Y Dios lloro

nostalgiaUna famosa periodista había entrevistado a los personajes más famosos del mundo, artistas, políticos, escritores, gobernantes, inventores e ingenieros. Le apasionaba la vida de aquellos que más habían influido en su comunidad o naciones y su pregunta más categórica era aquella que enfrentaba a estos personajes con sus propias obras.

Un día de camino a su oficina le dijo a su redactor que siempre había soñado con entrevistar al mismo Dios y hacerle la gran pregunta de su vida la cual estaría relacionada con su obra máxima: el hombre. De repente, se vio envuelta por una gran luz en medio de un torbellino:

– ¿Para, me dijo, así que quieres entrevistarme?

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Yo sé

viajero“Conseguir la fe es alcanzar la posibilidad de no decir más: “yo creo, mas afirmando: “yo sé”, como todos los valores de la razón tocados por la luz del sentimiento”- Emmanuel.

Yo sé

Yo sé que Dios es todo poderoso
Único, Eterno, Justo y Bueno
y como Padre creó, siempre amoroso
al ser humano y le imprimió su don.

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Envidia

envidiosoVamos a hablar en este capítulo sobre una cosa muy común y cuyos efectos todos conocen: la envidia. La envidia es resultado de nuestra mezcla de pensamientos y del sentimiento mezquino de alguien que no se contenta con lo que posee y está deseando lo que no le pertenece.

¿Pero cómo combatir las cargas de energía negativa que el envidioso lanza sobre nosotros? Creando fuerzas positivas, magnetismo de elevado tenor. Cuando vibramos en una frecuencia de elevado tenor, estamos creando en torno de nosotros un aura capaz de defendernos, no solo de la envidia sino también de otros maleficios. Es una energía que generamos a través de nuestra vivencia fraterna y por el cultivo de los valores del optimismo, de la confianza, de la fe, y de todas aquellas virtudes que el Cristo enseño.

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Orgullo

maloCasi todas las personas en la tierra tienen orgullo. Ese es un valor negativo que se instala en el alma como el cemento que asegura los tochos de la auto-afirmación. En verdad, es señal de inmadurez espiritual. Nosotros vivimos aquella fase de la evolución en que estamos construyéndonos como individuos.

Por eso sentimos tanta necesidad de destacarnos delante de los otros, como alguien que puede superarlos, o por lo menos, asemejarse a ellos. Pero, conforme vamos evolucionando comenzamos a comprender la futilidad de tales actitudes. Percibimos entonces, cuanto es más importante amar y, amando, no deseamos exhibir nuestras virtudes o adquisiciones como factores de comparación entre nosotros y el prójimo, mismo porque, si observamos la grandeza espiritual de aquellos que están encima de nosotros, acabamos sintiendo vergüenza de nuestra pobreza interior.

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La felicidad produce beneficios

barca-a-velaNo se puede pensar seriamente en estar vivo renunciando a la búsqueda de este camino hacia la armonía, la plenitud, la felicidad. Habrá que tomar esta decisión, y sé que no es sencillo hacerlo. Esto es lo que yo hice porque esto es lo que yo creo; ustedes pueden creer otra cosa.

La postura que tomemos hoy tal vez no sea definitiva, quizá mañana cambie. Hace diez años yo pensaba absolutamente otra cosa. Cualquiera sea la postura que ustedes tengan, es válida. Sólo pregunto por la posición tomada para que se pregunten si están siendo coherentes con ella. Si ser feliz es la búsqueda más importante que tengo en la vida, y la felicidad para mí consiste en estos momentos gloriosos, ¿qué hago yo perdiendo el tiempo, por ejemplo, leyendo este libro? Si yo decido que la felicidad es el mayor de mis desafíos, y decido que esta búsqueda tiene que ver con sensaciones nuevas, en realidad tendría que estar buscándolas, ¿qué hago entonces perdiendo el tiempo y ocupándome de otras cosas que me distraen de esta búsqueda?

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Los dos pedidos

ninos_21El niño aun no tenía diez años. Sus cabellos claros le cubrían la cabeza revuelta. Sus ojos tenían una expresión de viva curiosidad. Se aproximó a la madre y, sin ceremonias, le preguntó:

«¿mamá, qué quieres que sea cuando crezca?»

