento para toda la existencia. Incluso cuando, en la fase adulta, por esta o aquella razón, la religión es contestada, o colocada en un plano secundario, o incluso combatida, en las bases del inconsciente permanecen sus paradigmas que, de una u otra forma, conducen al individuo en los momentos de decisión significativa o cuando necesita cambiar de rumbo, resurgiendo informaciones archivadas que contribuirán para la decisión más feliz. Seguir leyendo “El adolescente y la religión”

Nacer y morir

1–¿Qué es más complicado: reencarnar o desencarnar?

Reencarnar, sin duda. El Espíritu viste una armadura, que le inhibe las percepciones y le impone limitaciones y necesidades urgentes, relacionadas con la subsistencia; pasa por la completa amnesia, incapaz de definir la propia identidad; durante varios años estará en total dependencia, debilitado e indefenso. Males físicos lo asediarán, dudas lo perseguirán, el dolor será su compañera inexorable. ¡Será complicado y asustadizo!

2 –¿Y desencarnar?

El retorno al hogar, al continente espiritual; sacar la armadura, readquirir las percepciones, encarar la realidad, superar las dudas, librarse del dolor físico, reencontrar afectos queridos…Y lo mejor – la libertad. Seguir leyendo “Nacer y morir”

Pluralidad de mundos

¿Quién no se preguntó, considerando la Luna y otros astros, si estos globos estaban habitados? Antes de que la ciencia nos hubiera iniciado en la naturaleza de estos astros, no podíamos fiarnos de ello; hoy, en el estado actual de nuestros conocimientos, existe por lo menos la probabilidad; pero hacemos a esta idea, verdaderamente seductora, objeciones efectuadas por misma ciencia.

La Luna, decimos, parece no tener atmósfera, y posiblemente nada de agua. En Mercurio, vista su proximidad al sol, la temperatura media debe ser la del plomo derretido, de modo que, si hay plomo, debe fluir como el agua de nuestros ríos. En Saturno, es todo lo contrario; no tenemos punto de comparación con el frío que debe reinar allí; la luz del Sol debe ser muy débil, a pesar de la reflexión de sus siete lunas y de su anillo, porque a esta distancia el Sol debe aparecer sólo como una estrella de primer tamaño. En tales condiciones, nos preguntamos si sería posible vivir. Seguir leyendo “Pluralidad de mundos”

Todo en la creación eleva su plegaria bendita a Dios, su creador

La paz de Dios reine entre vosotros, queridos hermanos. Blanca y pura es la luz de los cielos; santas son las plegarias, santo es todo lo que emana de la creación: luces, armonías, plegarias, bellos pensamientos, amores profundos; todo es bello, excelso y bendito. La pureza de la azucena exhalando su olor bendito, canta holocausto a la grandeza de Dios.

Las flores, con sus variedades de colores, perfumes, armonía y líneas bellísimas y correctas, cantan plegaria y acatamiento al Sumo Hacedor. Los cielos reflejándose en los mares, las olas con su trabajo incesante, las corrientes oceánicas combinando las sales y yodos para dar más vida y vigor a las especies que albergan, manifiestan la ciencia y la omnipotencia del Sumo Hacedor. Seguir leyendo “Todo en la creación eleva su plegaria bendita a Dios, su creador”

La música celeste

Cierto día en una de las reuniones de la familia, el padre había leído un pasaje de El Libro de los Espíritus concerniente a la música celeste. Una de sus hijas, excelente música, se decía a sí misma: ¡Pero si no hay música en el mundo invisible! Esto le parecía imposible, y sin embargo no dio a conocer su pensamiento. Durante la velada escribió ella misma espontáneamente la siguiente comunicación:

“Esta mañana, hija mía, tu padre te leía un pasaje de El Libro de los Espíritus; se trataba de música. Has sabido que la del cielo es mucho más bella que la de la tierra, y los Espíritus la encuentran muy superior a la vuestra. Todo eso es la verdad; sin embargo, tú te decías aparte y a ti misma: ¿Cómo podría Bellini venir, darme consejos y oír mi música. Probablemente es algún Espíritu ligero y bromista? (Alusión a los consejos que el Espíritu de Bellini le daba a veces sobre música). Te engañas, hija mía; cuando los Espíritus toman a un encarnado bajo su protección, su objeto es hacerle adelantar. Seguir leyendo “La música celeste”

El perdón en el proceso de evolución del adolescente

En la transición de la adolescencia, el joven saludable es muy susceptible de cambios de comportamientos y de actitudes mentales. Raramente los resentimientos se le hacen profundos, produciendo surcos perturbadores que se transforman en conflictos para el futuro, porque todo parece acontecer con rapidez, cediendo, un hecho, lugar a otro más reciente, de esa forma, no fijándose mucho las impresiones negativas, excepto aquellas que se repiten o que le causan choque, estupor o castración psicológica. De ese modo, las ocurrencias desagradables pueden ser superadas con relativa facilidad, desde que haya substitutos para las mismas, disminuyendo las impresiones de descontento y malestar.

Formando la personalidad y definiéndose en la elección de lo que le agrada aceptar o rechazar, el perdón asume un papel de importancia en su día a día, abriéndole posibilidades para los relacionamientos felices. Hay, naturalmente, excepciones, cuando se trata de personalidades psicópatas, temperamentos inestables y vengativos, que acumulan el residuo del resentimiento en vez de reunir las experiencias positivas y sustituir aquellos otros que son de naturaleza desagradable.

El perdón a los errores ajenos representa comienzo de madurez en el joven, que se revela tolerante, comprensivo, dando a los otros el derecho de equivocarse y abriendo espacio para el auto-perdón. Seguir leyendo “El perdón en el proceso de evolución del adolescente”

Supuestas dolencias

1. ¿El médium que se sienta enfermo debe cuidarse, dejando de comparecer a la reunión?

Depende del tipo de problemas que esté enfrentando. Si es una gripe fuerte, febril, es conveniente que se ausente, resguardando también a los compañeros, que pueden contraer su mal. Pero hay síntomas físicos y psíquicos que apenas revelan la proximidad de un Espíritu sufridor, no es extraño que sea traído por los mentores espirituales para un contacto inicial, para favorecer la manifestación.

2. ¿En ese caso, aunque no se sienta bien, el médium debe comparecer?

Sí, porque lo que está sintiendo es parte de su trabajo, expresando las angustias y sensaciones del Espíritu, relacionadas con la dolencia o los problemas que enfrentó en la vida física. Seguir leyendo “Supuestas dolencias”

La voz del Espiritismo

Hay un período en la vida
que se llama edad madura,
sinónimo de amargura,
edad de intenso dolor;
otoño de la existencia
que entre llantos y congojas,
se pierden cual secas hojas,
nuestros ensueños de amor.

La realidad de la vida
nos presenta su esqueleto,
mostrándonos el secreto
del desengaño fatal;
y al comprender el arcano
qué guarda el mundo en su seno,
nos asfixia el negro cieno
de su impuro lodazal. Seguir leyendo “La voz del Espiritismo”

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