Receta para ser fuerte

¡Increíble!

¡Aquel hombre pasó cinco días perdido en el desierto, sin agua, sin alimentación, sin refugio! ¡Y no murió! ¡Un prodigio de resistencia!

En el hospital, aun débil, pero recuperándose, se vio rodeado de personas interesadas en su secreto. ¿Cómo pudo sobrevivir? ¿Dónde encontró recursos para sustentarse? El hombre sonrió, bien humorado, y respondió:

-¡Simple! Oraba a cada momento. ¡La oración fue mi sustento, mi tabla de salvación! Seguir leyendo “Receta para ser fuerte”

Nacer y morir

1–¿Qué es más complicado: reencarnar o desencarnar?

Reencarnar, sin duda. El Espíritu viste una armadura, que le inhibe las percepciones y le impone limitaciones y necesidades urgentes, relacionadas con la subsistencia; pasa por la completa amnesia, incapaz de definir la propia identidad; durante varios años estará en total dependencia, debilitado e indefenso. Males físicos lo asediarán, dudas lo perseguirán, el dolor será su compañera inexorable. ¡Será complicado y asustadizo!

2 –¿Y desencarnar?

El retorno al hogar, al continente espiritual; sacar la armadura, readquirir las percepciones, encarar la realidad, superar las dudas, librarse del dolor físico, reencontrar afectos queridos…Y lo mejor – la libertad. Seguir leyendo “Nacer y morir”

Supuestas dolencias

1. ¿El médium que se sienta enfermo debe cuidarse, dejando de comparecer a la reunión?

Depende del tipo de problemas que esté enfrentando. Si es una gripe fuerte, febril, es conveniente que se ausente, resguardando también a los compañeros, que pueden contraer su mal. Pero hay síntomas físicos y psíquicos que apenas revelan la proximidad de un Espíritu sufridor, no es extraño que sea traído por los mentores espirituales para un contacto inicial, para favorecer la manifestación.

2. ¿En ese caso, aunque no se sienta bien, el médium debe comparecer?

Sí, porque lo que está sintiendo es parte de su trabajo, expresando las angustias y sensaciones del Espíritu, relacionadas con la dolencia o los problemas que enfrentó en la vida física. Seguir leyendo “Supuestas dolencias”

Salud es trabajar

A lo largo de su luminosa trayectoria, Chico experimento innúmeros problemas de salud, sin permitir que los males físicos lo imposibilitaran. Indagado, en cierto hecho, si en algún momento sintió impaciencia o rebeldía, explicó:

-No sufro tanto así, porque la ciencia médica está bastante avanzada. Tengo, por ejemplo, un proceso de catarata inoperable y desde hace décadas hago la medicación en mis ojos, con mucha calma, porque considero, conforme me enseñó Emmanuel, que la posibilidad de ver ya es un privilegio.

Notable postura, ¿no es así, lector amigo? Un convite a la reflexión en torno de males que no nos afligirán tanto, si no los imaginásemos capaces de paralizar nuestras iniciativas y descolorear nuestra existencia. La forma como el mentor espiritual le sedimentó esa convicción es bastante pintoresca.

Cierto hecho, luchando por vencer un proceso hemorrágico en el ojo derecho, Chico dejó de participar en los trabajos mediúmnicos por dos días. Emmanuel vino a verlo. Seguir leyendo “Salud es trabajar”

Patrimonio Inútil

Cuenta Esopo (siglo VI a.C.), que un hombre extremamente celoso de sus pertenencias, decidido resguardarse de cualquier perjuicio, tomó radical decisión: Vendió todas sus cosas y compró varios kilos de oro que fundió en una única barra. En seguida, lo enterró en un bosque espeso. A la noche, solitario y esquivo, contemplaba, en éxtasis, su tesoro. Algo de tío pato, el millonario ávaro de las historias de las viñetas, que se deleita sumergiéndose en un tanque lleno de monedas.

Un día fue seguido por el amigo de lo ajeno. Cuando se apartó, después de la adoración rutinaria, el ladrón desenterró el oro y desapareció. El ávaro casi enloquece, tamaña su desespero. Un vecino, al saber sobre el hecho, dijo:

-¡No sé por qué está tan trastornado! Al final, si en el lugar del oro estuviese una piedra sería la misma cosa. Aquella riqueza no tenía ninguna utilidad para usted… Seguir leyendo “Patrimonio Inútil”

Teatrito

Acto I – En la empresa –

Jefe, ¡su hijo sufrió un accidente!…

– ¡Dios mío! ¿Qué fue? ¡¿Es grave?!

