El amor

amalia¡Qué hermosa mañana…! ¡Mamá! ¡Papá! ¿No estáis vestidos todavía?

-Muchacho -le dijo su padre, -tu madre ha pasado muy mala noche, y ahora está descansando, no alborotes.

-¿Y me quedaré sin paseo, sin almuerzo al aire libre y sin historia? Eso no puede ser.

-Vaya si podrá ser; saldrás conmigo: Por complacerte, te acompañaré a la fuente que tú quieras, beberemos un buen vaso de agua fresquita y así se nos aumentará el apetito, y volveremos a casa con más hambre que veinte cesantes juntos; tu madre ya estará levantada y almorzaremos en paz y en gracia de Dios y mañana será otro día.

Leer másEl amor

Deudas de ayer

amaliaCon profunda pena, leí hace algunos días, una carta fechada en Puerto Rico, de la cual copiaré algunos párrafos:

“Higinia Ramos, pobre mujer del pueblo, tenía dos hijos: una niña de cuatro años y un niño de dos años escasos; madre joven y apasionada, amaba a sus hijos con toda la potencia de su ser. Pero, no hay felicidad completa para los habitantes de este mundo; y la pobre Higinia ha pasado por la prueba más espantosa. El 22 de Agosto, a la una de la tarde, salió Higinia de su casa, para buscar unas yerbas medicinales que cortaran las fiebres de su hija, que estaba en la cama postrada por la calentura.

Leer másDeudas de ayer

La religión de Cristo

amaliaLa religión de Cristo es dulce cual ninguna; destello de esperanza refleja inmenso amor y el que es de regia estirpe y el que es de humilde cuna, encuentra en su historia un faro salvador. Historia sacrosanta que dio la paz al mundo que dio iguales derechos al hombre y la mujer, y que al mortal le ha dado consuelo sin segundo pues borra de la muerte la nada del no ser. ¡La nada…! ¡Pensamiento que deja en la memoria helado desencanto y amarga decepción, la nada de la vida…! Y mas allá la escoria que arroja la materia…¡Que triste conclusión!

Leer másLa religión de Cristo

Dictado de un espíritu

amaliaSoy un Espíritu muy viejo y muy experimentado, he tenido ocasión de sentir los más crueles remordimientos y las más dulces satisfacciones. Recuerdo una existencia que tuve de caudillo, de general en jefe, teniendo a mis órdenes a los hombres más valientes y más aguerridos. Una palabra mía los hacía morir en medio de un mar de fuego; yo era un dios para ellos, disponía a mi antojo de sus vidas. Si los dioses habitasen en la Tierra, yo podría decir que fui un dios temido y adorado.

Gané muchas batallas, engrandecí a mi patria, le di muchos días de gloria, y dejé la Tierra en el campo de batalla, después de haber ganado y haber vencido al ejército enemigo.

Leer másDictado de un espíritu

Los milagros

amaliaNunca el hombre en la vida está contento, siempre tiene un afán y en su delirio a veces, su ingenioso pensamiento sirve de pedestal a su martirio.

Dios le otorgó benigno su ternura, pero el mortal indiferente y loco no apreció en su valor tanta ventura y dijo con desdén, esto es muy poco.

Busquemos en el mundo las delicias ya que los años pasan tan veloces; del placer apuremos las primicias, y en las riquezas los febriles goces.

Leer másLos milagros

Dos niños

amaliaUna tarde, y casi a la misma hora, mi tranquilo gabinete de trabajo fue invadido por dos familias, compuesta la primera de un matrimonio joven y dichoso, con un hijo que cuenta medio año: quizá no me hubiera fijado tanto en estudiar su dicha, si no hubiese visto junto a ellos a dos mujeres y un niño de cuatro meses, madre, hija y nieto, tres personas distintas y una sola calamidad verdadera, en cuyos semblantes aparecían las huellas de profundas amarguras.

La alegría del matrimonio feliz y del hijo sonriente realzaba la desgracia del grupo infeliz. ¡Siempre el contraste entre la luz y las sombras, la felicidad y el dolor! Hay tantos desheredados y tristes seres en el mundo, que los felices pueden considerarse como rayos de sol iluminando las densas brumas de la Humanidad.