La madre dejó los quehaceres de lado y miró despacio al pequeño.

«¿Por qué esa pregunta, mi bien? – devolvió la pregunta al niño.

«Ah, ¡mamá!, dijo suspirando, «hoy, en la escuela, mi amigo me dijo que él va a ser médico porque su abuelo es médico y su padre también. Entonces, me quedé pensando en eso. ¿Qué quieres tú y papá que sea ?

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El sentido y el propósito son esenciales

paulo-coelho-ayudarLa felicidad puede alcanzarse prácticamente bajo cualquier circunstancia, siempre y cuando creamos que nuestra vida tiene sentido y propósito. Fue también Viktor Frankl quien por primera vez puso el acento en este hecho fundamental.

Como prisionero del campo de concentración observó, de la manera más dura posible, que la gente necesita un propósito para mantener su voluntad de vivir, y lo aplicó sobre sí mismo cambiando muchas veces la mitad del poco pan que recibía por una sábana rota donde seguir con sus anotaciones sobre la investigación. Ése era su propósito, el mismo que —según él— lo mantuvo vivo.

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Genética o filosofía de la vida

epigenéticaDe todas maneras, como puede confirmarlo cualquier padre y como cada vez más lo muestran los estudios científicos realizados, nacemos ya dotados de ciertos rasgos de personalidad, con determinadas características, que nos harán distintos de nuestros hermanos criados por los mismos padres en el mismo entorno. Así como la medicina clásica determinaba los cuatro temperamentos básicos y encontraba correlatos clínicos entre las enfermedades somáticas y los rasgos temperamentales, la psicogenética parece haber confirmado que algunos de nosotros hemos nacido con una personalidad predispuesta hacia el optimismo o la alegría y algunos con una personalidad predispuesta a la queja pesimista. (Lo que la ciencia no parece resolver es el gran enigma; ¿por qué estos dos tipos de personas se casan siempre con alguien del otro grupo?)

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Sólo se necesita miedo

ascetaHabía un rey de corazón puro y muy interesado por la búsqueda espiritual. A menudo se hacía visitar por yoguis y maestros místicos que pudieran proporcionarle prescripciones y métodos para su evolución interna. Le llegaron noticias de un asceta muy sospechoso y entonces decidió hacerlo llamar para ponerlo a prueba. El asceta se presentó ante el monarca, y éste, sin demora, le dijo:

-¡O demuestras que eres un renunciante auténtico o te haré ahorcar!

El asceta dijo:

-Majestad, os juro y aseguro que tengo visiones muy extrañas y sobrenaturales. Veo un ave dorada en el cielo y demonios bajo la tierra. ¡Ahora mismo los estoy viendo! ¡Sí, ahora mismo!

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Expectativas de padres e hijos

padre_e_hijo_jugandoPero estamos entrenados para desarrollar más y más expectativas día a día. Para descubrir cómo bajarnos de ellas hay que preguntarse: ¿Como se construyen las expectativas? Es probable que se establezcan de dos maneras: una pasiva y otra activa.

El método pasivo consiste básicamente en la sumisa actitud de acumular mandatos y condicionamientos parentales sin siquiera revisarlos… nunca. Es querer parecerme a esa imagen idealizada, que representa el fiel reflejo de lo que mis padres, mi abuelo, mi maestro de quinto grado, el cura de mi pueblo o no sé quién, esperaban de mí.

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Cómo lograr el bienestar

esfuerzoPregunta de Kardec: “Si hay personas a quienes la suerte es contraria, hay otras a quienes parece favorecerles, pues todo les sale bien. ¿De qué depende esto?” Respuesta de sus instructores espirituales: “Con frecuencia es porque estas últimas saben hacer mejor las cosas.”

Ahí está. La aparente “buena suerte” sólo es el resultado de una conducta inteligente frente a las vicisitudes terrenas. Si queremos prosperar, urge, antes que nada, que tengamos claro el objetivo a ser alcanzado. No puede tener ímpetu para subir quien no tiene orientación. Aquél que no sabe para dónde va, acaba por acomodarse en la situación en que está, dejando pasar las horas, los días y los años en la más completa pasividad. Además, no debemos esperar, ingenuamente, que nos conviden a participar del banquete de la vida.

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