No juzguéis para que no os juzguen

El que esté sin pecado le arroje la primera piedra.

11. No queráis juzgar para que no seáis juzgados. – Pues con el juicio con que juzguéis, seréis juzgados; y con la medida con que midiereis, os volverán a medir. (San Mateo, capítulo VII, v. 1 y 2).

12. Y los Escribas y los Fariseos le trajeron una mujer, sorprendida en adulterio; y la pusieron en medio. -Y le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido ahora sorprendida en adulterio. Y Moisés nos mandó en la ley apedrear a estas tales. Seguir leyendo “No juzguéis para que no os juzguen”

Cada hora

Haz de cada hora — un poema de amor.

Renuncia vacía — tierra seca.

Oración sin servicio — candil apagado.

Alegría sin trabajo — flor sin provecho.

Cultura sin caridad — árbol estéril.

Sermón sin ejemplo — trueno sin lluvia. Seguir leyendo “Cada hora”

Dificultad matrimonial

Tenían todo para una boda feliz. Se amaban. Se respetaban. Guardaban nociones de sus responsabilidades. Estaban dedicados al servicio del Bien, porque llevaban en serio la religión. Ahí residía el único problema entre ambos, con implicaciones aparentemente insuperables: no seguían la misma elección religiosa.

Luisa, católica practicante, no concebía el matrimonio sin la presencia en la iglesia y la bendición sacerdotal. Soñaba verse con velo y ramo de flores, caminando al encuentro del novio bajo los acordes de la música romántica, una nave engalanada de flores, rodeada por amigos y familiares… Seguir leyendo “Dificultad matrimonial”

¿Qué diremos hoy?

¿Qué diremos hoy? ¿Qué diremos hoy a nuestros lectores al comenzar? Lo que dijimos ayer:

“Que la mejor ofrenda que se puede ofrecer a Dios es el bien” “Que una conciencia limpia es el mejor tesoro” “Que la ciencia es la lumbrera del progreso” y la humanidad para hacerse digna de su preclara estirpe, puesto que es hija de Dios, debe ser buena y debe ser sabia. Esto es muy fácil de decir, y es muy difícil de conseguir, porque uno de los grandes escollos que encuentra el hombre para su progreso, es el hombre mismo. Nunca han faltado en la Tierra mensajeros de paz y de amor.

Siempre han encarnado en este planeta espíritus en misión, que han venido de Mundos Superiores para instruir a los terrenales; pero su trabajo lo describe muy bien este antiguo refrán: “Predicar en desierto, sermón perdido”. Y así ha pasado, casi siempre los grandes innovadores, los reformadores de las ideas, han predicado en un desierto, pues de nada sirve un auditorio, que dice con indiferencia: “Predicadme que por un oído me entra y por el otro me sale”. Seguir leyendo “¿Qué diremos hoy?”

Mauricio Goutran

Era hijo único, muerto a los dieciocho años de una afección de pecho. Inteligencia rara, razón precoz, gran amor al estudio, carácter dulce, amable y simpático, poseía todas las cualidades que dan las más legítimas esperanzas de un brillante porvenir. Sus estudios habían terminado muy pronto con el mayor éxito, y trabajaba para la escuela politécnica. Su muerte fue para sus padres la causa de uno de esos dolores que dejan señales profundas y tanto más penosas cuanto que, habiendo sido siempre de una salud delicada, atribuían su fin prematuro al trabajo a que le habían dedicado y se lo vituperaban.

“¿Para qué -decían- le sirve ahora todo lo que ha aprendido?. Mejor hubiera sido que se hubiese quedado siendo ignorante, porque no tenía necesidad de eso para vivir, y sin duda estaría todavía entre nosotros, y hubiera sido el consuelo de nuestra vejez.” Seguir leyendo “Mauricio Goutran”

El Espíritu y la carne

Juan, 3-15

No sabemos cuánto tiempo Jesús permaneció en Jerusalén. Probablemente algunos días. Se ignora también donde estuvo hospedado.

Cierta noche recibió la visita de un fariseo: Nicodemo.

