¡Despierta!

paz¡Despierta!

No permitas que la rutina arrase con tu vida.

Cumple tus tareas con amor siempre renovado, porque esto te proporcionará alegría.

La rutina cansa y roe el alma, desalienta y carcome el entusiasmo.

Renueva cada mañana la alegría de vivir.

Ayuda a todos y cumple alegremente tu trabajo, para recibir en cambio el beneficio de la felicidad por tus esfuerzos.

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Recordando deberes…

ChicoAkardecHay personas que se sienten mal con las visitas de los que son verdaderas cartas vivas del Cristo, porque sus presencias les recuerdan deberes que no cumplen, visto que viven fuera de la Ruta cristina.

Se justifica, por tanto, la aversión y, en seguida, el remordimiento, que algunos hermanos tienen cuando ven a aquellos que andan caminos estrechos y procuran seguir al Maestro de cerca, testimoniándoles las Enseñanzas salvadoras.

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La leyenda del dinero

hachaSe cuenta que, en el principio del mundo, el Señor tuvo dificultades en el desenvolvimiento de la obra terrestre, porque los hombres se entregaron al reposo excesivo. Ninguno se animaba a trabajar.

Tierra suelta se amontonaba aquí y allí. Minerales variados se extendían en el ocio. Las aguas estancadas aparecían en todas partes. El Divino organizador pretendía levantar hogares y templos, centros educacionales y diversos asilos, pero… ¿Con qué brazos?

Los hombres y las mujeres de la tierra, convidados al sudor de la edificación por amor, respondían: – “¿Para qué?” Y comían frutos silvestres, perseguían animales para devorarlos y dormían bajo los árboles más grandes.

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En el correo afectivo

humberto-de-camposUsted, querido mío, asevera que se ve fatigado consigo mismo. ¡Las imperfecciones, nuestras viejas imperfecciones!…

Dice usted que acaba de leer un volumen edificante y articula promesas de mejoría, oye una lección noble y reafirma sus votos de elevación… Horas después de la expectativa brillante, he aquí que se estira en el error o en la negación de todo lo que aseguró a sí mismo en materia de superación moral. En seguida, la exagerada noción de inferioridad personal, las ideas de culpa y, con eso, los sufrimientos íntimos y las aflicciones vacías.

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Notas para un libro

amaliaNacer llorando, es vivir muriendo; luego llorar es nacer, morir es vivir. La esperanza es la brújula de la vida; cuando no hallamos ésta, entra la desesperación. No todo el que ama sabe amar; el amor tiene como primera fibra la fe, y la fe parte de lo infinito. Entre el ser que ama y el que es amado, allí está Dios, y donde está Dios existe la verdad; la verdad es, por lo tanto, la síntesis del amor. El triángulo, emblema del amor, tiene grabados en sus tres vértices estas palabras: verdad, asistencia y sufrimiento. El amor es la ambrosía de la vida; para vivir se necesita amor, y el que no ama, no vive. El corazón es un libro, que no todos saben leer en él; el Syllabus de tan bellas páginas es la fe. El amor es una nota que Mozart no pudo traducir en sentimiento. El amor es una flor no perenne que abre sus hojas ante Dios.

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Aportes

kardec1. Os ruego nos digáis ¿por qué los aportes que hacéis no se producen sino en el sueño magnético del médium?
«Esto proviene de la naturaleza del médium; los hechos que yo produzco cuando el mío está dormido, podría igualmente producirlos en el estado de vigilia con otro médium.»

2. ¿Por qué hacéis esperar tan largo tiempo el aporte de los objetos y por qué excitáis la codicia del médium, irritando su deseo de obtener el objeto prometido?
«Este tiempo me es necesario a fin de preparar los fluidos que sirven para el aporte, en cuanto a la excitación, esto no es muchas veces sino para divertir a las personas presentes y a la sonámbula.»

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Dinero bien ganado y gastado

ChicoAkardecChico recibe una pequeña paga como mecanógrafo de la Hacienda Modelo, perteneciente al Ministerio de Agricultura.

Incluso, así, nos afirmó que su salario es suficiente para él, que recibe más allá de lo que merece. Lo gana, sin embargo, bendecidamente, visto que no falta un día al trabajo y lo gasta bendecidamente, menos consigo y más con su prójimo.

Se viste pobremente y se alimenta poco.

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Cosas que no se recuperan

galletasUna muchacha estaba aguardando su vuelo en una sala de espera de un gran aeropuerto. Como debía esperar por muchas horas, decidió comprar un libro para matar el tiempo. También compró un paquete de galletas.

Se sentó en una poltrona en la sala VIP del aeropuerto para poder descansar y leer en paz. Al lado de la poltrona donde estaba la bolsa de galletas, se sentó un hombre que abrió una revista y comenzó a leer. Cuando ella tomó la primera galleta, el hombre también tomó una. Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Apenas pensó: «Pero, que descarado». «Si yo estuviese más dispuesta le daría un golpe en el ojo para que nunca más se le olvide.» Cada vez que ella tomaba una galleta, el hombre también tomaba una. Aquello la dejaba tan indignada que no conseguía reaccionar. Cuando quedaba apenas una galleta, pensó: «ah… ¿qué será lo que este abusador va a hacer ahora?»

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