De los Médiums

kardecLos médiums son las personas aptas para sentir la influencia de los espíritus y transmitir su pensamiento. Toda persona que siente un grado de in¬fluencia de los espíritus, es médium. Esta facultad es inherente al hombre, no es un privilegio exclusivo, así es que hay pocos en los cuales no se encuentre algún rudimento de ella.

Se puede por lo tanto, decir, que con poco esfuerzo, todo el mundo es médium; no obstante en el uso, este calificativo no se aplica sino a aquellos en quienes se manifiesta esta facultad medianímica, por efectos ostensibles de cierta intensidad.

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De los pactos

kardec549 – ¿Hay algo de cierto en los pactos con los Espíritus malos?
– No; no existen tales pactos, sino una naturaleza mala que simpatiza con los Espíritus malos. Por ejemplo: quieres atormentara tu vecino y no sabes como hacerlo; entonces te atraes a los Espíritus inferiores que, como tú, sólo quieren el mal, y para ayudarte quieren que tú les sirvas a sus malos propósitos. Pero no se sigue de aquí que tu vecino no pueda librarse de ellos por medio de una conjuración contraria y por su voluntad. El que quiere cometer una mala acción, por este mero hecho atrae Espíritus malos que le ayudan, y se ve obligado entonces a servirlos como ellos lo hacen respecto de él; porque también lo necesitan para el mal que desean hacer. En esto únicamente consiste el pacto. La dependencia en que a veces está el hombre de los Espíritus inferiores proviene de que se entrega a los malos pensamientos que le sugieren y no de estipulaciones entre ellos y él. El pacto, en el sentido vulgar de la palabra, es la alegoría de una naturaleza mala que simpatiza con Espíritus malhechores.

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De los médiums

kardec159. Toda persona que siente en cualquier grado la influencia de los Espíritus, es por esto mismo médium. Esta facultad es inherente al hombre, y por consecuencia no es privilegio exclusivo; así es que hay pocos entre los que nos se encuentren algunos rudimentos.

Se puede, pues, decir, que casi todos son médiums. Sin embargo, en el uso, esta calificación sólo se aplica a aquellos cuya facultad mediúmnica está claramente caracterizada y se conoce por los efectos patentes de cierta intensidad, lo que depende de una organización más o menos sensitiva.

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Bicorporeidad

kardecLa facultad emancipadora del alma y su desprendimiento del cuerpo, durante la vida, pueden dar lugar a fenómenos análogos a los que presentan los espíritus desencarnados.

Como durante el sueño del cuerpo el espíritu se traslada a diversos lugares, puede hacerse visible y aparecerse bajo una forma tangible, o cuando menos, en una apariencia tan idéntica a la realidad, que muchas personas pueden decir verdad si afirman haberlo visto en un mismo momento en dos puntos diferentes. En efecto, en los dos habrá estado; solamente que en uno se encontraba el periespíritu.

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Estado natural

kardec776 – ¿Son una misma cosa el estado natural y la ley natural?
– No; el estado natural es el estado primitivo. La civilización es incompatible con el estado natural, mientras que la ley natural contribuye al progreso de la Humanidad. El estado natural es la infancia de la Humanidad y el punto de partida de su desarrollo intelectual y moral. Siendo perfectible el hombre y llevando en sí el germen de su mejoramiento no está destinado a vivir perpetuamente en estado natural, como no está destinado a vivir perpetuamente en la infancia. El estado natural es transitorio y el hombre se libera por el progreso y la civilización. La ley natural por el contrario, rige a la Humanidad entera, y el hombre se perfecciona a medida que comprende y practica mejor esa ley.

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Transfiguración, invisibilidad

kardecEl periespíritu de las personas vivas aun goza de las mismas propiedades que el de los espíritus. Según se deja dicho, no está confinado en el cuerpo, sino que irradia y forma alrededor de él una especie de atmósfera fluídica. Puede suceder, pues, que en un determinado caso y bajo el influjo de las mismas circunstancias, sufra una transformación análoga a la que hemos descrito.

La forma real y material del cuerpo puede desaparecer bajo esa envoltura fluídica, si así podemos expresarnos, y tomar momentáneamente una apariencia del todo diferente; la de otra persona o la del espíritu que combina su fluido con el del individuo, o bien dar a un rostro feo un aspecto bello y radiante.

