Condición común

“Inmediatamente, el padre del niño, clamando con lágrimas, dijo: ¡Yo creo, Señor! ayuda mi incredulidad.” – (Marcos, 9:24)

Aquel hombre de la multitud, aproximándose a Jesús con el hijo enfermo, constituye una expresión representativa del espíritu común de la humanidad terrestre.

Los círculos religiosos comentan excesivamente la fe en Dios, sin embargo, en los instantes de la tempestad, son escasos los devotos que permanecen firmes en la confianza.

Se revelan las masas muy atentas a los ceremoniales del culto exterior, participan de las edificaciones alusivas a la creencia, con todo, ante las dificultades del escándalo, casi toda la gente resbala en el despeñadero de las acusaciones recíprocas. Seguir leyendo “Condición común”

La palabra que faltaba

Había una mujer que amaba las palabras. Desde la infancia, ellas ejercían sobre ella una gran fascinación. Tal vez por eso había aprendido a leer mucho desde temprano. Deseaba descifrar aquellas señales que rellenaban las páginas de los periódicos. Le gustaba de apreciar el sonido de las palabras. Unas suaves, otras más agresivas. Y de aprender el significado de cada una de ellas. Se encantaba en saber que las palabras tienen el poder de representar el pensamiento humano y establecer la comunicación entre las personas. Descubrió que existen palabras dulces y perfumadas, como flor, cariño, amistad, mejilla. Otras, tristes y angustiantes como lagrima, distancia, nostalgia. Algunas dolorosas como crimen, hambre, abandono, guerra. Algunas alegres y relajadas, como primavera, naturaleza, niños. Observó que existen palabras que suenan como una sentencia de muerte, como cáncer. ¿Da para imaginar el impacto que ese palabra es capaz de causar en los oídos de quien la oye? Seguir leyendo “La palabra que faltaba”

El embarazo en la adolescencia

El embarazo en la adolescencia es uno de los grandes problemas-desafío de la actualidad, debido al número creciente de jóvenes sin preparación para la maternidad, que se deparan en situación de veras perturbadora, generando grave compromiso social.

Dominados por la curiosidad y picados por una bien urdida estimulación precoz, que faculta la promiscuidad de los relacionamientos, los adolescentes fácilmente se entregan a las experiencias sexuales sin ninguna preparación psicológica, menos aun responsabilidad de naturaleza moral.

Desconocimiento de los factores propicios de la fecundación y sin ninguna orientación cultural en torno al intercambio sexual, se permiten el trato de esa naturaleza con ansiedad y bajo conflictos, teniendo que enfrentar el gravamen de la concepción fetal. Al darse cuenta de la ocurrencia inesperada, recorren a trabajos peligrosos, a personas inescrupulosas, casi siempre interesadas en la explotación de la ignorancia, y culminan en la ejecución del crimen cobarde del aborto clandestino, con todos los riesgos resultado de esa actitud cruel. Seguir leyendo “El embarazo en la adolescencia”

Pérdida de las personas queridas

934. La pérdida de las personas que nos son queridas, ¿no es una de esas que nos causan un pesar tanto más legítimo en cuanto a esa pérdida es irreparable e independiente de nuestra voluntad?

«Esta causa de pesar alcanza así al rico, como al pobre; es una prueba o una expiación, es la ley común. Pero es un consuelo poder comunicar con vuestros amigos por los medios que tenéis, hasta tanto que tengáis otros más directos y más accesibles a vuestros sentidos».

935. ¿Qué debe pensarse de las personas que miran las comunicaciones de ultratumba como una profanación?

«No puede existir profanación cuando hay recogimiento, y cuando se hace la evocación con respeto y dignamente. Y es prueba de ello que los espíritus que os aprecian vienen con placer; son felices a consecuencia de vuestro recuerdo y hablando con vosotros. Profanación habría, haciéndolo con ligereza». Seguir leyendo “Pérdida de las personas queridas”

La espiritualidad de los animales

El médico veterinario paulista Marcel Benedetti, que desencarnó en el 2010, fue pionero en el atendimiento espiritual a los animales. Benedetti también fue uno de los idealizadores de ASSEAMA (Asociación Espirita Amigos de los Animales) que realiza trabajo relevante de concientización. Lea la entrevista exclusiva al portal Nova Era, realizado en el 2009.

-¿La iniciativa sufre o sufrió algún tipo de resistencia del movimiento espirita y/o de los espíritus y espiritualistas?

(…) Las personas contrarias a los tratamientos espirituales en animales no llevan en consideración los resultados ni el consuelo preconizado por el Espiritismo. Pues, aunque los animales no entiendan integralmente lo que les sucede, las personas que se preocupan con ellos se sientes aliviadas también cuando el sufrimiento de sus amigos animales aminora. Entre los espiritualista encontramos más apoyo que dentro del propio movimiento espirita. Seguir leyendo “La espiritualidad de los animales”

Receta para ser fuerte

¡Increíble!

¡Aquel hombre pasó cinco días perdido en el desierto, sin agua, sin alimentación, sin refugio! ¡Y no murió! ¡Un prodigio de resistencia!