– Cálmese. Apenas cosas de jóvenes. Saltaba el muro de una residencia cuando apareció el propietario. En la fuga apresurada cayó y se fracturó la pierna.

Acto II – En el hospital-

– Padre, te siento fastidiado. No lo hice por maldad. Un juego tonto…

– Está todo bien, hijo. Seguir leyendo “Teatrito”

Familia espiritual

1-Considerando que el suicidio es una especie de desvío en los caminos que conducen al Espíritu a la perfección, ¿cuánto tiempo tendrá el suicida para retornar a la vía correcta?

Como hemos resaltado, el compromiso con el suicidio depende de varios factores, principalmente del grado de evolución del Espíritu. Cuanto más esclarecido, más graves serán las consecuencias.

2-Si él tiene que volver sobre sus propios pasos, ¿podemos decir que se mantendrá estacionado en ese período, en cuanto a su evolución se refiere?

No necesariamente, ya que las propias consecuencias del suicidio son experiencias que lo ayudarán a madurar, enseñándole que es preciso respetar la vida, sometiéndose a los designios divinos. Estamos sujetos a mecanismos de causa y efecto, creados por la Sabiduría Divina, que nos llevan a aprender con nuestros propios errores, aunque debamos considerar que, obviamente, lo ideal sería no cometerlos. Seguir leyendo “Familia espiritual”

Iniciación mediúmnica

1. ¿Hay cursos sobre mediumnidad en los Centros Espíritas?

Algunos se estructuran para eso, ofreciendo a los frecuentadores la oportunidad de un aprendizaje disciplinado y eficiente. Es un servicio para ser constituido en todos los Centros Espíritas, en la medida en que sus dirigentes se hagan responsables de su importancia.

2. ¿Cuál es la ventaja para quien no es médium?

Repito que todos estamos en permanentemente contacto con el mundo espiritual. El conocimiento de los mecanismos que rigen esa unión es fundamental, a favor de nuestra estabilidad. La mayor parte de los problemas físicos y psíquicos que nos afligen están directamente relacionados por la acción de Espíritus perturbados o perturbadores. Seguir leyendo “Iniciación mediúmnica”

Quién sabe lo hace ahora

En el taller mecánico el operario interrumpe el trabajo por momentos y dice, vehemente, para sí mismo:

¡Que es eso, chaval! ¡Toma ya!

Sorprendido, un compañero le pregunta el porqué de aquel inusitado comportamiento.

– Es para neutralizar malos pensamientos que me asaltan frecuentemente. Cuando me regaño a mí mismo pongo en orden la cabeza.

En la playa, noche sin luna.

El turista solitario depara con un hombre junto a las aguas. Oye la voz que suena afligido, en ardiente súplica:

– Jesús soy un miserable alcohólico, dominado por una tendencia compulsiva. Es como si seres malignos me atormentasen. No consigo resistir. ¡Por piedad, ayúdame Señor! Seguir leyendo “Quién sabe lo hace ahora”

Impedimentos

1. Protestan los dirigentes de reuniones mediúmnicas de la inestabilidad del grupo, en cuanto a la frecuencia. Difícilmente comparecen todos los participantes. ¿Eso puede perjudicar los trabajos?

Sin duda. El grupo forma lo que llamaríamos un “cuerpo mediúmnico”, a la medida que se armonicen sus participantes, en torno de los objetivos de la reunión. Cuando ocurren ausencias hay una disminución de potencial.

2.¿Si determinado Espíritu va a manifestar por intermedio de un médium y este no comparece, otro médium deberá sustituirlo?

Sí, pero sin la eficiencia deseada, ya que la manifestación envuelve una armonización de la entidad con el médium, que acostumbra a ocurrir antes de la reunión. Si el médium, después de ese contacto preliminar, no comparece, el trabajo queda perjudicado. Seguir leyendo “Impedimentos”

Agujeros en el paraguas

No hay necesidad de largas disertaciones en torno a la pregunta número 469. Tenemos la definición de lo que es la practica del bien en las enseñanzas de Jesús.