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Manifestaciones visuales

allankPor su naturaleza y estado normal el periespíritu es invisible, lo que tiene de común con una porción de fluidos que sabemos que existen, y que nunca, sin embargo, hemos visto. Pero, lo mismo que ciertos fluidos, puede también sufrir modificaciones que le hacen perceptible a la vista, sea por una especie de condensación, sea por un cambio en su disposición molecular.

Hasta puede adquirir las propiedades de un cuerpo sólido y tangible, pero puede súbitamente volver a su estado etéreo e invisible. Se puede formar una idea de este efecto por el del vapor, que es susceptible de pasar de la invisibilidad al estado brumoso, después líquido, luego sólido y «viceversa».

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Caracteres del verdadero profeta

kardec9. «Desconfiad de los falsos profetas». Esta recomendación es útil en todos tiempos, pero, sobre todo, en los momentos de transición en que, como en éste, se elabora una transformación de la humanidad, porque entonces una multitud de ambiciosos y de intrigantes se convierten en reformadores y en mesías. Contra estos impostores debe irse con mucho cuidado, y es deber de todo hombre honrado el descubrirlos. Sin duda que vosotros preguntaréis cómo podéis reconocerlos; yo os daré las señales.

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El periespíritu

kardecLos espíritus, según hemos dicho tienen su cuerpo fluídico al que se da el nombre de «periespíritu». Su substancia es tomada en el fluido universal o cósmico que lo forma y alimenta, como el aire forma y alimenta el cuerpo material del hombre. El periespíritu es más o menos etéreo según los mundos y el grado de depuración del espíritu. En los mundos y en los espíritus inferiores, su naturaleza es más primitiva y se acerca mucho a la materia bruta.

En la encarnación, el espíritu conserva su periespíritu, que es el órgano transmisión de todas las sanciones. Para las que vienen del exterior puede decirse que el cuerpo recibe la impresión, el periespíritu la transmite, y el espíritu, el ser sensible e inteligente, la siente. Cuando el acto parte de la iniciativa del espíritu, puede decirse que éste quiere, el periespíritu transmite, y el cuerpo ejecuta.

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Caracteres del hombre de bien

allan-kardec-tratado5918 – ¿Por qué señales se puede reconocer en un hombre el progreso real que debe elevar su Espíritu en la jerarquía espírita?

– El Espíritu prueba su elevación cuando todos los actos de su vida corporal son la práctica de la ley de Dios, y cuando comprende por anticipado, la vida espiritual. El verdadero hombre de bien es el que practica la ley de justicia, de amor y de caridad en su mayor pureza.

Si interroga su conciencia sobre los actos realizados, se pregunta si no ha violado esa ley, si no ha hecho mal, si ha hecho todo el bien que ha podido, si nadie ha tenido que quejarse de él, y en fin, si ha hecho a otro todo lo que hubiera querido que se hiciera por él.

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Caracteres de la perfección

kardec1. Mas yo os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen: y rogad por los que os persiguen y calumnian. – Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? – Y si saludareis tan solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen esto mismo los gentiles? -«Sed, pues, vosotros perfectos, así como vuestro Padre celestial es perfecto». (San Mateo, cap. V, v. 44, 46, 47 y 48.)

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Carácter de la revelación espiritista

allankUna comparación vulgar dará a entender todavía mejor la situación. Una embarcación cargada de emigrantes se va a un destino lejano; se lleva a hombres de toda condición, parientes y amigos de los que se quedan. Sabemos que esta embarcación naufragó; no quedó ningún rastro, no llegó ninguna noticia sobre su suerte; pensamos que todos los viajeros perecieron, y el duelo está en todas las familias. Sin embargo la tripulación entera, sin exceptuar a un solo hombre, abordó una tierra desconocida, abundante y fértil, donde todos ellos todos viven felices bajo un cielo clemente; pero lo ignoramos.

Un día, otra embarcación aborda esa tierra; encuentra allí a todos los náufragos sanos y salvos. La noticia feliz se difunde con la rapidez del relámpago; cada uno se dice: “¡nuestros amigos no están perdidos en absoluto!” y dan gracias a Dios.

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