Fariseos eran miembros de una antigua secta judaica, existente desde el siglo II a.C. Dogmáticos e intransigentes, observaban rígidamente las normas religiosas tradicionales. Seguir leyendo “El Espíritu y la carne”

Ante el infinito

Madurada la comprensión, al llegar a la mayoría mental, el hombre percibe su propia insignificancia ante el Infinito. Reconoce que la vida divina palpita soberana desde los principios magnéticos del mundo subatómico hasta en las más remotas constelaciones.

Observa que el Planeta, grande y sublime por las oportunidades de elevación que nos ofrece, es un simple grano de arena cuando se lo compara con el inmenso universo. Rodeado de soles y mundos incontables, se asoma a su interior para indagar acerca de los problemas de la muerte, del destino, del dolor…

Sus silenciosas preguntas atraviesan el Espacio inconmensurable en busca de las eternas revelaciones… Seguir leyendo “Ante el infinito”

Espiritualidad y salud

¿Tener una creencia religiosa tiene influencia en la salud?

En 1947, la Organización Mundial de la Salud definió, un avance para la época, que “la salud no es apenas la ausencia de la enfermedad,es el estado más completo del bien estar físico, psíquico y social”

Desde entonces el concepto evoluciona mucho, pues nuevas dimensiones del hombre han sido consideradas y que mucho afectan su bienestar. Un importante aspecto del hombre integral, la espiritualidad, ha sido negligente para la cultura orientada por la reducción materialista. Entretanto, científicos, físicos etc., han demostrado que la religiosidad y consecuentemente, la espiritualidad es intrínseca al hombre. Seguir leyendo “Espiritualidad y salud”

Empieza por ti mismo

Para aquellos que tienen ojos de ver, las enseñanzas se hacen presente en todas partes. En la tumba de un obispo anglicano, ubicada en la cripta de la Abadía de Westminster, en la Plaza del Parlamento en Londres, se puede leer:

Cuando era joven, libre y mi imaginación no tenía límites yo soñaba cambiar al mundo. A medida que me quedaba más viejo y más sabio descubrí que yo no iba cambiar al mundo. Entonces, reduje mi campo de visión y resolví cambiar solamente a mi país. Pero terminé creyendo que también eso yo era incapaz de cambiar. Envejeciendo, en último y desesperado intento, decidí cambiar solamente a mi familia, los más cercanos, pero, pobre de mí, ellos ya no estaban. Ahora, en mi lecho de muerte reflexiono: si yo hubiese puesto primero todo mi empeño solamente en cambiarme a mí mismo, con mi ejemplo yo habría cambiado a mi familia. Con la inspiración de la familia y encorajado por ella, habría sido capaz de mejorar a mi país y quizás podría hasta haber cambiado al mundo. Seguir leyendo “Empieza por ti mismo”

Todo es muy sencillo

Un rey poderoso y con afán de conocimiento pidió a un grupo de sabios que realizaran una obra colosal y sin precedentes: que escribieran la historia del hombre conocida hasta entonces.

Pasaron muchos años, y aquellos sabios por fin se presentaron ante el rey con cien libros escritos que contenían la historia de la humanidad. Pero el rey, viendo aquella ingente tarea, dijo:

-Señores, no creo que tenga vida para leer todos esos libros, os pido que os esforcéis en hacer un resumen. Seguir leyendo “Todo es muy sencillo”

Comercio contestado

Mateo, 21:12-13
Marcos, 11:15-17
Lucas, 19:45-46
Juan, 2:14-17

Después de la célebre transformación del agua en vino, en Caná de Galilea, Jesús, acompañado por su madre y algunos discípulos, se instalaron en Cafarnaúm, en las cercanías del lago Genesaret.

Pequeño, cerca de seis mil habitantes, pero con movimiento, la ciudad era un centro comercial, particularmente de pesca, y también un puesto militar romano. Sería la residencia de Jesús durante algún tiempo, sede de sus actividades. De allí partiría para las jornadas de divulgación de la Buena Nueva. Seguir leyendo “Comercio contestado”

El hijo del hombre

“…no tenía donde reclinar la cabeza”

Nació en un establo.
No tenía en donde descansar la cabeza.
Murió en una cruz, escarnecido y humillado.

Tal es la historia conmovedora y bella, sublime e incomprendida del Cristo de Dios. De aquel que estaba en el mundo, el mundo fue hecho por intermedio de Él, pero el mundo no lo conoció.

La lección es, innegablemente, profunda. Seguir leyendo “El hijo del hombre”

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