Bellos como la Poesía.
Profundos como la Verdad.
Sublimes como la Vida.

Se sintetizan admirablemente en el capítulo séptimo, versículo doce, de las anotaciones del evangelista Mateo: “Todo lo que queráis que los hombres os hagan, hacedlo así también a ellos.”

No hay en que equivocarse, ninguna posibilidad de engaño. Para ejercitar el bien basta que nos coloquemos en el lugar de aquellos que están delante de nosotros, sea el familiar, el amigo, el colega de trabajo, el enfermo, el afligido, el desajustado, el infeliz, el desesperado, y nos preguntamos con la sinceridad de los que son honestos consigo mismos: Seguir leyendo “Agujeros en el paraguas”

La barrera de la superstición

Estaba enfrentado con problemas complejos que lo afligían desde hacía meses. Males físicos de causa desconocida; perturbadora angustia, persistente irritabilidad.

Cediendo a insistentes llamadas de los familiares decidió buscar un Centro Espirita. Compareció desconfiado. No le agradaba la idea de lidiar con Espíritus. Tenia horror de cualquier contacto con lo “sobrenatural”.

El entrevistador, vinculado al servicio de atendimiento fraterno, conversó largamente con él. Escuchó sus quejas. Evaluó su condición psíquica y concluyó que estaba bajo la influencia de una obsesión.

Le habló sobre el tema. El consultante se sobresaltó:

– ¿Un Espíritu me persigue? Seguir leyendo “La barrera de la superstición”

La difícil metamorfosis

El dictado popular “El hombre propone y Dios dispone”, puede ser aplicado a penosos procesos obsesivos, sustentados por reciproca animosidad. Aunque los obstinados adversarios pretendan locamente continuar agrediéndose unos a los otros, tales venganzas son contrarios a los principios de armonía que sustentan el Universo.

El odio es la negación del Amor, ley suprema de Dios. Inevitablemente, siempre llega el momento de cambiar.

Las bendiciones del tiempo acaban por agotar la hiel de sus corazones. Exhaustos de tantos rencores sedientos de paz, derrotados por la indestructible centella divina que vive en sus corazones, ¡son hijos de Dios! los “duelistas” acaban por desear ardientemente una tregua, una posibilidad de renovar sus caminos. Y un día, después de largo sueño, he aquí reencarnados en las experiencias en común, unidos ahora por lazos de consanguinidad.

Ayer enemigos, hoy hermanos. Seguir leyendo “La difícil metamorfosis”

La virtud que faltó

Allí hay casos gravísimos de subyugación en que el obsediado parece poseído por mil demonios, según la creencia popular.

Agitado al extremo demanda severas medidas de contención, como la camisa de fuerza y altas dosis de tranquilizantes.

Tales uniones generalmente se originan de sombríos dramas pasionales, de inenarrables tragedias, ocurridas en el pasado distante o cercano, en existencias anteriores o en la actual. Casi siempre el infeliz que hoy se debate ante la furiosa agresión espiritual es alguien que ayer traicionó, ofendió, arruinó, mató, inspirado en propósitos menos dignos.

El agresor de hoy es aquel que fue traicionado, ofendido, arruinado, muerto y que, deseando hacer justicia con las propias manos, pretende someter al desafecto a sufrimientos mil veces acentuados.

Victima de ayer, verdugo de hoy. Seguir leyendo “La virtud que faltó”

Dónde el Espiritismo comenzó

– ¿Entonces, doctor, encontró algo?

Era el cuarto médico que buscaba, desde que su hijo de cinco años comenzó a sufrir agitados desmayos. El chico se agitaba y se encolerizaba, aterrando a familiares. Diagnostico unánime: epilepsia, un disturbio intermitente de la función encefálica que puede provocar variadas reacciones, como desmayo, pérdida de consciencia, cansancio, dificultad de raciocinio o, como ocurre frecuentemente, las convulsiones.

– No llegamos a ninguna conclusión. El electroencefalograma registra una pequeña disritmia, pero insuficiente para justificar el mal. La tomografía no vio ninguna lesión o masa tumoral.

Físicamente él está bien, como confirman las pruebas de laboratorio. Seguir leyendo “Dónde el Espiritismo comenzó”

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