Leer másDos niños

Cartas intimas

amalia(Aun espiritista)

Hermano mío; Con profunda extrañeza y desconsuelo he leído una carta tuya que la providencia dejo en mi poder algunos momentos. Con la galanura de lenguaje que te distingue, vi grabados en ella varios pensamientos metafísicos, como todos los tuyos, grande en su filosofía, amargos en su análisis.

Te concedo que en la época actual de transición violenta, y dura prueba, en que la civilización legendaria se derrumba, y la deísta razón del porvenir se eleva, sea un periodo de lucha y de fatiga, por que el fanatismo, el dualismo, y el racionalismo se disputan la primacía.

Leer másCartas intimas

Caridad cristiana

amaliaHermana mía: Consecuente en mi propósito de darte cuenta de todas mis impresiones, te diré algo sobre mi última visita a uno de los mejores hospitales de la primera capital de España. Siempre me han, inspirado profunda compasión, esos desgraciados seres que, faltos de todo recurso pecuniario, tienen que ir a morir lejos de los objetos más queridos de su corazón, y exhalar su ultimo suspiro solos y abandonados, ¿Pues qué importa que sus ojos contemplen en torno suyo a otras criaturas? Sí., como ha dicho muy bien Fernán Caballero: ¡hay seres que quitan soledad y no dan compañía! Los hospitales donde dominan la religión católica romana (salvando algunas honrosas y consoladoras excepciones), se asemejan más a los antiguos tribunales del Santo Oficio, que a un lugar de refugio y de consuelo.

Leer másCaridad cristiana

A un espíritu que huye de la luz

amaliaMujer, hace algún tiempo que perdiste a una hija adorada, pero su muerte no fue una muerte tranquila; no te puedes acostumbrar a la idea de perderla velándola en sus noches de insomnio y de fiebre. No; fue por el contrario una sorpresa horrible la que recibiste. La niña estaba ante ti risueña y confiada, sonriente como la inocencia, hermosa como la felicidad, cuando ese elemento voraz, esa llama abrasadora que tantas víctimas ha ocasionado en los pasados siglos, esas lenguas de fuego que destruyen cuanto tocan, envolvió a tu hija cuando menos lo esperabas, y en el breve plazo de cinco horas quedó extinguida la savia vital de aquella niña encantadora, que durante diez años fue tu delicia por su gracia, por su donaire y gentileza, por su cariño, por su bondad, por su despejada inteligencia, y sobre todo, por ser tu hija, porque para las madres todos los hijos son dechados de virtudes y modelos de hermosura. La impresión que debiste recibir fue tan dolorosa, que renunciamos a describirla, porque hay dolores que se profanan si se pretende trazar sus límites.

Leer másA un espíritu que huye de la luz

No hay fenómenos

amaliadsUn espiritista de Rosario de Santa Fe, me escribió enviándome el suelto siguiente: “Un raro fenómeno”. “The Daily “, periódico inglés de mucha circulación, no solamente en Inglaterra, sino en todo el mundo, cuenta el siguiente e interesante hecho:

“En febrero de 1905 fue condenado un criado, John Lee, era acusado de haber asesinado en Londres a una señora en cuya casa servía hacía muchos años.

”Pero John Lee, mientras duró la instrucción del proceso, protestó enérgicamente de su inocencia.

“El día que debía ser ahorcado, se manifestó un fenómeno ordinario: la báscula del patíbulo, que debía bajar y dejar cuerpo en el vacío, no funcionó.

Leer másNo hay fenómenos

Cartas íntimas

amaliaHermana mía: Hace dos años que, sin conocerte, te odiaba. Tan triste papel te ha tocado representar en mi historia. Hace dos años que mi mente no acariciaba ni una ilusión ni una esperanza, era uno de tantos desgraciados que, cuando veía el cadáver de un amigo, no le decía melancólicamente hasta la vista, sino que murmuraba con profundo desconsuelo: ¡Adiós!… ¡Adiós! ¡Qué triste es la vida cuando la fe no nos presta aliento!… ¡Qué idea tan confusa y tan incompleta se tiene de la Creación!…

Leer másCartas íntimas