Miedo a la muerte

El miedo de la muerte resulta del instinto de conservación, que trabaja a favor del mantenimiento de la vida. No obstante, la vida es la conformación de todos los acontecimientos existenciales que ocurren durante la reencarnación – en el cuerpo – como afuera de él – en Espíritu.

El desconocimiento de la inmortalidad, las informaciones fragmentarias, las leyendas y fantasías, los misterios, la ignorancia, vistieron a la muerte de inusitadas e irreales expresiones, que no corresponden a la realidad. El fenómeno de la muerte responde al fatalismo biológico de las transformaciones moleculares del cuerpo. Con la desaparición de la forma, se sospechó que seguiría el aniquilamiento de la materia y no su responsable.

Leer másMiedo a la muerte

Balance

La inminencia de la muerte dispara un curioso proceso de reminiscencia. El moribundo revive, en corto espacio de tiempo, las emociones de toda la existencia, que se suceden en su mente como una prodigiosa película con imágenes proyectadas en una velocidad vertiginosa.

Es una especie de balance existencial, un levantamiento de débito y crédito en la contabilidad divina, definiendo la posición del Espíritu al retornar a la Espiritualidad, frente a sus acciones buenas o malas, considerándose que podrán favorecerlo solamente los valores que “las polillas no roen ni los ladrones roban”, a que se refería Jesús, conquistados por el esfuerzo del Bien. Se trata de un mecanismo psicológico automático que puede ser disparado en la intimidad de la consciencia sin que la muerte sea consumada. Son frecuentes los casos en que el “muerto” resucita, espontáneamente o mediante las movilizaciones de recursos variados. 

Leer másBalance

Vida y valores (Jesús y su Navidad)

En la antigüedad encontramos una fiesta muy curiosa, realizada en Europa Occidental. Era una fiesta en honra al dios Apolo, que demarcaba oficialmente la entrada del solsticio de invierno. Esta fiesta era marcada el día veintidós de diciembre, cuando entraba oficialmente el riguroso invierno europeo. Esa era una fiesta que reunía mucha gente, principalmente en Roma, porque el templo de Apolo atraía mucha gente, de todas las regiones dominadas por Roma, alrededores, para la fiesta que tenía lugar en la Capital. Era una fiesta que hoy llamamos, los historiadores llaman, de una fiesta eminentemente pagana porque, durante tres días, el pueblo se unía en torno a la figura del dios Apolo, que representaba el sol.

Leer másVida y valores (Jesús y su Navidad)

La lluvia de los ojos

“Llueve.
En la fuente de las aguas, llueve.
En la frente de las lágrimas del pasado callado.
Lavando la lluvia de los ojos cansados.
Lloviendo en los mares, en los mares amados.”

¿Hace cuánto tiempo que usted no llora? ¿Hace cuánto tiempo sus ojos no son inundados por lágrimas, por estas pequeñas gotas que parecen nacer en nuestro corazón? ¿Hace cuánto tempo? Así como el fenómeno natural de la precipitación atmosférica, la lluvia, realiza el trabajo de purificar la tierra, el agua y el aire, también nuestras lágrimas tienen tal función. La de limpiar nuestro interior, la de exteriorizar nuestras emociones, sean ellas de alegría o de pesar.

Leer másLa lluvia de los ojos

La oración dominical

Demorábanse en el paisaje tranquilo los destellos del atardecer, matizando con tonos rosas, rojos y amarillos las nubes que pasaban. La brisa balanceaba el abanico verde de las palmeras exuberantes, cargadas de frutos. Revoloteaban en el aire, impregnando a los corazones, las ansias y emociones de los acontecimientos que hacía poco habían presenciado. El Maestro se agigantaba a los ojos de la multitud. Su estoicismo revelado a través de Su conducta austera, se exteriorizaba en la palabra, a veces dulce, a veces enérgica, y en las acciones nobles con las que favorecía a aquellos que Lo buscaban. Jamás alguien logró realizar tan admirables fenómenos de los que Él era solamente, sublime agente.

