Cuando Él llegó

ameliaAquellos eran días tormentosos, semejantes a éstos. El monstruo de la guerra devoraba las naciones, que se transformaban en amontonamientos de cadáveres y pasto de devastación, mientras la locura del poder esclavizaba las vidas en las fuertes redes de su cruel dominación.

El ser humano valía menos que una alimaña, como ocurre hoy cuando lo denominan como excluido, cayendo en la extenuación de la miseria.

Los vencedores alucinados se regocijaban en sus cárceles internas que los enloquecían cuando paseaban su pestilencia en los carros de triunfo coronados de hojas de mirto o de laurel. Seguir leyendo “Cuando Él llegó”

Convite a la solidaridad

Di“Trátalo, y todo lo que gaste de más, en la vuelta yo te pagaré” (Lucas: capítulo 15º, versículo 35.)

Son muchos los necesitados que desfilan aflicciones, aguardando entendimiento y socorro. Unos están señalados rudamente por deformidades visibles que constituyen la cruel recibida de que precisan para aprender, conducta y deber. Otros se encuentran situados por limitaciones coercitivas que funcionan como presidio correccional, a fin de habilitarlos para una futura convivencia social.

Algunos se presentan con dificultades en el raciocinio y en la lucidez, aunque con apariencia armoniosa, como si fuesen estetas de la forma, emparedando miserias mentales que los enseñan a valorizar oportunidades y bendición. Seguir leyendo “Convite a la solidaridad”

Perdón siempre

jesusQueridos hermanos: Paz en Jesús.

En el día de la gloria, Jesús, nuestro amado amigo, mientras Su cuerpo se despedazaba en aquel sangriento madero, abrazó a todos los que allí frente a Él se encontraban, y con una mirada que bañó a todos de dulzura y compasión, instauró el Amor en la Tierra.

Si elegiste la senda del Cristianismo para transformar tu alma, no puedes caminar ignorando la utilización del perdón como estandarte identificatorio de la causa del Noble Maestro. Seguir leyendo “Perdón siempre”

Ansiedades

Emmanuel2“Lanzando sobre él, toda vuestra ansiedad, porque él tiene cuidado de vosotros.” – (1 Pedro, 5:7.)

Las ansiedades arman muchos crímenes y jamás edifican algo de útil en la Tierra. Invariablemente, el hombre precipitado cuenta con todas las probabilidades en contra.

Oponiéndose a las inquietudes angustiosas, hablan las lecciones de paciencia de la Naturaleza, en todos los sectores del camino humano. Seguir leyendo “Ansiedades”

Prueba de soledad…

chicoVimos aun una señora, aparentando tener unos sesenta y pocos años, sufriendo la prueba de la soledad. Está totalmente paralitica. Vive sola en un cuarto con una cama y una mesa apenas. Sale con dificultad, para la alimentación material y asistencia espiritual.

Tiene una fisionomía con aires de nobleza, haciéndonos creer que fue una figura relevante en algún imperio. Y Chico nos explicó su prueba: se trata de alguien que fue una criada de la emperatriz Teresa Cristina, esposa de D. Pedro II. Desencarnó en 1884, siendo, como persona de confianza de la emperatriz, castigando exageradamente a muchas esclavas, colocándolas en cuartos oscuros, por varios meses, con la alimentación de agua y pan. Seguir leyendo “Prueba de soledad…”

La lección del arado

haroldo_dutra“El acto de seguir a Jesús no es definido como la sensación de una luz interior, o la percepción de una consciencia intelectual, sino es comparado con la ejecución de una tarea creativa, consumidora y activa, como la de colocar la mano en el arado y dirigir una yunta de bueyes” (1)

Narra el Evangelio de Lucas la pintoresca historia del impetuoso candidato a discípulo, cuya lealtad estaba divida entre la obediencia a los patrones culturales de su época y al delicado jugo del Cristo: Otro dijo: Señor, yo te seguiré, pero permíteme despedirme de los que están en mi casa. Jesús, pues, le dijo: Nadie que pone su mano en el arado y mira para atrás es apto para el Reino de Dios. (Lucas, 9:61 – 62). Seguir leyendo “La lección del arado”

Cuando me amo

auto-amorCuando me amo…

Enciendo una luz que ilumina mis sótanos olvidados, dejando atrás los errores y derrotas de los días pasados, y vuelvo a respirar.

Cuando me amo…

Aprendo a mirarme hacia adentro, encontrándome en parte “potencia”, en parte “posibilidad” – aquello que ya soy, aquello que seré; dónde ya estoy, dónde quiero estar.

Cuando me amo… Seguir leyendo “Cuando me amo”

Alcoholismo y obsesión

ManoelFilomenodeMirandaPermanecíamos en la sede de nuestras actividades, después de la excelente reunión de estudio evangélico y comentábamos sobre los valiosos recursos del amor dirigido hacia el Bien, cuando el Dr. Carneiro de Campos nos explicó:

-“Las criaturas terrestres aguardan que los gobiernos resuelvan los magnos problemas de las aflicciones. Esperan soluciones legales, sin darse cuenta de aquellas que son de naturaleza emocional. Para que el dolor desaparezca el único recurso es el de la transformación moral del ser para mejor, brindando así la reforma de los estatutos que mantienen las injusticias sociales y los conflictos emergentes de las reencarnaciones pasadas. Siendo así, las soluciones vendrán del corazón dedicado, alterando los paisajes humanos, debido a una conciencia responsable. Seguir leyendo “Alcoholismo y obsesión”

De paso

arabeSe cuenta que en el siglo pasado, un turista americano fue a la ciudad de El Cairo, Egipto, con la finalidad de visitar a un famoso sabio. El turista se sorprendió al ver que el sabio vivía en un cuartito muy simple y lleno de libros. Las únicas piezas de mobiliario eran una cama, una mesa y un banco.

– ¿Dónde están sus muebles? – preguntó el turista.

Y el sabio, rápidamente, también preguntó: Seguir leyendo “De paso”

Reminiscencias

chico-felizEl Brasil republicano gemía entre los pañales de la cuna, cuando conocí a Manuel Ramos, nombre por el cual designaré a un amigo obscuro, que abracé por primera vez en el curso de una breve contienda con portugueses ilustres, refiriéndose a Floriano. (1)

(1) Mariscal Floriano Peixoto, Presidente de la República de Brasil del 23-11-1891 al 15-11-1894. Personaje controvertido y héroe militar.

Comentábamos desfavorablemente las actitudes cordiales del embajador Carmelo Lampreia, que primaba por su buen sentido, en la conciliación de los elementos exaltados, ante los actos del Consolidador, cuando un amigo brasileño, justamente indignado, se preparaba para una revancha de enormes proporciones, con los puños cerrados y la expresión sombría. Seguir leyendo “Reminiscencias”

Ante un túnel

amaliaMeditación

Cuatro periodos nuestra vida tiene.
La niñez con sus mundos de alegría,
la dulce y soñadora adolescencia
la edad viril con su ambición gigante
y en la vejez la triste indiferencia.

¡Cuán breve es nuestra estancia en este mundo!
De niños no sabemos que vivimos,
la juventud nos brinda sólo sueños,
la ancianidad recuerdos de que fuimos. Seguir leyendo “Ante un túnel”

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