En el hospital, aun débil, pero recuperándose, se vio rodeado de personas interesadas en su secreto. ¿Cómo pudo sobrevivir? ¿Dónde encontró recursos para sustentarse? El hombre sonrió, bien humorado, y respondió:

-¡Simple! Oraba a cada momento. ¡La oración fue mi sustento, mi tabla de salvación! Seguir leyendo “Receta para ser fuerte”

Contabilidad y destino

Observemos a un instituto bancario en sus operaciones rutinarias.

Todo cliente en dificultades en él comparece, rogando ciertos favores. Vemos allí aquellos que por estar excesivamente comprometidos, requieren más vastos recursos, buscando la solución de grandes cuentas en más amplio sector de servicio; los que solicitan la reforma de los títulos que no pueden pagar en el día justo; los que suplican moratoria adecuada a las aflicciones que atraviesan; y los que se deciden a aceptar intereses pesados y desolladores, en la suprema tentativa de liquidar.

los débitos que contrajeran en otros campos de expectativa y de acción.

Todos luchan y sufren, condicionados a las regulaciones a que se sujetan, trabajando por la quitación que les devolverá el nombre a la respetabilidad debida. Así, también, en la Contabilidad Divina, todos nosotros, en el balance de antiguos débitos, imploramos esa o aquella providencia adecuada a nuestras necesidades. Seguir leyendo “Contabilidad y destino”

El adolescente y los fenómenos psíquicos

En la infancia, porque aun en fase complementaria de la reencarnación, el Espíritu disfruta relativa libertad, que le permite más amplio contacto con la realidad causal, aquella al respecto del mundo de donde procede. Ese lugar permanece accesible a su tránsito, y las impresiones más fuertes que de él son llevadas se exteriorizan por el cuerpo físico.

Eclosionan, entonces, en esa oportunidad, los fenómenos paranormales, proporcionando las facultades de la clarividencia y de la clariaudiencia, particularmente, y, bajo más directa inducción de los Espíritus desencarnados, otras manifestaciones de naturaleza mediúmnica propiamente dichas.

No obstante, bajo la protección de los Guías Espirituales, el niño permanece vinculado a la vida plena, tornándose instrumento dócil de comunicaciones medianímicas, incluso que, de forma inconsciente, lo que le causa, en determinadas situaciones, recelos y desequilibrios comprensibles. Seguir leyendo “El adolescente y los fenómenos psíquicos”

Los mundos habitados

Evidentemente, no podemos hacer una clasificación absoluta de las categorías de los mundos habitados, pero Kardec nos ofrece una que nos permite una clasificación general sobre el asunto:

1.- Mundos Primitivos:

Destinados a las primeras encarnaciones del alma humana, la vida es todo material, se limita a la lucha por la subsistencia, el sentido moral es casi nulo y por eso mismo las pasiones reinan soberanamente.

2.- Mundos de Expiación y Pruebas: Seguir leyendo “Los mundos habitados”

No hay dolor sin historia

Sigo recibiendo diariamente cartas, cual más conmovedora: ya es una madre que siente repetidas veces los dolores de un próximo alumbramiento y, cuantas veces cree llegado el momento dichoso de estrechar a su hijo entre los brazos, otras tantas se paraliza su cuerpo, queda inerte y el ser que se agitaba en sus entrañas muere dentro del claustro materno, sufriendo la pobre madre todas las agonías de la muerte sin llegar a morir.

Ora es una madre desolada que me dice: “Yo tenía un hijo de veintiséis años, ¡Uno solo, que era mi gloria, mi vida! Espíritu adelantadísimo, librepensador, periodista culto y discreto, que no tenía más afán ni anhelo que engrandecer su pueblo natal, queriéndome con delirio y yo a él con idolatría; de pronto, repentinamente, sin poder decirme adiós por falta de tiempo, ¡Se murió! Y yo estoy loca, desesperada, por más esfuerzos que hago no puedo resignarme con la ausencia de mi hijo, ¡Era mi vida, era mi esperanza, era mi dios en la Tierra! Usted dice que me conforme, ¡Que me resigne!

¡Ah, señora, de seguro que usted no ha tenido hijos!…” Seguir leyendo “No hay dolor sin historia”

¿Emociones verdaderas?

Cuentan que, en China, un hombre ya anciano decidió regresar al lugar donde había nacido y del que salió siendo muy joven. En el camino se unió a un grupo de viajeros que seguían la misma ruta y les explicó su deseo de volver a la tierra que lo vio nacer. Después de varias monótonas jornadas, aquellos hombres decidieron divertirse a costa del viejo.

-Mira, anciano, estamos llegando a la tierra de tus antepasados, esas montañas que vemos las contemplaron tus ojos cuando eras niño.

El viejo, a pesar de no recordar nada, se sintió dichoso de ver aquellas cumbres. Horas después llegaron a unas casas en ruinas.

-Mira, anciano, seguro que entre estas piedras jugaste en tu infancia. Seguir leyendo “¿Emociones verdaderas?”

Navegación de entradas

1 2 3 4 5 6 7 467 468 469
Volver arriba