La envidia rastreaba Sus pasos, y las disputas vulgares entretejían duelos emocionales entre los frívolos que buscaban adaptarse a Él. Lo cierto es que había venido para liberar las conciencias y grabar vidas en los paneles del amor. De ese modo, las multitudes se sucedían unas a otras en torno de Él, sedientas, emocionadas, confiantes. Él era el portador de las bendiciones que todos necesitaban. Con Su sencillez inefable, penetraba en lo recóndito del ser, sin exhibir sus llagas. Sus silencios eran tan elocuentes como Sus palabras, dejando impresas en las almas, las marcas de luz de la liberación. Hacía poco, Su voz había envuelto a los hombres en las esperanzas y consuelos del soberano código de las Bienaventuranzas. (1)

Leer másLa oración dominical

Entre el negativismo y la superstición: El equilibrio Espiritual del hombre

Fragilidad de las posiciones extremas del espíritu – Fijación de la mente en el torbellino del mundo material o de las convenciones religiosas — La lucha espírita por el esclarecimiento espiritual del hombre. La vida pierde su sentido, su significación, su razón de ser, cuando el hombre se aleja de la comprensión espiritual, buscando en el mundo material la única explicación de las cosas.

El llamado hombre práctico de nuestros días, enteramente inmerso en los problemas inmediatos, funciona como una máquina. Está muy próximo a la concepción cartesiana de los animales: cuerpos en actividad mecánica, sin alma. Si en medio de ese funcionamiento inconsciente a que se entrega, alguna desgracia le ocurre, los horizontes se cerrarán a su alrededor.

Leer másEntre el negativismo y la superstición: El equilibrio Espiritual del hombre

Mediúmnidad y locura

Cómo distinguir límites y diferencias.

Las personas que son acometidas de experiencias mediúmnicas pueden presentar pensamientos y sensaciones que, cuando no son debidamente identificados, debido a la falta de conocimiento del propio individuo, familiares y médicos, pueden culminar en consecuencias desastrosas. Nosotros aún tenemos la tendencia de analizar las situaciones bajo una óptica basada en los conceptos del siglo XIX, considerando todo como si fuera regido por las leyes de la Física Clásica. A esta tendencia, se acostumbra a denominar de “visión newtoniana”, pues es muy fácil para la mente humana, elaborar pensamientos sobre asuntos con los cuales estamos envueltos en nuestro día a día y objetos concretos, del tipo que podemos ver y sentir.

Leer másMediúmnidad y locura

El perdón

El perdón real es siempre acompañado por el olvido del mal recibido.

Si perdonas, y sin embargo te refieres al acontecimiento, estás vitalizando el error.

Trabaja la inferioridad personal que se fija en el recuerdo del sufrimiento experimentado y agradece la oportunidad de perdonar.

¿Cómo evolucionar, sin las evaluaciones de perfeccionamiento moral?

El Perdón, que ahora concedes, será tu padrino mañana cuando necesites de la benevolencia y de la disculpa de otra persona.

Leer másEl perdón

Desligamiento

La desencarnación, la manera como el Espíritu, con su revestimiento periespiritual, deja el cuerpo, es inaccesible a la Ciencia de la Tierra, en su estadio actual de desarrollo, ya que ocurre en la dimensión espiritual, que ningún instrumento científico, por más sofisticado que sea, ha conseguido ver.

Estamos, por tanto, circunscritos a las informaciones de los Espíritus, que chocan en las dificultades impuestas por nuestras limitaciones (algo como explicar el funcionamiento del sistema endocrino a un niño), y por la ausencia de similitud (elementos de comparación entre los fenómenos biológicos y los espirituales). Sin entrar, por tanto, en detalles técnicos, se podría decir que el desencarne comienza por las extremidades y va completándose en la medida en que son desligados los cordones fluídicos que prenden al Espíritu al cuerpo.

Leer másDesligamiento